(Minghui.org) La práctica de Falun Dafa nos enseña a desprendernos de todos los apegos y deseos. Debemos cambiar nuestra mentalidad humana, abandonar los problemas humanos y rectificar cada uno de nuestros pensamientos basándonos en los principios universales del Fa, para poder asimilarnos a Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Cuando completemos la cultivación, seremos seres que habrán alcanzado el estado de un ser iluminado.
Siempre que me enfrento a dificultades, conflictos de intereses o enredos emocionales, como auténtica cultivadora, pienso en lo que Shifu nos ha dicho. Me comporto de acuerdo con los requisitos de Falun Dafa y no me dejo llevar por ninguna noción humana ni por nada basado en mis intereses personales.
Los exámenes nacionales de acceso a la universidad son extremadamente importantes para todas las familias chinas que tienen hijos. Cuando mi hijo cursaba el último año de bachillerato y se enfrentaba a los exámenes de acceso a la universidad, uno de mis familiares me dijo que podía ayudarle a trasladarse a una escuela de un condado pobre para que pudiera inflar sus notas en los exámenes. Rechacé la oferta, porque no quería que mi hijo ocupara el puesto de otra persona y perjudicara los intereses de esa persona.
Le dije a mi familiar: «Parece que me estarías haciendo un favor, pero es posible que alguien se quede sin plaza debido a las cupos si mi hijo va allí. En ese caso, le habrías hecho daño a otra persona y, por lo tanto, habrías acumulado yeli. Tú crees que estás haciendo una buena acción, pero para otra persona es una mala acción. Así que lo mejor es seguir el curso de la naturaleza». Él estuvo de acuerdo en que lo que decía era razonable. Tengo muchas historias como esta.
En el proceso de contrarrestar la persecución, salvar a los seres conscientes y cultivarme, siempre recuerdo que Shifu dijo que debemos hablar a la gente de Falun Dafa y dar a conocer la persecución cada vez que surja un problema. Shifu no reconoce la persecución. Nosotros tampoco. Debemos actuar según lo que dijo Shifu. No reconocemos la persecución ni los arreglos de las viejas fuerzas.
Encontrándome con la policía
Un día, al volver a casa, vi a dos agentes de policía esperando fuera. Me dijeron que me buscaban, así que les dejé entrar. Más tarde llegaron otros cuatro agentes y también les dejé entrar. Les pedí que se sentaran. Antes de que pudieran decir nada, empecé a contarles los hechos sobre Falun Dafa.
Les dije: «Sé que están aquí para verme porque practico Falun Gong. Les explicaré qué es Falun Gong. Es una disciplina espiritual avanzada cuyos principios rectores son Verdad-Benevolencia-Tolerancia, e incluye cinco maravillosos ejercicios. Falun Gong puede curar enfermedades y mantener a las personas en buena forma. También mejora la moralidad de uno y nos enseña a ser buenas personas. Ayuda a elevar el nivel espiritual de una persona para que pueda ir más allá de este mundo físico».
Un joven policía dijo: «Ahora estás muy habladora y tranquila. Pero pronto estarás aterrorizada». A continuación, registraron mis habitaciones. Mantuve la calma y no discutí con ellos. Les dije: «Los practicantes de Falun Gong son buenas personas. Están persiguiendo a buenas personas. Están dañando los libros de Falun Dafa. Están haciendo algo muy malo y sufrirán las consecuencias». Otro agente dijo: «Ya estás hablando otra vez de retribución».
Cuando terminaron el allanamiento, el joven policía me preguntó por qué no tenía miedo. Le respondí: «Soy una buena persona. ¿Por qué debería tener miedo? Están persiguiendo a una buena persona que camina por el camino hacia la divinidad. ¿No tienen miedo ustedes?». No supo qué responder y todos parecían desanimados.
Los policías se fueron a comer después de escoltarme a la Estación de Policía. Había un agente de guardia vigilándome, así que empecé a hablarle de Falun Dafa. Dijo que Falun Dafa compite por el apoyo popular para oponerse al Partido Comunista Chino (PCCh).
Le dije: «Eso no es cierto. Falun Dafa enseña a la gente a ser bondadosa y a no interesarse por el mundo material. No nos involucramos en política». El policía encargado de mi caso regresó y me trasladó a una pequeña celda. Empecé a enviar pensamientos rectos para eliminar los elementos malignos. Hablé con el agente del turno noche, pero él se limitó a cerrar los ojos y no dijo nada. Al amanecer, empecé a gritar: «¡Falun Dafa es bueno! ¡Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno! ¡Dejen de perseguir a Falun Dafa!».
Mientras me arrastraban hasta un coche patrulla, no dejé de gritar «Falun Dafa es bueno» hasta que llegamos a la Estación de Policía municipal. Un agente me agarró por el cuello, me empujó al suelo y estaba a punto de pegarme cuando salí del coche. Grité: «La policía me está pegando. Por favor, graba un vídeo con tu móvil». Él retrocedió.
En la Estación de Policía municipal, les pedí que investigaran al agente que iba a golpearme. Simplemente me ignoraron, así que seguí gritando: «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno. Falun Dafa es recto. Dejen de perseguir a Falun Dafa. Falun Dafa es la única esperanza de salvación para la gente. ¡Despierten, gente!».
Me llevaron a la oficina de tramitación de expedientes. Antes de que el funcionario pudiera interrogarme, le dije: «Soy una mujer de unos 60 años. Soy jueza jubilada. Son muy groseros y hacen caso omiso de las leyes. Pisotean la dignidad de la ley. Actúan como bandidos. Me imagino lo brutales que son cuando juzgan casos que afectan a ciudadanos comunes».
Estaba a punto de pedirme mis datos, pero no le di la oportunidad y continué: «Falun Dafa enseña a la gente a ser buena. Cualquiera que se oponga a Verdad-Benevolencia-Tolerancia es malvado. Ni una sola persona diría jamás que Verdad-Benevolencia-Tolerancia es malvada».
Él dijo: «¿Qué ganas diciendo estas cosas? Esto es una oficina de tramitación de casos».
Le dije: «Falun Dafa es el Fa recto. Está salvando a la gente. Tú estás persiguiendo a Falun Dafa, así que te estás haciendo daño a tí mismo. Yo estoy recorriendo el camino hacia la divinidad. ¿De qué voy a tener miedo?».
Él respondió: «Eres una jueza. No puedo ocuparme de tu caso. Por hoy ya está todo». Más tarde, le dijo a otro agente: «Me duele la cabeza y tengo dolor en el pecho. ¿Puedo marcharme ya?».
El otro agente le dijo que podía irse, luego se levantó y me dijo: «Bien dicho. Qué franqueza y honestidad». Me indicó dónde estaba el baño. Volvió a decirme: «Eres valiente y sabia. Eres estupenda».
Una procuradora me interrogó. Me dijo: «El agente de policía ha dicho que tú…». La interrumpí y le dije: «Falun Dafa no es una secta maligna. Falun Dafa enseña a la gente a ser buena y amable».
Ella respondió: «Yo no he dicho que sea una secta maligna. Eso lo ha dicho el agente de policía…». Me pidió que firmara una declaración. Me negué. Cuando se disponía a marcharse, dijo: «Estás en contra del PCCh». Le dije que no estaba en contra del Partido. Se enfadó y se marchó.
El segundo interrogatorio se llevó a cabo por Internet. Me preguntaron si admitía mi culpabilidad y aceptaba una condena. Respondí: «¿Qué delito he cometido al practicar Verdad-Benevolencia-Tolerancia? Falun Dafa consta de cinco ejercicios. Verdad-Benevolencia-Tolerancia son los principios fundamentales. Mejora la salud, eleva la moral, purifica el corazón de las personas y es beneficioso para la sociedad y las familias, sin causar ningún daño». El procurador que realizaba la grabación me pidió que hablara con el agente encargado del caso. Iba a desconectarse. Grité: «Por favor, no te desconectes. Tengo algo que decirte». Pero apagó su pantalla.
El tercer interrogatorio tuvo lugar cuando tres procuradores me entregaron varios documentos. Sentí que querían ver qué tipo de persona era yo. No me dijeron gran cosa, pero yo esperaba poder hablar con ellos, aunque fuera solo cinco minutos. Les habría hablado de Falun Dafa y les habría contado la verdad. Pero parecía que no se atrevían a quedarse mucho tiempo y se dieron la vuelta para marcharse. Cerca de la puerta, uno de los procuradores se volvió a mirarme. Parecía asustado, nervioso y emocionado, todo al mismo tiempo. Les dijo a los otros dos: «¡Miren! ¡Miren! ¿Qué lleva puesto?». Uno de los otros procuradores también se volvió a mirar hacia mí, y luego los tres salieron apresuradamente de la sala de interrogatorios.
Durante el juicio, la jueza se mostró muy severa conmigo. Me dijo: «Ya estás aquí y sigues promoviendo Falun Dafa». Me pidió que firmara el acuse de recibo. Le respondí: «Escribiré: “Verdad-Benevolencia-Tolerancia son eternas”». Ella replicó: «Sigues promoviendo Falun Dafa». Me quitó el acuse de recibo.
Le dije: «Usted admite que Verdad-Benevolencia- Tolerancia son los principios de Falun Dafa. Yo practico Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Usted está persiguiendo la Verdad-Benevolencia-Tolerancia. ¿Cuál es su fundamento jurídico para tramitar este caso? ¿Qué principios rigen su vida como persona?».
Ella dijo: «No paras de promover Falun Dafa una y otra vez». Se enfadó, dio un portazo y se marchó.
En el segundo juicio, la jueza se mostró amable. Dijo: «Crees en Falun Dafa, por eso estás detenida en el centro de detención».
Yo respondí: «Me persiguen porque practico Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Quiero despertar la conciencia de la gente con mi determinación de defender mi creencia, para que la gente conozca de verdad qué es Falun Dafa. Falun Dafa es la única esperanza de salvación para la gente. Somos cultivadores que caminamos por el camino hacia la divinidad.
«La práctica hace que la vida sea sencilla y hermosa. Me siento tranquila y relajada todos los días. Siento como si me bañara la luz del sol cada día. Tendremos un futuro brillante. Zhuan Falun es un libro maravilloso. Cuando te sientas agitada, recuperarás la paz y la calma aunque solo leas una página». La jueza escuchó y pareció comprender algo. Cuando me pidieron que firmara el acuse de recibo, dije que escribiría «Verdad-Benevolencia-Tolerancia es eterno». El Secretario del Tribunal intentó impedírmelo. La jueza adjunta dijo: «No importa. Deja que escriba». Escribí «Verdad-Benevolencia-Tolerancia es eterno» en el acuse de recibo.
En el tercer juicio, la jueza adjunta me preguntó por la La farsa de la auto-inmolación de la plaza Tiananmen, perpetrada por el PCCh, así que le conté la verdad al respecto. Cuando me notificó que recogiera la condena, dije: «Esta condena viola la ley. No la acepto. Solicito que la presidenta del Tribunal me reciba». Ella respondió: «Hablaré con la presidenta del Tribunal». Concertamos una cita con la presidenta del Tribunal.
Me reuní con la presidenta del Tribunal tal y como estaba previsto. Ella me dijo: «Puedo ayudarte a presentar un recurso de apelación y a solicitar una condena condicional para que sigas cobrando tu sueldo».
Le dije: «No he venido a verla por mi sueldo. Es injusto condenarme o suspenderme el sueldo». Ella respondió: «¿Cómo va a vivir sin sueldo?». Yo le contesté: «Gozo de muy buena salud. Puedo mantenerme aunque no cobre mi sueldo».
Ella dijo: «No esperaba que siguieras teniendo tan buen ánimo. Ahora ya no me preocuparé por ti. ¿Y por qué has venido a verme?». Yo le respondí: «Por favor, deja de perseguir a Falun Dafa. Eso será bueno para ti y para los demás». Ella me dio las gracias.
Le dije: «Practico Falun Dafa y sigo los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Me ha aportado muchos beneficios. ¿Por qué no has incluido lo que dije sobre cómo me he beneficiado de practicar Falun Dafa? El veredicto es injusto. Viola la ley».
Ella señaló lo anterior y dijo: «Me entiendes. No voy a hacer comentarios. Tengo que ir a una reunión. Por favor, vuelve a visitarme. Mi asistente es muy buena. Ponte en contacto con ella si necesitas ayuda». Luego se marchó.
La asistente de la jueza entró, se sentó y me preguntó: «¿La autoinmolación de Tiananmen fue real o falsa? Si fue falsa, Falun Dafa, efectivamente, no perjudica a la sociedad. ¿Existe la reencarnación? ¿Existe el cielo?». Le respondí: «Sí, el cielo existe». Le dije que quería ver al director del Tribunal.
En mi declaración final ante el Tribunal, dije: «Siempre actúo de acuerdo con los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia, y me desprendo de mis apegos. Conozco el sentido de la vida. Sé de dónde vienen los seres humanos y adónde irán. Soy firme en mi creencia. Mi creencia no ha perjudicado a nadie ni a la sociedad. ¿Cómo llegan a la conclusión de que he obstaculizado la implementación de la ley?
«Estás violando la libertad de creencias y la libertad de pensamiento. Estás violando la ley del Cielo, la Constitución y el derecho penal. ¿Quién está haciendo caso omiso de la ley? ¿Quién está socavando la aplicación de la ley? ¿Quién comete delitos? Es obvio. Creo que no es difícil de adivinar. El Cielo y la Tierra conocen cada pensamiento que tiene la gente. El bien será recompensado y el mal recibirá su castigo. Creo que, tarde o temprano, el Cielo dictará un veredicto justo para cada persona. Esperemos y veamos».
Después de eso, me pusieron en libertad. Mis familiares se alegraron mucho de verme. Dijeron que había engordado y que mi rostro tenía mejor aspecto. Estaba de buen humor y más amable. Nadie me culpó. Parecían dar la bienvenida a una veterana, a una heroína triunfante. Todos se sentían felices. Sentí un inmenso cielo azul en mi corazón.
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.