(Minghui.org)
Saludos, venerado Shifu,
Saludos, estimados compañeros practicantes:
Soy un practicante de Eslovaquia. Obtuve el Fa en 2012. A principios de 2023, mientras mi esposa y yo pasábamos unas semanas en la sede de The Epoch Times en Nueva York, el responsable de The Epoch Times me sugirió que dejara mi puesto actual y que, junto con mi esposa, estableciéramos la edición eslovaca de The Epoch Times.
Aunque me formé en periodismo, no estaba seguro de si sería capaz de lanzar un nuevo medio de comunicación en Eslovaquia. Además, desde que comencé a practicar Falun Dafa, he dejado casi por completo de seguir la política.
Mis colegas en Nueva York me felicitaron sinceramente, pero yo no compartía del todo su entusiasmo. Sabía que contar con una edición de The Epoch Times en nuestro país sería algo muy positivo; sin embargo, al mismo tiempo, podía vislumbrar las numerosas dificultades que nos esperaban. Me pregunté: «¿Por qué tengo que ser yo?».
Un día, al llegar al apartamento donde me alojaba en Nueva York, me encontré con un practicante de Taiwán. Le comenté que mi esposa y yo nos preparábamos para regresar a casa, mudarnos a la capital y establecer una edición eslovaca de The Epoch Times. Era una gran noticia, pero, al mismo tiempo, nos sentíamos algo inseguros, ya que carecíamos de experiencia y no sabíamos realmente cómo poner en marcha un proyecto de tal envergadura.
El practicante taiwanés se encogió de hombros y me dijo, en un inglés sencillo: «¡Solo ten fe!».
Fueron apenas tres palabras, pero, en ese instante, me pareció que había expresado todo lo que era necesario decir. Sus palabras resultaron tan acertadas y profundas en aquel contexto que sentí como si el propio Shifu me estuviera hablando a través de él.
Resistir los pensamientos incorrectos
Han pasado tres años desde la fundación de la edición eslovaca de The Epoch Times. He estado observando cómo Shifu dispone gradualmente todo para nosotros, y me he dado cuenta de que cada cosa sucede en el momento justo. A medida que mejoramos nuestro carácter y nuestro desarrollo profesional, pueden surgir situaciones para las que, probablemente, no habríamos estado preparados al principio.
En otoño de 2023, Eslovaquia firmó un contrato con la empresa china Gotion para construir una gran planta de fabricación de baterías eléctricas en Šurany, una pequeña localidad del suroeste de Eslovaquia. Gotion es conocida por sus estrechos vínculos con el Partido Comunista Chino (PCCh). Estados Unidos ha incluido a Gotion en su lista negra, prohibiendo sus operaciones en el país, debido a sospechas de que emplea trabajo forzoso, particularmente en la región de Xinjiang.
La planta de baterías en Šurany representa la segunda mayor inversión extranjera en la historia de Eslovaquia. El gobierno eslovaco le otorgó el estatus de «inversión estratégica», lo que permite a Gotion agilizar considerablemente todos los trámites administrativos y regulatorios, contando con un apoyo significativo de las instituciones eslovacas. Además de la construcción de la planta, se prevé incluso el establecimiento de una célula local del PCCh en Šurany.
A lo largo de 2024, comenzaron los trabajos preparatorios para la construcción. Sin embargo, en Šurany surgió una iniciativa ciudadana —a la que llamaremos «la Iniciativa»— a través de la cual los residentes locales empezaron a expresar su oposición a la planta de baterías. Sus integrantes advirtieron, principalmente, sobre los impactos ambientales negativos que la fábrica traería a la región, y señalaron que la empresa china estaba proporcionando a las autoridades eslovacas estadísticas y datos falseados, con el fin de ocultar que se tratará de una instalación altamente contaminante.
Existía un consenso notable entre los medios de comunicación eslovacos respecto a la inversión china. Los medios afines a la oposición política —partidarios de las políticas «verdes»— acogieron con buenos ojos la fábrica china de baterías eléctricas, llegando a calificar de «propagadores de bulos» a los ciudadanos que protestaban contra la construcción.
Por su parte, los medios progubernamentales se mostraron reacios a criticar las acciones del primer ministro; de hecho, apenas dieron cobertura a los ciudadanos que se manifestaban en contra del proyecto.
Al observar esta situación, consideré que ahí residía, precisamente, un vacío que la edición eslovaca de The Epoch Times podía llenar. Decidí ponerme en contacto con la iniciativa que se oponía a la construcción de la planta china de baterías y les planteé varias preguntas. Dadas sus experiencias previas con otros medios de comunicación que los habían difamado, sus respuestas fueron algo desconfiadas y no del todo amables. Sin embargo, me invitaron al Parlamento, donde estaba prevista una reunión de una comisión sobre la planta de baterías. Podríamos reunirnos allí y conversar.
Nunca antes había estado en el Parlamento por mi cuenta, ni había hablado jamás con políticos. Intenté estudiar la documentación que me facilitaron sobre los riesgos medioambientales que suponía la fábrica de baterías y los procedimientos administrativos que la empresa china había eludido; no obstante, compaginar esto con mi trabajo habitual resultó sumamente difícil.
Mientras iba en el autobús hacia el Parlamento, me asaltaron serias dudas sobre si realmente valía la pena ir y si sería capaz de comunicarme de manera eficaz sobre este tema.
Recordé este pasaje de Zhuan Falun:
«¿Con qué más te puedes encontrar? Nuestros cuerpos físicos repentinamente pueden sentir malestar debido al pago del ye, lo cual se manifiesta en muchos y diversos aspectos. Llegando a un cierto período, incluso se te hará dudar sobre qué es verdad y qué no es verdad, qué es falso y qué no es falso, sobre si existe el gong o no, si puedes cultivarte o no, si a fin de cuentas realmente puedes practicar el xiulian hacia arriba, si existen los fo o no, y qué es verdadero y qué es falso. En el futuro te aparecerá también esta clase de situaciones en las cuales se te crea tal tipo de impresión falsa, haciéndote sentir que pareciera que esto no existe y que todo es falso; de esta manera se ve si puedes o no mantenerte firme. Tú dices que tienes que ser firme e inconmovible; con un corazón así, cuando llegue ese momento, si realmente puedes mantenerte firme, naturalmente vas a poder hacerlo bien, porque tu xinxing ya se habrá elevado». (Sexta Lección, Zhuan Falun)
A pesar de todos los pensamientos incorrectos que se formaban en mi mente y de las dudas sobre mis propias capacidades, en un nivel más profundo sabía que debía ir allí y que el tema de la inversión china era algo que debíamos abordar en detalle. «¿Para qué iniciamos la edición eslovaca de The Epoch Times si no voy a ir allí?», me pregunté.
Sin embargo, no pude entrar a la reunión del comité. Solo se permitió la asistencia de 15 personas del público, y todos los asientos ya estaban ocupados. Llamé a la persona de la Iniciativa, pero no respondió al teléfono.
Me sentí un poco desconcertado por cómo se habían desarrollado las cosas, pero hice todo lo que pude para ofrecer a la Iniciativa una plataforma desde la cual expresar sus preocupaciones.
Por la tarde, mi teléfono sonó de repente. Era el Sr. G., de la Iniciativa. Hablamos durante más de una hora. Le aclaré la verdad, le hablé sobre la historia y la misión de The Epoch Times, y él me explicó muchos detalles sobre la construcción de la fábrica china. El Sr. G. mostró entonces interés en realizar una entrevista en video con The Epoch Times. Fue otra prueba, un desafío aún mayor. Pero decidí continuar por el camino en el que ya me encontraba.
Tuvimos que preparar un estudio para la entrevista. Fue la primera entrevista que realizamos en nuestra oficina. Los preparativos y la entrevista en sí dan para otra historia sobre la cultivación personal; baste decir que la realizamos a finales de 2024, tuvo una buena acogida por parte de la audiencia y nos permitió estrechar nuestra relación con el Sr. G., de la «Iniciativa».
Desde entonces, el Sr. G. me ha mantenido al tanto de los últimos acontecimientos. La Iniciativa comenzó a difundir nuestros artículos a través de sus redes sociales, los cuales, a menudo, se convertían en los más leídos. Éramos uno de los pocos medios de comunicación en Eslovaquia que ofrecía una cobertura equilibrada, dando voz tanto a los partidarios como a los detractores del proyecto.
Cada vez más personas empezaron a interesarse por el asunto. Otras organizaciones civiles expresaron sus reservas sobre la construcción de la planta de baterías en una carta abierta que hicieron llegar a la Embajada de China. Sin embargo, la Embajada se negó a aceptar la misiva, alegando el temor de que pudiera contener una bomba o estar contaminada con ántrax. La gente empezaba, poco a poco, a experimentar de primera mano los métodos del Partido Comunista Chino.
En el verano de 2025, entrevistamos a otro miembro de la Iniciativa, un antiguo juez. Explicó con todo detalle cómo la empresa china había eludido las normas y reglamentos europeos, y cómo los datos de seguridad de toda la fábrica habían sido falsificados de forma reiterada. También señaló que todos los concejales de Šurany que votaron a favor de la construcción de la planta china acabaron, «milagrosamente», con un apartamento nuevo.
Entretanto, algunos partidos políticos de la oposición —de menor tamaño y escépticos respecto a las políticas «verdes»— empezaron a hacerse eco de estas cuestiones. Cuanto más escribíamos sobre el tema, mayor era el interés que despertaba entre el público.
Posteriormente, se celebró una protesta en Šurany, justo frente al lugar donde estaba prevista la construcción de la planta de baterías. El acto fue organizado por la Iniciativa, y el Sr. G. nos invitó a asistir.
Una vez más, me surgieron ciertas dudas, ya que entre los participantes podía haber gente de todo tipo; incluidos aquellos que, si bien se oponían a la construcción de la planta de baterías, también atacaban a The Epoch Times por diversos motivos. A medida que nuestro contenido alcanzaba a más personas, empezaron a aparecer con mayor frecuencia comentarios negativos que atacaban a The Epoch Times y a Falun Dafa. Lo interpreté como una señal de que estábamos haciendo bien nuestro trabajo; de lo contrario, las fuerzas malignas no se habrían molestado en manifestarse.
Shifu dijo:
«Mientras están esclareciendo los hechos, algunos estudiantes se encuentran frecuentemente con esa gente que no quiere escuchar, que no quiere aceptar cosas o que hasta están en contra de nosotros. No deben dejar que la oposición de una persona les cause un contratiempo mental o les haga desanimarse de salvar seres conscientes. Un Dafa dizi… ¿qué es un discípulo de Dafa? Es un ser creado por el Fa más extraordinario, (aplausos entusiastas) y es sólido como la roca e indestructible como diamante. ¿Cómo pueden unas pocas palabras de gente mala entre la gente común contar para algo? “Por más malo que seas, no puedes cambiarme. Voy a cumplir mi misión histórica y haré lo que un Dafa dizi debe hacer”». (Exponiendo el Fa en el Fahui de Washington D.C., 2003, Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. IV)
Al llegar a la protesta, el Sr. G. me saludó de inmediato. Me acerqué a un político que acababa de terminar su discurso para preguntarle si nos concedería una entrevista. Era la primera vez que realizábamos una entrevista en video a un político eslovaco. Él nos comentó que conocía The Epoch Times, ya que también informamos sobre el asunto de la fábrica de baterías.
El Sr. G., quien moderaba toda la protesta, anunció poco después por el micrófono: «Quiero dar la bienvenida a nuestro evento a The Epoch Times, el cuarto medio de comunicación más grande de EE. UU. y uno de los pocos que informa de manera profesional y objetiva sobre la construcción de la planta de baterías».
Esto fue recibido con un largo aplauso por parte de las aproximadamente 300 personas presentes. En ese momento estábamos grabando una entrevista con el político, pero pude observar todo de reojo.
Tras los discursos, los asistentes formaron una cadena humana alrededor del lugar donde se planeaba construir la planta de baterías. Mientras mi esposa y yo pasábamos junto a ellos para filmar la cadena humana, algunas personas nos gritaron: «¡Gracias, The Epoch Times!».
Después de la protesta, dos jóvenes me contaron que se habían unido a la iniciativa tras ver nuestro primer video con el Sr. G., ya que este les había «abierto los ojos», y que desde entonces participaban en actividades contra la construcción de la planta de baterías china.
Actualmente, la construcción de la fábrica china se encuentra paralizada. En primavera, el ministro de Medio Ambiente afirmó en repetidas ocasiones que la planta de baterías china no se construiría en Eslovaquia, debido a que la empresa falsifica documentos y es incapaz de cumplir con las normas medioambientales europeas; además, el proyecto de construcción lleva ya un retraso de al menos 13 meses. Sin embargo, nuestro primer ministro sigue insistiendo en que todo avanza según lo previsto, que la planta de baterías se construirá y que Eslovaquia planea atraer otros proyectos chinos al país. No quiero apegarme a si la planta de baterías china se construirá o no en Eslovaquia. Desconozco los acuerdos de alto nivel.
Lo importante, sin embargo, es que hemos dado voz y una plataforma a personas que no la habían recibido de otros, y les hemos demostrado que pueden confiar en The Epoch Times. También han tenido la oportunidad de experimentar de primera mano las prácticas del PCCh. Todo está dispuesto por Shifu, y nosotros desempeñamos nuestro papel en ello.
Falun Dafa y la religión
Mientras estudiaba recientemente los artículos de Shifu, leí un pasaje que explicaba cómo responder cuando la gente común se refiere a Falun Dafa como una religión. Unos dos días después, estaba estudiando el Fa con otro grupo de practicantes. Estudiábamos el mismo artículo y volví a leer el mismo pasaje sobre la religión y Falun Dafa. Me puse en alerta.
Me pregunté si yo también consideraba a Falun Dafa una religión. Y me di cuenta de que, en algunas situaciones, ese es, efectivamente, el caso.
Las personas que siguen las religiones actuales a menudo creen que pertenecen a un grupo elegido. Solo tienen que realizar los rituales necesarios —como asistir a los servicios religiosos, celebrar festividades importantes, etc.— para tener garantizado el acceso al «cielo». No necesitan hacer ningún esfuerzo adicional para mejorarse a sí mismas, trabajar en su carácter, realizar sacrificios, etcétera. Mientras cumplan con los deberes básicos que su religión les exige, creen que, muy probablemente, irán al cielo.
En la cultivación de Falun Dafa, sin embargo, esto no es así. El énfasis recae en el propio practicante: en su propia cultivación y en la mejora de su carácter. La responsabilidad recae en el practicante mismo.
Shifu dijo:
«¿Acaso no te he explicado que la cultivación depende de uno mismo, mientras que el gong depende del shifu?». (Primera Lección, Zhuan Falun)
Fue entonces cuando me di cuenta de que tenía una deficiencia a la que llamo mi «fe irracional en Shifu». Al igual que las personas religiosas, justifico mis propios fracasos diciéndome que, de todos modos, Shifu cuidará de mí. Cuando no deseo mejorar mi carácter, me digo que no importa; al fin y al cabo, llevo muchos años siendo practicante de Falun Dafa y he contribuido tanto a diversos proyectos para aclarar la verdad que, sin duda, Shifu me salvará.
Se trata de una especie de «yeli de pensamiento» que justifica mis apegos, asegurándome que no puede pasarme nada malo. Después de todo, pertenezco al grupo de los elegidos de quienes Shifu se ocupará. No hace falta que mejore precisamente ahora; puedo hacerlo más adelante. No es nada grave. Al fin y al cabo, mi futuro será brillante; eso es algo seguro.
Si bien una fe racional en Shifu me ayuda a mantener pensamientos rectos en momentos difíciles y a no rendirme, una fe irracional puede inducirme a una falsa sensación de seguridad. No necesito esforzarme, ya que Shifu me ha garantizado un futuro brillante. Sé que estos no son mis propios pensamientos; sin embargo, debo esforzarme por eliminarlos y no dejarme llevar por ellos.
Trabajar en los medios de comunicación exige generar constantemente contenido nuevo, lo cual resulta mentalmente agotador. Es necesario lograr avances continuos para seguir adelante. Cuando terminé mi licenciatura en periodismo, me propuse trabajar para un medio de comunicación íntegro; sin embargo, en Eslovaquia no existe ninguno. Por aquel entonces, aún no era practicante.
Hoy tengo la fortuna de trabajar para The Epoch Times, un medio cuya misión es mucho más gloriosa de lo que jamás habría podido imaginar.
Quisiera expresar mi gratitud a Shifu por guiar mi camino, por cuidarme en todo momento y por permitirme mejorar.
Asimismo, deseo agradecer a mis compañeros practicantes por su ayuda y colaboración.
Esta es mi comprensión limitada, acorde a mi nivel actual. Si he dicho algo que no esté en consonancia con el Fa, les ruego que me lo indiquen.
(Presentado en el Fahui de Europa, 2026)
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.