(Minghui.org) Sigo las enseñanzas de Shifu y me rijo con estrictos estándares. Me gustaría compartir algunas historias sobre cómo practico la cultivación y cumplo mis votos de ayudar a Shifu a salvar a los seres conscientes.
Shifu nos enseñó: "... deben ser buenas personas bajo cualquier circunstancia" (Exponiendo el Fa en el Fahui de Canadá).
Esforzándome por ser una buena persona en el trabajo
Nuestra empresa tiene un colaborador que comparte nuestro espacio de oficina. Noté que dejó de saludarme y ya no sonreía, aunque era muy amable con todos los demás. En circunstancias normales, tal vez no me hubiera importado. Sin embargo, como practicante de Falun Dafa, entiendo que mi propósito es salvar a las personas, no crear enemigos.
Miré dentro de mí y busqué una posible explicación. Recordé que un día él estaba en una reunión de negocios con varias personas que fumaban. La reunión se prolongó durante mucho tiempo y yo no podía soportar el humo del tabaco, así que abrí la ventana.
Habían pasado diez minutos desde la hora del almuerzo, pero la reunión continuó. Mi compañera de trabajo y yo decidimos irnos y buscar otro sitio para comer. Dejamos la puerta abierta intencionadamente al salir y, en ese momento, el pasillo estaba bastante ruidoso.
Probablemente, este incidente fue el motivo de su hostilidad hacia mí.
Me di cuenta de que no había sido considerada con él: para él era importante reunirse con sus socios comerciales, así que debí haber cerrado la puerta antes de salir y no haberlo hecho quedar mal. Decidí hacerlo mejor la próxima vez.
Al poco tiempo, él realizó otra reunión en la oficina, esta vez con un grupo diferente de clientes. Tomé la iniciativa de servirles té caliente, aunque no estaba obligada a hacerlo. El colaborador se sorprendió y me dio las gracias.
A partir de entonces, volvió a saludarme.
Fue un pequeño incidente, pero comprendí que, como practicante, debía ser considerada con los demás en todas las circunstancias. Debía ver las cosas desde la perspectiva de la rectificación del Fa, en lugar de desde mi propio egoísmo. Debía posicionarme correctamente. Todas las personas vinieron por el Fa, y mi misión es cultivarme bien y ayudar a Shifu a salvarlas.
Esforzándome por ser una buena persona en casa
Mi suegro vivía solo, pero se mudó con nosotros durante el invierno. Su higiene y sus hábitos de vida inevitablemente me causaban dolores de cabeza: cuando usaba el inodoro, salpicaba orina por todas partes, por lo que tenía que limpiar el inodoro dos veces al día.
Él dormía muy poco y se levantaba alrededor de las 5 de la mañana para deambular. Hacía ruido al abrir y cerrar puertas y perturbaba el descanso de nuestros hijos. Después del desayuno, usaba el baño para asearse y afeitarse, lo que obligaba a los que teníamos que trabajar a esperar a que terminara. Aunque eran incidentes menores, con el tiempo se volvieron molestos.
Como practicante, me dije a mí misma que debía mirar adentro y ajustarme, y no desarrollar resentimiento. Debía ser comprensiva y tolerante.
Mientras mi suegro usaba el baño, yo hacía otras cosas para no llegar tarde al trabajo. Ante su escasa higiene, tuve que limpiar tras él repetidamente, pero aproveché esta oportunidad para eliminar el yeli (karma).
Hospitalizaron a mi suegro antes del Año Nuevo Chino. Ayudé a mi esposo a cuidarlo lo mejor que pude. Mi esposo preparaba la comida en casa y yo se la llevaba a mi suegro al hospital.
Mi suegro salió del hospital antes de recuperarse completamente. No podía controlar sus movimientos intestinales y ensuciaba todo: el baño, el dormitorio y su ropa. Me repetía a mí misma que soy practicante y que debía superar mi aversión a la suciedad.
Limpiaba con calma y lo tranquilizaba: "No pasa nada, papá. Lo limpiaremos. No te preocupes". Noté que su expresión se suavizó después de ver mi amabilidad y aceptación.
Cumpliendo mi promesa de salvar a los seres conscientes
Durante años, he persistido firmemente en aclarar a la gente la verdad sobre la persecución. Debido a que participé en la presentación de una demanda contra el exlíder del Partido Comunista Chino, Jiang Zemin (por perseguir a Falun Dafa), funcionarios de la Oficina 610, la comisaría, el comité vecinal y el comité del pueblo me acosaban en mi lugar de trabajo y en mi casa, lo que causó que mi familia viviera en un estado de miedo constante.
En una ocasión me arrestaron después de que un joven que no entendía la verdad sobre la persecución me denunciara. El jefe del pueblo me criticó públicamente en la asamblea del pueblo, dando a conocer mi arresto a todo el pueblo e inevitablemente provocando rumores.
Siempre he sabido que la práctica de la cultivación es ardua y que practicar Falun Dafa en la sociedad común hace que nuestro camino sea aún más difícil. Por grande que fuera la presión, mi determinación de cultivarme permaneció inquebrantable.
El jefe de la Oficina 610 me llamó al trabajo y quería que fuera a hablar con él. Pensé para mí misma: "Él también es una vida preciosa y no debo albergar odio hacia él por su trabajo". Dejé a un lado mis sentimientos personales y fui sola, sin miedo. Después de aclararle los hechos, sonrió y me acompañó al ascensor.
Cuando la policía vino a acosarme a mi empresa, mis compañeros de trabajo me ayudaron rápidamente a recoger mi escritorio. Sin embargo, mi jefa les dio la información del empleador de mi esposo, lo que los llevó a acosarlo. Aunque mi jefa velaba por sus propios intereses, me di cuenta de que yo no había estado trabajando bien.
Después, me impuse normas más estrictas, dando siempre prioridad a los intereses de la empresa sobre los míos y satisfaciendo las necesidades de mi jefa.
Cuando los funcionarios del comité del barrio vinieron a acosarme a mi lugar de trabajo, mi jefa no dejó que me enfrentara a ellos. Ella los recibió directamente y les dijo: "La Sra. Xue es muy competente en el trabajo y nunca incumple las normas. Confío en que tampoco participaría en actividades ilegales fuera de la empresa". Los funcionarios se marcharon y no regresaron.
A lo largo de los años, he aclarado los hechos con firmeza, llueva o haga sol. La pregunta que más me hacen es: "¿Eres tan joven y crees en Falun Dafa? ¿No tienes miedo de que te arresten?".
Usualmente respondo: "Es una gran suerte haber encontrado una fe tan maravillosa". Desde que comencé a practicar Falun Dafa y a seguir las enseñanzas de Shifu para comportarme según los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, mi vida ha transcurrido sin problemas. Mi rendimiento laboral ha mejorado y ahora gano más dinero. Mis familiares mayores y mis hijos gozan de buena salud. Comparto esto con ustedes porque personalmente me ha beneficiado mucho.
"Tengo una familia a la que cuidar. No soy tonta ni ignorante, soy consciente de los riesgos. Pero nuestro gran Shifu vio que la humanidad enfrenta un grave peligro y nos insta a difundir rápidamente la verdad para salvar a todos los seres. Solo los practicantes pueden poseer una compasión tan profunda, dejar de lado las preocupaciones por la seguridad personal y compartir la verdad con los demás. Solo esperamos que puedan tener un futuro brillante y deseamos que todas las personas se salven".
Al mirar atrás en mi camino de cultivación, que ha estado lleno de tropiezos y caídas, he llegado hasta hoy bajo la protección de Shifu. Me siento profundamente honrada de practicar Falun Dafa.
Una compañera practicante me preguntó una vez: "Si te ofrecieran un trabajo mejor remunerado, si todos tus hijos entraran en la Universidad de Tsinghua o en la Universidad de Beijing, y si tu esposo se volviera más consciente y considerado, ¿estarías dispuesta a renunciar a cultivar Dafa?". Sin dudarlo, respondí: "Eso no cuenta para nada. ¡Imposible! Por muy arduo que sea el camino de la cultivación, ¡mi determinación de continuar es inquebrantable!".
De ahora en adelante, me esforzaré aún más por hacer bien las tres cosas y ser digna de la infinita gracia de Shifu.
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.
Categoría: Caminos de cultivación