(Minghui.org) Mi madre practica Falun Dafa y he estudiado el Fa con ella desde que tengo memoria. Ahora tengo 14 años.

Durante un tiempo, fui vago, temperamental y perdí mucho tiempo quedando con algunos amigos que no eran tan buenos. Sentía que el estudio del Fa era una tarea pesada.

Pasé tiempo con un compañero de clase que tuvo una mala influencia sobre mí. Salía con él y sus amigos entre clases, pero no se tomaban los estudios en serio. Jugábamos al billar después del colegio hasta las 8 de la tarde. Era un estudiante decente cuando estábamos en 7 grado de primaria, pero su padre falleció por esa época y su madre estaba demasiado ocupada para vigilarle. Empezó a salir con alguien, fumar y apostar. Fue una época peligrosa para los dos. Me estaba volviendo menos concentrado en el colegio y mi ranking de clase bajó casi cien lugares.

A medida que la moralidad de la sociedad declina, nada es tan sencillo como parece. Jugar al billar y videojuegos puede ser adictivo. Algunos videos y programas de videojuegos difunden la violencia y glorifican el crimen. El gobierno no los regula.

Una vez, cuando vi una sesión gratuita de tutoría en streaming, el profesor dijo que, si dibujaba el mapa de China un poco menos que perfecto, su sitio de streaming sería cerrado. El gobierno vigila de cerca esa página web, pero no hace nada respecto a los videos violentos. Me di cuenta de que los adolescentes no deben volverse adictos a ese tipo de supuesto entretenimiento.

El mensaje en una pantalla de juego decía: "El juego moderado beneficia a la mente; El juego excesivo daña el cuerpo". Pensé que esto estaba equivocado. Si realmente queremos que nuestra mente se beneficie, podemos elegir jugar al baloncesto o dar un paseo. ¿No son estas actividades mejores que jugar a videojuegos? Los videojuegos no merecen nuestro tiempo. ¿Por qué encariñarse con ellos?

Era adicto a mi móvil y pasaba dos horas al día viendo videos. Mi madre también veía videos cortos. Su excusa era que solo los veía después de hacer sus tareas. Después de leer los comentarios de otros practicantes sobre cómo superar la adicción al móvil, mi madre y yo dejamos de ver videos y solo usábamos nuestras aplicaciones para comprar online de vez en cuando.

Una vez, pasé más tiempo de lo habitual buscando mercancía en el móvil, y me sentí mareado y con dolor de cabeza. Me sentí mejor después de dejar de navegar.

Dejar la adicción al móvil no es algo que deba hacerse de forma gradual. Dejé de mirar la pantalla después de leer lo que otros practicantes escribieron sobre esto. El deseo desapareció tras unos días. Shifu nos ayudará a eliminar los elementos de nuestro cuerpo que causan la adicción. Sin embargo, primero debemos proponernos querer dejarlo.

Los padres no deberían asumir que la supervisión estricta por sí sola es suficiente, ni que simplemente quitarle el teléfono a un niño garantiza que no lo mirarán. La reprimenda y la disciplina no sirven de nada. El niño debe decidir cambiar.

Mis experiencias fueron increíbles después de empezar a practicar realmente Falun Dafa. Un día me fijé en el colgante con "Falun Dafa es bueno" colgado en el armario. Como practicante de Falun Dafa, me di cuenta de que casi nunca seguía realmente las enseñanzas de Dafa.

Incluso después de darme cuenta de esto, solo aumenté el tiempo que leía el Fa. Aún no cultivaba mi xinxing. Terminaba la amistad si alguno de mis compañeros hacía comentarios negativos sobre Dafa. Sentía odio, no compasión, hacia ellos. No entendí que fui yo quien no les aclaró la verdad sobre Dafa. No fue hasta unos meses después, cuando cultivé mis xinxing y me deshice del odio, que Shifu me ayudó a armonizar mis amistades. Mis compañeros no guardaban rencor y volvemos a ser amigos.

Ahora guardo el Fa en mi corazón y ya no me enfado con mis compañeros. Normalmente afronto situaciones difíciles con una sonrisa. Cuando mi inquietud no está donde debería, sigo siendo infeliz por dentro, aunque en la superficie esté tranquilo. Mantengo altas expectativas hacia mí para mejorar en las áreas en las que no me ha ido bien.

En el pasado, solo hacía el primer y tercer ejercicio de Dafa. Queriendo hacer más, intenté hacer el segundo ejercicio, la postura estaca parada Falun y lo terminé a la primera. Me dolían los brazos y la idea de rendirme me ha venido varias veces. Me decía que esos pensamientos no eran míos, recité el Fa en silencio y persistí. Antes me picaban y dolían las piernas cuando hacía el primer ejercicio. Pero esta vez no me molestaron después de estar de pie 30 minutos. Sin la ayuda de Shifu, no habría podido lograrlo.

Un caluroso día de verano, el sudor me caía por los párpados mientras hacía el ejercicio de estaca parada Falun. El sudor me picaba en los ojos. Sin embargo, pude mantener los ojos cerrados y persistí.

Me gustaban las tórtolas, había pensado en tener una como mascota y una noche soñé con ello. Mientras estaba acostado en la cama, sosteniendo una tórtola, su estómago se rompió de repente. Un líquido negro rezumaba de la cavidad. Cuando desperté me di cuenta de que Shifu me estaba señalando que no debería estar apegado a las mascotas.

La cultivación abrió mi sabiduría, el colegio se volvió fácil para mí y mis notas subieron. El inglés solía ser una asignatura difícil, pero de repente me pareció bastante sencilla y mis notas en los exámenes subieron milagrosamente 40 puntos. Como sé estudiar de forma eficiente, puedo afrontar los deberes de 9 grado con facilidad. Mis profesores han elogiado mi mejora.

Antes mi letra era descuidada. Sabía que los practicantes de Dafa no deberían escribir así, así que intento escribir con orden. Ya no me enfado con mis compañeros por desacuerdos menores. En cambio, mantengo la calma mental y me llevo bien con mis compañeros. Si no hubiera practicado Falun Dafa, seguiría siendo mezquino y de mal genio.

Quiero dar las gracias a Shifu y a Dafa porque me enseñaron cómo ser una buena persona. Cultivaré con diligencia, haré bien las tres cosas y regresaré a mi verdadero hogar con Shifu.