(Minghui.org) Hacer buenas obras trae bendiciones, mientras que cometer malas acciones conlleva consecuencias: un principio profundamente arraigado en la civilización china. El Shangshu (Libro de los Documentos) afirma: «Quien obra bien recibe toda clase de bendiciones; quien obra mal sufre toda clase de calamidades».
Según el Antiguo Libro de Tang, Guo Ba era conocido como un funcionario cruel. En una ocasión, acusó injustamente al oficial Li Sizheng y lo torturó hasta la muerte. A partir de entonces, Guo fue frecuentemente atormentado en sueños por Li, lo que lo perturbó profundamente. En respuesta, invitó a monjes a recitar sutras y ofreció un banquete vegetariano con la esperanza de encontrar la paz.
Poco después, Guo soñó que Li llegaba a su residencia acompañado de decenas de jinetes. “Me incriminaste injustamente entonces. Hoy estoy aquí para matarte”, declaró Li. Guo tomó entonces un cuchillo y se destripó. Poco después de su muerte, su abdomen se pudrió y se llenó de gusanos.
Ese mismo día, los vecinos informaron haber visto a decenas de soldados de caballería detenerse allí, quienes desaparecieron poco después.
Numerosas vidas inocentes
Estos incidentes han persistido hasta el día de hoy. Después de que el Partido Comunista Chino (PCCh) comenzara la represión de Falun Gong en julio de 1999, muchos funcionarios acataron las órdenes y actuaron en contra de su conciencia. Como resultado, un gran número de practicantes fueron detenidos, encarcelados y torturados. Sus familiares también sufrieron grandes penurias.
Wang Jizhong, director de la Oficina 610 en el condado de Laoting, provincia de Hebei, fue uno de esos funcionarios. Bajo su dirección, varios practicantes fueron encarcelados. Entre ellos se encontraba el Sr. Li Xuyou, quien se ganaba la vida transportando pasajeros o mercancías en triciclo. Al mismo tiempo, cuidaba de su esposa paralizada. A pesar de estas dificultades, el Sr. Li era muy respetado en el vecindario por su actitud positiva y sus buenos modales, basados en los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.
Sin embargo, Wang arrestó al Sr. Li por practicar Falun Gong y lo retuvo en el Centro de Detención de Laoting, seguido de una sentencia de cuatro años en la Prisión de Jidong. El grave estrés mental y la falta de atención adecuada que esto causó a su esposa provocaron su trágica muerte.
La Sra. Xing Yue había estado enferma con frecuencia desde la infancia; sin embargo, todas sus enfermedades desaparecieron después de que comenzó a practicar Falun Gong. Como resultado de su práctica, se convirtió en una maestra dedicada y muy querida por sus alumnos. No obstante, en abril de 2010, la Sra. Xing, de 28 años, fue detenida y sentenciada a tres años de prisión. Su hija lloraba a diario pidiendo el regreso de su madre, y la madre de la Sra. Xing suplicaba constantemente a Wang que liberara a su hija, pero Wang se negó una y otra vez. Desconsolada por la separación familiar, su madre falleció pocos meses después. El Sr. Zheng Hongbo fue arrestado en mayo de 2003 y sentenciado a tres años en un campo de trabajo. Durante su encarcelamiento, fue sometido a diversas torturas, incluyendo que los guardias le clavaran astillas de bambú bajo las diez uñas. Su cuerpo quedó cubierto de sangre a causa de las torturas. Cuando el padre del Sr. Zheng enfermó gravemente, su madre le rogó repetidamente que le permitiera verlo por última vez. Wang se negó y, finalmente, el padre falleció sin poder despedirse de su hijo.
Consecuencias trágicas
Al ver que Wang seguía perjudicando a personas inocentes, los practicantes se preocuparon y le explicaron los principios de Falun Gong, instándolo a que dejara de participar en la persecución. Wang desestimó sus preocupaciones y gritó: "¿De qué hablan? No creo en la venganza. ¡Miren, vivo muy bien!". Cuando el Sr. Zheng se negó a detenerse y siguió explicando los hechos, Wang colaboró con otros oficiales y le impuso una sentencia más severa.
Incluso el suegro de Wang se vio afectado. En una ocasión, mientras paseaba, un practicante se le acercó para hablarle de Falun Gong. "¿Sabe quién soy?", gritó el anciano. "Soy el suegro de Wang Jizhong, director de la Oficina 610. ¡Los vamos a arrestar a todos! ¡Cómo se atreven a hablarme de eso!". Poco después, su hijo (primo de Wang) falleció, dejando huérfanas a dos hijas gemelas.
El 1 de marzo de 2015, Wang visitaba a unos amigos en su ciudad natal. Mientras paseaba en bicicleta por la calle, fue atropellado por un coche. Sufrió una grave hemorragia y murió al instante. Poco después, el suegro de Wang falleció en su casa a causa de una hemorragia cerebral.
Deseamos sinceramente a todos una vida sana y segura. Sin embargo, para quienes siguen ciegamente al PCCh y persiguen a practicantes inocentes de Falun Gong, las consecuencias son inevitables.
Artículos relacionados en chino:
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.