(Minghui.org) Vivo en el noreste de China y comencé a practicar Falun Dafa en 1997. El Partido Comunista Chino (PCCh) me llevó una vez a un campo de trabajo y me encarceló dos veces por mi creencia.
Mi esposa se divorció de mí mientras estuve en prisión durante cuatro años, así que fue mi hermano mayor quien me recogió el día de mi liberación.
Poco después de subir a su coche, me dijo que estaba discutiendo con nuestra hermana. Cuando le pregunté qué había pasado, me dijo: «Mamá recibió una llamada fraudulenta hace unos días, diciendo que tuve un accidente automovilístico y que el hospital necesitaba dinero».
Mamá tenía Alzheimer y vivía con mi hermano. Todos sus ahorros estaban transferidos a su cuenta bancaria para cubrir sus gastos.
Mi madre se puso tan ansiosa al oír las palabras «accidente de auto» que de repente recordó cosas del pasado. Según mi hermano, mi madre le dijo a la persona que llamó: «Todo mi dinero está a nombre de mi hijo mayor, excepto 60.000 yuanes [8.713 dólares estadounidenses] que están en la cuenta de mi hija». Dijo que ella había ahorrado ese dinero para mí, y mi hermano no me contó las palabras exactas de mi madre porque él quería el dinero. Engañada por la persona que llamó, mi madre intentó pedir dinero prestado a los vecinos. Ellos se dieron cuenta de que era una estafa y llamaron a mi hermano.
Mi hermano se emocionó al saber que mi madre tenía 60.000 yuanes en la cuenta de mi hermana. Ignorando el deseo de mi madre de ahorrar el dinero para mí, mi hermano llamó a mi hermana. Ella dudó en decirle que mi madre le había dado el dinero antes de perder la memoria. Nadie más lo sabía. Mi hermana no lo mencionó cuando me visitó en la cárcel. Si mi madre no hubiera sido estafada ni hubiera recordado que había ahorrado ese dinero, nadie habría sabido de los 60.000 yuanes. Mi hermano pensó que mi hermana se quería quedar el dinero, así que empezó a pelear con ella.
Cuando llamé a mi hermana, me dijo: «Mamá ahorró el dinero para ti. ¿Cómo iba a dárselo a él? ¿No necesitas dinero para rehacer tu vida después de salir de la cárcel?». Fue entonces cuando supe que mamá había ahorrado el dinero para mí. Yo estaba sin hogar y sin un centavo, y realmente lo necesitaba. Pero me entristeció ver a mi hermano y a mi hermana peleando.
Recordé lo que dijo Shifu:
«Otros dicen: «No, no deben dársela a él, sino a mí, me falta una vivienda por esto y aquello». Él dice: «Pues, tómala»”. (Novena Lección, Zhuan Falun)
Pensé: «Este es el estado mental que debe tener un practicante de Falun Dafa». Le dije a mi hermana: «Sé que mamá ahorró el dinero para mí, pero no lo quiero. Puedes dárselo a nuestro hermano». Así terminó el conflicto familiar.
Como el apartamento de mi hermano era demasiado pequeño para todos, me mudé a un apartamento que un compañero practicante alquilaba en el municipio. Me costaba llegar a fin de mes porque no encontraba trabajo. Mi hermana y mi cuñado son agricultores, y yo los había ayudado económicamente antes de la persecución, así que pensé en pedirles arroz.
Mi cuñado contestó el teléfono. Después de saludarnos, le pregunté: "¿Tienes arroz? No tengo nada que comer. ¿Te importaría darme un poco?".
Me respondió: "Solo tenemos suficiente para nosotros este año. No hay más". Y colgó.
Me invadió una oleada de emociones: vergüenza y luego la sensación de haber sido tratado injustamente. Pensé: "Fui generoso contigo cuando tenía dinero, ¡pero te niegas a ayudarme cuando te pido comida!". Se me llenaron los ojos de lágrimas. Me quedé allí sentado, aturdido, durante un buen rato antes de recuperarme.
Shifu nos dijo:
“Para un cultivador, mirar hacia adentro es una herramienta mágica.”. (Enseñando el Fa en el Fahui Internacional de Washington DC 2009, Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. IX).
Cuando vi hacia dentro, pensé que esta reacción había sido provocada por mi actitud condescendiente ya que buscaba fama y fortuna antes de empezar a practicar Falun Dafa. Decidí aprovechar esta oportunidad para eliminar esos apegos y cualquier resentimiento del pasado.
Finalmente, superé ese difícil momento con la ayuda de otros practicantes. A medida que mejoraba mi vida, pensé en mejorar también mis relaciones familiares y en validar el Fa. Ayudé a mis hermanos en diversas cosas. A menudo les compraba comida cara e incluso les pagaba la conexión a internet. El PCCh difamó a Falun Dafa afirmando que los practicantes ignoraban a sus familias. Mi comportamiento demostró lo contrario. Solté por completo la forma en que ambos me trataban.
Mi familia vio la paciencia y el altruismo de un practicante que desenmascaró las mentiras del PCCh. Renunciaron a las organizaciones comunistas a las que se habían unido y eligieron un futuro brillante.
En cuanto al dinero que mi madre había ahorrado para mí, hice lo que creí correcto: soltarlo. Sin embargo, un practicante en el período de rectificación del Fa tiene la responsabilidad de corregir las injusticias. Necesitamos vivir una vida normal. No se debe abusar de la compasión. Tratar bien a los no practicantes beneficia a quienes no lo son y les ayuda a comprender correctamente a Dafa. Cuando mi hermano se hizo con el dinero que mi madre había ahorrado para mí, no debí haber contribuido a su avaricia.
En aquel entonces, mi práctica se centraba en superarme y en desapegarme de los intereses personales, pero necesitamos dinero para sobrevivir. Si tenemos que dedicar todo nuestro tiempo a ganarnos la vida, no tendremos tiempo para aclarar la verdad sobre la persecución. Las viejas fuerzas manipulan a la gente común son para que persigan a los practicantes, incluso siendo familiares. Uno de sus objetivos es arruinarnos. Debemos usar pensamientos rectos para eliminar los elementos malignos que manipulan a la gente.
Este es mi entendimiento. Siéntanse libres de señalar cualquier cosa que no esté en consonancia con el Fa.
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.