(Minghui.org) Tengo 80 años y practico Falun Dafa desde casi 30 años. Shifu, fundador de esta práctica de auto cultivación, me transformó en una persona llena de energía. Cuando voy en bicicleta, siento como si alguien me empujara, y cuando camino, siento como si me deslizara. Antes era una mujer analfabeta del campo, pero ahora puedo leer libros de Dafa y salgo a menudo a aclarar la verdad. Shifu me ha dado muchísimo. Sigo los principios del Fa y lo ayudo a salvar a más gente del mundo.

La gente de mi pueblo renuncio el PCCh

La mayoría de la gente de mi pueblo renunció al Partido Comunista Chino (PCCh) y sus organizaciones afiliadas desde hace tiempo. Ayudé personalmente a todos los miembros oficiales del PCCh a renunciar. Como fui funcionaria del pueblo antes de jubilarme, los conozco bien a todos. Así que, cuando les hablé de renunciar al PCCh, no tuvieron reparos en aceptarlo. En cuanto a los miembros del PCCh de los pueblos cercanos, mientras los conocía, fue fácil ayudarlos a renunciar.

Antes de salir a hablar con la gente sobre Dafa, le pido a Shifu en mi corazón que me ayude a salvar a las personas predestinadas que conozco. Siempre que oigo que hay visitantes o antiguos residentes aquí de visita, voy a hablar con ellos y les pido que renuncien del PCCh. Por ejemplo, cuando me enteré de que un paisano al que no había visto en más de diez años había regresado, fui a buscarlo de inmediato. Cuando nos vimos, fui directo al grano: "¡Has vuelto! Tengo algo importante que decirte. ¿Has oído hablar de renunciar a las organizaciones del PCCh para garantizar tu seguridad?". Me dijo que no, así que le expliqué: "Hoy en día hay muchas calamidades naturales y provocadas por el hombre. Todos queremos estar a salvo. Quienes nos afiliamos al PCCh, incluyendo la Liga Juvenil y los Jóvenes Pioneros, también estamos en peligro. Por lo tanto, debemos comprender la verdad detrás de estas organizaciones malvadas y renunciar a ellas". Él lo entendió y exclamó: "¡Me afilie al PCCh! ¡Por favor, ayúdame a renunciar!".

Había un joven de nuestro pueblo que ahora trabaja en el gobierno del condado. Cuando regresó por trabajo, fui a verlo y le dije: «Tengo algo importante que contarte sobre el PCCh». Estaba un poco asustado y dijo: «No hablemos de eso. No me afilie a ellos». Le respondí: «Joven, hay tantos desastres hoy en día. Uno podría encontrarse con uno en cualquier momento. Te pido que renuncies a estas organizaciones, no porque quiera algo de ti; ¡es por tu propio bien!». Se le llenaron los ojos de lágrimas y dijo: «De acuerdo. Me afilie al PCCh. ¡Ayúdame a renunciar!».

Salvando a la gente en el mercado

Hay varios pueblos cercanos así que cada mañana voy a un mercado abierto para hablar con la gente sobre Dafa.

Había un reparador de bicicletas que me llamó y me pidió que fuera a su puesto. Era como si todo estuviera arreglado. Poco después, se acercaron otras personas, como si hubieran venido específicamente a escucharme. Pude ayudar a varias de ellas a renunciar a las organizaciones del PCCh.

También me gusta encontrar un lugar donde sentarme, porque hay muchas personas mayores. Me muevo con rapidez y tengo una voz potente; no parezco una mujer de 80 años. Dondequiera que vaya, mi apariencia física es un testimonio viviente de la naturaleza milagrosa de Dafa. Después de sentarme, la gente se acerca a platicar y, durante la conversación, les ayudo a renunciar. Primero les digo que los desastres son comunes y lo creen. Luego les digo que, al renunciar sinceramente del PCCh y sus organizaciones afiliadas, se mantendrán a salvo.

Me encontré con alguien que vendía coles. Le hablé de renunciar para garantizar su seguridad y él estuvo de acuerdo. Luego insistió en darme varias coles. Le dije que conocer la verdad sobre Dafa no tenía precio. De camino a casa desde el mercado, también suelo encontrarme con personas predestinadas. Me encontré con una mujer mayor y le pregunté si se había afiliado al PCCh. Me respondió que sí. Después de ayudarla a renunciar, le añadí: «También puede recitar a menudo «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno», y eso le traerá felicidad y paz».

Mientras camino, también veo gente sentada a la orilla del camino. Tras saludarnos, les cuento abiertamente sobre mi renuncia de las organizaciones al PCCh. Mucha gente de los pueblos de los alrededores me conoce, y a menudo es como si estuvieran esperando a que los salvara. Basta con unas pocas palabras y aceptan renunciar.

Me encontré con alguien que compraba una oveja. A simple vista, supe que era de una zona urbana, pues estaba regateando con el vendedor. El vendedor quería 1100 yuanes, mientras que él insistía en pagar solo 1000. Los dos estaban en un punto muerto. Me acerqué y le dije al comprador: «Señor, usted no parece un granjero, ni parece que le falten estos cien yuanes. Si de verdad quisiera comprarla, no le importaría este precio, ¿verdad? Si de verdad necesita estos cien yuanes, se los daré». Sonrió y de buena gana compró la oveja al precio que pedía sin dejarme pagar. Entonces, con naturalidad, le hablé de Dafa y de la importancia de renunciar el Partido. Aceptó de inmediato.

Durante 15 días durante las fiestas, ayudé a más de 100 personas a dejar el PCCh. También tengo un método eficaz para compartir con compañeros practicantes que no son muy buenos escribiendo. Como escribir me resulta difícil, uso caracteres como "Xi" (alegría), "Shun" (suave) y "Fu" (bendición) como primer carácter cuando ofrezco un seudónimo para que la gente lo use al renunciar. Al usar estos caracteres raíz, puedo crear muchos nombres. Si la persona quiere usar su propio nombre, intento memorizarlo rodeándolo con un círculo en el papel antes de pasárselo a un compañero practicante.

Ayudar a Shifu a salvar a la gente siempre ha sido algo muy especial para mí. Rara vez hablo de trivialidades cuando me acerco a la gente y simplemente hago todo lo posible por ir al grano. Parece que quienes aceptan renunciar también son muy directos.

En los últimos años, la gente parece estar aún más dispuesta a renunciar al PCCh. Parecen estar esperando la salvación.

¡Estoy agradecida con Shifu por su compasiva protección!