(Minghui.org) Mi marido y yo nos mudamos a una pequeña ciudad hace dos años porque a mi marido (también practicante) le ofrecieron un trabajo allí. Aquí no hay muchos practicantes, así que con mi marido empezamos a cultivarnos en esta zona, validando el Fa y salvando a los seres conscientes.

Mirando atrás, me doy cuenta de que todo fue un arreglo de Shifu, que me permitió conocer a diferentes personas en diversos entornos y eliminar mis sentimientos y nociones humanas a través de la cultivación.

Compensar las deficiencias en la cultivación

Gracias a una recomendación de un exjefe, encontré un trabajo similar al anterior nada más llegar a este pequeño pueblo. Antes tenía mi propia tienda de conveniencia, pero tras el estallido de la pandemia de COVID-19, la cerré, así que empecé a trabajar como cajera en otra tienda.

De hecho, el cierre de mi propia tienda también se debió a deficiencias en mi cultivación. Al reflexionar, me di cuenta de que en mi trabajo anterior no había manejado las cosas adecuadamente; temía las dificultades y los problemas, y abordaba mi trabajo con una actitud poco entusiasta e irresponsable, además tenía tendencia a irme a los extremos. Shifu me ha dado otra oportunidad para cultivarme en este ámbito, y rápidamente encontré otro trabajo como cajera.

Tomé nota cuidadosamente de qué artículos estaban agotados, qué productos se vendían rápidamente y qué buscaban los clientes, y se lo comuniqué de inmediato al jefe. Cada vez que veo algo que hay que hacer en la tienda, aunque la jefa no me lo haya pedido específicamente, me encargo de ello discretamente. En mi tiempo libre, estudio el Fa, y también utilizo mi teléfono para ocuparme de algunas tareas relacionadas con el proyecto.

En el trabajo, también tengo cuidado con lo que digo. Cuando mi jefa señala las deficiencias de otras compañeras, yo, por el contrario, destaco sus puntos fuertes y mencionó los aspectos en los que me superan. Siempre que tengo que hacer un turno, llego a la tienda entre diez y veinte minutos antes. Si me doy cuenta de que una compañera no ha hecho algo correctamente, intervengo discretamente para terminarlo por ella. Como el tiempo de cambio de turno es breve, rara vez tengo la oportunidad de aclararles la verdad.

Una de mis compañeras es la esposa de un funcionario del gobierno en mi país. No le falta dinero. Simplemente quiere tener algo que hacer y no quiere quedarse en casa sin hacer nada. Creo que, independientemente de su estatus, si me la encuentro, es porque Shifu ha dispuesto que nuestros caminos se crucen. Ella había vuelto por dos meses a China y, durante ese tiempo, cubrí sus turnos, trabajando muchas horas, lo cual fue realmente agotador.

Como trabajamos en turnos opuestos, no teníamos mucho tiempo para hablar, pero ella se enteró de mi situación a través de nuestra jefa. Un día, llegué temprano a la tienda, le aclaré la verdad sobre la persecución y la convencí para que firme las tres renuncias. Ella aceptó sin dudarlo. También le presenté la plataforma «Ganjing World», señalando que ofrece programas infantiles adecuados para los espectadores más jóvenes. Estaba encantada de aceptar el folleto que le ofrecí.

El padre de la jefa vino a la tienda para ayudar con las reformas, y yo lo asistí. Dijo que solo hablaría con personas que practican Falun Dafa, así que le ayudé a renunciar al Partido Comunista. Cuando la jefa se enteró de que su padre había renunciado, trajo también a su madre a la tienda y me pidió que le explicara el significado de las tres renuncias. Finalmente, su madre también renunció.

Después de trabajar allí dos meses, mi jefa me ofreció un puesto fijo. Esperaba que me quedara a largo plazo, ya que mi presencia le daba mayor tranquilidad. Mi jefa a menudo me expresaba su gratitud, diciendo que le había sido de gran ayuda. En realidad, soy yo la agradecida, porque fue ella quien me proporcionó un entorno propicio para la cultivación y la salvación de los seres conscientes. Su apoyo también le ha permitido acumular un gran mérito.

El día antes de Nochebuena, recibimos folletos de la función de Shen Yun en una ciudad cercana. Como trabajaba en Nochebuena, cada vez que un cliente terminaba su compra y no había otros clientes esperando en la tienda (ya había hablado con mi jefa sobre la importancia de atender bien a cada cliente), le entregaba un folleto y le presentaba brevemente Shen Yun. Mi jefa podía ver todo lo que hacía desde casa a través de la pantalla de vigilancia. Entendía que ella también estaba ayudando a la gente y, ese día, las ventas de la tienda subieron más del triple de lo habitual.

Sé que todo esto forma parte del arreglo de Shifu, que me permite cultivarme y salvar a otros en mi entorno laboral, así como compensar las brechas en mi cultivación en entornos laborales anteriores.

Utilizar diversos maneras para conectar con la gente

El año pasado, por fin compramos nuestra propia casa, que cuenta con tres habitaciones libres que podemos alquilar. A lo largo de todo el proceso de compra, hablamos del espectáculo de Shen Yun y de la verdad sobre Falun Dafa a todas las personas con las que nos cruzamos, incluyendo al personal del banco, a los abogados y a los agentes inmobiliarios.

En muy poco tiempo, logramos comprar la casa, y el precio fue mucho menor que el de propiedades similares. Sabemos que esto fue una bendición de Shifu, que nos permitió establecernos lo antes posible para poder centrarnos en salvar a la gente.

Tras recibir las llaves de la casa, aclaré la verdad sobre la persecución de los trabajadores chinos que participaron en la reforma y por qué era necesario hacer las Tres Renuncias. Cada vez que me encontraba con gente, compartía la verdad con ellos.

Cuando compraba artículos para el hogar por Internet para los inquilinos, llevaba conmigo una pequeña flor de loto y una copia de materiales de Falun Dafa al recoger los artículos. Cada vez que venían posibles inquilinos a ver la casa, les presentaba Falun Dafa y les pedía que firmaran la petición «Eliminar al PCCh»; y cuando la gente se ponía en contacto conmigo por Internet, compartía con ellos, con tacto, vídeos relevantes de «Ganjing World», y todos expresaban su gratitud.

Me di cuenta de que esta casa es un puente que Shifu me ha brindado para conectar con los demás. También he añadido un enlace a "Ganjing World" en mi página web personal y he republicado anuncios del sitio web oficial de Shen Yun, para que quienes vean la propiedad en línea puedan acceder a esta información veraz y conocer al propietario.

Antes de alquilar una habitación, compro cuadros de paisajes o arreglos florales adecuados para embellecer el espacio, creando un ambiente luminoso, agradable, tranquilo y ordenado. Una vez que los inquilinos se mudan, les ofrezco amabilidad y comprensión.

Si están demasiado ocupados para sacar la basura a tiempo, les ayudo a deshacerse de ella rápidamente. En invierno, les quito la nieve lo antes posible para facilitarles las cosas, y si alguno se retrasa un mes en el pago del alquiler, no se lo reprocho. Algunos han leído los libros de Dafa, y me he dado cuenta de que todos estos inquilinos han venido por Dafa; nuestro encuentro de hoy también es el resultado de una promesa hecha hace mucho tiempo.

Shifu nos dijo:

“Porque al tener realmente gong, al tener energía, no necesitas emitirla intencionalmente, todas las cosas que tocas quedan con energía y todas resplandecen” (Sexta Lección, Zhuan Falun).

Ese día, mientras mis compañeros practicantes y yo recitábamos repetidamente este pasaje del Fa de Shifu, sentí una punzada en el corazón al recordar a las personas que habían venido a ver la habitación. Aunque ya les había enviado fotos del lugar, sus ojos se iluminaron de alegría y sorpresa al llegar en persona. Dos de las chicas que actualmente viven aquí de alquiler no pudieron evitar soltar exclamaciones de asombro. Entonces comprendí: los objetos con los que los discípulos de Dafa entramos en contacto realmente retienen energía, energía que brilla intensamente en otras dimensiones.

Se me ocurrió que cuando salimos a distribuir material informativo de Dafa, a repartir folletos de Shen Yun o a colocar carteles, en realidad nos encontramos con personas con las que tenemos una relación predestinada. Estas personas aceptarán con gusto el material o nos ayudarán a promover Shen Yun. Shifu ya ha pavimentado el camino, y lo único que nos queda es cultivarnos bien y forjar conexiones con los seres conscientes que Shifu ha dispuesto para nosotros.

En mis interacciones con estas personas, que buscaban alquilar una habitación, también descubrí que aún tenía pensamientos discriminatorios y prejuicios. Por ejemplo, creía que la gente de ciertos países era propensa a mentir o era poco higiénica; también me apegaba a las ganancias.

Pero cuando me recuerdo a mi misma que soy una discípula de Dafa, que estoy aquí para salvar a la gente y que todo es arreglado por Shifu, puedo desprenderme rápidamente de estos apegos humanos y nociones negativas. Y una y otra vez, he descubierto que cuando todo parece perdido, se abre un nuevo camino. ¡Agradezco los arreglos de Shifu! Me permite superarme continuamente al establecer conexiones con seres conscientes y cumplir nuestros votos compartidos.

Mi camino está pavimentado

Anteriormente, debido a las limitaciones de las herramientas disponibles para realizar llamadas de aclaración de la verdad y a las largas jornadas laborales, me ausenté temporalmente del proyecto durante seis meses.

Sin embargo, cada vez que estudiaba la nueva escritura de Shifu: «En el momento crítico, se mira al corazón humano», sus palabras resonaban profundamente en mí. Sé que muchos compañeros practicantes tienen múltiples responsabilidades y que no es fácil para ninguno.

En mi caso, dejé el proyecto porque no superé la prueba. Algunos de los compañeros que se unieron más tarde son aquellos con quienes tuve conflictos en otro proyecto. Ahora, hemos llegado al punto de eliminar los apegos humanos en las etapas finales.

Poco después de decidir regresar a este proyecto, adquirí un nuevo dispositivo para realizar llamadas y mi horario laboral se ajustó, lo que me permitió hacer llamadas de aclaración de la verdad tres noches a la semana.

Me puse en contacto con el coordinador para expresar mi deseo de contribuir una vez más y darme otra oportunidad de hacerlo bien. El coordinador me animó a perseverar y a mantenerme firme. En ese momento, sentí que Shifu estaba usando las palabras de mi compañero para iluminarme: para cumplir mi misión, honrar mis votos y recorrer cada paso de mi camino de cultivación con cuidado.

El primer día que me asignaron el caso, Shifu me animó mientras hacía una llamada telefónica. La otra parte se mostró muy cooperativa y me proporcionó un número de fax e información de contacto relevante. Sentí que Shifu ya me había pavimentado el camino; solo tenía que actuar.

Mientras mi corazón sea puro y mis pensamientos rectos, mientras tenga presente que estoy salvando a la gente, investigue diligentemente la información y use pensamientos rectos para despertar a la otra parte, Shifu bendecirá a su discípulo.

El mes pasado, me asignaron un caso que resultó extremadamente difícil de manejar. Los hechos del caso no estaban claros e involucraban agencias de múltiples niveles, incluyendo algunas que trascendían las fronteras provinciales. La mayoría de los números de teléfono proporcionados no funcionaban.

Así que busqué en línea en Minghui.org información detallada sobre la persecución de otros practicantes y también visité sitios web convencionales para encontrar información sobre las agencias pertinentes. Ninguno de los números de fax que encontré estaba operativo y nadie contestó cuando llamé. Sentí que no había esperanza a la vista.

Una tarde, después del trabajo, me quedaba una hora y media para hacer llamadas. Pensé: «¡Qué bien estaría poder enviar un fax para causarles una buena impresión!». En cuanto tuve esa idea, Shifu me animó. Marqué el número de la procuraduría que acababa de buscar y, para mi sorpresa, alguien contestó. La persona al otro lado de la línea fue muy amable; me dio el número de fax de su oficina y prometió transmitir el mensaje a los funcionarios correspondientes.

Desde que retomé el proyecto hace unos meses, he visto a una compañera practicante pasar por el proceso de eliminar el yeli (karma) de enfermedad, y no he sentido preocupación ni miedo, sabiendo que Shifu siempre vela por sus discípulos. Durante ese tiempo, simplemente le ofrecí mis mejores deseos y mi apoyo, confiando en que lo superaría. Mientras persevere en el estudio del Fa y en cultivar el xinxing, todo saldrá bien.

Cada vez que surgían pensamientos negativos, los rechazaba, reconociendo que no representaban mi verdadero ser y que no los deseaba. Al enviar pensamientos rectos para mi compañera practicante, sentía cómo mi corazón se expandía, llenándose de bondad y amor. A través de esta experiencia, comprendí que ayudar a los demás también es ayudarse a uno mismo, permitiendo que mi cuerpo y mi mente se purificaran una vez más.

Al reflexionar sobre un proyecto del que estuve a cargo, ya no permito que las palabras demasiado duras de una compañera me afecten; pude distanciarme con calma y ver la situación con objetividad.

No me centré en quién tenía razón o no, sino en qué aspecto de mi corazón necesitaba cultivar, qué había provocado la agitación de la otra persona y en qué más necesitaba trabajar. La otra persona seguramente tenía sus propias dificultades, y mi corazón ya no es duro ni obstinado. Ese apego al yo se está desvaneciendo poco a poco.

Puedo empatizar con el sufrimiento y las dificultades de la otra persona. Simplemente deseo ofrecerle amabilidad y pensamientos rectos, deseando sinceramente su bienestar, y que mi compañera practicante logre un progreso aún mayor en la cultivación.

Comparada con otros practicantes del proyecto, todavía me queda mucho camino por recorrer. Sé que algunos practicantes se levantan en plena noche para cubrir sus turnos; son verdaderamente admirables. Estoy profundamente agradecida por la compasiva disposición de Shifu, que me ha permitido reconocer mis deficiencias y esforzarme por alcanzar a mis compañeros practicantes. Valoro profundamente nuestro encuentro, pues es una promesa hecha hace millones de años.

Independientemente de los papeles que hayamos desempeñado en el pasado o de los rencores que hayamos albergado, todo ello ha sido con el fin de cumplir hoy nuestros votos: desprendernos de los apegos humanos, experimentar una transformación completa y unirnos como un solo corazón para salvar a más personas.