(Minghui.org) La Conferencia de Intercambio de Experiencias de Cultivación de Falun Dafa anual de Taiwán se celebró en Taipéi el 18 de octubre de 2026. Participaron más de 5.000 practicantes de Falun Dafa. Entre ellos había jóvenes practicantes, muchos de los cuales comenzaron a practicar junto a sus padres. Otros muchos descubrieron Dafa más tarde, en el transcurso de su vida cotidiana. Varios estudiantes universitarios compartieron su experiencia de cultivación al seguir los principios de Dafa mientras enfrentaban la presión académica y los conflictos con los demás.

Perseverar en la cultivación y soltar los apegos

Lin Cheng-yan se sintió alentado por las experiencias compartidas en la conferencia. (Minghui.org)

Lin Cheng-yan, estudiante de último año de universidad, dijo que, se dio cuenta de sus deficiencias al escuchar las experiencias de cultivación compartidas. Comenzó a practicar Dafa con sus padres cuando tenía cinco años. Lo que más le conmovió fue la perseverancia de los practicantes en su cultivación.

Cheng-yan comentó que los practicantes que trabajaban en un proyecto de medios lograron completar muchos artículos a pesar de la soledad, al comprender la importancia de ayudar a Shifu en la rectificación del Fa. Añadió que esto lo animó enormemente. Cheng-yan también experimentó sentimientos de soledad, ya que hay pocos compañeros practicantes en su universidad. Después de escuchar estas experiencias, afirmó sentirse inspirado para continuar con su cultivación.

Comentó: “Varios practicantes hicieron un gran trabajo, demostrando humildad. En mi caso, cuando hacía algo pequeño, solía presumir. Sus experiencias me hicieron ser más humilde”.

Dijo que practicar Dafa le ayudó a sobrellevar la presión académica, ya que Dafa enseña que, ante las tribulaciones, uno debe ser considerado y tolerante.

Cheng-yan compartió que, durante su último año de preparatoria, mientras los estudiantes se preparaban para la universidad, la presión académica era inmensa. Le preocupaba obtener buenas calificaciones y se sentía ansioso. Pero al recordar el principio de seguir el curso natural de las cosas, se liberó de esos pensamientos ansiosos. Se dio cuenta de que prestaba demasiada atención a las opiniones de los demás y que tenía un apego excesivo a las ganancias y las pérdidas. Dijo: “Al liberarnos del apego a las ganancias y las pérdidas, no le demos tanta importancia al asunto, simplemente hacemos el trabajo. De esta manera, podemos aprender bien y obtener un resultado mejor del esperado. Cuando no prestamos atención a las opiniones de los demás, no nos dejamos afectar por ellas y vemos nuestro camino con claridad”.

Chen-yan también contó que, mientras trabajaban en un tema especial del curso, algunos compañeros del grupo no asumieron la parte de trabajo que les correspondía y un compañero muy aplicado abandonó el grupo de forma repentina. Miró hacia adentro con calma sobre qué podía hacer en una situación así. Chen-yan no se quejó y se mostró comprensivo con los integrantes de su grupo. En lugar de enojarse, intervino para suplir él mismo las carencias. Como resultado, se volvió más tolerante con los demás, lo que le permitió resolver posibles conflictos con sus compañeros de clase.

 Mejorando el entorno de cultivación y experimentando la amabilidad

Cai Chi-en comprende la importancia de un entorno de cultivación adecuado. (Minghui.org)

Cai Chi-en, estudiante universitario de segundo año, se sintió profundamente conmovido al escuchar a los practicantes compartir sus experiencias, hasta el punto de derramar lágrimas. A través de sus relatos, comprendió la vital importancia de estudiar los principios del Fa, mirar hacia adentro y el conservar un entorno propicio para la cultivación. Comentó que le conmovió especialmente la contribución de un practicante que escribe numerosos artículos para los medios de comunicación, y las palabras de dos jóvenes practicantes que lo inspiraron a esforzarse por mejorar en el futuro.

Chi-en conoció Falun Dafa en la escuela secundaria y comentó que el practicante que logra perseverar escribiendo artículos para los medios —a menudo trabajando completamente solo— es verdaderamente admirable. Dijo que, después de ingresar a la universidad, dejó atrás su entorno de cultivación anterior y que le resultó difícil continuar practicando. Por ello, formó un grupo de Falun Dafa en el campus, con el objetivo de crear un entorno de cultivación para jóvenes practicantes.

Las declaraciones de los dos jóvenes practicantes sorprendieron a Chi-en. Dijo: «Verlos demostrar tanta valentía al subir al escenario, a tan corta edad, me animó a ser más audaz, ya sea al fundar una organización o al esclarecer la verdad, incluso al enfrentarme a personas con puntos de vista diferentes».

Comentó que la práctica de Dafa le hizo comprender la importancia de la bondad. Compartió que, durante su estudio de Fa, al enfrentarse a problemas en sus interacciones con otros compañeros, tuvo la serenidad necesaria para tolerar las diferencias y ser considerado. Aplicó los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia cuando surgieron dificultades, y los integrantes del grupo comenzaron a tratarse con sinceridad y a convivir en armonía.

Distinguir entre el bien y el mal

Li Chia-heng. (Minghui.org)

Li Chia-heng comenzó a practicar Dafa con su madre. Se graduó de la universidad hace dos años y trabaja en diseño y desarrollo mecánico. Chia-heng comentó que le inspiraron los testimonios de la conferencia de intercambio: “Un practicante habló de cómo, durante una prueba de yeli de enfermedad, mantuvo pensamientos rectos y una actitud serena, miró hacia dentro mientras soportaba el sufrimiento físico, logrando así una genuina cultivación. Fue realmente admirable. He tenido experiencias similares, pero noté que mi estado mental puede flaquear ante tales dificultades. El testimonio de este practicante me sirvió como un recordatorio oportuno”.

Recordó que, cuando era estudiante, sus calificaciones no cumplían con las expectativas de sus padres y discutía con ellos por este motivo. Entonces recordó que quienes practican estas enseñanzas deben seguir los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, y ser amables con los demás, especialmente con sus padres. Como resultado, ahora tiene una actitud más pacífica hacia ellos, quienes lo felicitan por haberse vuelto más sereno y sensato.

Chia-heng comentó: «Gracias a mi cultivación, tengo un parámetro interno, un estándar moral con el que evalúo todo. Puedo distinguir claramente entre el bien y el mal, y no me dejo llevar por la multitud. Mis amigos conocen mi disciplina espiritual, así que saben que no deben pedirme que haga nada que vaya en contra de mis principios. Se sienten completamente a gusto en mi compañía y confían plenamente en mi carácter».

Dijo que la cultivación le beneficia enormemente y que a menudo adquiere una nueva comprensión al estudiar las enseñanzas de Dafa, pudiendo reconocer sus propias deficiencias. Después de mejorar su xinxing en cada lectura, logra una comprensión más profunda al releer la misma enseñanza. Chia-heng afirmó: «Mi camino, fue de un temperamento volátil e impaciente hasta alcanzar la madurez mental y la serenidad, ha sido moldeado por la guía y las enseñanzas que recibí del Fa, las cuales me han ayudado a ser una mejor persona».

Comparación en el estudio y la cultivación

Lin Yu-chen. (Minghui.org)

Lin Yu-chen, estudiante universitaria de tercer año, comenzó a practicar Falun Dafa con sus padres desde muy joven. Comentó que le conmovieron las experiencias compartidas en la conferencia: “Varios practicantes compartieron cómo superar las pruebas en el entorno familiar. Los practicantes jóvenes compartieron sus experiencias para mejorar su xinxing. Esto me ayudó a identificar mis deficiencias para mejorar en mi cultivación”.

Yu-chen comentó que un practicante que trabaja en un proyecto de medios de comunicación le contó que se unió al proyecto después de regresar de vivir en el extranjero durante más de 20 años. Le impresionó que el practicante dijera que, si tuviera otra oportunidad de elegir su vida, volvería a hacerlo. Yu-chen compartió que se encuentra en una encrucijada y que comprendió mejor la seriedad y el valor de la cultivación, así como la magnificencia y la gloria de validar Dafa, lo cual guiará su elección.

Afirmó que la cultivación debe integrarse en la vida cotidiana. Antes, cuando realizaba buenas obras, la impulsaba el deseo de fama: buscaba reconocimiento y quería ser apreciada por los demás. Mediante el estudio de los principios del Fa, identificó sus apegos y su mentalidad centrada en el ser humano, y comprendió que la cultivación debe basarse en la no acción y que uno no debe guardar el deseo de obtener un beneficio personal ni un resultado específico.

Yu-chen compartió que colaboró con otra practicante en un proyecto de Dafa. Las cosas no salieron bien y surgió un distanciamiento entre ellas. Al comprender la importancia de mirar hacia adentro, Yu-chen tomó la iniciativa de escribir una carta reconociendo sus propios errores. Su relación pronto se restableció.

Yu-chen se siente increíblemente afortunada de haber crecido en una familia de practicantes de Dafa. Espera que más personas con una relación predestinada conozcan Dafa. Con frecuencia les habla de Dafa y Shen Yun a sus compañeros y profesores. Sus profesores están impresionados por su firme convicción. Varios del profesorado y estudiantes vieron Shen Yun después de que ella les hablara de sus próximas presentaciones.