(Minghui.org) Comencé a practicar Falun Dafa en mi segundo año de bachillerato. Aunque no llevo mucho tiempo practicando, Shifu, con gran compasión, elimino muchas sustancias nocivas de mi cuerpo, lo que me permitió mejorar mi xinxing y me ayudo a comprender los principios del Fa en cada etapa de mi práctica.

Me gustaría compartir mis experiencias de cultivación, el proceso de mejora de mi xinxing y la alegría que he experimentado a lo largo de este camino.

Oportunidad de comenzar a practicar Dafa

Mi familia no practica Dafa. Mi madre es budista, así que durante mi infancia estuve expuesta a algunas experiencias y enseñanzas budistas. Aprendí principios como que las buenas acciones serán recompensadas y las malas castigadas, el ciclo de la reencarnación a través de los seis reinos y relatos de experiencias milagrosas. Gracias a esto, desde muy joven creí que el cielo y el infierno existen de verdad. Durante mis años de primaria y secundaria, mi estado mental solía ser deficiente por diversas razones. A veces, sentía molestias en el pecho y me costaba respirar. En ocasiones, mi cuerpo se sentía tan pesado que ni siquiera podía mantenerme en pie. Con frecuencia tenía la sensación de que una fuerza maligna intentaba arrastrarme.

En un momento dado, consideré la posibilidad de consultar a un psicólogo, pero después de observar que las personas a mi alrededor seguían luchando contra su enfermedad mental sin ninguna mejoría, renuncié a la idea de buscar tratamiento.

Interiormente, a menudo me sentía completamente perdida. Cada día, las mismas preguntas seguían rondando en mi mente: ¿Por qué vivimos en la Tierra? ¿Cuál es el propósito de la existencia humana?

Una afortunada coincidencia ocurrió cuando cursaba mi tercer año de bachillerato: la Escuela Superior de Artes Niaosong organizó una conferencia para compartir experiencias sobre Falun Dafa. Los estudiantes compartieron cómo, después de practicar Falun Dafa, no solo habían sanado sus enfermedades, sino que también les había ayudado a comprender el verdadero significado de la vida. Sus relatos fueron sinceros y me conmovieron profundamente.

Estos artículos que compartían experiencias estaban expuestos en el pasillo de la escuela, y yo volvía a menudo para leerlos. La disciplina espiritual me parecía realmente fascinante, y mi curiosidad por Falun Dafa fue creciendo poco a poco.

Me asombró que, después de pasar tres años en la Escuela Superior de Artes Niaosong, sintiera como si acabara de escuchar Falun Dafa por primera vez. Nunca había estudiado Zhuan Falun con seriedad. De hecho, incluso me resistía a ello. Durante las sesiones grupales de estudio del Fa programadas en la escuela, o me quedaba dormida o dejaba que mi mente divagara. Incluso después de terminar de leer Zhuan Falun, me di cuenta de que no tenía ni idea de lo que acababa de leer porque nunca lo había tomado en serio.

Esta fue la primera vez que realmente quise comprender Falun Dafa. Creí que Shifu percibió mi sincero deseo de cultivar. Por esa época, una compañera de clase compartió conmigo su experiencia de cultivación, lo que despertó aún más mi curiosidad por Falun Dafa.

No se me daba bien entender las cosas, y a menudo me costaba mucho comprender incluso una sola frase. Tampoco me había gustado nunca leer. Pero por primera vez en mi vida, había un libro que realmente quería leer: Zhuan Falun. Me decidí y me dije: «Voy a estudiar el libro de Shifu con sinceridad».

Comencé a leer Zhuan Falun línea por línea, asimilando cada palabra con calma y atención. Siempre que encontraba algo que no entendía, me detenía a reflexionar, decidida a no perderme ni una sola frase de los principios de las enseñanzas de Shifu. Pronto me di cuenta de que mi experiencia en el estudio del Fa era completamente diferente a la anterior. Cuanto más leía, más me gustaba. A través del estudio del Fa, comprendo verdaderamente el significado de la vida: de dónde vienen los seres humanos y adónde van finalmente.

Shifu dijo:

“El hombre debe volver al origen y retornar a la verdad, este es el verdadero propósito de ser un humano; por eso, una vez que esta persona quiere el xiulian, se considera que su naturaleza fo ha emergido. Este pensamiento es lo más valioso, porque él desea volver al origen, retornar a la verdad y saltar afuera de este nivel de la gente común.” (Primera Lección, Zhuan Falun )

A diferencia de la vez anterior, al leer este párrafo del Fa de Shifu, mi corazón se llenó de inmensa gratitud. Me dije: «¡Por fin he encontrado una escuela de cultivación correcta!». Para mí, que había vivido sumida en la desesperación, esto fue, sin duda, lo más afortunado y reconfortante. Supe que había encontrado la mayor bendición de mi vida: la oportunidad de practicar Falun Dafa. La sensación de hallar el verdadero sentido de la vida trascendía las palabras.

Desde ese momento, las fuerzas malignas que me habían agobiado —dejándome física y emocionalmente exhausta y sumida en la desesperación— jamás regresaron. Sabía que era mi benevolente Shifu quien me había estado protegiendo y ayudando a eliminar una inmensa cantidad de mi yeli. Una profunda transformación tuvo lugar en mi cuerpo y mi mente. Mi corazón se llenó de gratitud.

Comencé a vivir según los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, evaluando todo lo que encontraba al estándar del Fa. A medida que me desprendía gradualmente de un apego tras otro, mi corazón se purificaba día tras día. Al realizar los ejercicios, me sentía cada vez más a gusto, ligera y tranquila.

Incluso en el crudo invierno, sentía una calidez que recorría todo mi cuerpo al practicar los ejercicios, como si la primavera hubiera florecido a mi alrededor, llenándome de alegría. Sentía incluso la brisa y el aire frescos, puros y apacibles. Comprendí verdaderamente lo que dijo el Shifu: «La cultivación depende de uno mismo, el gong depende de Shifu». (Primera Lección, Zhuan Falun)

Deja ir el resentimiento y comprender el Fa a partir del Fa

Durante un tiempo, mi familia discutía con frecuencia, quejándose unos de otros delante de mí, lo que afectaba mucho a mi estado de ánimo, y en lugar de ver para adentro sobre mí mismo y preguntarme, poco a poco desarrollé resentimiento hacia ellos.

Un día, no pude contener más mis emociones y les dije: "¿Qué tienen que ver sus discusiones conmigo? ¿Por qué siempre se desquitan conmigo y me dicen cosas hirientes?". En ese momento, me sentí profundamente ofendida. No podía entender por qué descargaban sus emociones conmigo de esa manera. Mis nociones y mis apeos afloraron, lo que me impedía mantener la calma.

El Shifu dijo:

Muchos estudiantes entienden que sólo hacer los ejercicios y estudiar el Fa son cultivación. Sí, con esos directamente entras en contacto con un aspecto del Fa. Pero mientras te cultivas verdaderamente en tu vida diaria, la sociedad con la que entras en contacto es tu ambiente de cultivación. El ambiente familiar y laboral en el que pasas tiempo son dos ambientes en los que debes cultivarte, son parte del camino que debes transitar, son lo que debes manejar, y manejar correctamente. Nada de esto debe hacerse superficialmente. Cuando hayas llegado al final, [una pregunta será]: ¿Cómo has transitado el camino que Shifu arregló para ti? Cuando todo está dicho y hecho, esas cosas tienen que ser tomadas en cuenta. Y en el curso de tu cultivación también debes observarte, así que no debes desatender nada. (Exponiendo el Fa en Canadá, 2006», Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. VII).

Después de leer esto, recapacité de inmediato y comprendí que no había seguido los principios de las enseñanzas de Shifu sobre cómo manejar las cosas correctamente, ni había demostrado verdadera benevolencia. Siempre que algo sucedía y no salía como yo quería, optaba por evitarlo. Como verdadera practicante de Dafa, debo recorrer cada paso de mi camino de cultivación con diligencia y sin duda alguna.

También comprendí que cualquier problema, por pequeño que fuera, debía manejarse de forma correcta, pues cada prueba es una señal de Shifu para ayudarnos a mejorar nuestro xinxing y a desprendernos de nuestros apegos. Entonces me disculpé con mi familia y reconocí sinceramente mi error. Desde entonces, dejaron de buscarme para quejarse unos de otros.

Ahora entiendo que los conflictos entre los miembros de mi familia, en realidad, servían para mejorar mi xinxing. Mirar hacia adentro es una herramienta poderosa.

Tómate en serio el enviar pensamientos rectos.

Enviar pensamientos rectos es una de las tres cosas que los practicantes de Dafa deben hacer bien. Al principio, no me tomaba en serio el envío de pensamientos rectos. Simplemente cumplía con las formalidades y, a veces, cuando me daba pereza, ni siquiera quería hacerlo. Pensaba: «Parece que enviar pensamientos rectos no tiene ningún efecto. No veo nada, así que da igual si lo hago o no».

Shifu dijo:

“Esta mesa también está oscilando, pero los ojos no pueden ver la apariencia verdadera, porque este par de ojos puede producirle al hombre una impresión errónea.” (Segunda Lección, Zhuan Falun)

Comprendí que no debía juzgar las cosas por su apariencia, ni usar la lógica humana común para entender asuntos más complejos. Si sigo pensando que no puedo ver, entonces realmente no podré ver. Fue entonces cuando cambié esa manera de pensar.

Una noche, mientras hacía pensamientos rectos, levanté la palma de la mano y recité en silencio la fórmula. De repente, sentí que un gran trozo de materia turbia salía disparado de mi cabeza. Todo mi cuerpo entró en un estado de tranquilidad. Sentí una poderosa energía en la palma de la mano, y mi cuerpo se volvió increíblemente ligero, una sensación verdaderamente maravillosa y sagrada.

Llegué a comprender verdaderamente que cada practicante recibe la protección el fortalecimiento de Shifu.

Shifu dijo:

“En realidad, cuando realmente puedes estar tranquilo, un solo pensamiento es más que suficiente para sacudir Cielo y Tierra, no hay nada que no pueda lograr, y es como si inmediatamente inmoviliza y controla todo lo que está cubierto por tu dominio; eres como una montaña e instantáneamente los controlas. No siempre debes tener una mente inestable. No puedes hacer eso cuando tu mente es inestable”. (Exponiendo y enseñando el Fa en el Fahui del Área Metropolitana de Nueva York, Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. III)

Así me sentía en aquel momento. Ningún mal podía acercarse a mí. Después de eso, mi capacidad para enviar pensamientos rectos mejoró poco a poco.

Dafa es la esencia de la práctica de cultivación.

En una ocasión, mientras realizaba el quinto ejercicio, vi vagamente al Falun girando rápidamente. Pensé que era solo una ilusión, pero el Falun permaneció visible durante un buen rato. Era la primera vez que presenciaba algo que la ciencia moderna no podía explicar, y me emocioné mucho. Me apegué a esa sensación de alegría y deseé con todas mis fuerzas ver. Sin embargo, cuando intenté verlo de nuevo al día siguiente, no pude ver nada.

Me di cuenta de que me dejaba llevar con demasiada facilidad. La cultivación en Dafa es un asunto sumamente serio, y si uno no tiene cuidado, es posible desviarse del camino. Además, como verdadera practicante de Dafa, uno no debe apegarse a lo que ve. Mejorar el xinxing es la clave para el verdadero progreso. Todo está dispuesto por Shifu.

Eliminar los apegos a la envidia y competitividad

Durante un tiempo, experimentaba repentinamente fuertes dolores punzantes en el corazón. Al principio, pensé que tal vez mi problema cardíaco se debía a una condición hereditaria en mi familia, pero rápidamente recordé que soy un cultivador.

Comencé a mirar hacia adentro y descubrí un sentimiento de celos que me había resistido a admitir. Me preocupaba mucho mi rendimiento académico y me angustiaba cada vez que no lograba progresar. Mis calificaciones se estancaban, mientras que otros seguían avanzando. En esos momentos, me sentía ansiosa e inferior.

Me di cuenta de que había desarrollado un profundo complejo de inferioridad. Creía que no era tan capaz como los demás y que no tenía cualidades especialmente destacables. Mirando hacia atrás, ahora veo que esta mentalidad está relacionada con la envidia.

Todos formamos parte de la familia de Shifu. Cuando algo bueno les sucede a otros, debo alegrarme sinceramente por ellos y enviarles mis bendiciones, en lugar de pensar únicamente en mi propio éxito o fracaso, o en si lo he hecho bien. Me doy cuenta de que no he considerado verdaderamente a los demás.

Sorprendentemente, a medida que fui soltando mis diversos apegos —especialmente mi fuerte apego al yo— sentí como si una pesada sustancia en mi corazón se disolviera. El dolor en mi corazón desapareció. ¡Gracias, Shifu!

Mientras escribía esta experiencia, descubrí otro apego: el miedo. Me preocupaba que mi experiencia no fuera lo suficientemente buena y temía lo que los demás pensarían de mí. No dejaba de pensar en abandonar la escritura de mi artículo. Incluso llegué a pensar que sería mejor no escribirlo. Sin embargo, esa noche, después de leer el poema de Shifu, cambié de opinión.

Asistiendo al Fa
“El deseo viene del corazón para salvar a los seres conscientes,
asistiendo al Maestro en su viaje por este mundo;
ayúdenme a girar el Falun,
cuando el Fa se complete, el Cielo y la Tierra recorrerá.
(Hong Yin)

Entendí que ayudar a Shifu a rectificar el Fa es una obligación de los practicantes de Dafa; no debo dar marcha atrás.

Encontrando mi conexión a través de la pintura

Cuando me inscribí en un curso de pintura, sentí que mis habilidades iban disminuyendo gradualmente. Por mucho que pintara, no lograba progresar, lo que me frustraba muchísimo. Creía que podía superar mis limitaciones, pero no conseguía avanzar. Me sentía estancada y las obras que creaba nunca me satisfacían.

Estaba demasiado obsesionada con obtener resultados rápidos, en lugar de concentrarme en cómo terminar bien la pintura. Mi deseo de éxito inmediato era muy fuerte. Como pintaba a diario con esta mentalidad, mi corazón se tensaba y se angustiaba cada vez más, lo que afectaba enormemente la calidad de mi trabajo y me dificultaba aún más la concentración. Solo entonces comprendí que mejorar mi xinxing era lo más importante.

A través de este proceso, redescubrí mis sentimientos de envidia. Ver el progreso de los demás me generaba desequilibrio y ansiedad. Todos formamos parte de una familia bajo la guía del mismo Shifu, así que cuando otros mejoran, debería alegrarme sinceramente por ellos y desearles lo mejor, en lugar de centrarme únicamente en mi propio éxito o fracaso. Cuando reconocí este apego negativo y comencé a liberarme de él, ¡sentí un alivio increíble!

Conclusión

A lo largo de mi camino de cultivación, a menudo me tope con pensamientos que me incitaban a rendirme. Sin embargo, mientras mantenga el Fa en mi corazón, estas dificultades ya no parecen insuperables, y al final logro rechazar y vencer estos pensamientos no rectos. Cuando comprendo verdaderamente los principios del Fa enseñados por Shifu, todas las preocupaciones y problemas de repente parecen insignificantes. Lo que experimento es una profunda sensación de verdadera felicidad y alegría. Me siento un ser extraordinariamente afortunado.

Estoy profundamente agradecida a Shifu por haberme permitido asistir a la Escuela Superior de Arte Niaosong, donde obtuve Dafa y tuve la oportunidad de desarrollar mis habilidades pictóricas. Gracias, Shifu, por guiarme e iluminarme siempre con benevolencia. Cumpliré mi misión y haré bien las tres cosas.

También quiero agradecer a mis compañeros practicantes por su ayuda desinteresada. Siempre que tuve dificultades, me brindaron su apoyo y ánimo. Aún tengo muchas deficiencias. En mi futuro camino de cultivación, seré más diligente y me cultivaré con sinceridad, me desapegaré de todo y seguiré a Shifu de regreso a casa. No desaprovecharé esta oportunidad única e irrepetible que nos ha estado esperando a lo largo de los siglos.

¡Gracias, Shifu! ¡Gracias, compañeros practicantes!