(Minghui.org) Muchos practicantes de Dafa han sido acosados y perseguidos por la policía. A través del tiempo, la comprensión de algunos practicantes sobre cómo tratar a la policía ha ido cambiando gradualmente. Pasaron de tener miedo o resentimiento, y aceptar pasivamente la persecución, a aclarar proactivamente la verdad sobre la persecución para salvar a estos policías. Siento que este cambio se produjo porque nos iluminamos a los principios del Fa y dejamos atrás nuestro egoísmo y apegos humanos. Pudimos mejorar nuestra comprensión leyendo el Fa y asimilarnos gradualmente a los principios de Falun Dafa de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Shifu nos enseña a valorar a todos los seres conscientes, incluyendo a la policía.
Algunos practicantes pueden no darse cuenta, pero sus pensamientos, estándares morales, palabras y acciones son significativamente diferentes a los de los no practicantes. En lugar de culpar a otros cuando enfrentamos problemas, buscamos en nuestro interior nuestras propias faltas. Este es un proceso de cultivación que implica pasar del egoísmo y el interés personal a poner a los demás antes que a uno mismo, algo difícil de lograr o incluso imaginar para la gente común.
Quisiera compartir algunos ejemplos de cómo, cuando los practicantes mantienen pensamientos rectos y compasión frente a la persecución y se adhieren a la moral tradicional, pueden conmover a los agentes de policía. Los policías son seres vivientes, y también vinieron por el Fa. Simplemente tienen diferentes profesiones. Siento que las personas con las que interactuamos están predestinadas a escuchar la verdad.
Mi conversación con un policía
Una vez, cuando un policía me acosó por teléfono, me di cuenta de que estaba allí para escuchar la verdad. Si no hubiera podido ayudarlo, le habría fallado; había esperado miles de años para aprender sobre Dafa. También habría defraudado las expectativas de Shifu, lo cual sería muy lamentable. En silencio, le pedí a Shifu que me ayudara a salvarlo. Me di cuenta de que debía hacerlo de una manera que le fuera fácil aceptar.
Le expliqué las injusticias que mi familia y yo sufrimos durante la persecución, y lo que hice en mi trabajo y en mi vida. También le dije que Falun Dafa se practica en todo el mundo y que no hay nada malo en ser una buena persona. Le expliqué las consecuencias de participar en la persecución y le pedí que actuara con prudencia y usara su posición como policía, para proteger a los practicantes.
Aunque nuestra conversación fue breve, mi compasión afloró y se me llenaron los ojos de lágrimas. Le hablé como si fuera mi hijo. En la superficie, expresaba mi tristeza y le describía cómo me perseguían, pero en el fondo, hacía todo lo posible por salvarlo. Le pedí a Shifu que lo ayudara.
Mientras hablaba, no pensaba en el resultado, pero su actitud cambió y me respetó y se compadeció de mí. Pude sentir que estaba impresionado por los casos de persecución y conmovido por la bondad de los practicantes. Por su reacción, percibí que era sencillo, amable y honesto. Me alegré mucho por él y le dije que quienes trataran bien a los practicantes de Dafa tendrán un buen futuro.
De hecho, la persecución y el acoso no pueden cambiar a un verdadero practicante, pero la actitud de la policía y su trato a los practicantes pueden determinar el futuro de ellos mismos y el de sus familias. Al ser policías, tienen más oportunidades de interactuar con los practicantes; sin embargo, mediante la persecución a Falun Dafa, el Partido Comunista Chino (PCCh) no solo persigue a los practicantes, sino también a la policía.
Muchos policías son amables y pueden ser salvados; por las enseñanzas que tenemos, sabemos que todos fueron familia de Shifu, así que no podemos alejarlos. Debemos poner todo nuestro corazón en encontrar maneras de aclararles la verdad. Aparentemente, buscamos su comprensión, pero en realidad, los conmovemos con emoción y usamos la razón para iluminarlos. Esto les permite comprender la verdad y así, evitar ser enterrados con el PCCh.
Copyright © 1999-2026 Minghui.org. Todos los derechos reservados.
Categoría: Aclarando la verdad