(Minghui.org) Un médico me dijo una vez que tendría suerte si viviera hasta los 50 años. Sin embargo, hoy tengo 77 años y estoy más sana que muchos jóvenes.

Sufrí numerosas enfermedades desde pequeña, incluyendo asma, enfermedades cardíacas, dolores de cabeza por estrés, dolor de estómago y escalofríos intensos que me obligaban a envolverme en mantas gruesas incluso en verano. Mi vida estuvo llena de sufrimiento.

Cuando me hice una revisión en el hospital, el médico me dijo: "Tienes una compleja variedad de enfermedades serias por todo el cuerpo. Las funciones de los cinco órganos principales están afectadas. Como tienes una constitución alérgica, no podemos recetarte ningún medicamento ni ponerte inyecciones. No hay forma de tratarte. Come y bebe lo que quieras, si llegas a los 40 o 50, serás extremadamente afortunada".

Sin embargo, el médico se equivocó. Todas mis enfermedades desaparecieron después de que empecé a practicar Falun Dafa (Falun Gong) en 1997. Ahora, siempre me siento renovada y con energía. La gente suele decirme que estoy más sana que muchos jóvenes. Sé que fue Shifu quien me salvó. La represión y persecución a esta práctica por parte del Partido Comunista Chino (PCCh) nunca ha hecho tambalear mi fe.

No solo me he beneficiado de practicar Falun Dafa, sino que muchos de mis familiares también han experimentado cambios milagrosos simplemente porque creen que Falun Dafa es bueno.

A la más joven de mis hijas le diagnosticaron cáncer de útero en 2003, todo su útero estaba lleno de tumores malignos y no había tratamiento disponible. Pero ella cree que Falun Dafa es bueno, y a menudo escuchaba las conferencias de Shifu, así como música compuesta por practicantes de Dafa. Más tarde, sus tumores malignos se volvieron benignos y, durante los últimos 23 años, ha mantenido buena salud.

En 2016, todo el cuerpo de mi yerno mayor adquirió un color verde amarillento, similar al de la bilis de pescado. Pensamos que quizá se le había roto la vesícula biliar.

Lo llevamos al hospital para que lo examinaran y descubrimos que tenía cáncer de hígado. El médico dijo que necesitaba un trasplante de hígado y nos explicó que la intervención costaría más de un millón de yuanes y que la tasa de éxito era de solo el 0,02 %. Incluso si sobrevivía al trasplante, necesitaría diálisis hepática cada semana, con un costo aproximado de 20,000 yuanes. Aunque hubiéramos podido permitirnos el tratamiento, el médico no lo habría operado porque su estado de salud era demasiado delicado para soportar una cirugía mayor.

Sin embargo, mi yerno creía que Falun Dafa es bueno. Como conductor de autobús, solía aceptar material de aclaración de la verdad de los practicantes de Falun Gong y les estaba muy agradecido.

Tras regresar a casa del hospital, solía recitar la frase auspiciosa: "Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno". Sorprendentemente, nunca experimentó el dolor intenso que sufren muchos pacientes con cáncer de hígado.

Ocho meses después, regresó al hospital para un examen de seguimiento. Su estado había mejorado significativamente y varios de sus resultados estaban dentro del rango normal. El doctor apenas podía creerlo y exclamó: "¿Cómo es posible?"

Dos años después, volvió al trabajo. Ya han pasado casi 10 años y él sigue gozando de buena salud.

En 2008, a mi segunda hermana mayor le diagnosticaron dos tipos de cáncer: cáncer de útero y cáncer de vejiga. Sufría de heces con sangre incontrolables y fiebre alta. Un médico la operó, pero la intervención fracasó. La trasladaron al hospital oncológico. Debido a la hemorragia incontrolable y a la fiebre alta, no era posible realizar otra intervención quirúrgica.

Fui al hospital y yo recitaba a un lado de su cama, las frases auspiciosas. También le hice escuchar canciones de Dafa y la ayudé a renunciar al PCCh y a sus organizaciones afiliadas. Sorprendentemente, el sangrado cesó, la fiebre alta disminuyó y pudo someterse a cirugía inmediatamente.

Han pasado más de 20 años desde entonces y mi hermana sigue gozando de excelente salud. Ha tenido dos revisiones en el hospital, y los médicos dijeron que parecía como si nunca hubiera estado enferma.

Tanto mi familia más cercana como otros parientes y amigos han sido testigos del poder milagroso de Falun Dafa. La persecución del PCCh nunca ha hecho tambalear mi firme convicción en Falun Dafa.