(Minghui.org) La séptima Conferencia de Intercambio de Experiencias de Falun Dafa en la Suiza de habla alemana se celebró en Schüpfheim el 18 de octubre de 2026. A la conferencia asistieron practicantes de Suiza, Alemania, Austria y otras regiones.

Diecinueve practicantes compartieron sus experiencias sobre cómo lograron desprenderse de sus apegos en la vida cotidiana y durante su participación en diversos proyectos. Describieron el poder del Fa que experimentaron al mejorar su xinxing.

La séptima Conferencia de Intercambio de Experiencias de Falun Dafa se celebró en Schüpfheim el 18 de octubre de 2026. (Minghui.org)

Diecinueve practicantes hablaron sobre sus experiencias de cultivación. (Minghui.org)

Ayuda con los ejercicios matutinos

Dan Alfjorden relató que, durante años, le resultó difícil levantarse temprano los días laborables para realizar los ejercicios. Ponía como excusa que debía trabajar hasta tarde, pero, a menudo, se sentía cansado durante el día. Un día, antes de acostarse, se dio cuenta de repente: «Nunca le he pedido ayuda a Shifu desde lo más profundo de mi corazón. No puedo superar este estado confiando únicamente en mis propias fuerzas y en mis patrones de pensamiento habituales». Entonces, le pidió ayuda a Shifu.

Al día siguiente, su hermano menor se puso en contacto con él para preguntarle si le gustaría hacer los ejercicios juntos cada mañana. Dan comprendió que aquella era la respuesta de Shifu a su petición de ayuda. Durante el último año, el padre y el hermano mayor de Dan fallecieron, y toda la familia quedó sumida en el dolor. Dan deseaba que su madre retomara la práctica de Falun Dafa; quería hacer los ejercicios con ella, pero no había sido posible.

Él y su hermano menor decidieron realizar los ejercicios a la mañana siguiente. A ellos se unieron su madre y otra practicante a quien le costaba mantener la constancia en la práctica de los ejercicios. Dan comentó que, durante la primera semana, experimentó diversos cambios. Por ejemplo, al hablar con su hija sobre asuntos que habían permanecido sin resolver durante mucho tiempo, comentó: «Estaba más tranquilo y pude escucharla. Fui capaz de tomar en serio sus preocupaciones y sentimientos». Afirmó que «realmente quería ayudarla, por su propio bien y no por el mío». Finalmente, los asuntos quedaron resueltos.

También descubrió que su mente se aclaraba a medida que continuaba realizando los ejercicios. Ya no era tan olvidadizo como lo había sido durante el año anterior, y pudo ver con claridad sus apegos. Se dio cuenta de que temía que los demás señalaran sus errores y le preocupaba que otros se sintieran descontentos; «En realidad, esto refleja mi miedo a cometer errores. Cuando otras personas hacen algo que considero incorrecto, debería expresar mi punto de vista sin temor a lo que piensen los demás».

Los arreglos de Shifu son los mejores

Hace unos nueve años, Susanne, de Alemania, y su esposo se informaron sobre Falun Dafa y descubrieron que esta práctica no solo incluye libros que enseñan a cultivar el corazón, sino también ejercicios para cultivar el cuerpo. La pareja decidió comenzar a practicar Falun Dafa.

Para aprender correctamente los movimientos de los ejercicios, se levantaban a las 4:30 a. m. y, junto con su hijo de cuatro años, caminaban durante dos horas y media hasta la estación de tren más cercana; luego, viajaban en tren durante más de dos horas hasta llegar al lugar de práctica en Berlín, situado a más de 200 kilómetros (124 millas) de distancia. Era el lugar de práctica más cercano a su domicilio. A pesar de las dificultades, sus corazones estaban llenos de alegría. Tras aprender los ejercicios, Susanne se sintió llena de energía y comentó que la alegría parecía haber impregnado cada célula de su cuerpo.

Durante un evento informativo, supo de la sustracción forzada de órganos y de la persecución que sufren los practicantes en China. No dejaba de preguntarse: «¿Cómo es posible que una práctica tan maravillosa sea objeto de una persecución tan brutal?».

Al regresar a casa, visitó por primera vez el sitio web Minghui para consultar las secciones relacionadas con la persecución. Vio una carta abierta y supo que una practicante de 66 años —quien había fallecido meses antes— había estado detenida ilegalmente durante más de cuatro años y sometida a diversos tipos de tortura por negarse a renunciar a su fe. A pesar de sufrir todo tipo de torturas, esta practicante siempre anteponía a los demás a sí misma. Tras leer esto, Susanne pensó: «Falun Dafa debe de ser algo extraordinario».

Pasó toda la noche en vela leyendo numerosos informes en Minghui. Descubrió las maravillas de Falun Dafa y se enteró de que «innumerables practicantes, que también conocen las maravillas de Falun Dafa, están detenidos en China y siendo torturados. ¿Cómo es posible que esto ocurra? ¿Por qué la gente no habla de ello?». Le surgieron un sinfín de reflexiones, pero tenía algo muy claro: «El mundo entero debe conocer Falun Dafa».

Más tarde, afrontó diversos desafíos, como la traducción al inglés del Informe Minghui: La persecución de 20 años contra Falun Gong en China, y, finalmente, la creación de una editorial para publicar dicho informe y otros libros. Superó múltiples obstáculos, llegando incluso a recorrer mil kilómetros desde el norte de Alemania (a 621 millas de distancia) para asistir a la conferencia del Fa en la Suiza de habla alemana el año pasado.

Como supo de Falun Dafa y aprendió los ejercicios durante una jornada informativa en Zúrich, pudo sentir «la compasión y la gracia de Shifu, así como sus magníficas disposiciones», comentó. «Shifu, sin duda, ya lo ha organizado todo; yo solo necesito tener una fe firme». Al poner esto en práctica, percibió una y otra vez que «estas oportunidades inmejorables para asimilarse a Dafa y mejorar el xinxing son, precisamente, disposiciones de Shifu».

Experimentar el apoyo y el aliento de Shifu

Roberto relató que sabía que Shifu había dispuesto que él se uniera a la Banda Marchante Tian Guo. Tras integrarse en la banda, tuvo numerosas ocasiones para cultivar su mente y eliminar apegos. Ya desde el momento de comprar el instrumento, se percató de su tendencia a juzgar a los demás. Más tarde comprendió: «Shifu permitió que adquiriera este trombón para brindarme la oportunidad de seguir eliminando mis apegos a la ostentación y a la reputación».

Mientras aprendía a tocar el instrumento, descubrió que buscaba un método rápido, pasando por alto la importancia de establecer una base sólida. Esto no solo le permitió ver su propia pereza y su búsqueda de comodidad, sino que también reveló aspectos de su cultivación que aún no estaban bien cimentados. Tras superar el miedo a «perder la cara» y comprender que debía centrarse en ser bondadoso, logró alcanzar una nota aguda que, hasta entonces, le resultaba imposible de ejecutar con el instrumento.

Aunque practicaba el instrumento con asiduidad, no estaba acostumbrado a hacerlo frente a otras personas. En un momento en que sintió que no podía controlar sus pensamientos ni sus emociones, se dio cuenta: «Aquí es donde todo tipo de apegos se entrelazan como una pegajosa red oscura, en la que un apego alimenta a otro. Es como un organismo autónomo que, mientras yo lo reconozca y considere que esas sustancias forman parte de mí, puede seguir existiendo. Miré hacia mi interior y recordé la sagrada misión que debía cumplir; así que dejé ir esas sustancias».

Cuando practicaba con el trombón al aire libre, recibía aplausos, lo cual le brindaba la oportunidad de hablar a la gente sobre Falun Dafa. Él pensó: «Cada vez que intento hacerlo bien, Shifu me anima a seguir adelante, y siento que estoy caminando por el sendero correcto».

Diez meses después, participó en un desfile por primera vez. Sin embargo, de repente, no pudo emitir ningún sonido. Durante una pausa, miró hacia su interior: «Vi mi apego a querer tocar bien. Olvidé por completo por qué quería formar parte de la Banda Marchante Tian Guo. Solo pensaba en mí mismo; quería tocar bien y evitar cometer errores. Este descuido permitió que las viejas fuerzas se aprovecharan y ejercieran un efecto negativo sobre mí».

Al tocar, tras haber eliminado estos apegos, comentó: «Ya no escuchaba el sonido de mi propia ejecución; en cambio, era como si los sonidos de todos los instrumentos se fundieran en uno solo. Me di cuenta de que este era el efecto de formar un solo cuerpo. Cada persona es considerada con los demás y nadie busca destacar».

Motivarse mutuamente para ser diligentes

Los practicantes que asistieron a la conferencia se tomaron una foto de grupo. (Minghui.org)

Los 19 practicantes que intervinieron en la conferencia abarcaban desde una persona mayor de casi 80 años hasta un practicante de 10 años. Los participantes tenían diversas ocupaciones y experiencias de vida. Muchos expresaron sentirse inspirados por las experiencias de cultivación de los demás.

Varios de los practicantes que compartieron sus vivencias señalaron que sus relatos no eran solo un recuento de su camino de cultivación, sino también un proceso de mirar dentro de sí y, sobre todo, un informe dirigido a Shifu. Asimismo, esperaban alentar a otros practicantes compartiendo el apoyo brindado por Shifu y el poder de Dafa que ellos mismos habían experimentado.