(Minghui.org) Asistí al séptimo seminario de Falun Dafa impartido por Shifu en Changchun, el cual comenzó el 29 de abril de 1994. Poco después, comencé a practicar Falun Dafa. Mi hermano y yo tuvimos la gran fortuna de poder tomarnos una foto con Shifu; es un recuerdo imborrable para mí. Llevo 32 años practicando Falun Dafa. Al mirar atrás, deseo agradecer nuevamente a Shifu por su maravilloso arreglo, su compasiva salvación y su protección. Espero que la gente comprenda qué es Falun Dafa y logre salvarse.
La educación tradicional sentó las bases para que yo obtuviera el Fa
Nací en la década de 1970 y crecí bajo el sistema educativo del Partido Comunista Chino (PCCh). Sin embargo, durante mi infancia aprendí muchas historias populares y aspectos de la cultura tradicional, lo cual sembró semillas en mi corazón.
Mis antepasados eran campesinos. Gracias a su arduo trabajo, adquirimos muchas tierras. No obstante, fuimos perseguidos por el PCCh tras su llegada al poder. El Partido confiscó nuestras tierras, hogares, grano y maquinaria agrícola. Mi abuelo fue etiquetado como "campesino rico" y sufrió persecución. Él me contaba historias de su vida en aquella época, las cuales desempeñaron un papel fundamental para que, más tarde, yo pudiera ver la naturaleza malvada del PCCh.
Por ejemplo, el PCCh siempre afirmaba que los terratenientes explotaban a los campesinos. Sin embargo, mi abuelo explicaba que él firmaba contratos con ellos en los que se estipulaban las horas de trabajo, los salarios y otras remuneraciones, así como las comidas diarias y lo que recibirían en los días festivos. Él no los explotaba; siempre les pagaba a tiempo y nunca les pagaba menos de lo acordado. Contaba que su familia elaboraba tofu y masa de arroz amarillo en invierno y los llevaba a las casas de los campesinos tal como se había pactado. Se llevaban muy bien. Fue el PCCh quien provocó conflictos cuando llegó a nuestra aldea. Él me contaba historias sobre el Octavo Ejército de Ruta del PCCh. Cuando era niño, había niños japoneses y coreanos en la aldea y él jugaba con ellos. Sabía decir algunas palabras en japonés y coreano. Los japoneses convivían pacíficamente con los chinos locales y se prestaban cosas mutuamente. Fue el Octavo Ejército de Ruta del PCCh el que perjudicó a la población local. Cuando la gente se enteraba de que llegaba el Octavo Ejército de Ruta, los hombres jóvenes y fuertes huían para evitar ser reclutados a la fuerza como soldados del PCCh. A veces, el Octavo Ejército de Ruta recorría la aldea durante varios días para dar la impresión de que había una gran cantidad de soldados del PCCh. En realidad, se trataba del mismo grupo que iba y venía por la aldea. Obligaban a los jóvenes a alistarse en el ejército.
Mi abuelo solía contarme historias sobre la cultura tradicional y me enseñaba cómo comportarme: no discutir con los demás, no obtener riqueza por medios deshonestos, respetar y cuidar a los mayores, etcétera. Nosotros, tres hermanos, rara vez discutíamos. Dejábamos que los demás comieran primero. No nos peleábamos con otros niños. Éramos buenos estudiantes. Todo esto fue resultado de la educación tradicional.
Cuando el PCCh comenzó a perseguir a Falun Dafa en 1999, gracias a la educación que recibí en mi infancia, inmediatamente pude ver a través de las noticias falsas que el PCCh fabricaba. No me dejé engañar por las mentiras.
En busca del Dao dentro del laberinto
Cuando yo estaba en la escuela primaria, el qigong empezó a ganar popularidad. Aquello allanó el camino para la difusión de Falun Dafa. Los jóvenes sentían curiosidad y comenzaron a practicar artes marciales y qigong. Yo empecé a practicar qigong cuando cursaba el segundo o tercer grado de primaria. No sabía distinguir qué qigong era auténtico y cuál era falso, pero me encantaba practicarlo. A veces practicaba varias formas de qigong. Provenía de un condado pequeño y ningún maestro de qigong venía a nuestra zona a impartir seminarios; así que principalmente leía revistas sobre el tema y practicaba los ejercicios que estas promovían. Al crecer, viajé a otras ciudades para asistir a seminarios de qigong. Practiqué qigong falso y experimenté los fenómenos caóticos que Shifu mencionó en Zhuan Falun. En aquel entonces, no sabía cuán peligrosas y perjudiciales eran esas prácticas de qigong.
Un día, mientras iba a la escuela cuando cursaba el cuarto año de primaria, de repente vi cómo se abría el cielo hacia el noroeste. Una voz me preguntó qué elegiría: riqueza, estatus social o cultivación. Respondí que elegiría la cultivación. Anteriormente, había sido elegido delegado de la clase. Tras tomar esta decisión, le dije a mi maestro que no quería seguir siendo el delegado. Entonces, el maestro me pidió que fuera el representante académico. También renuncié a ese cargo y me convertí en un estudiante común. En la escuela secundaria, fui representante de asignatura. En la universidad, no ocupé ningún cargo.
Vi escenas asombrosas cuando practicaba qigong durante la escuela secundaria superior. Ocasionalmente, podía ver el calendario de pared situado frente a mi cama mientras estaba acostado con los ojos cerrados. No podía ingerir alimentos que contuvieran cebolla o ajo. Más tarde, tampoco pude comer carne. Experimenté cosas como sentir el qi posado sobre mi cabeza y no bajaba, tal como Shifu mencionó en Zhuan Falun. El qi se concentraba principalmente en mi espalda. No sabía que era consecuencia de practicar qigong. Para curar esta "enfermedad", tomé mucha medicina a base de hierbas chinas. Cuando cursaba el segundo año de bachillerato, experimenté "la colocación del paso prodigioso" que Shifu describió en Zhuan Falun. En aquel entonces me dolían los ojos. Vi a un niño de un tercio de metro de altura en mi dantian. De repente, mi relación con los compañeros de clase se volvió tensa. No me sentía cercano a los miembros de mi familia. Como nadie me guiaba y nada de lo que experimentaba aparecía en los libros de qigong, no sabía qué estaba sucediendo.
Después de comenzar a practicar Falun Dafa, finalmente comprendí lo que dijo Shifu:
"…si no se sabe el Fa dentro de los niveles altos, no hay Fa para cultivarse; si no se cultiva hacia el interior y no se realiza el xiulian del xinxing, el gong no crece. Son precisamente estas dos razones" (Primera Lección, Zhuan Falun).
Parece una frase sencilla, pero es un verdadero secreto celestial. Las personas que no han practicado otras formas de qigong no tienen una comprensión tan profunda. Muchos cultivadores desconocen el Fa y no saben que necesitan cultivar el xinxing. Han soportado penalidades durante décadas en vano.
Shifu lo organizó perfectamente
Fui admitido en una universidad de Changchun en 1993. Mi hermano cursaba el cuarto año en esa misma universidad. En aquel entonces, nuestros conocimientos sobre qigong eran superficiales. Seguíamos a ciegas a aquellos maestros que, a nuestro parecer, poseían grandes habilidades de qigong o curaban enfermedades con mayor eficacia.
En diciembre de 1992 y diciembre de 1993 se celebraron en Beiing dos "Exposiciones de Salud Oriental". Falun Dafa ganó gran popularidad entre los practicantes de qigong gracias a las excepcionales demostraciones realizadas en ambos eventos. Muchas personas deseaban asistir a los seminarios de Shifu, incluidos los miembros de mi familia. Mucha gente sabía que el Maestro Li, el fundador de Falun Dafa, era una persona con grandes capacidades sobrenaturales y que provenía de Changchun. Mi madre le pedía constantemente a mi hermano que le avisara cuándo volvería Shifu a Changchun para impartir el seminario y que se asegurara de comprar las entradas. Finalmente, él se enteró de que Shifu vendría a Changchun a impartir seminarios a finales de abril. Compramos las entradas. Todos los miembros de mi familia esperaban con ilusión asistir al seminario y escuchar las enseñanzas de Shifu en persona.
Shifu impartió el séptimo seminario de Falun Dafa en Changchun en abril de 1994, cuando yo cursaba el segundo semestre de mi primer año de universidad. Todos los estudiantes de primer año estaban obligados a asistir a los ensayos del coro en su tiempo libre, por lo que yo no tenía tiempo para asistir al seminario de Shifu. De repente, a principios de abril de 1994, desarrollé parálisis de Bell. No podía mover un lado de la cara. No podía abrir ni cerrar bien uno de los ojos. No podía cerrar bien la boca; cuando bebía agua, esta se derramaba. Se me permitió pedir una baja. Busqué tratamiento mediante medicina occidental, medicina china, acupuntura, terapia de ventosas, terapia electrónica y qigong. Ninguno de ellos sirvió de ayuda.
Sufrí mucho debido a esta afección repentina; sin embargo, esta allanó el camino para que pudiera asistir al seminario de Falun Dafa. Al mirar atrás, me di cuenta de que Shifu había hecho los arreglos perfectos para mí. Él purificó mi cuerpo con antelación y creó las condiciones necesarias para que yo pudiera asistir al seminario.
Se responden muchas preguntas
El séptimo seminario de Falun Dafa se celebró en el auditorio Mingfanggong de la Universidad de Jilin, en Changchun, del 29 de abril al 8 de mayo de 1994. Había clases diurnas y vespertinas. A cada clase asistían unas 1000 personas. Shifu impartía conferencias dos veces al día. También resolvía otros problemas de los practicantes.
Muchos miembros de mi familia y parientes eran aficionados al qigong. Mis padres, mi hermano, dos tías y un tío asistieron a este seminario. Mi tío asistió a las clases diurnas y otros familiares asistieron a las clases nocturnas. Mi hermano y yo fuimos en bicicleta al seminario. Mis padres, mis tías y los colegas de mi padre tomaron el autobús de la empresa para ir al seminario y regresaron en el mismo autobús cuando este terminó.
Finalmente vimos a Shifu el 29 de abril. La sensación más destacada que tuve fue que él parecía estar dando las conferencias solo para mí y respondiendo a mis preguntas. Antes de esto, tenía demasiados sentimientos que no podía compartir con los demás porque no los comprendían, y tenía demasiadas preguntas que nadie podía responder. Shifu respondió a todas ellas.
Shifu dijo:
«Hay muchas personas que han practicado gong por largo tiempo y también hay otros que nunca han practicado gong pero que vienen toda la vida persiguiendo, ponderando y reflexionando acerca de la verdad y el verdadero significado de la vida humana. Después de que él aprende nuestro Falun Dafa, comprende de repente numerosos interrogantes que toda su vida quiso entender pero a los cuales nunca había encontrado respuesta. Probablemente, acompañando esto, viene una elevación de su mente y su corazón se conmueve mucho; esto es seguro. Yo sé que un cultivador genuino sí conoce la importancia de esto y sabe atesorarlo» (Octava Lección, Zhuan Falun).
Yo tuve la misma sensación en aquel momento.
La gente decía que Falun Dafa tenía aspectos asombrosos, beneficios curativos. Es cierto. Al tercer día del seminario, pude mover el rostro, que había estado paralizado durante más de 20 días. Me recuperé de la parálisis de Bell al séptimo día. El único inconveniente fue que sentía el rostro un poco rígido. Me recuperé por completo varios meses después.
Mi madre y mis tías padecían diversas enfermedades. Mi madre tenía un problema cardíaco grave. El primer día, entró en la sala del seminario con la ayuda de mi tía. Se sintió bien después de que Shifu curara las enfermedades de toda la clase. Al día siguiente, entró sola en la sala y subió y bajó las escaleras sin ayuda de nadie. Mis tías también se recuperaron de sus enfermedades.
Nunca olvidaré este momento feliz
Mi hermano y yo no regresamos a casa con nuestros padres; en su lugar, fuimos directamente a la universidad tras finalizar la clase, la tarde del 30 de abril. Al día siguiente, quisimos volver al edificio donde se celebraba el seminario porque nos sentíamos a gusto allí. Cuando llegamos, la clase aún no había comenzado. Los practicantes que colaboraban en el lugar vendían libros de Falun Gong y emblemas de Falun Dafa. La hija de Shifu, que entonces era una niña pequeña, ayudaba en la tarea.
Muchos practicantes expresaron su deseo de tomarse fotos con Shifu. Él accedió. Las fotos se tomaron en las escaleras exteriores del Auditorio Mingfanggong, en la Universidad de Jilin. Nos colocamos en el sitio y dejamos el asiento central libre para Shifu. Luego le invitamos a acercarse. El practicante encargado de la fotografía nos tomó las fotos.
Mi hermano y yo nos preocupamos un poco. En otras zonas había grupos de una o dos docenas de personas, pero en la nuestra solo estábamos nosotros dos. Armándonos de valor, le dijimos al fotógrafo que de nuestra zona solo éramos dos personas. El practicante fue muy amable y nos pidió que nos quedáramos allí; luego invitó a Shifu a acercarse para tomarse una foto con nosotros. ¡Tuvimos mucha suerte! Conservo esa preciada fotografía.
El seminario dejó muchos recuerdos valiosos. Muchos practicantes ya han escrito numerosas historias al respecto, así que no escribiré más aquí. He practicado Falun Dafa durante 32 años. Aunque la persecución del PCCh dura ya 27 años, la severa represión, las calumnias y las falsas acusaciones contra Falun Dafa nunca han quebrantado mi determinación de practicarlo. Al contrario, siento aún más lo valioso que es Falun Dafa. Falun Dafa es la esperanza para que la humanidad avance hacia el futuro. Espero que más personas reconozcan las mentiras del PCCh, se informen sobre Falun Dafa y elijan un futuro maravilloso para sí mismas.
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