(Minghui.org) Tengo un pequeño negocio en el campo y voy al mercado a dar a conocer sobre Falun Dafa y la persecución. Distribuyo materiales de aclaración de la verdad en el mercado y uso billetes con mensajes sobre Falun Dafa. También llevo al mercado tarjetas de memoria con podcasts sobre las experiencias de cultivación que ofrece Minghui, las cuales otros practicantes recogen. Shifu me ha cuidado y me ha mantenido a salvo.
Practico Falun Dafa desde hace 29 años y me gustaría compartir sobre mi apego a ver vídeos cortos.
A veces me sorprendía viendo vídeos cortos en Douyin (similar a TikTok) sin darme cuenta. Pensaba que ver algunos vídeos después de comer no tenía importancia. Pero mi esposo me decía que estaba tan absorta en el celular que no me daba cuenta cuando intentaba llamar mi atención. Me di cuenta de que mi esposo usaba sus palabras para hacerme notar mi adicción y así apagar el celular.
Sin embargo, no pude resistirme y seguí viendo vídeos. No eliminé el apego y lo dejé crecer. Esto permitió que las viejas fuerzas se aprovecharan de mi vulnerabilidad.
Entonces en junio, algo sucedió. Un día, después de comer, estaba sentada en la mesa y empecé a jugar con mi celular. La batería se agotó al cabo de un rato, pero seguía sin poder parar de ver vídeos. Cuando agarre el celular para cargarlo, me dolió la mano izquierda, se me entumeció y no podía moverla.
Me alarmé y supe que las viejas fuerzas estaban usando esta brecha para atacarme. Inmediatamente dije: «Tengo una falla, Shifu. ¡Por favor, ayúdeme!». Luego repetí las palabras auspiciosas: «Falun Dafa es bueno, Verdad, Benevolencia y Tolerancia son buenas», y las fórmulas para enviar pensamientos rectos. Me tranquilicé, escuché los principios de las enseñanzas de Shifu y envié pensamientos rectos cada hora en punto.
Cuando dos practicantes me visitaron alrededor de las 5 de la tarde, les conté lo sucedido. Me hicieron ver la gravedad de mi error y enviaron pensamientos rectos para ayudarme. Me dijeron: «La clave está en que reconozcas tu apego y mantengas pensamientos rectos». Sus palabras fueron como una llamada de atención que me devolvió a la realidad, y estuve de acuerdo con ellos.
Al día siguiente no fui al mercado. En cambio, me quedé en casa para estudiar los principios del Fa, hacer los ejercicios y enviar pensamientos rectos. Miré hacia dentro en mis apegos y los eliminé.
Me encargué de las tareas domésticas como siempre, y usé la mano derecha cuando no podía sujetar las cosas con la izquierda. Antes lavaba los platos después de cada comida, pero esta vez le pedí a mi esposo que lo hiciera, ya que no podía usar la izquierda.
Me dijo: «Déjalos ahí por ahora. Los lavaré cuando vuelva». De todas formas, me encargué de los platos, y cuando regresó me dijo que lo haría él en el futuro para que yo pudiera descansar.
Recordé que Shifu dijo:
“Cada apego tuyo puede causar que no puedas completar tu cultivación. Cada apego puede causar problemas físicos y hacer tambalear la firmeza de tu fe en Dafa” (Enseñanza del Fa en el Fahui de la Costa Oeste 2015).
Shifu estaba a mi lado. Le estaba profundamente agradecida y rompí a llorar.
Al tercer día, mi mano estaba bien y podía doblar los dedos de nuevo. Agradezco la protección benevolente de Shifu y la ayuda de mis compañeros practicantes. Prestaré atención a las palabras de Shifu, dejaré de ver videos, estudiaré más el Fa, me rectificaré según los principios del Fa, haré bien las tres cosas y seguiré a Shifu a casa.
Los artículos en los que los cultivadores comparten sus entendimientos generalmente reflejan la percepción de un individuo en un momento determinado en función de su estado de cultivación, y se ofrecen con el espíritu de permitir la elevación mutua.
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