(Minghui.org) Solía pensar que "tener buena salud física y mental" era solo una frase bonita a la que solo podía aspirar, pero en 2008 comencé a practicar Falun Dafa. Siguiendo los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, experimenté lo que significa estar completamente sana de cuerpo y mente. Estaba libre de enfermedades y me sentía ligera, tranquila y llena de alegría. Bañados cada día en la luz del Fo de Dafa, mi esposo, hija, yerno y nieto también se han beneficiado, y vivimos juntos en armonía y felicidad.
Presenciando lo milagroso
Había muchos conflictos en mi familia, a veces llegando a la violencia física. Lloraba a menudo y les contaba mis penas a mis amigos hasta que se cansaban de escucharme. Una amiga, que también era mi compañera de trabajo, me dijo: "¿Por qué no practicas Falun Dafa conmigo? Aprenderás la paciencia. Es el único camino".
Cuando supe que practicar Dafa podía traer armonía a mi familia, decidí aprenderlo y creí que podría aprender la tolerancia. Con ese pensamiento, ocurrió un milagro. Mi pierna izquierda, que había sido lesionada por una inyección cuando era niña y siempre había estado fría, de repente se sintió caliente.
Esa noche, incluso antes de leer ningún libro de Dafa, me dio fiebre. Al día siguiente, en el trabajo, me sentía perfectamente bien, así que le pregunté a mi compañera si sabía por qué había tenido fiebre. Ella me dijo alegremente: "Shifu te está cuidando, purificando tu cuerpo. Debes tener una buena cualidad innata. Espero que practiques con diligencia". Me conmovió profundamente y dije: "Dafa es tan bueno, sin duda practicaré con diligencia".
Cuando comencé a estudiar las enseñanzas del Fa, las palabras del libro Zhuan Falun aparecieron en diversos colores, y muchas impurezas fueron expulsadas de mi cuerpo. Una amiga que no me había visto en unos días me preguntó: "¿Te has frotado la cara con un cepillo o limpiador especial? ¿Por qué está tan blanca y suave?". Sentí como si estuviera renaciendo. Las extraordinarias manifestaciones de Dafa seguían apareciendo, animándome a cultivarme con diligencia.
Mi esposo me ayudó a mejorar mi xinxing
Mi esposo solía criticarlo todo, y, a sus ojos, yo no podía hacer nada bien. Rara vez me hablaba con amabilidad, así que yo, a su vez, lo criticaba: "¿Qué clase de chino aprendiste en la escuela? ¿Solo aprendiste palabrotas?". Las discusiones se volvieron habituales. Cuando las palabras fallaban, la cosa podía derivar en violencia física. Una vez, me golpeó y me lastimó la cabeza, así que me quedé en casa de mis padres unos días.
Después de comenzar a estudiar las enseñanzas, me volví estricta en cuanto a seguir los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Sin importar lo que dijera mi esposo, mantuve la calma. Una vez, por una nimiedad, estuvo a punto de pegarme de nuevo. Rápidamente sonreí y le pregunté: "¿Qué hice mal? Hablemos". Bajó el puño y no me golpeó.
Debido a la profunda influencia de la cultura del Partido Comunista Chino (PCCh), solía ser competitiva y siempre quería tener la ventaja en las discusiones. Me di cuenta de que el problema era mío, así que me esforcé por ser amable y tolerante. Asumí responsabilidades como hacer la compra, cocinar y limpiar, y busqué convertirme en una esposa y madre verdaderamente virtuosa. Mi esposo notó los cambios en mí después de que comencé a practicar Dafa.
Un practicante de Dafa debe ser visto como una buena persona dondequiera que esté. Cuando cambié, mi ambiente familiar también mejoró. Una vez que comencé a practicar Dafa, mi esposo nunca más me pegó. Siempre es el primero en leer los materiales de clarificación de la verdad que imprimo y me apoya mucho en mi práctica. También da una cálida bienvenida a los practicantes que me visitan. Simplemente al apoyar mi práctica, él también se ha beneficiado. Su salud ha mejorado y su rostro irradia felicidad.
Beneficios inesperados
Los practicantes necesitan realizar los ejercicios de Dafa con constancia para transformar sus cuerpos. Yo realizo los cinco ejercicios a diario. Después de un tiempo, sucedió algo inesperado. Mi pierna izquierda, que estaba torcida, se alargó y se fortaleció, mi pie izquierdo volvió a la normalidad y dejé de cojear al caminar. Un compañero de trabajo lo notó y me preguntó: "¿Por qué ya no cojeas?". Practicar Dafa tiene efectos verdaderamente milagrosos.
Tenía más de 60 años. Si no hubiera practicado Dafa, mi pierna solo habría empeorado con el tiempo. ¿Puede la medicina moderna curar una afección que considera irreversible?
Mi personalidad también ha mejorado. Ya no soy mezquina y me siento feliz todos los días. En los exámenes físicos regulares en mi trabajo, todos mis indicadores están dentro de los rangos normales. La secretaria de nuestro comité de mujeres me dijo: “En nuestro departamento, tienes los mejores resultados; ningún indicador está fuera de rango”. Muchas compañeras más jóvenes que yo tenían múltiples resultados anormales en las pruebas.
Originalmente comencé a practicar Dafa solo para traer armonía a mi familia, pero mi pierna también sanó inesperadamente. Fui testigo de la naturaleza milagrosa de Dafa y he recuperado tanto mi salud física como mental.
Compartiendo mi experiencia para esclarecer la verdad
Durante mis 17 años de práctica, he recordado las enseñanzas de Shifu, he esclarecido activamente la verdad cara a cara y he distribuido materiales informativos para ayudar a salvar a la gente.
Una vez, visité la casa de una compañera practicante. Su esposo había sido mi profesor de educación física en la escuela secundaria. Al verme, me dijo: “Tu pierna ha mejorado muchísimo; casi no veo ningún problema”.
Cuando le conté que mi pierna había mejorado después de empezar a practicar Falun Dafa, su esposa mencionó en voz baja que él aún no había renunciado al PCCh. Le dije: “Cientos de millones de personas ya han renunciado. También puedes ver la mejoría en tu esposa. Está muy sana después de practicar Falun Dafa. ¿Por qué querrías ser miembro del PCCh?”.
Cuando me dijo que había dejado de pagar las cuotas del Partido hacía mucho tiempo, le dije: “Entonces, déjame ayudarte a renunciar usando tu nombre real”. Aceptó y me dio su nombre. Ya tenía más de 80 años.
Llena de alegría, su esposa dijo: “Llevo diez años intentando convencerlo, y lo has conseguido con tan solo unas pocas frases. Muchísimas gracias”.
Le respondí: “Deberías agradecérselo a Shifu”.
Unos días después, me encontré con mi antiguo profesor de física. Le dije: “Mira qué bien camino ahora”. Tras verme dar unos pasos, me preguntó cómo había curado mi pierna. Le conté que practicaba Falun Dafa y que ahora podía sentarme en la posición de loto completa durante dos horas. Luego le hablé de renunciar al PCCh para estar a salvo. Estuvo de acuerdo y renunció a la Liga Juvenil y a los Jóvenes Pioneros del PCCh.
En otra ocasión, el esposo de una compañera practicante nos llevó a varias de nosotras a un juzgado para enviar pensamientos rectos en apoyo a una practicante que estaba siendo detenida y juzgada ilegalmente ese día. Después, a la hora del almuerzo, le dije: “Comamos juntos”. Durante la comida, le dije: “He oído que eres miembro del PCCh. ¿Qué sentido tiene eso? Deberías renunciar”. Le pregunté su nombre y le dije que podía ayudarlo a renunciar al Partido, la Liga Juvenil y los Jóvenes Pioneros. Aceptó.
Después de salir del restaurante, su esposa (también practicante) insistió en hacerme una reverencia en señal de gratitud. Me dijo: “Mi hermana y yo llevamos años intentando convencer a mi esposo, pero se enfadaba cada vez que lo mencionábamos. Hoy lo has conseguido con tanta facilidad”. Le dije que debía de ser el momento oportuno.
Tras liberarme del apego a mi hija, su matrimonio se volvió armonioso
El matrimonio de mi hija reflejaba el mío. En años anteriores, ella y su esposo hablaban frecuentemente de divorcio. Cada vez que ella lloraba, yo lloraba aún más. Aunque sabía que tenían lazos de yeli y que quizás mi hija le debía algo de una vida pasada, seguía sin poder dejar de preocuparme por su bienestar.
Tras comprender mis sentimientos basándome en los principios del Fa, dejé de preocuparme por el trato injusto que recibía y me centré en enseñarle tolerancia. Un día, cuando volvieron a discutir y dijeron que ya habían redactado un acuerdo de divorcio y que iban a formalizarlo, simplemente le dije que no dijera nada extremo y que se calmara; que aceptaría el resultado, fuera cual fuera.
Esta vez, realmente me desapegué de mi apego y envié pensamientos rectos para eliminarlo. Tal como nos enseñó Shifu:
“El sentimentalismo es una red que mientras más se lucha, más se ajusta” (¿Cuál es tu anhelo?, Hong Yin III).
Veinte minutos después, mi hija regresó sonriendo y dijo que todo estaba bien. Entonces lo comprendí del todo: no se trataba realmente de un divorcio; era una prueba de si podía desprenderme de mi apego al sentimentalismo. Una vez que lo hice, su problema familiar se resolvió.
El año pasado, mi hija retomó la práctica de Dafa. Ella se guió por los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, y, como resultado, no hubo más violencia física en su hogar. Aprendió a ser tolerante y finalmente recuperó la sonrisa.
Tras conseguir una memoria USB con la película "Antes éramos Dioses", organicé una proyección familiar. A mi yerno le gustó y me preguntó: "¿Por qué la gente debería tomar el sufrimiento como alegría? ¿Por qué alguien querría volver a ser un dios? ¿Por qué, estando aquí, no siento ganas de fumar ni tengo malos pensamientos?". Respondí a todas sus preguntas, lo que le ayudó a comprender la verdad sobre Falun Dafa.
Cuando mi yerno empezó a salir con mi hija, le preguntó: "Tu madre practica Falun Dafa, ¿me matará?". Esto demuestra lo profundamente influenciado que estaba por la propaganda del PCCh. A lo largo de los años, cada vez que tenían desacuerdos, los guiaba usando los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, enseñándoles a ser buenas personas y a valorar su relación predestinada.
La familia de mi hija recita "Falun Dafa es bueno" y presencia milagros
He ayudado a criar a mi nieto desde pequeño. Vio y escuchó canciones y videos descargados de sitios web de Dafa y se ha beneficiado enormemente. Cuando tenía unos tres o cuatro años, su padre accidentalmente le pilló el pie con la rueda trasera de una bicicleta, arrancándole un trozo grande de piel del tobillo. Su padre estaba tan asustado que no se atrevió a mirarlo a la cara. Mi yerno le pidió a mi hija que me trajera al niño. Mi nieto dijo que apenas lloró. Le pregunté: "¿No te dolió?". Me respondió: "Seguí recitando 'Falun Dafa es bueno, Verdad, Benevolencia y Tolerancia es bueno'".
Su abuela paterna cuestionó por qué un niño tan pequeño recitaba esas palabras, dando a entender que no debería habérselas enseñado. Le dije: "No le dolió el pie tanto como de costumbre, ¿no es eso bueno?". Aprovechando la oportunidad, le expliqué que recitar estas palabras con sinceridad puede brindar protección en momentos de peligro.
A principios de agosto de 2024, después de cenar fuera, mi hija sintió de repente un fuerte dolor abdominal. No podía mantenerse en pie y empezó a vomitar. Mi yerno la llevó rápidamente a un hospital cercano. En ese momento crítico, mi nieto la animó repetidamente a recitar las dos frases. El dolor disminuyó un poco, aunque seguía sin poder incorporarse. El hospital diagnosticó torsión ovárica y dijo que era necesaria una cirugía.
Cuando llegué al hospital, le dije a mi yerno que no era grave y que mi hija podría recuperarse meditando conmigo en casa, ya que Dafa es todopoderoso. Como no implicaba ningún costo ni riesgo, aceptó e instó a mi hija a meditar conmigo. Ella practicó la meditación sentada. Mi nieto se acercó, la animó y le dijo: “Mamá, sigue así”. Ella sonrió. Después de varios días estudiando el Fa y haciendo los ejercicios, se recuperó por completo y realizó el viaje que tenía planeado.
Me siento muy afortunada de ser discípula de Dafa. Muchos seres en el universo me envidian. Cultivaré con diligencia y atesoraré esta oportunidad única en la eternidad. Las palabras no pueden describir la inmensa benevolencia de Shifu. Solo progresando con diligencia podré corresponder a su gracia.
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