(Minghui.org) He formado parte de Minghui.org durante más de 20 años y me gustaría compartir mis experiencias y lo que he aprendido desde que se creó el sitio web hace 27 años.
Comencé a practicar Falun Dafa poco después de su presentación, pero mi progreso fue muy lento. Leí libros de Falun Dafa e hice los ejercicios. El resfriado y la fiebre que me aquejaban casi todos los meses desaparecieron; la tos que tenía cada primavera también se esfumó.
En marzo de 1997, tuve la fortuna de asistir a la Conferencia de Intercambio de Experiencias de Falun Dafa en Nueva York, y durante dos días escuché aproximadamente nueve horas de conferencias impartidas por Shifu. Después de la conferencia, dejé de creer que la ciencia moderna es el único camino para alcanzar la verdad. En cambio, como dijo Shifu: «La cultivación es lo más importante en el cosmos», (Exponiendo el Fa en Nueva York, Exponiendo el Fa en los Estados Unidos).
También comprendí mejor cómo equilibrar mis estudios y mi práctica de cultivación. Estudié el Fa e hice los ejercicios, pero como no tenía un entorno grupal, a menudo me relajaba.
Después de la apelación pacífica de los practicantes en Beijing el 25 de abril de 1999, muchos compañeros me hablaron del incidente, ya que sabían que practicaba Falun Dafa. Para averiguar qué había sucedido, busqué en internet y encontré Minghui.org, donde conocí la historia completa. Impresionado por la dedicación de los practicantes en China y sus esfuerzos por salvaguardar Dafa, visitaba Minghui.org a diario.
Con el tiempo, empecé a comprender la seriedad de la práctica de cultivación y desarrollé un sentido de responsabilidad. Cuando supe que una familiar mía en China había sido arrestada y detenida, anoté la información y la envié a Minghui.org. Tras su liberación, le pedí que escribiera sobre su experiencia y la enviara a Minghui con su nombre real. En aquel entonces, no comprendía del todo la importancia de oponerme a la persecución, pero sentía que era fundamental que la gente conociera los hechos.
Aprendí mucho de Minghui.org. En aquel entonces, mis compañeros de clase y amigos me preguntaban a menudo sobre Falun Dafa. Al leer Minghui.org, pude responder casi todas sus preguntas. Empecé a preguntarme si podía hacer algo por el sitio web.
Traducción de artículos
Después de mudarme a otra ciudad para realizar un posdoctorado en 2001, mi dirección de correo electrónico cambió, así que contacté con un practicante de mi ciudad anterior. Me envió un breve artículo de Minghui.org sobre la persecución que sufrió un practicante en China y me preguntó si podía traducirlo al inglés. Como algunos términos no se usan en la vida cotidiana, tuve que consultar un diccionario. Lo traduje en dos horas.
Ese practicante empezó a enviarme artículos con regularidad, y cada vez eran más largos y frecuentes. Al principio, era un artículo por semana; después, uno o varios al día. Sin importar cuántos recibiera, siempre le devolvía la traducción el mismo día. Mi idea era sencilla: la comunidad internacional necesita saber esto; cuanto antes se denuncien estos casos de persecución, mejor podremos ayudar a los practicantes en China.
Los artículos traducidos fueron revisados por practicantes occidentales, quienes también nos enviaron la versión revisada. Tras recibirla, siempre los leía detenidamente. Aprendí mucho sobre cómo escribir mejor en inglés y mis habilidades de traducción mejoraron. También noté las diferencias entre ambas culturas y la influencia del Partido Comunista Chino (PCCh).
Finalmente me asignaron la tarea de traducir ciertos tipos de artículos. Debido a la falta de tiempo, tenía que traducirlos por la mañana para que pudieran publicarse ese mismo día en la página web Minghui en inglés. A menudo me levantaba muy temprano y traducía los artículos más urgentes. Al llegar a casa, me dedicaba a los menos urgentes. En una ocasión, cerca del Día Mundial de Falun Dafa, hubo muchas tarjetas de felicitación e informes de eventos. Traduje 11 artículos, un total de 40 páginas. Mi inglés no era muy bueno, así que haber podido hacerlo fue un milagro.
Con el paso del tiempo, el coordinador me pidió que mejorara los artículos en chino antes de traducirlos al inglés. Esto se debía a que estaban escritos en chino y, si se traducían directamente, resultaría difícil para los occidentales comprenderlos o aceptarlos. Por ejemplo, un artículo sobre persecución utilizaba el término «er jing» (policía cruel) 17 veces. Además de estos adjetivos con tanta carga emocional, algunos artículos eran demasiado largos y carecían de párrafos o estructura lógica. Mejorarlos facilitaría su traducción y mejoraría su legibilidad.
Cómo convertirse en editor
A menudo pensaba: ¿Y si también se mejorara la versión en chino, en lugar de solo la que se traduce al inglés? Así, sería más fácil de entender para los lectores chinos. Aunque no se lo comenté a nadie, poco después recibí una llamada y me invitaron a editar artículos para la revista Minghui en chino.
Al principio, pensé que editar artículos en chino sería más fácil que traducirlos. Cuando recibí los textos en chino, me sorprendí. Muchos practicantes en China no tenían mucha formación académica superior. Además, debido a la persecución y el bloqueo de internet, incluso cuando se esforzaban por describir con detalle la persecución, había muchas faltas de ortografía y errores gramaticales.
Además, desconocía algunos términos legales y no sabía cómo manejar cierto contenido. Solía empezar por pulir la redacción. Basándome en artículos ya publicados, aprendí a manejar información delicada. Por ejemplo, al traducir artículos sobre persecución, debíamos exponer la brutalidad de la tortura sin repetir la propaganda de lavado de cerebro. En el caso de los artículos sobre cultivación, también tenía que comprobar si las interpretaciones eran coherentes con las enseñanzas de Dafa, si el autor se estaba validando a sí mismo, si había influencia de la cultura del Partido y si el artículo podría provocar conflictos entre los practicantes locales. A menudo necesitaba cuatro o cinco horas para terminar un artículo.
Durante este proceso, aprendí a ser un buen editor. No se trata solo de dedicarle varias horas. Debemos estudiar bien el Fa y mantener un buen estado de cultivación. Solo así podremos reducir o evitar la interferencia de las nociones humanas; solo así podremos obtener la sabiduría de Dafa para que los artículos sean más puros y eficaces al transmitir el mensaje.
Mejora adicional
Después de varios meses de edición, me asignaron un rol diferente e importante para dar soporte a Minghui.org. Esta tarea era ardua y requería diversas habilidades. Debido a la enorme responsabilidad, siempre la asumí con seriedad y humildad.
Mi objetivo era eliminar las partes impuras de los artículos, pero si tenía muchas nociones humanas y apegos, me costaba identificar los problemas. Si simplemente leía un artículo por encima, no lograba encontrar los fallos. Siempre que notaba errores ortográficos, un título mal redactado o problemas con las imágenes en la versión publicada, sabía que había áreas donde había descuidado mi trabajo.
Por ejemplo, si estaba distraído al leer un artículo, podía pasar por alto algunos detalles y causar problemas. Si no pensaba desde la perspectiva del lector, podía aceptar cierta terminología técnica sin darme cuenta. Mis descuidos podían alejar a los lectores. Cada vez que eso sucedía, me sentía mal. Sabía que esto ocurría por mi falta de habilidades y mi bajo nivel de cultivación. No había estudiado bien el Fa y tenía demasiadas nociones humanas.
Esfuerzos continuos
He editado artículos durante más de 15 años y no me he tomado ni un solo día libre. A veces me canso, y el trabajo repetitivo, el ambiente cerrado y mi pereza merman mi determinación de cultivarme. Cuando esto sucede, recuerdo por qué participo en Minghui; podría ser una promesa ancestral que hice. Hay pocos conflictos en mi trabajo o en mi familia que me brinden oportunidades para mejorar, así que trabajar en Minghui a diario podría ser una parte importante de mi práctica de cultivación. Cuando me siento cansado y deprimido, también podría ser un recordatorio de mi apego a la comodidad.
Hay un dicho que reza: «Un largo viaje pone a prueba la resistencia de un caballo; el paso del tiempo revela el verdadero carácter de una persona». Agradezco a Shifu su apoyo durante todo el camino. También quiero agradecer a los demás practicantes su ayuda y sus comentarios. Aunque trabajamos en el mismo proyecto, rara vez nos vemos en persona. Aun así, me alegra haber tenido estas conversaciones sobre el proyecto y la cultivación, que me han beneficiado enormemente.
Al mirar atrás en estos 27 años, he pasado de ser un lector de Minghui a participante activo. Valoro enormemente esta oportunidad de cultivación y la posibilidad de que podamos mejorar juntos. No somos perfectos, y cada uno tiene sus fortalezas y debilidades. Sin embargo, al colaborar de manera desinteresada, mejoramos constantemente, nos superamos y cumplimos con nuestras responsabilidades.
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