(Minghui.org) Asistí a las conferencias de Shifu en abril de 1994, y ahora tengo 71 años. Su voz, su sonrisa y su apariencia siguen presentes en mi memoria.

Empiezo a practicar Falun Dafa

Me senté en la primera fila cuando asistí a la conferencia de Shifu. Él se mostraba sereno y compasivo, y explicaba las cosas con sencillez. Nos dijo que el propósito de la vida es regresar a nuestro ser original y verdadero. Cuanto más escuchaba, más quería oír. Sentí que Falun Dafa era lo que estaba buscando.

No podía expresar mi alegría cuando comencé a practicar Dafa. Cuanto más leía Zhuan Falun, más disfrutaba de la lectura. Leía dos o tres lecciones, y a veces cinco, todos los días. Cuando me despertaba en medio de la noche, leía Zhuan Falun. Me sentía inmersa en la luz de Fo. Cuando me encontraba con tribulaciones, actuaba según lo que había aprendido de los principios del Fa. Experimenté muchos avances rápidos en mi cultivación. Soñé que tomaba un ascensor que se elevaba directamente hacia el cielo.

Salvaguardando a Shifu y a Dafa

El 20 de julio de 1999, el Partido Comunista Chino (PCCh) inició la persecución contra Falun Dafa. Se difundieron mentiras y propaganda por radio y televisión para engañar a la gente. Sentí una profunda tristeza. Para refutar estas mentiras, decidí ir a Beijing a presentar una apelación ante el gobierno.

Un familiar que también practica Dafa y yo fuimos a Beijing en septiembre de 1999. De camino a la Plaza de Tiananmén, una persona salió repentinamente de detrás de un árbol y nos preguntó si practicábamos Dafa. Si respondíamos que sí, tendríamos que seguirlo. Si respondíamos que no, tendríamos que insultar a Shifu. Como no respondimos, nos llevaron a la Oficina de Enlace de Beijing. Regresamos a casa dos días después.

Al estudiar el Fa y compartir mis experiencias con otros practicantes, comprendí que se trataba de una prueba: ¿Nos considerábamos practicantes y teníamos fe en Shifu y en Dafa? Ante la persecución, ¿éramos capaces de proteger a Shifu y a Dafa? Esta era una prueba que debíamos superar. El hecho de que pudiéramos desprendernos de la vida y la muerte demuestra si los practicantes están realmente recorriendo el camino hacia la divinidad.

Shifu dijo:

“...durante los años de [su] práctica de cultivación, no sólo que he sobrellevado una gran cantidad [de cosas] para ustedes, sino que también, entre tanto, les he dado insinuaciones constantemente para su mejoramiento, he cuidado de su seguridad y he saldado las deudas que ustedes deben en diferentes niveles para que puedan alcanzar la perfección; estas no son cosas que simplemente cualquiera pueda hacer y tampoco pueden hacerse para la gente común”  (Eliminen la interferencia, Escrituras esenciales para mayor avance (II)).

Una tarde, mientras estudiaba el Fa, las lágrimas corrían por mi rostro. Shifu es tan compasivo y maravilloso, y soportó tanto por nosotros; no tenía forma de retribuirle. Pero el PCCh no tolera tanta bondad ni tanta compasión. Difundieron mentiras y distorsionaron la verdad para difamar a Shifu y a Dafa.

En mi corazón le dije a Shifu: “No importa cuán desenfrenado se vuelva el mal, no importa cuántas tribulaciones tenga que afrontar, debo alzar la voz y decirle a la gente: '¡Falun Dafa es maravilloso!'”.

Dos practicantes y yo llevamos un cartel y subimos al tren rumbo a Beijing el 7 de diciembre de 2000. Después de un largo viaje, llegamos a la Plaza de Tiananmén, donde la policía de paisano estaba por todas partes y la seguridad era estricta. Vimos la oportunidad de desplegar nuestro cartel y gritamos: «¡Falun Dafa es maravilloso!». Inmediatamente nos rodearon, nos metieron a la fuerza en una furgoneta y nos llevaron a la Comisaría de la Plaza de Tiananmén. Esa misma noche nos trasladaron a la Comisaría de Qinghe y nos interrogaron durante toda la noche. No comimos ni bebimos nada durante cinco días. Sentí que era una batalla entre el bien y el mal; una lucha entre la rectitud y la maldad. Gracias a la compasiva protección de Shifu, regresé a casa sana y salva.

Aclarar los hechos a las personas cara a cara

Poco después, el PCCh orquestó la farsa de la auto-inmolación de la plaza Tiananmen. Comenzamos a distribuir material informativo en grandes cantidades para refutar las mentiras y la propaganda que difundía el PCCh. Más tarde compré una computadora y una impresora, y las dejé en casa de una practicante. Íbamos a su casa los domingos para preparar el material. También aprendí a hacer DVD, material informativo y folletos de Shen Yun. Mi labor de ayudar a Shifu a salvar a los seres conscientes se fue ampliando cada vez más. 

Me di cuenta de que cuando nuestros pensamientos eran puros y no teníamos distracciones, lográbamos mejores resultados. De lo contrario, atraíamos la interferencia.

Mientras aclaro los hechos cara a cara, hablo con quienquiera que me encuentro. Una vez, mientras esperaba a que cambiara el semáforo para cruzar la calle, hablé con la policía de tránsito sobre Dafa. Cuando aceptaron renunciar el Partido Comunista Chino, el semáforo cambió.

Conocí a una pareja de adultos mayores en un hospital. Hablé con la señora, quien me contó que tenía 74 años y que su esposo padecía leucemia. El gobierno le daba a cada uno 160 yuanes al mes para gastos básicos. A veces, ella desgranaba maíz para ganar algo de dinero; de lo contrario, no podría sobrevivir, y mucho menos costearse un tratamiento médico. El último chequeo costó más de 10.000 yuanes, que pagó su hijo.

Dije: “La vida no es fácil. Falun Dafa enseña a la gente a seguir Verdad, Benevolencia y Tolerancia para ser buenas personas. Al recitar con sinceridad las frases auspiciosas ‘¡Falun Dafa es bueno! ¡Verdad, Benevolencia y Tolerancia son buenas!’, muchas personas se han curado de sus enfermedades. Falun Dafa es maravilloso, pero el Partido no permite que la gente lo practique. Además, persigue a las buenas personas. ¿Crees que la gente aún puede tener una buena vida? El PCCh está haciendo demasiadas cosas malas. El cielo lo destruirá. Si te uniste al Partido o a sus organizaciones afiliadas, date prisa y renuncia para garantizar tu seguridad”.

Ella estuvo de acuerdo. Luego hablé con su esposo, quien parecía desamparado. Comprendí porqué se sentía así. Le pregunté a qué organizaciones del PCCh se había unido, y me dijo que a la Liga Juvenil y a los Jóvenes Pioneros. Le dije: «Te uniste a ellas y juraste luchar por ellas toda tu vida. Si el Cielo elimina al PCCh, perecerás con él. Por favor, renuncia a estas organizaciones y ya no estarás bajo el control del Partido. Al recitar sinceramente las frases "Falun Dafa es bueno, Verdad, Benevolencia y Tolerancia es bueno", uno puede escapar del peligro. Cuanto más sincero seas, más efectivos serán tus esfuerzos. Te recuperarás de tus enfermedades sin gastar un centavo». Vi esperanza en sus ojos.

Dijo con entusiasmo: "Voy a renunciar".

Conocí a una mujer que me dijo: “Antes gozaba de muy buena salud y podía hacer cualquier cosa. Pero después de vacunarme contra la COVID, siempre estoy cansada y no tengo energía”.

Respondí: “¿Acaso no es ese un efecto secundario de la vacuna? También hay nódulos pulmonares, vértigo, leucemia y diversos quistes. Ahora esta pandemia está regresando, pero en lugar de llamarla COVID, se llama H1N1”.

Ella dijo: «Es cierto. Es terrible. Siete personas de nuestro pueblo murieron en poco más de un mes». Hablé con ella y le dije que Dafa venía a salvar a la gente. Le dije: «Si uno recita las frases auspiciosas, recibirá la bendición del Cielo. El Partido perjudica a la gente. Después de tomar el poder, utilizó todo tipo de movimientos políticos para perseguir hasta la muerte a 80 millones de chinos. Por favor, renuncie cuanto antes a su afiliación al Partido para garantizar su seguridad». Ella aceptó renunciar con gusto.

Conversé con una mujer que dijo haber nacido en el Año del Caballo. Le respondí: «Yo también, tenemos casi la misma edad». Cuando me dijo que tenía 60 años, le dije: «Entonces eres más joven que yo. Yo te llevo 12 años».

El esposo de la mujer se acercó y preguntó: "¿Quién es mayor?". Le dije que yo era doce años mayor. Él respondió: "Pareces más joven que ella. ¡Mira tu cutis, es precioso, y qué sana te ves!".

Sonreí y dije: «Practico Falun Dafa, que enseña a las personas a seguir Verdad, Benevolencia y Tolerancia para ser buenas. No peleamos ni nos aprovechamos de los demás. Por mucha pérdida que suframos, no nos la guardamos dentro. Somos considerados con los demás cuando actuamos y miramos hacia adentro cuando surgen conflictos. Por eso, cada vez más personas comenzaron a adoptar esta práctica. Jiang Zemin [exlíder del PCCh] no lo soportó y, por celos, inició esta persecución. Todo lo que se dice en la televisión son mentiras. Esto es una injusticia histórica. La persecución de Falun Dafa es un crimen atroz. El Cielo eliminará al PCCh. Quien se haya unido a sus organizaciones estará implicado y en peligro».

Les pregunté: «Si se unieron al Partido, a la Liga Juvenil o a los Jóvenes Pioneros, por favor renuncien de inmediato a su membresía para garantizar su seguridad. Además, al recitar con sinceridad las frases auspiciosas, recibirán la bendición del Cielo».

Siguieron asintiendo con la cabeza y aceptaron renunciar al PCCh.

Son muchísimas historias conmovedoras. Aquí solo escribí algunas.

Debemos aprovechar estos últimos momentos para hacer bien las tres cosas y ayudar a Shifu a salvar a más personas. Dejemos atrás nuestra humanidad y caminemos hacia la divinidad, para que Shifu se sienta tranquilo y menos preocupado por nosotros. De esta manera, estaremos a la altura del título de: «Dafa dizi del período de la rectificación del Fa».