(Minghui.org) Contraje polio de niña y una de mis pierna quedó permanentemente incapacitada. Como resultado, no pude realizar trabajos pesados. Ahora tengo 58 años.

Mi padre era la principal fuente de ingresos de la familia. Más tarde tuvo una aventura y siempre provocaba peleas con mi madre y la golpeaba. Obligó a mi madre a divorciarse en 1998. Vivíamos en un piso de tres habitaciones. El tribunal le concedió una habitación a mi padre y dos a mi madre. Mi padre siempre le causaba problemas a mi madre y a menudo la dejaba fuera, o la encerraba dentro, dependiendo de cuándo volviera a casa. Mi madre a menudo tenía que pedir ayuda a los vecinos para abrir la puerta.

Más tarde, cuando me hice adulta, mi madre vino a vivir conmigo. Nos ganábamos la vida vendiendo fruta. La vida era difícil y agotadora.

Encontrar Falun Dafa y nunca vacilar en nuestra fe

Mi madre y yo salimos a pasear por el parque una mañana y vimos a muchas personas practicando Falun Gong, también conocido como Falun Dafa. La hermosa música y los movimientos elegantes nos cautivaron a ambas. Notamos a una de nuestras vecinas allí. Nos dijo que Falun Dafa tiene efectos notables en la curación de enfermedades y en la promoción de la salud. Así que nos unimos y empezamos a practicar junto a ellos.

Más tarde formamos un grupo de estudio de Fa, donde compañeros practicantes del barrio venían a mi casa cada mañana para estudiar las enseñanzas. Cuanto más leía las enseñanzas, más me gustaban y más paz sentía mi corazón. A veces compartíamos nuestras experiencias. Todos eran diligentes.

El Partido Comunista Chino (PCCh) inició la persecución a Falun Dafa el 20 de julio de 1999, y poco después nuestro coordinador fue arrestado. La presión fue inmensa en ese momento, pero ni mi madre ni yo vacilamos.

Un día mi padre denunció a mi madre a la policía por su fe. La policía vino y mi madre les aclaró la verdad. Dijo que tenía hipertiroidismo pero que no podía permitirse tratamiento. Después de practicar Falun Dafa, su enfermedad se curó sin tomar ni una sola pastilla ni gastar un solo céntimo. "Con una práctica tan maravillosa, ¿cómo no iba a hacerlo?". La policía le preguntó si tenía algún libro de Falun Dafa, y ella dijo que solo tenía una copia del libro principal de Falun Dafa, Zhuan Falun, y la policía se fue.

Al día siguiente, cuando mi madre se encontró con el director comunitario en el mercado matutino, le contó los beneficios que había recibido tras practicar Falun Dafa, y el director dijo: "Bien, solo practique en casa".

Asimilarse a Dafa: Pagar el daño con virtud

Un día de 2018, mi tía vino y me dijo que mi padre había sido hospitalizado y diagnosticado con uremia. Me pidió que fuera a verlo y tuve una mezcla de emociones. Durante más de 20 años, nunca me había cuidado; en cambio, a menudo me pegaba, regañaba, y nunca me dio ni un céntimo. Ahora que estaba enfermo, la mujer con la que tuvo una aventura lo dejó, y solo entonces quiso vernos. Mi resentimiento brotó de inmediato, estaba realmente llena de amargura.

Pero después de calmarme y pensarlo, me di cuenta de que ya no era una persona común, sino practicante de Dafa.

Shifu dijo:

"...en todos los ambientes hay que ser bueno y benevolente con los demás, y más aún con tus parientes" (Sexta LecciónZhuan Falun).

Decidí seguir la enseñanza de Shifu y fui al hospital con mi madre.

Él fue ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI). Mi madre y yo fuimos al supermercado a comprarle lo básico de la vida diaria, cocinamos tres comidas en casa y las llevamos a la UCI. Cinco días después, el médico nos instó a buscar un hospital que ofreciera diálisis. Trasladamos a mi padre a otro hospital donde fue tratado durante tres meses. Después de eso, fue a una residencia de ancianos. Desde entonces, los días que tenía diálisis, yo iba a buscarlo y, tras el tratamiento, lo llevaba de vuelta a la residencia con mi triciclo.

Su catéter de diálisis se infectó una vez y tuvo que ser reemplazado. El día del procedimiento, papá regañó a su hermana (mi tía) por no ir a verlo. Cuando mamá intentó detenerlo, él la insultó, pero ella solo sonrió y no se lo tomó a pecho.

Mi padre solía estar de mal humor en el hospital. Le gritaba al médico y a las enfermeras, lo que les molestaba mucho. Por la noche, se negaba a alquilarme un colchón y yo tenía que dormir en el suelo. Cuando la enfermera me vio, me preparó una cama.

Estoy discapacitada y con mala salud, pero seguía cuidando de mi padre. Él me mandaba constantemente a buscar esto y aquello, y apenas tenía tiempo para descansar y a veces sentía que ya no podía más. Los médicos, enfermeros y otros pacientes en la misma habitación no soportaban verlo, y me decían que simplemente lo dejara. Una enfermera me dijo una vez: "Tu padre me ha vuelto a maltratar". Me disculpé inmediatamente. Me dijo que, si no fuera por mí, seguro que no lo habrían ingresado en el hospital.

Un día, durante la pandemia, la enfermera en jefe hizo una excepción y me dejó entrar para cuidar de mi padre mientras él estaba en la máquina de diálisis. Sin embargo, poco después de que le conectaran a la máquina, quiso ir al baño. La enfermera compró una botella de agua, la vació, luego cortó la tapa y selló los bordes con cinta blanca para que pudiera recoger su orina. Me conmovió mucho y seguí dándole las gracias. La enfermera respondió: "No hay de qué, solo hago esto por ti. Si no, habría dejado de hacer su diálisis".

En otra ocasión, después de que mi padre terminara su diálisis a las 20:30, no pudo subirse a mi triciclo y yo no tuve fuerzas para levantarlo. Así que nos quedamos fuera sin saber qué hacer. Ya pasaban las 21:00 cuando el médico en jefe y las enfermeras nos vieron y preguntaron qué había pasado. Les dije que no podía subir a mi padre al triciclo. La enfermera en jefe volvió por una silla de ruedas, hizo que mi padre se sentara en ella, lo subió en silla de ruedas hasta el triciclo y entonces los cuatro lo subimos al triciclo. Ya era tarde y las enfermeras jóvenes no querían irse solas a casa. Llamaron a sus familias para explicarles la situación y acabaron quedándose a dormir en un hotel cercano. Me conmovió profundamente y sentí pena por ellos.

Papá tenía cambios de humor todo el tiempo. Maltrataba al director de la residencia, a los cuidadores e incluso a varios otros mayores. La residencia me notificó que habían decidido terminar su residencia allí. No tuve más remedio que llevarlo conmigo a casa. Sabía bien que papá había herido profundamente a mamá en el pasado, y tenía miedo de que no aceptara que viviera con nosotros.

Para mi sorpresa, mi madre estuvo de acuerdo. Dijo: "Si no estuviera practicando Dafa, nunca lo aceptaría, y mucho menos lo cuidaría, porque solo verlo me revolvía el estómago". Pero para un practicante de Dafa, las cosas son diferentes. Debemos seguir las enseñanzas de Shifu, dejar atrás todos los rencores, ser amables con los demás y ser buenas personas. Para ser sincera, me costó dejar atrás el resentimiento hacia mi padre, pero por muy difícil que fuera, tenía que hacerlo. Así que traje a mi padre a vivir con nosotras.

Un día, mi padre quería barbacoa, así que mi madre y yo lo llevamos a un restaurante. La comida costó más de 200 yuanes. Mi madre y yo nunca habíamos gastado tanto dinero en una sola comida. Más tarde llevamos a papá a algunos restaurantes más para hacerlo feliz.

La gente que conocíamos siempre decía: "Es un hombre tan malo, ¿para qué molestarse con él? Son demasiado amables las dos".

Un día de 2020, el catéter de diálisis de mi padre se bloqueó y tuvo que ser reemplazado. Como el catéter estaba situado cerca de su corazón, para minimizar el riesgo, el hospital decidió trasladarlo a un hospital importante en la capital provincial.

Mi padre y yo nos alojamos en un hotel cerca del hospital. Sobre las 2:00 a. m., empezó a vomitar sangre y su cara se puso pálida. Estaba frenética, preguntándome qué debía hacer. Nadie podía venir a ayudar por la gran distancia. En ese momento, recordé que era practicante de Falun Dafa, así que le dije a papá que recitara "Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno". Los dos seguimos recitando la frase, y al cabo de un rato, dejó de vomitar. Al día siguiente, fuimos a un hospital local para hacerle una radiografía y el médico descubrió que el catéter de diálisis se había alejado del corazón, así que el reemplazo podía realizarse con seguridad.

Le di a mi padre un amuleto de Falun Dafa, y nunca se lo quitó. Durante la pandemia, nuestro barrio estuvo confinado y los residentes tenían que registrarse y mostrar su DNI al entrar o salir. Mi padre guardaba su DNI y el amuleto juntos. La policía preguntaba de dónde había sacado el amuleto, y mi padre simplemente decía que alguien se lo había dado. La policía le dijo que no podía llevarlo, pero mi padre no escuchó, y cada vez que mostraba su DNI, también mostraba el amuleto.

Mi padre me dijo: "Falun Dafa es realmente genial". Le pregunté: "Entonces, ¿por qué denunciaste a mamá a la policía?". Él respondió: "Si hubiera sabido entonces que Falun Dafa era tan bueno, no habría denunciado a tu madre".

Después de eso, cada vez que recibía diálisis, repetía en silencio la frase de Dafa que le enseñé. Si alguien decía algo malo de Dafa, empezaba a insultar. Yo le recordaba que no debía insultar, porque Dafa enseña bondad, y el Shifu de Dafa lo cuidaba. Decía que estaba tan acostumbrado a insultar que era difícil cambiarlo.

Mi madre cuidó de mi padre día tras día, año tras año, sin una sola queja. Esto permitió a mi padre sentir su altruismo y su bondad. Este es el poder y la virtud de Dafa.

Mi padre falleció en septiembre de 2022. Mi madre y yo compramos fruta por valor de 200 yuanes para los médicos y enfermeras del Departamento de Nefrología y de la Unidad de Diálisis para agradecerles el cuidado y la ayuda durante los últimos cuatro años. Me dijeron: "Normalmente, los pacientes hacen regalos mientras están vivos, pero tú aún nos das las gracias después de que tu padre falleciera. Eres tan amable, seguro que serás bendecida por ello".

Comparto esta experiencia para expresar el agradecimiento de mi madre y mío por la compasión sin límites de Shifu, y para dar testimonio de la pureza y belleza de Falun Dafa. ¡Espero sinceramente que todos lleguemos a entender la verdad lo antes posible y tengamos un futuro brillante!