(Minghui.org) Mirando atrás en mi camino de cultivación de 26 años, aunque Shifu me ha estado protegiendo, he pasado por algunas tribulaciones porque no me cultivé con firmeza cuando me enfrenté a problemas.

Al estudiar el Fa y leer los artículos en los que otros practicantes comparten sus experiencias de cultivación, me he dado cuenta de que Shifu me ayudará y resolverá mis tribulaciones cuando mire hacia dentro y me cultive con firmeza.

La espina de pescado en mi garganta desapareció

Después de terminar de comer, noté que quedaba un pequeño trozo de pescado. Quería comerlo antes de limpiar los platos. Le pregunté a mi hija si quería un poco. Se enfadó y dijo: "Si no quieres comerlo, entonces no lo comas. No me pidas que me lo coma yo".

Pensé: "Quería compartirlo contigo, ¿por qué estás tan enfadada?". En cuanto tuve ese pensamiento, se me quedó una espina atascada en la garganta. Intenté escupirla, pero sin éxito, y beber agua también dolía mucho.

Entré un poco en pánico, pero me calmé rápido. Le pedí ayuda a Shifu porque no quería ir al hospital para resolver este problema. Soy una cultivadora, así que debo analizar este problema basada en el Fa. Para un cultivador, todo sucede por alguna razón.

Recordé que, cuando vivía en casa de mi madre, ella sabía muy bien que comía poco o que solía saltarme la cena, pero me pedía que cenara. Cuando lo hizo repetidamente, me impacienté y le hablé en un tono muy desagradable. El comportamiento de mi hija hoy debe de haber ocurrido porque Shifu quería que viera mi apego cuando le hablé a mi madre con impaciencia.

Decidí leer Zhuan Falun. Después de leer una lección, la espina seguía atorada en mi garganta.

Me di cuenta de que mi nieto ya llevaba más de una hora delante del ordenador y que era hora de que lo dejara. Decidí jugar con él y pensé que yo volvería a estudiar el Fa más tarde. Vi que la fruta que había sobre la mesa se estaba echando a perder, así que tomé un cuchillo, corté las partes que estaban feas, lavé las que estaban en buen estado y me las comí. ¡Ocurrió un milagro! ¡La espina que tenía en la garganta desapareció! ¡Me quedé asombrada! No dejaba de decirle a Shifu en mi corazón: «¡Gracias, Shifu! ¡Gracias, Shifu!».

Shifu siempre está a nuestro lado y vela por nosotros. Se encarga de ayudarnos a eliminar nuestros apegos y a mejorar nuestra cultivación. Cada vez que nos enfrentamos a tribulaciones, no debemos ver el problema desde la perspectiva de una persona común. Debemos mirar adentro desde la perspectiva del Fa y descubrir nuestros apegos. Shifu nos ayudará a resolver cualquier tribulación, y nuestro xinxing mejorará.

El mal aliento desapareció

Hace unos años tenía mal aliento. No ocurría con frecuencia, así que no le prestaba atención. Sin embargo, mi marido solía decirme: “Tienes muy mal aliento”.  Me lo decía enfadado.

Pensé: “Tengo que cultivar mi forma de hablar. Si tengo mal aliento, la gente tendrá una impresión negativa cuando les hable de Dafa”.

Compartí mis pensamientos sobre esto con una practicante, y ella señaló que era por mi tono de voz cuando hablaba, en lugar de un problema de salud.

Miré en mi interior y descubrí que tenía un apego que no había intentado eliminar. La policía nos acosaba constantemente y mi familia estaba sometida a un estrés tremendo, pero nunca me culparon a mí. Mi marido acabó diciendo que no se encontraba bien y que no sabía cuánto más podría aguantar. A mí no me conmovió; al contrario, sentí que más adelante sería recompensado por la presión a la que estaba sometido ahora.

Él me recordó que tuviera cuidado, pero yo no creía que estuviera preocupado por mí. Cuando surgían problemas, no me disculpaba con él desde lo más profundo de mi corazón. Tampoco sentía que estas tribulaciones se debieran a que no me cultivaba bien. Esto hizo que él pasara de inicialmente apoyarme en mi tarea de aclarar la verdad a la gente sobre la persecución , a oponerse a mí.

No reflexioné sobre mi cultivación ni pensé que él hubiera cambiado porque yo hubiera hecho algo mal. En cambio, pensaba que, desde que empecé a practicar, yo me encargaba de todas las tareas domésticas y pagaba todo. Cuando él hablaba con más firmeza, yo solía ceder ante él. Pensaba que, si no me cultivara, definitivamente no sería capaz de hacer todo esto. ¡Pero ahora él ya no era capaz de distinguir entre el bien y el mal!

Me sentía inquieta y ya no hacía todo lo que él me pedía de forma incondicional, como hacía antes. El tono con el que le hablaba tampoco era siempre tan agradable. Cuando surgían situaciones, pensaba que sus ideas no eran tan buenas como las mías e insistía en que yo tenía razón.

Olvidaba que él no era un practicante y que, en el mundo humano, lo que él dice es lógico. No lo reconocía ni era considerada con él. No le mostré la tolerancia y la compasión que un cultivador debe mostrar. Mi actitud no se ajustaba al Fa, así que, ¿cómo iba él a escucharme o estar de acuerdo conmigo y apoyarme en las cosas relacionadas con Dafa?

Cuando me mire a mí misma basándome en el Fa, me di cuenta de que estaba descuidando mi cultivación. A partir de ahora, debo ser considerada con los demás cuando hable o haga cosas. Debo preocuparme más por mi familia y cultivar cada uno de mis pensamientos. Después de mirar hacia mi interior y tener estos entendimientos, mi aliento dejó de apestar.

Cultivarnos bien es realmente ser responsables de nosotros mismos y de nuestros seres conscientes. Esto aliviará las preocupaciones de Shifu y estaremos a la altura de la benevolente salvación de Shifu.