(Minghui.org) Soy una practicante relativamente nueva y llevo practicando menos de dos años. Estoy profundamente agradecida Shifu por haber soportado un yeli tan inmenso por mí, por haberme dado una segunda oportunidad en la vida y por guiarme por el camino de regreso a mi verdadero ser.

Mi hermana mayor también practica Dafa. Me regaló el libro Zhuan Falun hace más de 20 años y me animó a empezar a practicar. Yo era joven y estaba ocupada cuidando de mis hijos pequeños y mis padres ancianos, además de administrar un pequeño negocio, así que sentía que tenía poco tiempo para leer el libro. Cada vez que intentaba leerlo, me sentía somnolienta, inquieta e incapaz de concentrarme, así que siempre encontraba excusas para posponer la lectura y, finalmente, dejaba el libro a un lado. Sin embargo, en el fondo de mi corazón, siempre supe que Dafa era bueno y que lo practicaría más adelante. Quizás por este pensamiento, Shifu no me abandonó y me hizo volver a Dafa.

Un día de junio de 2022, mi esposo y yo estábamos dando un paseo cuando, de repente, tuve una hemorragia abundante en la parte baja del cuerpo. Supe que algo andaba muy mal y mi esposo me llevó rápidamente al hospital, donde me diagnosticaron cáncer de endometrio.

Recibí tres ciclos de quimioterapia, seguidos de una cirugía para extirparme el útero y los ovarios. Luego recibí otros seis ciclos de quimioterapia, pero no me curó. El médico sugirió radioterapia, pero mi estado era demasiado grave para ese tratamiento. Mi única opción era volver a casa y continuar con la quimioterapia y la inmunoterapia. También cambié mi tratamiento por medicamentos importados, con la esperanza de obtener mejores resultados.

Después de gastar 100.000 yuanes en diversos tratamientos, mi estado empeoró. Para entonces, los médicos no podían hacer nada más que continuar con la quimioterapia para mantenerme con vida. Así que empecé a leer Zhuan Falun siempre que tenía tiempo. Sentía que mi estado mejoraba después de leer, así que le dije a mi esposo que quería dejar los tratamientos médicos y practicar Dafa. Él se mostró escéptico, pero le aseguré que funcionaría.

A partir de ese momento, leí Zhuan Falun todos los días, y mi hermana me enseñó los ejercicios. La sensación que experimenté al estudiar los principios del Fa fue totalmente distinta a la de 20 años antes, pues ya no sentía sueño al leer. De hecho, cuanto más leía, más atesoraba el libro. Cada día, al tomarlo para leer, me decía: «Este es un libro valioso». Aunque lo estudié con atención, mi comprensión de los principios del Fa era superficial, mi fe seguía siendo frívola y continuaba tomando medicina tradicional china.

Una noche de noviembre de 2024 tuve un sueño muy vívido. Varias personas estaban en mi casa platicando cuando una de ellas se desmayó repentinamente. Un hombre le preguntó si había tomado algún tipo de medicina tradicional china que pudiera haberla desmayado. Entonces desperté y comprendí que Shifu me estaba dando una señal. Al día siguiente, le conté a mi hermana el sueño y le dije que no volvería a tomar más medicina tradicional china. Ella se alegró mucho al oírlo.

Desde entonces no he tomado ningún medicamento y Shifu me ha protegido con benevolencia. Ahora gozo de excelente salud y aumenté más de 9 kilos.

Shifu dijo en Sexta Lección, Zhuan Falun:

“Tenemos un estudiante que cuando quiso que le aplicaran inyecciones en el hospital, hizo que varias agujas se doblaran, al final, incluso la medicina salió expulsada completamente de la ampolla, sin que la aguja pudiera perforar la piel”.

Esto me recordó algo extraño que me sucedió antes de comenzar mi cultivación. Debía recibir una vía intravenosa, pero la enfermera (que tenía mucha experiencia) no lograba insertar la aguja, por mucho que lo intentara, y al final la aguja se dobló. Esto nunca me había pasado antes y me pareció raro. Ahora, al recordarlo, me doy cuenta de que Shifu ya me cuidaba antes de que comenzara mi cultivación. Shifu ha hecho todo lo posible por sus practicantes, y la única manera de recompensarlo es cultivarme con diligencia.

A veces, cuando siento una pequeña molestia, me recuerdo que todo es normal y que es para bien.

También salgo con otros practicantes para aclarar la verdad sobre la persecución a Falun Dafa. Me complace ayudar a la gente a comprender la verdad, y Shifu me facilita la comunicación con muchas personas predestinadas.

Soy consciente de que mi cultivación aún deja mucho que desear, pero aprendí a mirar hacia adentro para buscar mis deficiencias y apegos. Aunque me preocupaba no poder escribir un buen artículo para compartir, realmente quería compartir mi experiencia de cultivación para validar el extraordinario poder de Dafa, del cual toda nuestra familia ha sido testigo.

No puedo expresar con palabras mi gratitud a Shifu; solo puedo cultivar con diligencia y actuar de acuerdo con sus enseñanzas, hacer bien las tres cosas y seguir a Shifu a casa.