(Minghui.org) Soy un practicante veterano de 87 años que comenzó a practicar Falun Dafa en 1996. A lo largo de mi camino de cultivación, Shifu me ha protegido en numerosas ocasiones.

Durante muchos años, trabajé en una fábrica de armamento situada en una región montañosa. Cada año, iba a las montañas para talar árboles y también para capturar serpientes, erizos, civetas, ranas y varias otras criaturas. Sin querer creé mucho yeli al matar tantas vidas.

Más tarde, cuando me trasladaron a la ciudad para trabajar, emprendí mi camino de cultivación en Dafa. Desde entonces, he enfrentado múltiples situaciones en las que entidades han venido a quitarme la vida. Con mi fe inquebrantable en Shifu y en el Fa, y manteniéndome firme en la cultivación, Shifu me ha protegido.

Cortador de papel

Una vez, tenía prisa por subir y llevaba un cortador de papel. Perdí el equilibrio y tropecé, y el mango del cortador me golpeó en la cara, dejando instantáneamente la zona magullada alrededor de mis ojos. Supe entonces que esto era una retribución de yeli porque anteriormente había matado a un civeta salvaje golpeándolo en la cabeza con una pala de hierro. Shifu me ayudó a evitar una calamidad y, en solo unos días, mis ojos se habían curado por completo.

Sierra eléctrica

Mientras usaba una sierra eléctrica para cortar madera, perdí el agarre por la vibración. La sierra cayó sobre mi pierna, cortando y dejando una profunda herida, la sangre brotó. Cuando vivía en las montañas, una vez lideré a un grupo para talar dos enormes tilos. Sentí que sus espíritus habían llegado, exigiendo mi vida a cambio de quitarles la suya. Conseguí vendar la herida sangrante y se curó completamente en pocos días.

Accidentes de coche

Una vez, mientras montaba en mi scooter eléctrico, un auto blanco vino directamente hacia mí. Frené de golpe y grité: "¡Shifu, sálvame!". El auto golpeó mi pierna derecha, pero quedé inmóvil y el parachoques del coche salió volando. El auto retrocedió unos metros y se detuvo. El conductor me preguntó si estaba bien, y le respondí que sí. Era un piloto novato que había pisado por error el acelerador en lugar del freno. Mi pierna derecha tenía solo un pequeño moratón negro, que desapareció tras unos días.

El segundo incidente ocurrió cuando un auto me chocó por detrás con mi scooter eléctrico. El coche se enganchó en mi guardabarros trasero y rasgó la piel de mi mano derecha, haciéndome sangrar. Sin embargo, sanó en solo unos días.

Otro accidente ocurrió cuando un auto que circulaba en la misma dirección se desvió para evitar el tráfico que venía de frente y me golpeó. Cuando llegó la policía de tráfico y vio cuántos años tenía, insistieron en que fuera al hospital. El examen reveló que tenía tres costillas fracturadas en el lado derecho y que el hombro necesitaba siete puntos. Elegí no quedarme en el hospital. Cuatro días después del accidente, reanudé la práctica de los ejercicios. En una semana, me había recuperado por completo. Ese año cumplí 83 años.

Lavabo agrietado

Cuando el lavabo de mi baño se agrietó, me cortó la arteria del pulgar derecho. Con la sangre brotando como una fuente, empecé inmediatamente a enviar pensamientos rectos, pero no tenía miedo. Tras unos diez minutos, el sangrado cesó y, en unos dos meses, mi mano se había curado por completo.

Shifu me protege

Desde que comencé mi camino de cultivación en Dafa, nunca he sentido miedo cada vez que me encontraba con peligro. Como discípulo de Dafa, tengo fe en que mientras siga los requisitos de Shifu y me cultive, todo irá bien. Sé que Shifu siempre está ahí, protegiéndome.