(Minghui.org) En el verano de 1999, medios de comunicación de todo el mundo republicaron informes que indicaban que el Partido Comunista Chino (PCCh) había lanzado una campaña de represión a gran escala contra la práctica espiritual de Falun Gong, también conocida como Falun Dafa.
En aquel momento, una pareja en Taiwán estaba viendo las noticias cuando su atención se vio atraída por las imágenes en las que aparecían decenas de miles de personas practicando en silencio los ejercicios de Falun Dafa juntas en una plaza pública.
El Sr. Xufeng Gan, que por entonces tenía unos 40 años, escuchó las noticias sobre la persecución del PCCh y pensó: «No sé nada de esta práctica, pero el Partido siempre ha perseguido a la gente buena. Si tanta gente persiste en practicar Dafa a pesar del peligro, debe ser realmente buena. De lo contrario, ¿por qué le tendría tanto miedo el Partido?».
Durante ese periodo de tiempo, la salud del Sr. Gan comenzó a deteriorarse. Un fuerte resfriado persistió durante más de una semana sin mostrar mejoría. Tras años de fumar y beber, empezó a comprender la importancia de gozar de buena salud.
Entonces, como por obra del destino, ocurrió algo inesperado. Jinxian Lin, la esposa del Sr. Gan, encontró una pequeña tarjeta de presentación en una librería con las siguientes palabras impresas: "Falun Gong - Clases gratuitas".
Al mirar la tarjeta que su esposa había traído a casa, el Sr. Gan recordó el reportaje televisivo sobre la represión. Sin dudarlo, marcó el número que aparecía en la tarjeta.
Para su sorpresa, la persona que contestó le dijo que esa misma tarde comenzaba un curso gratuito de nueve días de estudio y practica de Falun Gong, y que iba a comenzar en 30 minutos. El Sr. Gan respondió de inmediato: «De acuerdo, voy para allá».
Esa decisión no solo reforzó los pensamientos que tuvo mientras veía las noticias, sino que también marcó el comienzo de un viaje que cambiaría el rumbo de la vida de la pareja.
Despertando de una vida sin rumbo y llena de indulgencias
El Sr. Gan tenía un grupo habitual de amigos con quienes jugaba mahjong, bebía y fumaba todas las noches. El día de la clase, les dijo: «Esta noche voy a ver de qué se trata todo esto. Mañana juego con ustedes».
Para su sorpresa, ocurrió un milagro. La clase duró dos o tres horas. En circunstancias normales, no podía pasar ni media hora sin fumar sin sentirse inquieto e incómodo. Sin embargo, durante toda la sesión, ni siquiera pensó en fumar. El Sr. Gan estaba asombrado y pensó: "¿Cómo es posible? ¡Es tan extraño!".
Al día siguiente, aunque había quedado con sus amigos para jugar al mahjong, prefirió seguir asistiendo al ciclo de conferencias de nueve días. Al tercer día, los amigos del Sr. Gan no podían creer que siguiera yendo al ciclo de conferencias y se quedaron atónitos al ver que había roto su promesa de jugar con ellos.
Al cuarto día, fue como si el Sr. Gan hubiera despertado de años de embriaguez y una vida sin rumbo; finalmente comprendió el verdadero propósito de la vida.
Esa noche, les dijo a sus amigos: «Ya no tienen que esperarme. He encontrado un verdadero camino de cultivación espiritual. Estoy decidido a dedicarme a la práctica de cultivación y a convertirme en una mejor persona. De ahora en adelante, no me uniré a ustedes para fumar, beber o jugar mahjong».
El mahjong requiere cuatro jugadores, y es difícil jugar si falta uno. Los amigos del Sr. Gan no entendían cómo podía abandonarlo todo de la noche a la mañana. Todos supusieron que era solo una fase pasajera y que pronto volvería. Sin embargo, han pasado 27 años y el Sr. Gan nunca ha regresado a esas reuniones.
Los cambios en el Sr. Gan fueron más allá de su estilo de vida y su carácter. Solía sufrir un dolor tan intenso en el codo que apenas podía sostener un tazón. Sin embargo, poco después de comenzar a practicar y realizar los ejercicios, el dolor desapareció sin necesidad de intervención médica.
En tan solo unos meses, dejó atrás sus adicciones al tabaco y al alcohol, a las que había recurrido durante más de una década.
Transformado de machista a esposo considerado
La drástica transformación del Sr. Gan fue quizás lo que más asombró a su esposa, Jinxian Lin.
Anteriormente, el Sr. Gan había sido un marido machista con una lengua afilada como una navaja. Su esposa lo describió vívidamente: «Era como si tuviera un cuchillo en la boca. Aunque sus palabras hirieran profundamente a alguien y lo dejaran emocionalmente herido, él seguía sin darse cuenta de lo que había hecho. Nunca se planteaba si lo que decía podría herir los sentimientos de los demás».
Pero después de empezar a practicar Falun Dafa, este hombre, antes egoísta, se mostró dispuesto a compartir las tareas del hogar. Empezó a barrer y fregar los suelos, lavar los platos y hacer la colada. Así que cuando el Sr. Gan le preguntó a su esposa: "¿Te gustaría llevar a los niños al seminario de nueve días y que aprendan más sobre ello?", ella aceptó de inmediato.
La Sra. Gan comentó que nunca le había gustado leer. Sin embargo, cada palabra y frase del libro Zhuan Falun contenía principios profundos que jamás había escuchado. Sintió como si un manantial cristalino hubiera brotado en su corazón, permitiéndole experimentar, por primera vez, la alegría y la felicidad que la lectura puede brindar.
Ella comentó: “El libro era muy grueso, pero cuanto más leía, más me gustaba. Casi lo terminé en un solo día. Me sorprendí a mí misma”. Comenzó a aplicar los principios de Dafa en su vida diaria, reflexionando sobre sus palabras y acciones, y experimentó personalmente las maravillas de Dafa.
Recuperación rápida tras una caída por las escaleras
De camino al parque para hacer los ejercicios, la Sra. Gan tropezó al bajar las escaleras y se lastimó gravemente un lado del cuerpo.
A pesar del dolor, apretó los dientes y siguió hasta el parque, donde completó los cinco ejercicios. En cuanto terminó y bajó las manos, el intenso dolor en ese lado de su cuerpo desapareció de repente. Sus moretones sanaron con sorprendente rapidez y pronto se sintió bien de nuevo.
El Sr. y la Sra. Gan realizando el quinto ejercicio, la meditación sentada (Minghui.org).
La Sra. Gan recordó otra experiencia dolorosa: “Durante el parto, me administraron anestesia raquídea. El médico tuvo que insertar la aguja varias veces antes de que finalmente hiciera efecto”. Aún hoy, ese recuerdo la atormenta.
Aunque la niña nació sana, la anestesia le dejó secuelas graves a largo plazo. Cada vez que llovía o había humedad, un dolor insoportable le recorría la espalda y la columna, impidiéndole ponerse de pie. El dolor era tan intenso que tenía que ir al hospital para recibir suero intravenoso y aliviarlo.
La terrible experiencia que la había atormentado durante más de una década llegó a su fin de una manera extraordinaria después de haber estado practicando Falun Dafa durante algún tiempo.
Un día, la Sra. Gan sintió un dolor repentino en la parte baja de la espalda, y luego le apareció un bulto duro que la preocupó mucho. El Sr. Gan la examinó y vio que se había formado un absceso justo en el lugar donde le habían administrado la anestesia durante el parto años atrás.
El Sr. Gan dijo: “Ayudé a exprimirlo, y una sustancia parecida a la pasta de dientes salió en un chorro continuo. Medía varios centímetros de largo”.
Desde ese día, la Sra. Gan nunca más volvió a sufrir de dolor lumbar. Sus dolores desaparecieron por completo y recuperó la salud.
Un conductor presencia la compasión de una practicante después de un accidente de tráfico
En marzo de este año, la Sra. Gan sufrió un terrible accidente. Mientras conducía su motocicleta, fue embestida por un automóvil con gran fuerza. Se escuchó un fuerte chirrido de los frenos del auto y la Sra. Gan fue lanzada al suelo.
Se levantó lentamente y se sacudió la suciedad de la ropa. No culpó al conductor, que estaba alterado y angustiado. En cambio, lo consoló diciéndole: «Estoy bien. No te preocupes, sé que no lo hiciste a propósito».
La Sra. Gan recordó más tarde: “El impacto fue tremendo, ya que ambos vehículos quedaron muy dañados, pero yo sobreviví sin ninguna herida. En ese preciso instante, supe que Shifu me había protegido. Sentí una inmensa gratitud. Ni siquiera se me pasó por la cabeza culpar al conductor o pedir una indemnización”.
Defendiendo la justicia con firmeza a pesar del paso del tiempo
El Sr. y la Sra. Gan tienen ahora sesenta y tantos años. Cada año, el 20 de julio, la pareja se ve invadida por profundas emociones.
El Sr. Gan dijo: “En 1999, comenzamos a practicar Falun Dafa tras ver las noticias sobre la represión contra Falun Gong por parte del Partido Comunista Chino. Toda nuestra familia se ha beneficiado de Dafa. La buena salud de la que disfrutamos, las relaciones armoniosas y la felicidad en nuestra vida familiar se deben a Dafa”.
El Sr. Gan y su familia practican Falun Dafa juntos en armonía. (Minghui.org)
“Ahora que una práctica tan maravillosa está siendo perseguida, sentimos que debemos alzar la voz y defender lo que es justo. Este es el principio más básico del ser humano”.
Esta persecución brutal e inhumana ha destrozado a miles de familias en China continental y ha provocado la muerte de innumerables personas inocentes. Sin embargo, la tiranía no puede silenciar la voz de la justicia. En los últimos 27 años, tras conocer la verdad, cada vez más personas han optado por abrazar y practicar Falun Gong, emprendiendo un nuevo camino hacia la salud, la paz interior y una vida mejor.
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