(Minghui.org) Dado que el Partido Comunista Chino (PCCh) continúa reprimiendo a Falun Dafa, los practicantes siguen distribuyendo materiales para informar al público sobre la práctica y la persecución. Sin embargo, a medida que se generaliza el uso de cámaras de vigilancia, cada vez más practicantes son arrestados y detenidos. Entonces, ¿cómo abordamos esta cuestión?

Shifu, dijo:

“...todo lo que pasa hoy en la sociedad común es el resultado de los apegos de los Dafa dizi. A pesar que las viejas fuerzas existen, si ustedes no tienen aquellos apegos, ellos no pueden hacer nada” (“Exponiendo el Fa en el Fahui de Filadelfia, Estados Unidos, 2002, Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. II). 

A continuación, expongo mis reflexiones sobre este tema.

La importancia de los pensamientos puros

Los materiales de Falun Dafa tienen un valor incalculable, ya que ayudan a salvar a las personas. Sin embargo, si actuamos con demasiada ligereza al distribuirlos, los seres divinos podrían objetar y causar interferencias. Para evitarlo, debemos estudiar bien las enseñanzas de Dafa y mantener pensamientos rectos a fin de reducir dichas interferencias.

Por ejemplo, suelo recitar las enseñanzas de Dafa antes de salir a distribuir materiales y trato de mantener pensamientos rectos durante todo el proceso. Por lo general, los resultados han sido buenos. Sin embargo, en una ocasión omití la recitación de las enseñanzas y fui directamente a un callejón para repartir los materiales. La actividad transcurrió sin contratiempos y regresé a casa contento, como si simplemente hubiera cumplido con una tarea.

Al día siguiente, durante nuestro estudio grupal del Fa, un practicante comentó que alguien había distribuido materiales en cierto callejón, pero que la gente los había tirado y esparcido por todas partes. Al darme cuenta de que se trataba del mismo lugar que yo había visitado el día anterior, sentí una profunda vergüenza. Comprendí que aquello era un recordatorio de Shifu. Sin pensamientos rectos, los materiales que distribuí tal vez no lograron el efecto deseado; es más, es posible que las personas acumularan karma al desecharlos. Por ello, tomé la decisión consciente de hacerlo mejor en el futuro.

Después de que Shifi publicara «Por qué existen los seres humanos», me enteré de que algunos practicantes estaban repartiendo copias del artículo en edificios de viviendas. Yo también lo hacía de vez en cuando, pero siempre estudiaba bien las enseñanzas de Dafa antes de salir. Además, a menudo pegaba el artículo en la puerta o en el pomo para que no se cayera al suelo. Había ocasiones en las que, cuando mis pensamientos rectos eran fuertes, entregaba directamente los materiales a los residentes. Algunos de ellos leían la información con atención. Esto me recordó lo que dijo Shifu: “Sea cual sea la fuerza de los pensamientos rectos, así de grande será su poder” (También en unas pocas palabras, Escrituras esenciales para mayor avance (II)).

Por el contrario, también he visto situaciones en las que los practicantes no se daban cuenta de que distribuir materiales no era simplemente cumplir con una tarea, sino que debía ir acompañado de una energía fuerte procedente de nuestra cultivación. Sin esto, es posible que la gente simplemente descarte los materiales.

Otra posibilidad podría ser que algunos practicantes hayan cometido faltas sin darse cuenta, o no hayan corregido sus errores. En el pasado, antes de la era de la vigilancia masiva y el big data, es posible que dichos practicantes se vieran obligados a permanecer lejos de casa. Sin embargo, si un practicante permanece lejos de casa durante un largo periodo de tiempo, ello indica una falta de progreso en la cultivación.

En estos casos, las viejas fuerzas podrían ir tras tales practicantes.

Shifu dijo:

“Para permitir que los estudiantes cumplieran con los estándares, con los requisitos [de los seres perversos], se valieron de esos seres malvados para apalear brutalmente a los estudiantes. Cuando agotaron los medios más perversos sin poder alcanzar su meta, se exasperaron y se pusieron nerviosos, echándoseles encima a nuestros estudiantes con más rabia aún” (Exponiendo el Fa en el Fahui de los Grandes Lagos de Norteamérica, Guiando el viaje).

Cuando esto ocurre, debemos centrarnos en estudiar las enseñanzas de Dafa y dedicar más tiempo a ello. Si nos entregamos de todo corazón, a medida que aumenten tanto el tiempo como la profundidad de nuestro estudio, Dafa nos ayudará a alcanzar la iluminación.

El apego al miedo

Como practicantes de Dafa, sabemos que Shifu nos ha pedido que hagamos las tres cosas, y una de ellas es aclarar la verdad. Algunos practicantes pueden sentir temor de aclarar la verdad cara a cara, por lo que optan por distribuir materiales sin trabajar en este apego. En los tiempos previos a la vigilancia masiva, dejar materiales en algún lugar sin que hubiera nadie cerca podía resultar más sencillo que hablar con alguien sobre Dafa. Al observar esta tendencia, las viejas fuerzas podían aprovecharla para causar problemas.

Al principio, yo tampoco me atrevía a aclarar los hechos cara a cara. En aquel entonces, muchos practicantes realizaban llamadas automatizadas por teléfono. Me uní a ellos porque temía hablar personalmente con otras personas sobre Dafa. Una noche, soñé que estaba sentado en un aula. Shifu escribió en la pizarra: «Aclarar la verdad es lo principal; distribuir materiales de aclaración de la verdad es algo complementario». Comprendí de inmediato que no debíamos depender únicamente de los materiales, ya que el enfoque principal debía ser hablar directamente con los demás sobre Dafa. A partir de ese momento, di un paso al frente y fui mejorando gradualmente mi capacidad para explicar los hechos a la gente cara a cara.

En los últimos años, el PCCh ha encontrado maneras de bloquear nuestras tarjetas SIM utilizadas para la marcación automática. Esto también puede estar relacionado con nuestra excesiva dependencia de esta herramienta. Algunos practicantes comprenden que necesitan aclarar la verdad, pero no se atreven a hacerlo cara a cara, optando en cambio por este método. Como discípulos de Dafa, no podemos depender únicamente de los métodos cotidianos.

Shifu nos dio un ejemplo una vez:

“Si todos ustedes piensan de esa manera, las viejas fuerzas lo verán y pensarán: “¿Cómo pueden todos ellos tener esos pensamientos? Esos pensamientos tienen que ser eliminados, así que hagamos que el premier se vuelva malo”. Ellos preferirían hacer que se vuelva malo para poder eliminar los pensamientos humanos comunes de ustedes. ¿No es así? Las viejas fuerzas no tienen en gran estima la vida humana; si quieren matar, simplemente matan. Entre la rectificación del Fa ellos sólo están apegados a sus propios planes (“Viaje por Norteamérica para exponer el Fa”).

Otro aspecto es que algunos practicantes abordan la marcación automática con ligereza y sin tener el corazón puro. Por ejemplo, un practicante admitió que olvidó apagar el teléfono por la noche, lo cual podría provocar el acoso involuntario a otras personas. Yo también olvidé una vez apagarlo hasta la medianoche y me sentí bastante culpable por ello. Creo que la misma situación se presenta al distribuir materiales: siempre surge la cuestión de cuánto corazón ponemos en ello.

Tomar la cultivación en serio 

La cultivación es un asunto serio. Algunos aspectos pueden parecer triviales, pero si los descuidamos, las viejas fuerzas podrían aprovechar fácilmente nuestras brechas y causarnos problemas. Por ejemplo, algunos practicantes han sido arrestados al visitar a otros, a menudo debido a razones subyacentes.

Aquí presento un ejemplo personal. En una ocasión, la policía me acosaba por teléfono. Aunque estaba seguro de que tenía brechas, no lograba identificarlas. Un día, mientras enviaba pensamientos rectos, recibí una indicación de Shifu sobre «cambiar la forma de practicar la cultivación». Lo comprendí de inmediato. La razón del acoso telefónico policial residía en mi tendencia a visitar a otros practicantes para socializar y comer juntos. Una vez que mejoré en este aspecto, el acoso cesó.

En una ocasión, un funcionario del gobierno del PCCh me acosó visitándome en mi domicilio, en parte porque ayudé a otra practicante a solicitar la seguridad social. Ella me había pedido un favor, así que intenté ayudarla saltándome algunos procedimientos habituales. El trámite requería mucho tiempo y me sentía nervioso durante el proceso. Como era de esperar, las cosas no salieron bien al final.

Esta experiencia me enseñó una lección valiosa. Cuando los practicantes interactuamos entre nosotros, debemos centrarnos en estudiar las enseñanzas de Dafa y en hablar sobre cómo mejorar en nuestra cultivación. Debemos evitar los asuntos personales, y mucho más hacer algo que no esté en consonancia con las enseñanzas de Dafa. De lo contrario, las viejas fuerzas podrían tomar nota de ello y provocar problemas más adelante. Esto puede manifestarse como acoso o detención dentro de China, o como yeli de enfermedad fuera de China.

Existen otras situaciones similares que las viejas fuerzas pueden aprovechar. Por ejemplo, algunos practicantes disfrutan viajando con otros practicantes durante las vacaciones, dedicando tiempo a asuntos personales sin importancia. Influenciados por nociones humanas, estos practicantes pueden no darse cuenta de que esto es inapropiado. Sin embargo, las viejas fuerzas podrían considerarlo una interferencia, lo que con el tiempo generaría problemas.

Resumen

La persecución ha continuado durante 27 años y los elementos malignos ahora están limitados. Sin embargo, la sociedad se ha corrompido cada vez más, lo que dificulta la salvación de las personas debido a su pesada carga de yeli (karma). Como resultado, las viejas fuerzas han instalado más cámaras de vigilancia, complicando aún más los esfuerzos para salvar a más personas. Esta situación exige que los practicantes mantengan un estándar aún más elevado. Solo con una mente pura podemos hacer las cosas bien y ayudar verdaderamente a Shifu a salvar a la gente.

Lo anterior es mi entendimiento personal. Por favor, señalen cualquier cosa que no esta en línea con las enseñanzas de Dafa.

Los artículos en los que los cultivadores comparten sus entendimientos generalmente reflejan la percepción de un individuo en un momento determinado en función de su estado de cultivación, y se ofrecen con el espíritu de permitir la elevación mutua.