(Minghui.org) He practicado Falun Dafa durante 26 años y ahora tengo 60 años. Durante todos estos años, mi familia y yo hemos superado pruebas y tribulaciones gracias a nuestra firme creencia en nuestro Shifu y en el Fa, y hemos salido sanos y a salvo de todos.
En 2009, fui arrestada ilegalmente por practicar Dafa. Me enviaron a un centro de detención y luego me llevaron a un centro de lavado de cerebro, donde permanecí recluida durante un total de 57 días. Regresé a casa en agosto, pero tuve que soportar la agonía de la separación de mis seres queridos sin un momento de respiro.
Ese año, mi primo segundo, que tenía una granja de pollos y quería añadir patos, llegó a mi casa para pedirme dinero prestado porque le faltaban recursos para invertir. Yo no estaba en casa en ese momento. Cuando regresé, mi esposo me dijo que había aceptado prestarle 100,000 yuanes (aprox. 14,300 dólares). Lo primero que pensé fue: ¿por qué no pudieron esperar a que yo regresara para que lo conversáramos? Pero luego pensé: "Soy practicante de Dafa y debo seguir los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Como mi esposo ya había aceptado, yo también debía hacerlo, de lo contrario, ¿no perdería él credibilidad? Además, cuando me detuvieron ilegalmente, mi primo segundo y su hermano buscaron a alguien que me rescatara. Así que, aunque 100,000 yuanes es una gran cantidad, debíamos prestárselos".
Desafortunadamente, la granja de pollos y patos de mi primo segundo quebró y no pudo devolvernos el dinero. Durante los siguientes diez años, las dos hermanas mayores de mi esposo se lo recordaban constantemente, me llamaban tonta y lo divulgaron a todo el pueblo. Incluso los vecinos le decían a mi esposo: "Su esposa es una tonta, ¿por qué no le impidió prestar el dinero? ¡Esos 100,000 yuanes desaparecieron, así como así!”. Mi esposo, que era indeciso, no soportaba que sus hermanas mayores hablaran así y también me echó la culpa a mí. Les entregó la gestión financiera de nuestra familia a sus hermanas mayores.
Soporté este maltrato durante más de diez años, pero no me arrepiento.
Como mi primo segundo no podía devolver el dinero, nos vendió la granja. La granja estaba valorada en 195.000 yuanes (aprox. 27.800 dólares). Después de hacernos cargo de la granja y restar los gastos de reparación, nos quedaron 45.000 yuanes (aprox. 7.200 dólares), que le dimos a mi primo segundo. El asunto finalmente se resolvió. Mi suegra dejó de culparme y mis tres cuñadas dejaron de regañarme.
Para ser sincera, durante la última década, hubo momentos en los que me sentí impaciente. Me repetía a mí misma que era practicante de Dafa. Al final, todo se resolvió y creí aún más en Dafa.
En 2003, mi mamá falleció, dejando a mi papá solo en casa. Mi papá no era mi papá biológico. Mi mamá estaba embarazada de mí cuando mi papá biológico falleció. Como se sintió incapaz de criarnos a mi hermano mayor y a mí, mi mamá formó una nueva familia y yo nací en esa familia.
Mi padrastro era muy trabajador. No solo nos crió a mi hermano y a mí, sino que también ayudó a mi hermano a construir una casa y a casarse. Mi hermano y su esposa vivían cerca de nuestros padres, pero rara vez los cuidaban. Cuando mi mamá estaba viva, yo visitaba a mis padres cada diez días más o menos para lavarles la ropa, cocinarles y comprarles ropa de temporada. Después de que mi mamá falleciera, mi hermano no mostró ninguna intención de apoyar a nuestro padrastro. Pensé que, como practicante, no debía compararme con mi hermano. Mi padrastro nos crió. Así que le dije a mi hermano: "Papá se está haciendo mayor. Debería disfrutar de su jubilación. Le pediré que se viniera a vivir conmigo". Así que traje a mi padrastro a mi casa.
Mi padrastro creía en Dafa y gozaba de excelente salud. Sin embargo, no esperaba que él tuviera unos 200,000 yuanes ahorrados. Pensé en mantener a mi padrastro en su vejez, pero él no necesitaba nuestro dinero. Era realmente un caso de buenas acciones recompensadas.
Aunque parece que sufrimos una pérdida con mi segundo hermano, como mantuve a mi padrastro, fuimos recompensados económicamente. Realmente experimenté lo que Shifu dijo:
“Si algo te pertenece, no lo pierdes, y si algo no es tuyo, no lo consigues por más que luches”, (Séptima Lección, Zhuan Falun)
Mi sobrina le agradece a Dafa
En el verano de 2009, mi sobrina y su esposo sufrieron un accidente de tráfico. Su esposo falleció y mi sobrina sufrió una fractura de pelvis y once fracturas en las piernas. Sentía un dolor increíble, tanto mental como físico.
Como los padres de mi sobrina ya habían fallecido, asumí la responsabilidad de cuidarla tan pronto regresé a casa.
Desde el día en que comencé a cuidarla en el hospital, la animé a recitar "Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno". Estaba devastada mentalmente y débil físicamente, y con frecuencia se sentía asustada y atormentada por pensamientos negativos. Me quedé a su lado, recitando "Falun Dafa es bueno" con ella. Ella mejoro cada vez más mientras seguíamos recitando. Cuando le dieron el alta del hospital, la traje a vivir conmigo. Solo podía caminar lentamente con la ayuda de muletas.
Después de llegar a casa, le enseñé a hacer los ejercicios de Falun Dafa. Al principio, tenía que apoyarse en algo para sostenerse. También leímos Zhuan Falun. Un día, me llamó para que saliera a verla. Salí corriendo y descubrí que podía caminar sola sin muletas. ¡Solo habían pasado diez días desde que le habían dado el alta del hospital!
Mi sobrina estaba tan feliz que parecía una niña. Dijo en voz alta:
"¡Gracias Shifu! ¡Gracias, Dafa! ¡Dafa es maravilloso!".
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Categoría: Mejorándose uno mismo