(Minghui.org) Comencé a hablar con la gente sobre Falun Dafa y a aclararles la verdad sobre esta práctica en 2004. La persecución era generalizada en aquel entonces, así que empecé con mis familiares. Como todos reconocieron que Falun Dafa era bueno, todos aceptaron renunciar al Partido Comunista Chino (PCCh) y sus organizaciones afiliadas.

Más tarde, hablé con mis familiares cercanos, incluyendo a mis padres, mis suegros y mi tía. Finalmente, hablé con la mayoría de mis otros familiares. Salvo algunas excepciones, la mayoría renuncio al PCCh y sus organizaciones. Después, salí a la calle a aclarar la verdad con desconocidos en lugares públicos, como centros comerciales, banquetes de bodas, pequeñas tiendas, estaciones de autobuses, peluquerías y taxis. Siempre había varias personas receptivas que aceptaban renunciar al PCCh.

Otra practicante y yo nos unimos para salir juntas. Casi todos los días, más de una docena de personas renunciaron al PCCh y su organización afiliada; en los días más tranquilos, solo lo hacían entre tres y cinco. A veces enfrentábamos contratiempos, como gente que nos gritaba en grandes centros comerciales o que llamaban a la policía para denunciarnos, pero siempre lográbamos salir ilesas bajo la protección de Shifu.

Me gustaría compartir algunas de mis experiencias.

El vendedor de verduras grita: “¡Falun Dafa es bueno, Verdad Benevolencia y Tolerancia son buenas!”

Mientras compraba verduras en el mercado, conversé con un vendedor. Le hablé del alto costo de los pesticidas y fertilizantes, así como de los funcionarios corruptos que aceptan sobornos y de la causa de la miseria de la gente común. El vendedor, de unos 50 años, estuvo completamente de acuerdo. Continué compartiendo información sobre Falun Dafa y la persecución, y entonces accedió voluntariamente a renunciar al PCCh.

Poco después de alejarme, lo oí gritar: “¡Falun Dafa es bueno! ¡Verdad Benevolencia y Tolerancia son buenas!”. La mitad del mercado lo oyó. Me alegré por él; otra vida se había salvado.

El secretario del partido da el visto bueno

Un día, de camino al centro comercial, reconocí al secretario del Partido en la Oficina de Vivienda que se acercaba. Lo saludé y luego comencé a aclararle la verdad sobre Falun Dafa y la persecución. Estuvo de acuerdo con lo que le dije y renunció al PCCh y a sus organizaciones afiliadas.

Me hizo un gesto de aprobación con el pulgar antes de despedirnos y me expresó su agradecimiento.

Estudiante bendecido por las frases auspiciosas de Dafa

Hace ocho años, durante una cena con profesores jubilados, un antiguo alumno mío —también profesor jubilado— se acercó a saludarme. Me alegré de verlo, sabiendo que había venido a escucharme aclarar la verdad y sobre la historia de Dafa. Yo ya sabía que le habían practicado tres bypass coronarios y que ahora no podía cuidar los más de 200 árboles frutales que poseía su familia.

Le acerqué una silla para que se sentara y le aclare los hechos sobre Falun Dafa. Escuchó atentamente y luego renunció con gusto a su membresía en todas las organizaciones del PCCh a las que se había unido. También le hablé de las frases auspiciosas de Dafa: «Falun Dafa es bueno, Verdad Benevolencia y Tolerancia son buenas», y le enfaticé que le ocurrirían milagros si las recitaba con sinceridad y devoción.

Al año siguiente, cuando volvimos a encontrarnos en una reunión similar, su rostro resplandecía y rebosaba de buena salud, una imagen totalmente distinta a la del año anterior. Ahora tenía la energía suficiente para cuidar de todos sus árboles frutales, desde la poda y la fertilización hasta su mantenimiento general.

“¡Son buenos, los quiero!”

En mayo de 2005, participé en un viaje organizado para profesores jubilados a unas aguas termales, donde pasamos la noche. Muchos de nosotros nadamos juntos en la piscina grande. Cuando estábamos a punto de irnos, me acerqué a la secretaria del Partido de la escuela. Antes de que pudiera siquiera abrir la boca, me dijo: «Eres muy inteligente e ingeniosa. ¿Por qué elegiste practicar Falun Dafa? El gobierno lo prohíbe, así que deberías dejarlo».

Entonces comencé a aclararle los hechos, desde qué es Falun Dafa y sus beneficios, hasta la siniestra historia del PCCh y por qué persigue a Falun Dafa, y la farsa de la auto-inmolación de la plaza Tiananmen hasta la expansión de Falun Dafa a más de 100 países. También mencioné los caracteres grabados en la mística "piedra del carácter oculto" en Guizhou, China que dicen: «El Partido Comunista de China perecerá», una señal de que el PCCh colapsará.

Lo que le dije la conmovió profundamente y accedió sinceramente a renunciar al PCCh. Esa noche, mientras meditaba, me sentí especialmente a gusto, como si estuviera sentada sobre una suave nube de algodón, y no quería bajar las piernas. Sabía que Shifu me animaba por lo que hacía.

Más adelante, cada vez que me encontraba con la secretaria del Partido en las reuniones escolares, siempre aceptaba con gusto los materiales de Dafa que le ofrecía. A menudo decía: «¡Son buenos, los quiero!».

“Es tan milagroso, tan milagroso”

Hace más de una década, me encontré con un profesor jubilado de nuestra escuela que me contó que su hija no podía concebir después de diez años de matrimonio. Había intentado todo lo posible, pero sin éxito. Él y su esposa estaban preocupados, ya que su hija era demasiado mayor para un embarazo seguro.

Su familia reconoció a Dafa y todos habían renunciado al PCCh y sus organizaciones afiliadas, así que le dije que recitara las frases auspiciosas, y podrían ocurrir milagros.

Cuando me lo encontré de nuevo al año siguiente en el mercado, estaba muy emocionado de contarme que su hija había dado a luz a un niño grande y sano. No paraba de decir: «¡Es un milagro, un verdadero milagro!». Toda su familia estaba radiante de alegría.