(Minghui.org) Llevo 28 años practicando Falun Dafa y he estado leyendo artículos de experiencias compartidas por los practicantes desde que aprendí a usar internet. Cada vez que los leo, siento que estos practicantes se cultivan y escriben bien. Estos artículos me han ayudado mucho en mi cultivación. Agradezco sinceramente a Shifu por crear esta plataforma para que los practicantes de Dafa compartan y aprendan unos de otros.
Antes sufría mucho dolor. Cuando tenía dolores de cabeza, eran insoportables. Sentía como si mis ojos se hundieran. También tenía náuseas y diarrea. Estos síntomas aparecían casi todas las semanas sin previo aviso. Además, a menudo tenía dolor de cuello, hombros, estómago y espalda baja, infecciones urinarias y entumecimiento en manos y pies. La vida era dura. Intenté practicar algún tipo de qigong para curarme, pero las dolencias persistieron y el dolor no disminuyó.
Tuve la fortuna de empezar a practicar Falun Dafa cuando un compañero de trabajo me lo presentó en mayo de 1996. Al principio, mi objetivo era simplemente mejorar mi salud. Hacía los ejercicios grupales todas las mañanas y tardes. En tan solo una semana, todos mis malestares y dolores desaparecieron sin que me diera cuenta. La práctica es realmente asombrosa. Mi familia notó los cambios en mi salud y me apoyó. También les conté a otras personas las experiencias extraordinarias que muchos otros practicantes habían tenido después de comenzar.
Dejar de lado el apego al beneficio personal
Nuestra antigua casa familiar fue demolida hace unos años y recibimos una gran indemnización. Como nuestros padres habían fallecido, mi hermano y mi cuñada administraron el dinero. Éramos tres hermanos, y mi hermana y yo deberíamos haber recibido una parte. Sin embargo, mi cuñada creía que, al estar casadas, no teníamos derecho a ella. Nos indignó mucho oír esto. Nuestros padres nos dejaron la casa a todos, así que ¿por qué no íbamos a tener una parte las hijas? No nos parecía justo.
Mi hermana estaba especialmente enfadada y quería que la acompañara a discutir con ellos. Aunque yo también estaba disgustada, no acepté ir. Le dije: «Primero, mi cuñada siempre ha sido muy reservada y mi hermano es muy permisivo y le permite tomar todas las decisiones. Segundo, ambas ya tenemos dónde vivir. Aunque nuestros padres no nos las dieron, tenemos casa. Después de la demolición, mi hermano y su esposa no tendrán dónde vivir y necesitarán ese dinero para comprar una casa nueva. Si no, ¿dónde vivirían?». Aunque mi hermana estaba molesta, es una persona razonable y lo dejó pasar.
Tuve otro pensamiento: «Como cultivadora, lo que me pertenece de verdad jamás se perderá, y lo que no es mío no se puede obtener, aunque luche por ello». No compartí este principio con mi hermana porque ella no practica la cultivación y no lo entendería. Después de que dejamos de lado esta búsqueda, mi hermano me confió: «Sé que ambas sufrieron una pérdida en este asunto, pero no armaron un escándalo como hacen algunas familias. Si tienen dificultades en el futuro, las ayudaremos». En efecto, no discutimos ni peleamos como en otras familias, donde los hermanos terminan dañando sus relaciones. Gracias a que manejamos la situación con calma, evitamos un conflicto familiar.
Toda la familia se beneficia de Dafa
La salud de mi esposo no ha sido buena, sobre todo en los últimos años. Recientemente sufrió apendicitis aguda y una recaída de cálculos biliares. El dolor era intenso, así que lo llevé de urgencia al hospital. Lo ingresaron y al día siguiente le operaron de los cálculos. Para unos días después, le programaron una apendicectomía.
Sin embargo, tras la primera cirugía, su nivel de creatinina era muy elevado, lo que hacía arriesgada una segunda intervención. Como ya tenía problemas renales, los médicos consideraron trasladarlo al departamento de nefrología para esperar a que sus niveles se estabilizaran. Pero les preocupaba que esperar más de una semana fuera demasiado tiempo y que la primera intervención resultara inútil y tuviera que repetirse. Finalmente, los médicos decidieron proceder con la apendicectomía de inmediato.
Mi esposo estaba preocupado porque si su función renal empeoraba, se encontraría en una situación crítica. Estaba muy estresado. Le dije que lo mejor era que recitara: «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno». Lo creyó y repitió las palabras en silencio. Incluso en el quirófano, siguió recitando hasta que la anestesia hizo efecto. Después de la cirugía, se sintió tranquilo. Al día siguiente, el médico nos dijo que su nivel de creatinina había bajado casi a la normalidad. Nos alegramos muchísimo.
Mi esposo y yo sabíamos que Shifu nos protegía. Estamos profundamente agradecidos por su salvación compasiva. Le pregunté al médico cómo era posible. Su nivel había sido muy alto antes de la cirugía, pero bajó significativamente después. El médico reflexionó un momento y dijo que hay cosas que la ciencia moderna no puede explicar.
Mi hermano tiene hipertensión y de repente sufrió un episodio grave en mi casa. Se mareó y acabó postrado en el sofá. Inmediatamente le pedí que recitara: «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno». Parpadeó para indicarme que me había escuchado mientras yo recitaba las palabras en voz alta. Después de media hora, se estabilizó y el mareo desapareció. Más tarde me confesó que, cada vez que se sentía mal en casa, recitaba estas palabras con calma y enseguida se sentía mejor.
Cuando mi nieta era pequeña, se quedó con nosotros durante las vacaciones de verano. Un día, se pilló el dedo gordo del pie con la puerta y empezó a sangrar. Gritó de dolor. Rápidamente la sostuve frente a la imagen de Shifu y le dije que recitara: «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno». Ella siguió llorando, pero obedeció. Entonces se soltó de mis brazos y exclamó: «Abuela, mi pie está mejor. ¡Ya no me duele!». Mi marido no lo creyó al principio. ¿Cómo podía desaparecer el dolor tan rápido? Pero era cierto. Tanto si somos practicantes como familiares, ¡todos hemos sido testigos de los extraordinarios efectos de Falun Dafa!
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.