(Minghui.org) Nací en 1945 y ahora tengo 81 años. Tuve la fortuna de comenzar a practicar Falun Dafa en abril de 1997, y me gustaría compartir con ustedes algunas de mis experiencias y entendimientos sobre la cultivación.

Antes de practicar Falun Dafa, padecía hepatitis, nefritis, cardiopatía reumática y depresión. Tomaba medicamentos y me hospitalizaban todos los años. En abril de 1997, cuando tenía 52 años, desarrollé una rinitis seria. Una compañera de trabajo notó que mi rostro estaba hinchado y me dijo: "¿Por qué no practicas Falun Dafa?". Yo no creía que Dafa pudiera ayudarme, ya que había practicado algo de qigong anteriormente sin obtener mejoría. Ella me habló de un libro, así que dije: "Entonces, déjame leerlo".

Tras leer la primera página de Zhuan Falun, sentí que era algo extraordinario. Me quedé despierto toda la noche y terminé el libro completo. Nunca antes había leído nada igual; revelaba profundos principios celestiales. Sentía que era algo maravilloso, aunque no sabía explicar por qué. Solo recordaba que Verdad-Benevolencia-Tolerancia es el único criterio para distinguir a las personas buenas de las malas.

Al día siguiente, fui a un sitio de práctica cercano para aprender los ejercicios. Me coloqué detrás de los otros practicantes y seguí sus movimientos. Mi corazón rebosaba de alegría. Después de practicar solo una semana, sentí como si mi cuerpo se hubiera vuelto ligero. Pensé que debía haber perdido peso, pero al pesarme vi que no era así. Todas mis enfermedades desaparecieron. Ya no necesitaba acudir al médico ni tomar medicamentos. Me sentía físicamente muy bien y ya no me cansaba al trabajar. Estaba muy feliz y dejé de perder los estribos.

Cuando mis hijos venían a casa, veían que había recuperado la salud sin tomar medicinas y que me sentía feliz. Decían que, al estar conmigo, experimentaban una sensación inusual de paz y bienestar. Al ver lo maravilloso que es Falun Dafa, mi hija, mi hijo, mi nuera, mi yerno y mi  esposa comenzaron a practicar. Toda nuestra familia vivió en armonía y todos gozamos de buena salud.

Recupero mi pensión

En 2006, mi hija fue arrestada y detenida por distribuir materiales de aclaración de la verdad. La Oficina 610 local del Partido Comunista Chino (PCCh), responsable de la persecución contra Falun Dafa, ordenó a mi exempleador que retuviera mi pensión de jubilación.

Dos meses después, acudí a mi exempleador para reclamar el dinero. El director de la oficina preguntó: "¿Cuánto solicita?". "Tres mil yuanes", respondí. Unos días más tarde, la cajera me avisó de que podía pasar a recogerlo. Tras firmar el recibo, ella me entregó los 3.000 yuanes (445 dólares). Luego dijo: "El director todavía tiene que firmar el recibo". En ese preciso instante, llegó el director acompañado de varias personas. Me rodearon y dijeron: "Debe dejar de distribuir información sobre Falun Dafa y de hablar a la gente sobre la persecución. De lo contrario, no recibirá su pensión. Basta con que acepte verbalmente; no tiene que redactar ninguna declaración".

Por un breve instante, dudé. Entonces pensé: "Si uno puede desprenderse de la vida y la muerte, ¿acaso no puede desprenderse del dinero?". Supe de inmediato lo que debía hacer. Saqué los 3.000 yuanes de mi bolsillo, los puse sobre el escritorio, me di la vuelta y me marché.

Poco tiempo después, volví a solicitar mi pensión. Esta vez no dijeron nada y simplemente me pagaron, aunque seguían reteniendo una parte.

Entendí esto como una oportunidad para soltar mi apego al beneficio personal. Sin embargo, más tarde comprendí que nos esforzamos por ser buenas personas y no hemos cometido ningún delito. Aquello era una forma de persecución contra Falun Dafa y no debíamos aceptarla. Shifu dijo:

“Asimismo, el hombre tiene que tener un espacio para vivir y condiciones para su existencia, los cuales también deben ser mantenidos y preservados; los seres humanos aún tienen que mantener sus vidas y vivir normalmente” (Séptima LecciónZhuan Falun).

Entonces quise aclarar la verdad desde la perspectiva del Fa. Un día, encontré en la calle un folleto titulado «La fe es legal; la persecución es un delito». Aunque era adecuado para repartirlo en mano, no resultaba práctico para enviarlo por correo. Por ello, condensé su contenido en una hoja A4 impresa por ambas caras, titulada «Una carta para aquellos con una relación predestinada», y la envié al sitio web Minghui. Tres días después, Minghui lo publicó. Luego imprimimos grandes cantidades del folleto y lo enviamos por correo a organismos gubernamentales y funcionarios de todos los niveles.

Durante ocho años, me retuvieron aproximadamente 130.000 yuanes (19.300 dólares) de pensión. En 2014, alegando la renovación de mi apartamento como motivo, volví a reclamar el dinero. Gracias a la continua aclaración de la verdad, todas las personas relevantes de mi extrabajo accedieron a la petición y finalmente se me devolvió la totalidad de la pensión retenida.

Mantenerse en el camino recto de cultivación: lo que está destinado a ser nuestro no se perderá

Si escuchamos a Shifu, recorremos el camino recto, no damos importancia a la fama ni al beneficio personal y nos desprendemos de nuestros apegos humanos, entonces aquello que legítimamente nos pertenece no se perderá.

Todos en mi familia practicamos Falun Dafa y siempre nos hemos esforzado al máximo por cumplir con lo que se espera de los practicantes. A lo largo de los años, aunque soportamos diversas formas de persecución por parte del PCCh, hemos salido adelante bajo la protección compasiva de Shifu. Tenemos todo lo que necesitamos.

En todos estos años de cultivación, hemos sentido verdaderamente que Shifu siempre nos cuida. Mientras no estemos apegados a las cosas, Shifu nos ayuda y dispone lo mejor para nosotros, incluso en asuntos aparentemente triviales. Permítanme compartir como ejemplo la experiencia de nuestra nueva vivienda.

Nuestra antigua casa fue demolida como parte de un proyecto de reurbanización y se nos asignó un apartamento recién construido. La nueva vivienda se terminó en 2016 y se nos entregó a principios de mayo. Necesitábamos acondicionar el interior. Cuando llegó el momento de emplear a los contratistas, no sabíamos a quién acudir. Por casualidad, nos enteramos de que el esposo de la practicante Bao, el Sr. Yang, era un contratista experimentado y contaba con un equipo cualificado que incluía electricistas, fontaneros, instaladores de suelos, especialistas en mostradores e instaladores de ventanas.

Invitamos al Sr. Yang a encargarse del proyecto y él llegó con su equipo. Como yo no sabía nada sobre este tema, confié todo en sus manos. Le entregué el dinero y él se ocupó de la compra de materiales, el pago a los trabajadores y todos los demás detalles. Simplemente dejamos que las cosas siguieran su curso natural y confiamos en las personas que contratamos. Al final, dedicamos muy poco tiempo y esfuerzo al proyecto, y el coste no fue elevado. Sin embargo, la casa quedó preciosa.

Como practicantes, sabemos que Shifu nos cuida en todo momento. La clave está en si realmente creemos en Shifu y si somos capaces de desprendernos de nuestros apegos.

A lo largo de los años, también hemos observado a algunos practicantes que, tras haber sido muy diligentes, se volvieron gradualmente descuidados. Con el paso del tiempo, dejaron de centrarse en la cultivación y se perdieron en la búsqueda de intereses mundanos. Ya no querían estudiar el Fa ni hacer los ejercicios, y fueron descuidando poco a poco las tres cosas que Shifu  nos pidió hacer. Algunos se volvieron adictos a ver videos en sus teléfonos, mientras que otros se dedicaron a ganar dinero, y sin embargo obtenían muy poco. Cuanto más se apegaban, menos conseguían. ¿Por qué sucede esto?

A mi entender, es porque no siguieron las enseñanzas de Shifu. Olvidaron por qué vinieron a este mundo. Confundieron este lugar temporal con su verdadero hogar y dieron demasiada importancia a las ganancias mundanas. Al no recorrer el camino recto dispuesto por Shifu, ¿acaso no estaban siguiendo el camino de destrucción dispuesto por las viejas fuerzas? Queda poco tiempo para la cultivación en el período de la rectificación del Fa. Si perdemos esta oportunidad única en la eternidad, cuando la verdad se revele por completo, será demasiado tarde para lamentarse.

Siempre que sigamos las enseñanzas de Shifu, nunca olvidemos nuestras responsabilidades y misión durante el período de la rectificación del Fa, y recorramos el camino recto de cultivación, entonces todo lo que Shifu nos dé y disponga para nosotros será, sin duda, lo mejor. No hay necesidad de preocuparse ni inquietarse. Incluso los beneficios materiales que recibimos en este mundo humano existen solo para cubrir nuestras necesidades y permitirnos validar el Fa. No son el propósito de nuestra venida a este mundo.

Shifu nos protegió del peligro

A lo largo de los años, también me he dado cuenta de que, si estudiamos bien el Fa cada día, miramos hacia nuestro interior, soltamos nuestros apegos humanos y nos mantenemos en el camino recto de cultivación, Shifu nos protege y nos ayuda a superar todo tipo de tribulaciones.

En 2008, mi esposa y yo viajamos para visitar a nuestro hijo, que estaba en otra ciudad. Tras pasar unos días con él, nos preparamos para regresar a casa. Al llegar a la estación de tren, la fila para comprar boletos era muy larga. Para cuando llegó nuestro turno, ya se habían agotado todos los boletos. Decidimos subir al primer tren y comprar los boletos después, una práctica común en China. También había una larga fila en el acceso de control de boletos. Mientras esperábamos para entrar a la estación, de repente sentí un dolor de estómago y tuve que ir al baño. Allí había otra fila larga, así que tuve que esperar de nuevo.

Cuando finalmente salí, el acceso estaba cerrado y perdimos el tren. Como resultado, no regresamos a casa hasta varios días después.

Al llegar a casa, un compañero practicante nos dijo: «Tuvieron mucha suerte. Menos mal que no regresaron ese día. A primera hora de la mañana siguiente, muchos funcionarios del gobierno y policías acudieron para arrestarlos. Al ver que no había nadie en casa, esperaron bastante tiempo antes de  finalmente irse».

A lo largo de los años han ocurrido muchos incidentes similares. Sé que, en cada ocasión, fue Shifu quien nos protegió.