(Minghui.org) El artículo «Rechazar la persecución judicial del PCCh: seguir a Dafa es fundamental, mientras que las acciones legales son solo complementarias», publicado en el sitio web chino Minghui, me impactó profundamente. Sentí tristeza al ver que algunos practicantes fueron arrestados ilegalmente, condenados a prisión o que sus hogares fueron saqueados. Espero que su cultivación y comprensión de los principios del Fa (enseñanzas) mejoren y que superen pronto sus interferencias.
Creo que fueron perseguidos porque las viejas fuerzas se aprovecharon de las brechas en su comprensión de los principios del Fa. Creían que el Partido Comunista Chino (PCCh) tenía pruebas. La policía pudo haber encontrado algunos folletos al registrarlos, o tal vez confiscaron impresoras, computadoras u otros equipos de sus hogares. Quizás los practicantes pensaron que tenían omisiones en su cultivación y que la policía tenía pruebas y un motivo para perseguirlos. Creo que esta era la comprensión limitada que tenían los practicantes sobre el Fa. Shifu nos cuida. Si tenemos omisiones en nuestra comprensión o no nos hemos cultivado bien, Shifu nos lo hará saber.
Creo que estos practicantes olvidaron esto y aceptaron las exigencias de los perseguidores.
Nuestros ojos humanos solo ven que nos enfrentamos a la policía y a los procedimientos legales. Lo que no podemos ver en otras dimensiones es que se trata de una batalla entre el bien y el mal. Algunos practicantes tienen dificultades para comprender la situación desde la perspectiva del Fa cuando son perseguidos. Lo interpretan como una persecución policial. El PCCh nunca sigue la ley al tratar los casos de Falun Dafa. Las viejas fuerzas intentan engañar y confundir a los practicantes, llevándolos a pensar desde la forma de pensar de las políticas y leyes del PCCh; por eso, a veces olvidamos que debemos comprender la persecución desde la perspectiva del Fa.
El Shifu dijo:
“Si una persona está completamente en el Fa, nadie puede tocarlo. ¿No es eso tener la habilidad de protegerte a ti mismo? De hecho, con respecto a los estudiantes veteranos de antes de la persecución, yo los elevé a todos a vuestras posiciones. Siempre que puedan emprender las cosas con pensamientos y acciones rectas, podrán protegerse a sí mismos perfectamente bien, y eso también aplica para los nuevos estudiantes que se unieron luego.” (Exponiendo el Fa en San Francisco, 2005)
Si nuestra comprensión y forma de pensar se basarán en los principios del Fa, el mal se desmantelaría al instante. Los verdaderos «hechos y pruebas» no se encuentran en este mundo humano, sino que son algo inalcanzable para los humanos. Cuando nuestras impresoras, ordenadores y folletos se etiquetan como «pruebas», rara vez nos los devuelven. Si recordamos que son nuestras herramientas del Fa, la situación podría cambiar. No pertenecen a los perseguidores y nos serán devueltos.
Viajé a Beijing varias veces en 2001 para pedir justicia para Falun Dafa. Me arrestaron y me llevaron a un centro clandestino de lavado de cerebro. Allí ya había más de diez practicantes. Les dije: «Me quedaré aquí hasta que todos ustedes sean liberados». Creía que podía manejar la situación por mi cuenta y que, si me quedaba, sería un consuelo, una ayuda y un aliento para ellos. Todos los demás practicantes se fueron a casa, pero yo permanecí detenido.
Pensé que me dejarían volver a casa después de que terminaran las "Dos Sesiones" del PCCh. Pero no. Creía que me liberarían cuando llegara la época de siembra de primavera. No, no lo hicieron. Sentí que algo andaba mal. Me tranquilicé y miré hacia adentro. Me di cuenta de que anhelaba volver a casa y temía que me enviaran a un campo de trabajo forzado donde podría reprobar las pruebas de cultivación o no soportar las tribulaciones. Hice juegos de palabras con la esperanza de que me liberaran.
Encontré en un libro una expresión idiomática que significaba: «Debes saber cuándo parar». Sentí que era una señal de Shifu y que debía cambiar mi mentalidad. Me di cuenta de que las autoridades penitenciarias querían transformarme para usarme como «ejemplo educativo», por lo que se negaron a liberarme.
Cuando mi familia intentó rescatarme, uno de mis amigos redactó una declaración de garantía en mi nombre y le dijo a la policía que yo la había escrito. Sabía que mis pensamientos anteriores y lo que mi amigo hizo no eran correctos. Después de que Shifu me diera una pista, comprendí lo que estaba sucediendo. Necesitaba desprenderme de mi apego a ser liberado y a si viviría o moriría.
Cuando inicié mi huelga de hambre, la policía que dirigía el centro clandestino de lavado de cerebro me preguntó qué quería. Les dije: «Quiero ver a su líder». Se asustaron y llamaron al director de la Oficina 610. Le dije: «Declaro nulas y sin efecto todas las declaraciones que mi familia o amigos hayan escrito para mí». Se enfureció. Pero yo me sentí aliviado y no me importó lo que me hiciera.
Eran pasadas las 11 de la mañana cuando terminé de hablar con el director de la Oficina 610. Después del almuerzo, mi esposa vino a buscarme. Pensé que bromeaba y no creí que fuera real. Me di cuenta de que Shifu me había ayudado después de desprenderme de mis apegos, incluyendo el apego a la vida y la muerte, y de que mi pensamiento estaba alineado con el Fa. Shifu tuvo la última palabra.
Mi padre sufrió muchas tribulaciones y humillaciones durante el proceso de rescate. Se negaron a liberarme a pesar de que él decía que el estrés podría matarlo.
Cuando seguimos el camino humano, el mal sigue siendo mal. Cuando seguimos el camino divino, el mal se desvanece al instante. Esto sucedió hace más de 20 años, y desde entonces no he sufrido persecución. Mi padre y mi esposa comenzaron a practicar Falun Dafa.
Mudé la ubicación de mi negocio en 2019. Mi esposa me dijo: «No fue fácil cambiar de ubicación. Por favor, no le digas al inspector político de la comisaría dónde estamos. Será mejor que busques otro lugar para reunirte con él». Vino, me pidió mi nuevo número de teléfono y me llamó. Le dije: «Le doy la bienvenida a mi nueva ubicación de mi negocio».
Entendí la preocupación de mi esposa, pero decidí no hacerle caso. ¿Estaba preocupado? ¿Acaso olvidé que era alguien a quien salvar y seguí tratándolo como a un policía? ¿Como a un perseguidor? Decidí tratarlo como a un viejo amigo.
Shifu dijo:
“...He dicho que todos los seres vinieron por el Fa…” (Exponiendo el Fa en el Fahui del Oeste de los Estados Unidos, 2004, Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. V )
Sabía que había venido a verme porque era su trabajo. Ya nos habíamos conocido y no le oculté nada cuando hablamos. Charlamos animadamente. Le conté sobre mis experiencias de cultivación, mi felicidad después de empezar a practicar Falun Dafa y cómo me volví más abierto de mente y menos egoísta.
Finalmente, me pidió que me tomara una foto con él. Entendí lo que quería decir. Creí que conocía la verdad sobre la persecución y que se la contaría a otros. Después de la foto, me dijo: «Eres alto y fuerte». En realidad, yo solo mido 1,70 m, mientras que él mide 1,78 m. Debió de haber percibido mi estatura y fuerza por el lado que había sido cultivado.
Algunos practicantes creen que, si permitimos que la policía nos fotografíe, estamos colaborando con la persecución. No estoy de acuerdo. No importa cuál sea su intención. Lo importante es nuestra intención y nuestra mentalidad. No pienso desde la perspectiva de ser perseguido. Solo pienso en ayudar a Shifu a salvar a la gente.
Como practicantes, debemos ver más allá de las apariencias. No reconocemos a las viejas fuerzas ni a la persecución. Debemos trascender las nociones humanas, comprender los principios del Fa desde su propia esencia y perfeccionarnos sólidamente en él. Esto es lo que Shifu nos pide.
Los artículos en los que los cultivadores comparten sus entendimientos generalmente reflejan la percepción de un individuo en un momento determinado en función de su estado de cultivación, y se ofrecen con el espíritu de permitir la elevación mutua.
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.