(Minghui.org) Las siguientes historias son enviadas por practicantes de diferentes áreas de China. Tres familiares practicantes de Falun Dafa experimentaron la sanación de enfermedades y la felicidad en sus vidas tras comprender la bondad de Falun Dafa.
Todos se encuentran a salvo tras un accidente de minibús
Mi familia vive en una pequeña ciudad de la provincia de Liaoning, en el noreste de China. Tengo un hermano pequeño que no practica Falun Dafa, pero tiene pensamientos positivos al respecto, porque a menudo le cuento los hechos sobre esta gran práctica.
Hace diez años, tras jubilarse antes de tiempo, mi hermano consiguió un trabajo en la estación local de transporte de pasajeros y se convirtió en conductor de minibús, viajando a diario entre la ciudad y las zonas rurales. Le di varios recuerdos con las palabras "Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno" grabadas, y le dije que creer en Falun Dafa podría mantenerlo seguro mientras conducía. De verdad lo creía, así que colgó uno a cada lado de la parte delantera del minibús y también guardó uno en el bolsillo.
Un día, mientras volvía a la ciudad desde una zona rural, mi hermano tuvo un accidente con otro minibus en una pendiente pronunciada. Ambos vehículos iban muy rápido. Justo antes de que estuvieran a punto de chocar, giró rápidamente el volante bruscamente a la derecha. Su minibús se desvió hacia una zanja junto a la carretera y chocó contra un árbol grande. Con un fuerte golpe, el árbol se partió por la mitad. El parabrisas se hizo añicos por la fuerza del impacto y el eje se rompió con un fuerte crujido.
Cuando ocurrió el accidente, el cuerpo de mi hermano comenzó a temblar violentamente pero se estabilizó rápidamente, y él resultó ileso porque llevaba puesto el cinturón de seguridad. Sin embargo, el vendedor de boletos estaba sentado delante sin cinturón de seguridad. Debido al fuerte impacto, fue lanzado a través del parabrisas. Sorprendentemente, giró en el aire y aterrizó de pie sin caer ni lesionarse. Había decenas de pasajeros en el autobús. Excepto una persona que se rompió la nariz tras golpearse con el asiento de delante, los demás estaban completamente bien. Aún más asombroso, una anciana llevaba una cesta de huevos, y no se rompió ni un solo huevo a pesar del fuerte impacto.
Mi hermano seguía afectado cuando me contó lo ocurrido. Dijo que si no hubiera colgado los amuletos de Falun Dafa en el minibús, el accidente podría haber causado una destrucción total y la pérdida de vidas. Estaba profundamente agradecido de que él, así como todos los demás a bordo, estuvieran protegidos.
¡Repetir "Falun Dafa es bueno" puede salvar vidas!
Hace diez años, Fang, una profesora de nuestro colegio, tenía un hijo con epilepsia. La enfermedad del niño se volvió bastante difícil de tratar. Las crisis eran frecuentes y provocaban convulsiones en todo el cuerpo, rigidez, falta de oxígeno en el cerebro, deterioro de las capacidades mentales y atrofia muscular, lo que, a la larga, podía provocar la muerte. Llevó a su hijo a muchos hospitales importantes y probó diversos tratamientos. Compró medicamentos tanto importados como nacionales, pero nada mejoró su estado. Las crisis continuaban, a veces graves y otras leves. Cada noche, Fang tenía que quedarse con su hijo hasta que se durmiera por completo antes de poder descansar.
Una noche, el niño tuvo otra convulsión. Fang y su marido probaron rápidamente sus métodos habituales, pero la condición se volvió aún más grave. Llamaron inmediatamente a los servicios de emergencia. Poco después, llegó la ambulancia y los médicos comenzaron el tratamiento de emergencia. En cuestión de minutos, el cuerpo del niño se volvió morado, y la respiración y los latidos casi se detuvieron. El médico dijo que el niño no podría sobrevivir y que debían prepararse para el final. La familia estaba en shock. De repente, Fang recordó que alguien le había dicho que Falun Dafa es una práctica espiritual de alto nivel y que repetir sinceramente la frase "Falun Dafa es bueno" podría salvar vidas. Tomó a su hijo y gritó en voz alta: "¡Falun Dafa es bueno! ¡Maestro Li, por favor salve a mi hijo!".
Ella siguió recitando las frases, y al cabo de un rato, alguien dijo: "El niño ha abierto los ojos." El niño empezó entonces a moverse, y el color morado de la piel desapareció.
Pronto, el niño habló: "Mamá, ¿qué pasa?". Fang preguntó cuánto tiempo llevaba recitando. El médico le dijo que fueron unos 25 minutos. Todo el personal de emergencias fue testigo de este extraordinario acontecimiento.
El hijo de Fang se ha recuperado de la epilepsia, se ha graduado en la universidad y ahora trabaja como profesor en una institución de educación superior.
La sincera fe en Falun Dafa trae bendiciones
Hua es originario del condado de Kazuo, provincia de Liaoning, y ahora tiene más de 70 años. Nació con un trastorno del habla y a menudo fue discriminado. Vivió con la familia de su hermano pequeño y sufrió maltratos: fue golpeado, regañado y le hicieron pasar hambre. A nadie le importaba y desarrolló muchas enfermedades. Su situación era muy lamentable.
La hermana mayor de Hua practica Falun Dafa. Al ver lo débil y delgado que estaba su hermano, lo llevó a vivir con ella y se encargó de él. Al principio, su familia se opuso porque Hua tenía múltiples enfermedades, incluyendo hipertensión, diabetes e incontinencia, y temían que fuera difícil cuidarlo. Cuando Hua llegó por primera vez, a menudo se caía al caminar debido al dolor crónico en el talón. Una vez, cayó de cabeza por las escaleras de la entrada y tuvo un dolor de costilla tan fuerte que no pudo dormir por la noche. Al ver su sufrimiento, su hermana lo animó a repetir: "Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno". Tras repetirlo sinceramente durante tres días, se recuperó y el dolor en el talón desapareció. Su hermana también le ponía vídeos informativos y programas de radio de Falun Dafa, que disfrutaba viendo y escuchando. Más tarde, le hizo escuchar las enseñanzas de Shifu, y Hua llegó a comprender muchos principios sobre ser una buena persona.
Después de vivir con su hermana durante medio año, Hua se convirtió en una persona completamente diferente. Se volvió sano y enérgico, engordó y ya no tenía ninguna enfermedad. Incluso dejó de fumar y beber. Cada día podía subir a la montaña a recoger leña y tenía energía inagotable para hacer todo tipo de trabajos. Se mantuvo ocupado todo el día. La familia de su hermana también cambió de actitud y dejó de menospreciarlo.
Hua decidió regresar a su ciudad natal. Antes de marcharse, pidió a su hermana las grabaciones con las enseñanzas y materiales de Dafa. Dijo que quería compartir la verdad sobre Falun Dafa porque él mismo era la prueba viviente. Falun Dafa lo había transformado por completo y le había dado una nueva vida, y se sentía profundamente agradecido. Su hermana le recordaba que siguiera las enseñanzas, que se mantuviera virtuoso incluso cuando lo trataran mal, y que no guardara resentimiento ni perdiera los nervios. Él aceptó.
Tras regresar a su ciudad natal, los aldeanos locales quedaron asombrados por su transformación. Cuando supieron que su cambio venía de recitar sinceramente "Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno", llegaron a comprender la verdad sobre Dafa.
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