(Minghui.org) He practicado Falun Dafa durante 25 años. Solía pensar que había eliminado mis apegos fundamentales, debido a que en los últimos tres años había superado el miedo, la ira y resentimiento intensos, y creía que mis apegos restantes podrían eliminarse fácilmente. Sin embargo, al poco tiempo me di cuenta de que no era así.

Solía pensar que el miedo era solo otro apego más, en lugar de ser la raíz de todos mis apegos fundamentales. Desarrollé un fuerte apego al miedo en mi infancia que se fue acumulando a medida que iba creciendo. Tan solo pude darme cuenta de este apego después de mirar más profundamente en mi interior.

Comenzando a practicar Falun Dafa

Nací en una pequeña ciudad universitaria hace 42 años. Fui criada solo por mi madre y crecí con una fuerte creencia en Dios. La vida era dura para nosotras y tuve que asumir muchas responsabilidades desde muy joven. A pesar de mis buenas notas, me ridiculizaban por mis condiciones de vida y mi apariencia, y sentí odio y resentimiento hacia quienes me trataban injustamente.

Tenía 17 años cuando descubrí Falun Dafa, leí Zhuan Falun y aprendí los ejercicios. ¡Sabía que había encontrado un verdadero método de cultivación! Aunque mi vida comenzó a mejorar, mi entendimiento del Fa era superficial. Pensaba: "Shifu dijo que soportar más sufrimiento puede eliminar el yeli de uno y elevar el nivel. ¡Estoy dispuesta a sufrir más allá de lo que ha sido dispuesto!". Después noté mi error de pensar así, lo cual había dejado brechas para las viejas fuerzas. Solía escuchar voces amenazantes que decían cosas como: "Te voy a destruir" y "Nunca serás lo suficientemente buena, eres tan incompetente". El sufrimiento que había "deseado" se hizo realidad, y una parte de este no formaba parte de los arreglos de Shifu.

Un matrimonio de abusos y un llamado de atención

Anhelaba una vida familiar feliz, y me casé apresuradamente a los 21 años. Mi esposo intentaba por todos los medios impedir que practicara Falun Dafa, además me maltrataba físicamente y me amenazaba. Intenté aceptar esto como una forma de eliminar mi yeli, pero con el tiempo el miedo, ira, tristeza y resentimiento se hicieron más fuertes. Mi situación empeoró después del nacimiento de mi hijo. Sin embargo, al mismo tiempo, también recibí la protección milagrosa de Shifu.

Un día, mientras reflexionaba sobre mi vida, me di cuenta que me había desviado ampliamente de mi camino de cultivación. De repente, una voz fuerte retumbó en mi mente: "¡Despierta! ¡Despierta! ¡Despierta!". Me sorprendió considerablemente, ya que no estaba dormida, y pregunté: "¿Quién es? ¿De qué debo despertar?", y luego me di cuenta de que era Shifu. Inmediatamente entré al sitio web de Minghui y comencé a leer. Los últimos artículos de Shifu disiparon muchos de mis miedos internos y me dieron un nuevo valor.

Como me sentía incapaz de cambiar el comportamiento violento de mi esposo y el ambiente aterrador en casa, decidí pedir el divorcio. Después de nueve audiencias judiciales, obtuve la custodia exclusiva de nuestro hijo. A mi exesposo le concedieron derechos de visita limitados. Aunque logré ganar, esta batalla legal solo fortaleció mi mentalidad combativa.

Nuevo matrimonio y un punto de inflexión

Luego de estar expuesto al comportamiento violento de su padre, mi hijo era agresivo y tenía problemas de disciplina. Como su comportamiento se descontrolaba por completo, me vi obligada a internarlo temporalmente en un centro especializado. Como no era capaz de ver las cosas constantemente desde la perspectiva de una practicante de Falun Dafa, me resultaba difícil mantener mi compasión.

Durante ese difícil momento de mi vida, conocí a mi actual esposo. Al principio, quería volver a casarme, en parte por mi hijo. Él atribuía su temperamento volátil a la falta de un buen modelo paterno en su vida. Tuve que admitir que eso era cierto en cierta medida. Pero casarme con alguien únicamente por los deseos de mi hijo me parecía poco razonable. Por lo tanto, examiné el asunto a través del Fa y le pedí guía a Shifu. Finalmente, luego de pensarlo detenidamente, nos casamos. Mi hijo quiere y respeta a mi actual esposo.

Al principio planeamos que mi hijo se mudara con nosotros. Hicimos los preparativos necesarios y esperábamos con ilusión comenzar un nuevo capítulo como familia. Inesperadamente, mi hijo cambió de opinión e insistió en volver a vivir con su padre. Me puse furiosa, y mi resentimiento hacia mi exesposo creció. Me aterrorizaba la idea de perder a mi hijo.

Aunque había ganado en los tribunales y tenía la custodia total de mi hijo, tuve que evaluar racionalmente cómo iba a proceder. Al final, autoricé legalmente a mi exesposo para que nuestro hijo pudiera quedarse temporalmente con él. También me di cuenta de que tenía que soltar mi apego emocional hacia mi hijo y aprender a confiar en él.

A través de este proceso, enfrenté mi tormentoso pasado y perdoné verdaderamente a mi exesposo, hasta eliminar por completo el resentimiento que sentía hacia él y perdonar lo mucho que me había aterrorizado. ¡Después, me sorprendió descubrir que ya no le tenía miedo! ¡Fue un regalo que no tiene precio y que me llenó de gratitud y de un inmenso alivio! Después de perdonarlo, las cosas mejoraron y mi exesposo empezó a tratarme con respeto.

Dificultades en mi nuevo matrimonio

Mi actual esposo es un buen hombre y una persona de buen corazón que apoya firmemente mi práctica de Falun Dafa. Soporta una pesada carga económica por la pensión alimenticia que debe pagar a su exesposa y a sus hijos. Desde mi punto de vista, ellos lo tratan mal y son desagradecidos. Nuestra carga económica aumentó después de casarnos, ya que mis ingresos se tuvieron en cuenta indirectamente a la hora de calcular el importe de la pensión alimenticia. Aunque ambos trabajamos, nuestras vidas están muy limitadas por esta presión económica. Me casé con él porque compartimos valores, creencias e intereses; esta carga económica fue de importancia secundaria.

Con el paso del tiempo, empecé a sentir resentimiento hacia mi nuevo esposo y su exesposa. Intenté buscar vías legales para aliviar nuestra carga económica. Finalmente, mi esposo decidió demandar, con la esperanza de limitar la reclamación de su exesposa de manutención de por vida. Su exesposa afirmaba que estaba gravemente enferma, que era incapaz de sostener un bolígrafo, ni siquiera unos minutos. Poco después, vi una foto de ella en Internet, sonriendo y sosteniendo una gran antorcha. Esto reforzó aún más mis sospechas: fingía su enfermedad con el fin de obtener fraudulentamente la pensión alimenticia tras el divorcio.

A medida que avanzaba el juicio, muchos aspectos no se examinaron a fondo, y el tribunal finalmente dictaminó que mi esposo debía seguir pagando la pensión alimenticia a su exesposa durante otros cinco años. Mientras reflexionaba sobre cómo podríamos superar este periodo, me pregunté si me había vuelto codiciosa. Sin embargo, estaba desesperada por proteger mis intereses. Mi falta de pensamientos rectos afectó mi capacidad para hacer las tres cosas de forma constante.

Una compañera practicante me recordó que las leyes no son adecuadas para los practicantes de Dafa. Me dijo: "Te han dado muchas pistas para deshacerte de tus apegos, a pesar de tu renuencia a reconocerlos. Tienes que cambiar tu forma de entender las cosas y ver los problemas desde la perspectiva del Fa".

Sus palabras resonaron en mi interior, y vi lo bajo que había caído, esperaba recibir de los demás y les guardaba rencor. Mi ira y mi falta de compasión hicieron que mi carácter se deteriorara, impidiéndome cumplir plenamente con las enseñanzas de Falun Dafa.

Shifu me iluminó en un sueño

Hace poco, en un intento por eliminar mis apegos, estudié el Fa, envié pensamientos rectos y pedí guía a Shifu antes de acostarme. Tuve un sueño en el que me encontraba con la exesposa de mi marido. Entablamos una conversación amistosa y divertida. Al final, incluso la llevé a un restaurante y la senté en nuestra mesa. Le susurré a mi esposo, quien se mantuvo sorprendido: "No quiero excluirla".

Mientras veía cómo sucedía todo esto como si fuera una película, me pregunté sorprendida: "¿Cómo puedo ser tan amable con ella?". Cuando me desperté, ¡me di cuenta de que este sueño era un regalo de Shifu! Tenía la capacidad de tratarla a ella, y por consiguiente a todos los demás, con compasión. Mis problemas mundanos no deben verse como algo trágico o digno de queja. Mi corazón se llenó de paz y compasión, lo que tuvo un impacto positivo en el resto de mi día.

Una vez, cuando me quejé del dolor y los problemas de mi vida, mi esposo me dijo: "Piensa en tus compañeros practicantes en China. ¡Se cultivan en medio de la persecución, soportando un sufrimiento real! ¿Se puede comparar tu sufrimiento con el de ellos?". Lo pensé un poco y me di cuenta de que no tenía nada de qué quejarme.

A pesar de llevar tantos años cultivándome, sigo aferrada a las emociones y deseos humanos, sin estar dispuesta a soportar las dificultades y deseando una vida cómoda. Sin embargo, como estoy siguiendo el camino de cultivación que Shifu dispuso para mí, tal vez todo esto sea necesario para que pueda saldar mi yeli.

Quizá mi esposo y yo teníamos una deuda con su exesposa y sus hijos de vidas pasadas, y ahora estamos saldando esa deuda. Quiero desprenderme de todos estos apegos, pero el solo hecho de reconocerlos no es suficiente. Puedo sentir la resistencia de mi lado incorrecto, que se niega a cambiar estas nociones actuales.

Entendimiento aún más profundo y teniendo determinación

Últimamente, estuve recordando cuando traté a los demás con crueldad, arrogancia y falta de respeto, creando así un nuevo yeli. Lamento haberles hecho daño y, en silencio, les pido perdón. Aquellas personas con las que me crucé más adelante en la vida, independientemente de las dificultades que pusieron en mi camino, en realidad estaban ahí para ayudarme a crecer.

A través de estas intensas pruebas, me di cuenta de que mis apegos al resentimiento, la ira, la competitividad, la envidia y la crueldad no eran más que ramificaciones que se remontaban a mi apego fundamental al miedo. Llevé este miedo a mi práctica espiritual sin darme cuenta. Además, mis sentimientos de "separación" eran solo una ilusión, un subproducto de mi miedo.

Ese miedo a “perder algo, ser rechazada o no recibir lo que me corresponde” desencadenaba mi desconfianza, preocupación, ira y resentimiento. Mis quejas sobre la vida y mi incapacidad para cultivar mi habla estrechaban mi mente y me robaban la compasión y la tolerancia. También tendía a menospreciar a los demás y tenía ocasionales ataques de impaciencia y complacencia. Al final, todo se derivaba del miedo, y le causé a Shifu una gran preocupación.

En el fondo, me quejaba con Shifu de las dificultades que enfrentaba. ¡Mi incapacidad para confiar en que Shifu y el Fa se encargarían bien de las cosas por mí, me dejó conmocionada y avergonzada! A pesar de haber obtenido el Fa, ¡¿cómo podía estar tan perdida?! Con profundo arrepentimiento, me arrodillé entre lágrimas y le supliqué sinceramente a Shifu que me perdonara. Pedí otra oportunidad para enmendar mis errores, rectificar mis defectos y mostrar bondad hacia quienes me rodeaban.

Después de resolver mi miedo y mi resentimiento, me encontré en una fase de estabilidad gradual. Mirar en mi interior varias veces al día se ha vuelto indispensable. Me esfuerzo por usar los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia para guiarme en mi vida cotidiana.

Aunque las presiones familiares y económicas continúan, me siento en paz y mi salud también ha mejorado. Estas pruebas me ayudaron a eliminar mi yeli y a mejorar mi carácter. Ahora puedo percibir la conexión entre mi miedo y otros apegos, y eliminarlos. Cuando surgen viejos patrones de pensamiento, me corrijo de inmediato. También examino regularmente mis pensamientos, palabras y acciones para evitar dejarme llevar por las emociones humanas o el egoísmo.

Me recuerdo que debo ser más agradecida, humilde y amable, y que debo confiar y permanecer fiel a Dafa. Seguiré manteniéndome alerta para identificar y eliminar los apegos lo antes posible. Haré todo lo posible por ser una discípula digna de Dafa, cumplir mis votos sagrados, ayudar a Shifu a rectificar el Fa y salvar a los seres conscientes.

Agradezco a Shifu las innumerables indicaciones que me ha ofrecido en mi cultivación, así como su protección y las pruebas que ha dispuesto para que eleve mi carácter.