(Minghui.org) Para conmemorar el Día Mundial de Falun Dafa, Minghui publica cada año artículos de practicantes de todo el mundo. Estos incluyen relatos sobre cómo los practicantes se han beneficiado de la práctica, han mejorado constantemente su carácter moral a través de mirar hacia dentro y han contribuido a crear conciencia. Al leer los artículos de este año, los practicantes japoneses los encontraron inspiradores y útiles para identificar deficiencias en su cultivación, y esforzarse para ser más diligentes.
Cultivándome con el corazón que tuve al principio
La Sra. Hasegawa se sintió profundamente conmovida tras leer estos artículos; admiraba la estricta disciplina de los practicantes al seguir los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, así como la serenidad que mantenían al afrontar desafíos.
Ella comentó: «En particular, el artículo titulado: "Todos lloraron en silencio, sobrecogidos de asombro" me dejó una profunda impresión al describir la escena de la conferencia de Shifu en Guangzhou. Cuando la sesión estaba por concluir y llegaba el momento de abandonar el recinto, Shifu bajó del estrado y caminó por el lugar con ambos brazos en alto, realizando una serie de gestos con las manos. El autor escribió: "Aunque no podía interpretar el significado de los movimientos de Shifu, percibía una energía poderosa que impregnaba todo el estadio. Oleadas de energía intensa surgían y envolvían a cada una de las personas presentes. No veía nada con mis ojos físicos; sin embargo, en ese instante, las lágrimas brotaban y corrían por mi rostro de forma incontrolable. Simplemente no podía contenerlas"».
«Sentía una profunda gratitud por todo lo que Shifu nos ha dado, algo difícil de describir. Los practicantes de China y del extranjero tienen entornos de cultivación distintos, así como obstáculos diferentes que afrontar y superar. Sin embargo, siento profundamente que, sin importar el momento ni el lugar, la inmensa benevolencia de Shifu nos ilumina a todos por igual. Cada vez que reflexiono sobre esto, mi corazón se llena de gratitud».
Cuando la Sra. Hasegawa leyó el artículo «Soñando con regresar a mi verdadero hogar en el cielo», se sorprendió al encontrar muchas similitudes entre la experiencia vital del autor y la suya propia. Comentó: «Cuando era pequeña, también me costaba encajar con quienes me rodeaban. No sabía qué decirles a los demás. Por eso, a menudo leía novelas a solas, sumergida en un mundo de fantasía. Pensaba que venía de la Luna y que algún día regresaría a mi hogar en el cielo. Mis padres solían llamarme "la niña a la que le gusta soñar"».
“Por eso, cuando leí por primera vez Zhuan Falun, sentí como si hubiera obtenido una copia de un antiguo manuscrito que registraba los secretos arcanos de la alquimia, y pensé: ‘He encontrado algo asombroso’. Desde pequeña, intuía vagamente que ‘no moriría’. Este pensamiento se confirmó y me sentí muy feliz.
“Llevo dieciséis años cultivando. Sin embargo, en este torbellino de ruido y caos de la sociedad cotidiana, poco a poco olvidé aquel sentimiento sagrado inicial. También olvidé la inocencia del autor del artículo. Hasta el día de hoy, no puedo decir que haya practicado las tres cosas correctamente cada día. En medio de los diversos conflictos y tribulaciones que Shifu dispuso para mi cultivación, no los he considerado oportunidades para progresar y he perdido valiosas oportunidades una y otra vez.
“Pero esta vez, al leer estos artículos, recordé aquel pensamiento inicial que me prometí al empezar: ‘Cultivaré con diligencia y seguiré a Shifu para regresar juntos a nuestro verdadero hogar’. A partir de hoy, corregiré mi corazón, recordaré esas aspiraciones originales y cultivaré con diligencia y firmeza”.
Aprendiendo de la tolerancia de otro practicante
Tras leer los artículos, la Sra. Ishibashi comentó que cada uno de ellos la conmovió y le permitió reconocer sus propias deficiencias. Varios de ellos le causaron una profunda impresión.
En el artículo titulado «Humildad, compasión y la historia del callejón de los seis pies», la Sra. Ishibashi reflexionó sobre un breve poema que describe el estado espiritual de los antiguos: «Enviar una carta a mil millas de distancia solo por un muro; ¿importaría si cedieras tres pies? La Gran Muralla sigue en pie hoy en día, pero ¿dónde está el emperador Qin Shi Huang?».
La autora del artículo supo hacer concesiones con elegancia al enfrentarse a una injusticia aparentemente irracional. Ante los conflictos, pensaba: «Shifu nos pidió que fuéramos mejores que la gente común. Solo estoy en este mundo por poco tiempo. No debería dejar que esto me afecte... ¡Shifu nos enseña a ser amables y tolerantes! Ellos no pensaron en nuestra familia, pero yo debo pensar en ellos. Es una cuestión de cómo me comporto». Es evidente que Falun Dafa es una práctica de gran virtud capaz de transformar corazones, purificar almas y rectificar la conducta. La autora demostró con acciones concretas la grandeza de Dafa y de Shifu.
La Sra. Ishibashi dijo: «Al compararme con la autora, aunque soy capaz de dejar ir las cosas cuando se trata de intereses personales, todavía me resulta difícil alcanzar la verdadera tolerancia de un cultivador, libre por completo de ira o resentimiento. Aunque estudio el Fa, a menudo parece que lo leo pero no me asimilo al Fa. Leer estos artículos fue también un proceso de comparación al estudiar y al cultivar, de identificar mis deficiencias y de mejorarme a mí misma. De ahora en adelante, sin duda prestaré atención a cultivar verdaderamente y me convertiré en una discípula de Dafa cualificada».
Las palabras y acciones de los practicantes son la verdad
La Sra. Tanaka compartió sus reflexiones tras leer el artículo titulado «El viaje de un empresario: adversidades, luchas y bendiciones». La infancia del autor estuvo marcada por enfermedades, dolor, sufrimiento y penurias. El artículo relataba: «Más adelante, otros practicantes de Falun Dafa se incorporaron a la empresa. Todos ellos eran personas destacadas en la sociedad, altamente cualificadas, diligentes, íntegras, desinteresadas y honestas tanto en su conducta como en su trabajo. Ya fuera en ventas o en la gestión, gozaban del respeto de sus compañeros. Nadie en la empresa hablaba ya mal de Falun Dafa a sus espaldas. Todos consideraban a los practicantes de Falun Dafa como modelos a seguir. Los clientes también confiaban plenamente en sus competencias técnicas, su actitud de servicio y la calidad de los productos; las opiniones recibidas eran siempre muy positivas. En esta sociedad materialista, los practicantes de Falun Dafa son como un manantial cristalino de montaña, puros e inmaculado o como flores que brotan silenciosamente en el campo, aportando un toque de vida vibrante al mundo».
La Sra. Tanaka comentó: «Al leer esto, las lágrimas brotaron de mis ojos. Sentí profundamente que las palabras y acciones de los discípulos de Dafa reflejan la verdad. El protagonista obtuvo el Fa, siguió los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, purificó su cuerpo y recuperó la salud. Su familia, sus amigos y todos los que le rodeaban vieron en él la pureza y la grandeza de Falun Dafa, y muchos decidieron renunciar al Partido Comunista Chino (PCCh) y a sus organizaciones afiliadas. Así, aquellas personas con afinidad predestinada fueron obteniendo el Fa una tras otra».
La Sra. Tanaka continuó: «Este artículo me conmovió profundamente. Y es que, cuando empecé a leer Zhuan Falun, incluso antes de haberlo terminado por primera vez, el PCCh comenzó a perseguir a Falun Gong. Entonces dejé el libro a un lado y asistí a la boda de un familiar en China, el día de Año Nuevo del año 2000. Entre los numerosos invitados había dos practicantes de Falun Dafa. Su amabilidad, honestidad, integridad y carácter virtuoso me causaron una profunda impresión. Yo también quería practicar Falun Gong y ser como ellos. Al regresar a Japón, estaba deseando encontrar Falun Gong y, junto a mi esposo, emprendí este camino sagrado de retorno al verdadero origen».
Dafa puede transformar completamente a una persona
Después de leer también «El viaje de un empresario: adversidades, luchas y bendiciones», la primera reflexión de la Sra. Xu fue que volvió a sentir las maravillas de la práctica. Dafa es capaz de transformar a una persona por completo, desde lo más profundo de su ser. Gracias a que el autor quien, también es practicante comenzó a practicar Falun Dafa, se disipó gradualmente el resentimiento que durante tanto tiempo había albergado hacia sus padres, hacia el conductor que causó un accidente y hacia otras personas a las que había odiado desde su infancia. Dejó de culparlos, logró liberarse verdaderamente del resentimiento, mejoró su xinxing y se desprendió de sus apegos.
Su segunda reflexión fue que, incluso si una persona no practica Dafa, siempre que tenga buenos pensamientos hacia Dafa y sus practicantes, y elija el camino correcto, gozará de buena fortuna. Antes de empezar a practicar Dafa, cuando dirigía su empresa, el autor recibió bendiciones por haber tratado con amabilidad a los practicantes, lo que a su vez le permitió llegar a obtener el Fa.
Su última reflexión fue reconocer cómo el autor no se dejó abatir durante la enfermedad, sino que cultivó diligentemente y superó la tribulación de la enfermedad. Al principio, buscó tratamiento médico mientras sufría yeli (karma) de enfermedad, pero realmente superó la tribulación gracias a cultivarse firmemente en Dafa y a su fe en Shifu. No solo desaparecieron todas sus enfermedades y dolores, sino que también mejoró su carácter moral. De este modo, utilizó su experiencia personal para validar Dafa y ayudar a Shifu a salvar a más seres conscientes. Todo su recorrido espiritual fue valioso.
Tras leer este artículo, la Sra. Xu se preguntó: «Si hoy me enfrentara a las mismas tribulaciones que atravesó este practicante, ¿sería capaz de confiar en Shifu y en el Fa, y de cultivar con tanta diligencia y solidez como él?». Agradeció este testimonio, ya que le ayudó a ver sus propias deficiencias. A partir de ahora, aspira a alcanzar el estado descrito en las palabras:
«Estudia el Fa y obtén el Fa,
comparte en el aprendizaje y comparte en la cultivación,
haciéndolo todo de acuerdo a Él,
si puedes hacerlo así, cultivación será»
(Cultivación sólida, Hong Yin)
Aprendiendo de la fe firme de un compañero practicante
La Sra. Shinohara compartió sus reflexiones tras leer el artículo «Mi filosofía empresarial». Comentó: «Al gestionar el negocio, el autor trataba a cada persona como a un ser consciente que debía ser salvado. No estaba apegado a ganar dinero y a menudo era capaz de considerar el mejor curso de acción poniéndose en el lugar de la otra persona. No buscaba la fama ni el beneficio personal.
Cuando alguien le expresaba su agradecimiento, él no pensaba en el beneficio propio, sino que respondía diciendo que simplemente seguía las enseñanzas de Shifu. Al mismo tiempo, daba a conocer Dafa a los demás. Los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia se ponían en práctica de forma natural y serena. No albergaba ni un ápice de escepticismo. Sin importar lo que sucediera, se mantenía firme y aprovechaba la oportunidad para validar el Fa».
La Sra. Shinohara también habló sobre la obra titulada «Caligrafía: Gracia Divina». Señaló: «La cultura tradicional china se expresa a través de estos caracteres "Gracia Divina" o "Gracia de Shifu"; en esta caligrafía aprecio unos trazos fluidos y libres, que transmiten una sensación de espacio vasto e ilimitado. Es magnífica».
Piensa en positivo
La Sra. Kiyomitsu compartió sus reflexiones tras leer el artículo titulado «La experiencia milagrosa de una mujer de 90 años: cuatro encuentros con Shifu». Comentó: «Este relato narra la experiencia de una practicante china de edad avanzada que vio a Shifu por primera vez en la Exposición de Salud Oriental de Beijing; no solo se curó repentinamente de una gastritis crónica que padecía desde hacía mucho tiempo, sino que también sanó la enfermedad de su nieto.
En el artículo se narra: "Mientras que la mayoría de mis compañeros de clase, colegas y parientes de edad similar ya han fallecido, yo permanezco llena de vigor y gozo de buena salud. Puedo valerme por mí misma y vivo una vida sin preocupaciones". Al leer este testimonio, sentí profundamente su gratitud hacia Shifu. No pude evitar derramar algunas lágrimas.
Durante mi cultivación, a menudo me veo afectada por pensamientos negativos. Sin embargo, al leer este artículo, recordé la inspiración que sentí cuando obtuve el Fa por primera vez. También rememoré cómo Shifu me protegió, incluso antes de que comenzara a cultivarme. Espero poder ser como esta practicante mayor, participar en actividades para presentar Dafa al público y permitir que más personas sean salvadas por Dafa».
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