(Minghui.org) Descubrí Falun Dafa en 1994, pero no comencé a practicar realmente hasta 1996. Durante los últimos 30 años, Shifu siempre me ha protegido con bondad, tanto en mi cultivación personal como durante el período de la rectificación del Fa y la persecución del Partido Comunista Chino (PCCh), y me ha ayudado a salir adelante hasta hoy.

Quisiera compartir algunas historias de los primeros días de mi cultivación que validan la maravilla de Falun Dafa (Falun Gong) y muestran la inmensa compasión de nuestro Shifu.

Shifu me guió a comenzar a practicar Dafa

En ese momento, trabajaba en una escuela, y la hija de la directora de estudios de nuestra escuela era una practicante veterana de Dafa que le presentó la práctica a su madre. La directora y yo habíamos trabajado juntos durante muchos años y nos llevábamos muy bien. Sabiendo que me gustaba el qigong, me mostró el primer libro de Shifu, Falun Gong.

Leí el libro y algunos artículos sobre practicantes que habían recuperado la salud gracias a la práctica de Falun Gong, lo cual demostraba el poder milagroso de la práctica. Sin embargo, debido a mi baja cualidad de iluminación, aunque sabía que Falun Dafa era una práctica excepcionalmente buena, no la practiqué en ese momento.

En junio de 1994, la directora de estudios asistió a las conferencias del Fa de Shifu en Jinan. A su regreso, noté una luz intensa sobre su cabeza. Solo estuvo fuera diez días, pero hubo un cambio tan grande en otras dimensiones. Pensé: “Falun Dafa es realmente extraordinario”.

Le pregunté a la directora si había traído alguna nota de la conferencia, y me respondió: «No». Le dije: «Si el Maestro Li escribe algo en el futuro, por favor, compártala conmigo. Me gustaría leer todos sus escritos en cuanto estén disponibles».

Gracias a este deseo, en los años siguientes, siempre pude leer los nuevos artículos y enseñanzas del Fa de Shifu tan pronto como se publicaban, excepto cuando estaba en campos de trabajo o en prisión.

Poco después, la directora me mostró el segundo libro de Shifu. Creí que ya entendía lo que decía. Entonces me di cuenta de que, aunque no sabía nada sobre la cultivación antes de leer Falun Gong, al leerlo, los principios del Fa que Shifu explicaba ya estaban profundamente arraigados en mi mente.

A principios de 1995, por casualidad, compré un ejemplar de Zhuan Falun en una pequeña librería cerca de un parque. Después de leerlo, aclaré algunas cosas de la vida que me habían confundido. Sin embargo, debido a mi baja cualidad de iluminación, lo guardé en una maleta, pensando que lo volvería a leer más tarde.

A finales de 1995, dos profesores de mi escuela comenzaron a practicar Falun Dafa y me lo recomendaron. También me regalaron un ejemplar de un nuevo libro de Dafa, Zhuan Falun (Volumen II). Durante las vacaciones de Año Nuevo, mientras estaba de servicio, leí el nuevo libro. Entonces me di cuenta de que había llegado el momento. ¡Creía firmemente que era practicante de Falun Dafa y lo había sido desde siempre!

Mi familia y parientes comienzan a practicar, uno tras otro

Unos días después, una colega me dijo que estaban proyectando videos de las conferencias de Shifu cerca de mi casa y que ya había visto la primera. Sabía que era una oportunidad valiosa y tenía muchas ganas de verlos.

Entonces pensé: «Ya he aprendido los principios fundamentales de la práctica y he obtenido el Fa». Aunque tengo muchas ganas de ver los videos, mi hijo solo tiene dos años y mi esposa o yo tenemos que quedarnos en casa para cuidarlo. Será mejor que deje que mi esposa vea las conferencias para que ella también pueda obtener el Fa.

Mi esposa estaba muy contenta y fue a ver la segunda conferencia en cuanto terminó de cenar.

Llegó a casa muy emocionada, diciendo que Falun Dafa es realmente bueno. Mientras veía la conferencia, se sentó en la posición de loto durante unos minutos, como los demás, y absorbió todo lo que decía Shifu. Se lo contó a mi madre y, al día siguiente, fueron juntas a ver la tercera conferencia.

Al día siguiente, cuando una vecina vino a cobrar la factura del agua, mi madre le habló de Falun Dafa, y la vecina también fue a ver la cuarta conferencia. Al cuarto día, una amiga fue a verla, así que le contó el asunto y, por la noche, vieron el video de la Quinta Conferencia. Todas comenzaron a practicar Dafa, una tras otra, en cuatro días.

Mi esposa estaba llena de alegría y se sumergió por completo en el Fa. Pudo sentarse en la posición de loto muy rápidamente y la mantuvo durante más de una hora con facilidad. Me alegré mucho por ella, pensando que estaba escuchando a Shifu enseñar el Fa, y debía apoyarla. Lo que ella pueda hacer, yo también.

Mientras pensaba así, Shifu me fortaleció. Más tarde, yo también pude sentarme en la postura de loto durante una hora mientras hacía el quinto ejercicio.

Desde entonces, toda mi familia comenzó a practicar Falun Dafa. Más tarde, mi cuñada, mi hermana menor y su esposo, mi tía mayor, mi esposa y la esposa de mi tío comenzaron a practicar, uno tras otro. Como resultado, toda nuestra familia ha sido bendecida.

Dos cosas que me conmovieron profundamente

Después de ver los videos, nos unimos a un grupo de estudio del Fa e hicimos los ejercicios en el lugar de práctica. Mi esposa y yo teníamos que turnarnos para hacer estas cosas. Dos cosas me dejaron una profunda impresión la primera vez que visité el lugar de práctica.

Una fue la pureza del lugar de práctica y el maravilloso ambiente. El asistente era muy amable y cordial, y la tía Zeng (alias), quien ayudaba a los recién llegados, también era muy amable y paciente. Era muy firme en su fe en Dafa, y se mantuvo así incluso después de que el PCCh comenzara a perseguir a Falun Dafa.

Todas las mañanas, era la primera en llegar al lugar de práctica con una grabadora y la última en irse. A mi madre, a mi esposa y a mí nos gusta ayudar a los demás, y a menudo le pedíamos a la tía Zeng si podíamos comprar pilas o darle dinero para cubrir el gasto, pero siempre decía: "No, no, no hace falta. Tenemos pilas de sobra, pero gracias por su amabilidad".

La última vez que la vi fue hace unos años. Le regalé algunos ejemplares de las revistas de Dafa. Ya tenía más de 90 años y seguía esclareciendo la verdad para salvar a la gente. La tía Zeng falleció hace dos años. Era una practicante veterana y muy respetada.

La rectitud y la bondad de los practicantes veteranos nos dejaron una profunda huella a los recién llegados. Más tarde, cuando nos convertimos en practicantes veteranos, llevamos el reproductor de música y nos sentimos muy felices.

El segundo momento que me conmovió profundamente ocurrió durante el segundo ejercicio. Era invierno y las noches eran muy frías. A veces, mientras abrazaba la rueda frente el abdomen (el segundo ejercicio), sentía como si se me congelaran los antebrazos. No podía moverlos y sentía un ligero dolor punzante.

Entonces sentí que el yeli se reducía poco a poco, y en lugar de sentir cada vez más frío, mis antebrazos comenzaron a calentarse gradualmente. La zona "congelada" se redujo hasta quedar reducida a las palmas de las manos, luego a los dedos, luego a las yemas de los dedos, y finalmente desapareció por completo.

Al instante, me sentí muy relajado y cálido. Comprendí que era un proceso de reducción de yeli, como explicó Shifu antes en su enseñanza del Fa. Fue un fenómeno realmente asombroso y hermoso.

En los últimos veinte años, siempre que hacía el segundo ejercicio, sin importar cuánto tiempo me llevara, nunca me detenía a la mitad.

Shifu siempre está a nuestro lado

En febrero de 1996, visité a la directora de estudios en su casa. Pensé que, como su hija había asistido a las conferencias de Shifu y participado en muchas de sus actividades para difundir el Fa, se había vuelto muy cercana a él. Quería conocer a Shifu a través de su hija.

La directora de estudios se alegró mucho de verme, pero me dijo que su hija acababa de irse y que no volvería en un tiempo. Me sentí un poco decepcionado, pero cuando me dijo que su hija le había regalado los nuevos artículos de Shifu, me alegré de nuevo y sentí que el viaje había merecido la pena.

Me mostró los nuevos artículos de Shifu, seis en total, fechados entre noviembre de 1995 y enero de 1996. Estaba deseando leerlos y me conmovieron especialmente dos de ellos: Para quién haces la cultivación y Cuando el Fa es recto. Después de leer los seis artículos, sentí que me había purificado una vez más y mi corazón se llenó de pensamientos rectos.

Shifu dijo en Postrándose ante el Maestro para ser su discípulo:

"Dafa está difundiéndose extensamente. Los que han oído de él están buscándolo. Los que lo han obtenido están contentísimos con él. El número de practicantes está incrementándose diariamente y son tan numerosos que es imposible contarlos".

(Escrituras esenciales para mayor avance)

¡Era tan cierto! Mi propia familia tuvo las mismas experiencias y sentimientos. Luego leí más:

“No obstante, la mayoría de los autoaprendices tienen la intención de postrarse ante el Maestro para ser su discípulo y tienen la inquietud de que no podrán obtener la verdadera transmisión si no me pueden ver personalmente, lo cual, de hecho, es el resultado de un entendimiento superficial del Fa”.

Me quedé impactado, pensando: ¿No estará Shifu hablando de mí? Shifu sabía que hoy iría a ver a la directora y sabía lo que quería hacer y lo que pensaba. ¡Fue increíble! Shifu comprendió claramente lo que tenía en mente y respondió a todas mis preguntas sin verme en persona. Shifu me ha aceptado como su discípulo y me ha cuidado durante mucho tiempo. Con esta comprensión, no pude evitar sentirme inmensamente feliz.

Al estudiar Postrándose ante el Maestro para ser su discípulo, obtuve una comprensión mucho más clara de la difusión del Fa, la cultivación sólida y la importancia de estudiarlo repetidamente. Me volví más lúcido y pronto memoricé el artículo, que he recordado durante 30 años, incluso cuando estuve detenido ilegalmente en centros de lavado de cerebro, campos de trabajo forzado y prisión.

Siento que Shifu siempre está a nuestro lado y nos ha protegido con inmensa compasión durante estos años. Gracias, Shifu.

Lo que ocurrió en casa de la directora en febrero de 1996 fue una experiencia milagrosa para mí, en la que sentí que realmente había visto a Shifu  aunque no lo había visto en persona. ¡Fue increíble!

Conclusión

Al recordar esas primeras experiencias mi corazón se llenó de pureza y asombro. En aquellos años, mi corazón estaba centrado en Dafa, y además del trabajo y la vida diaria, dedicaba todo mi tiempo libre al estudio del Fa, a asimilarme a Dafa y a difundirlo; siempre me sentía presionado por el tiempo.

En comparación, mi estado de cultivación actual no es tan bueno como en mis primeros años. En un ambiente más relajado, he descuidado mi cultivación. Restableceré mi cultivación al nivel en que estaba como cuando comencé, dejaré atrás todos mis apegos humanos, me liberaré de la humanidad y caminaré hacia la Divinidad, para poder cumplir mi misión, ayudar a Shifu a salvar a más seres conscientes y regresar a mi verdadero hogar con él.

Al recordar esas hermosas experiencias del pasado, me siento profundamente agradecido por la compasiva protección de Shifu a lo largo de los años. Además, espero que más compañeros practicantes y personas de todo el mundo valoren las valiosas oportunidades que Shifu nos ha brindado, cultiven sus corazones y actúen con bondad para abrazar un futuro hermoso y brillante.