(Minghui.org) En el capítulo “Biografías de los asesinos” del libro Registros del Gran Historiador, se afirma: “Alimentar el resentimiento engendra calamidad.” Desde el comienzo de la historia, son comunes las historias en las que resentimientos acumulados durante mucho tiempo se convierten en odio y venganza, lo que finalmente trae desastres. El resentimiento de una persona es como un fuego que puede quemarte tanto a tí mismo como a los demás.
Durante la Dinastía Song del Norte, Lin Lingsu fue un rebelde en su juventud y más tarde se convirtió en monje en un templo budista. Fue expulsado porque no seguía los preceptos. Después de años de vagar, un día afirmó haber recibido enseñanzas de una deidad y haber dominado técnicas para entrar al cielo y a la tierra y manipular el clima. A partir de entonces, la gente comenzó a verlo como un ser divino que había alcanzado el Dao.
El emperador Huizong de Song convocó a Lin para reunirse con él. Al ver una oportunidad, Lin escribió posteriormente Comentario sobre las Escrituras Budistas que Calumnian al Taoísmo y persuadió al emperador Huizong de emitir un edicto imperial para erradicar el budismo y obligar a la gente a seguir el taoísmo.
El emperador Huizong prohibió a funcionarios y civiles venerar estatuas de Buda y proporcionar alimentos a los monjes. También ordenó quemar todas las escrituras budistas que criticaban al taoísmo y al confucianismo; decretó que todos los Budas fueran llamados Gran Deidad Dorada Iluminada (un título taoísta); dispuso que todos los templos budistas fueran renombrados como santuarios taoístas; e instruyó que los monjes fueran llamados “hombres de virtud” y las monjas “mujeres de virtud”. Bajo esta proclamación, la mayoría de los templos budistas de la capital fueron tomados por el gobierno, abandonados o destruidos.
¿Por qué Lin presionó con tanta insistencia al emperador Huizong para suprimir el budismo y promover el taoísmo? No fue porque creyera que el taoísmo fuera superior, sino porque “quería erradicar el budismo para desahogar sus antiguos agravios”, según Comentario Imperial sobre el Espejo General de la Historia: Compendio (御批历代通鉴辑览). Lin difamó al budismo para vengarse de los monjes budistas que lo castigaron y lo expulsaron del templo. Puede decirse que su resentimiento provocó una calamidad para el budismo durante la Dinastía Song del Norte.
Las mentiras de Lin para engañar al emperador fueron posteriormente expuestas, y fue reprendido y enviado de regreso a su ciudad natal. En la Historia de Song se afirma: “[Lin] engañó al público y actuó con arrogancia, causando problemas generalizados y resentimiento en la sociedad. Durante los cuatro años que estuvo en la capital, no mostró arrepentimiento y fue altivo; finalmente fue destituido y enviado de vuelta a su ciudad natal.” Más tarde fue denunciado por exceder su autoridad y fue desterrado a Chuzhou, donde murió a los 44 años.
Unos años después, soldados del Estado de Jin, una nación nómada al norte del territorio de la Dinastía Song, invadieron Song. El emperador y su hijo fueron capturados, lo que marcó el final de la Dinastía Song del Norte. Se cree que la dinastía terminó porque el emperador participó en la supresión religiosa y en actos de blasfemia.
El resentimiento de Lin hacia los monjes budistas lo llevó a incriminar y calumniar deliberadamente al budismo, lo cual no solo le trajo desgracia a él mismo, sino que también desestabilizó a toda una nación.
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.