(Minghui.org) Los practicantes de Falun Dafa del área metropolitana de Seattle asistieron a la Conferencia de Intercambio de Experiencias de Cultivación de Falun Dafa en Seattle, que se celebró en la cercana Bellevue el 17 de octubre de 2026.

La Conferencia de Intercambio de Experiencias de Cultivación de Falun Dafa en Seattle se celebró el 17 de octubre de 2026. (Minghui.org)

Los practicantes hablaron sobre sus experiencias de cultivación, incluyendo cómo mejoraron en su entorno familiar, en el trabajo y al participar en proyectos de Dafa. Compartieron reflexiones sobre mirar hacia adentro al enfrentar conflictos, el desapego, el esfuerzo por ser considerados con los demás, la cooperación y el valor de la oportunidad de cultivar.

Los practicantes comparten sus experiencias de cultivación en la Conferencia de Intercambio de Experiencias de Cultivación de Seattle. (Minghui.org)

Ya no me quejo

Cindy compartió cómo pasó de quejarse de los demás a mirar hacia su dentro mientras participaba en un proyecto mediático.

Una coordinadora le pidió que dirigiera un nuevo proyecto y capacitara a otros practicantes debido a su experiencia. Además de completar su propio trabajo, Cindy debía responder preguntas de principiantes y también cubrir a otros con poco tiempo de antelación. Pensó que la situación mejoraría en dos semanas. Pero después de tres semanas, persistían problemas como la falta de personal y los plazos demasiado ajustados.

Cindy se agotó y se quejó a la coordinadora, quien la escuchó con paciencia y le explicó el motivo de la falta de personal. La coordinadora la animó a continuar y le dijo: «Esta es una oportunidad para cultivar relaciones».

Sus palabras sirvieron como una llamada de atención para Cindy. Mirando hacia adentro sobre sí misma, se dio cuenta de que constantemente atribuía los problemas a los demás, pasando por alto sus contribuciones. Comprendió que, al colaborar en grupo, no se debe priorizar el beneficio o la pérdida personal. También reconoció su apego a evitar las dificultades. Cuando cambió su forma de pensar, la situación caótica dentro del proyecto se fue calmando gradualmente.

Tomar las ganancias con ligereza y tratar a los demás con amabilidad.

Wendy contó cómo fundó su empresa de limpieza. Se exigió a sí misma seguir los estándares de una practicante y realizó cada tarea con esmero. Poco a poco, se ganó la confianza de sus clientes. Su servicio se expandió, pasando de la limpieza de casas a trabajos de jardinería y reformas. Dirigir la empresa le brinda oportunidades para mejorar su xinxing y presentar Falun Dafa a sus clientes y contarles sobre la persecución que sufre Falun Dafa por parte del Partido Comunista Chino (PCCh).

Un cliente cambió de planes durante un proyecto de remodelación de su jardín y le pidió que demoliera y rehiciera el trabajo ya realizado. Además, se negó a pagar ciertas partes del proyecto. Wendy recordó que no debía tomarse las cosas demasiado en serio en lo que respecta al beneficio económico y habló con el cliente con calma.

Más tarde, la esposa del cliente no estuvo de acuerdo con la situación y culpó a su esposo. Wendy le aconsejó que no dejara que esto afectara su relación y le dijo: «No te preocupes. Si quiere pagarlo, perfecto. Si no, no voy a discutir por ello». La esposa se conmovió mucho y sigue en contacto con Wendy. Incluso la recomendó a sus amigas que necesitaban hacer remodelaciones.

Una agente inmobiliaria a la que Wendy conoce desde hace más de diez años le contó que, inicialmente, no había leído ninguna información sobre Falun Dafa, pero que después de interactuar con Wendy, empezó a leer The Epoch Times y aprendió sobre Falun Dafa.

Wendy comprendió que las palabras y acciones de los practicantes demuestran a quienes no lo son que Falun Dafa es bueno. Solo siguiendo los principios de Dafa las palabras de un practicante pueden tener mayor impacto.

Eliminar el deseo de autoprotección que está detrás al miedo a enfrentar dificultades

Jade compartió su experiencia de cómo superó su mentalidad de miedo y su apego a evitar las dificultades. Comenzó a practicar Falun Dafa en 1998 y posteriormente se mudó a Estados Unidos.

Jade siempre daba a conocer la persecución que se vivía en China. Después de llegar a Estados Unidos, se dio cuenta de que su mentalidad de miedo no había desaparecido a pesar de que ya no vivía en China.

Después de participar en la plataforma de llamadas telefónicas (llamando a China para aclarar la verdad sobre Dafa y la persecución), no se atrevió a hablar; temía no expresarse bien y hacer perder el tiempo a los demás. Cuando le pidieron que coordinara una sesión para compartir experiencias, temió hacer perder el tiempo a los demás practicantes y quedar mal por no hablar con fluidez. Debido a este temor, no hablaba de sus experiencias de cultivación cuando acudía al grupo local de estudio del Fa.

Mediante el estudio de las enseñanzas y mirar para adentro, Jade descubrió que, bajo su evasión a enfrentar dificultades, se escondían el deseo de salvar las apariencias, la vanidad, la necesidad de reconocimiento y la tendencia a defender su ego. Habiendo crecido acostumbrada a los elogios, descubrió que, al encontrarse en un nuevo entorno, sentía ansiedad ante la posibilidad de no tener un buen desempeño y no quería oír comentarios negativos.

Después de descubrir estos apegos, Jade intensificó sus estudios del Fa y perfeccionó sus habilidades de comunicación mediante llamadas telefónicas. De un estado inicial de nerviosismo e incertidumbre sobre cómo proceder, llegó a dominar las herramientas de comunicación, prestando además mayor atención a detalles como el registro preciso de las llamadas.

Jade comprendió que el proceso de hacer llamadas telefónicas a China también era un proceso de cultivación personal. Cuando la insultaban o le colgaban, Jade se daba cuenta de que era una oportunidad para liberarse del resentimiento, así como de la necesidad de apresurarse y obtener resultados. Cuando escuchaba aprecio y elogios, sabía que debía tener cuidado y no caer en la autocomplacencia ni empezar a buscar la validación de los demás.