(Minghui.org) Después de comenzar a practicar Falun Dafa en 1997, todas mis enfermedades desaparecieron. Me siento realmente ligera y no tengo palabras para expresar mi gratitud a Shifu. Me gustaría compartir dos ejemplos.

Desaparece el glaucoma

Durante mi segundo año de formación docente, los frecuentes dolores de cabeza me impedían asistir a clases. El coordinador de la oficina de asuntos académicos me aconsejó tomarme un año sabático.

Mis padres buscaron tratamiento médico por todas partes, pero mi condición fluctuaba y nada de lo que intentaba me ayudaba. Finalmente, completé mi formación docente y me convertí en maestra de escuela, pero los dolores de cabeza persistieron durante toda mi carrera.

Mientras impartía una clase y leía en voz alta el libro de texto, un estudiante levantó la mano y dijo: "Maestro, pronunció mal un carácter". En ese momento, los caracteres del libro aparecieron como líneas curvas, completamente indistinguibles. Me di cuenta de que no me dolía la cabeza, sino los ojos.

Me tomé libre el día siguiente para que me examinaran la vista en el hospital afiliado a la universidad médica militar de la ciudad vecina. El médico me inyectó un medicamento en los ojos y los tuve enrojecidos durante varios días. Tras un tratamiento adicional, finalmente pude volver a dar clases.

Me casé y di a luz a nuestro hijo. Un día, mientras estábamos en la mesa, se me cayó el cuenco de la mano y los palillos de la otra. No entendía qué estaba pasando.

Fui al Hospital del Condado. El médico dijo que tenía glaucoma y quería hospitalizarme de inmediato. Dije: «Tengo un bebé y debo informar a mi familia». El médico me indicó que tomara un medicamento en el acto y me permitió irme a casa brevemente. Informé a mi familia y regresé al hospital, donde estuve ingresada dos semanas.

Tenía que tomar medicamentos diario, y tenía los dedos, la boca y la barbilla entumecidos. Iba al hospital con frecuencia para que me examinaran y para que me recetaran medicamentos. Esta situación se prolongó durante muchos meses.

Finalmente, me recetaron gafas para la miopía. Cuando estaba cerca de los 50 años, empecé a experimentar hipermetropía y me recetaron gafas para leer.

Desde que empecé a practicar Falun Dafa, descubrí que ya no necesito gafas.

Ahora que tengo más de 80 años, me he vuelto más diligente en el estudio del Fa, la práctica de los ejercicios, en mejorar de mi xinxing y en las tres cosas que los practicantes debemos hacer. Siempre me recuerdo que, como practicante de Dafa, mis palabras, acciones, apariencia e imagen deben mostrar a la gente lo que es un practicante de Falun Dafa, para que puedan ver que "Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno".

Mi esposo estaba obsesionado con el dinero y nunca contribuía con sus ingresos a la familia. Solía compadecerme de mí misma por haberme casado con un hombre tan egoísta.

Ahora comprendo que mi familia es mi entorno de cultivación. Entonces veía el comportamiento egoísta de mi esposo como una deuda de yeli que le debía de una vida pasada. Debo tomarlo con calma y tratarlo con amabilidad y generosidad para saldar esa deuda.

Después de que mi perspectiva cambió, su comportamiento ya no me molestaba. Yo gastaba dinero voluntariamente para la familia y encontraba alegría en las tareas del hogar. Comprendí que estas eran grandes oportunidades para eliminar mi yeli a través de las dificultades, mejorar mi xinxing y avanzar en mi cultivación.

Empecé a aclarar la verdad sobre la persecución cuando iba de compras. Mi corazón se expandió y soy feliz. También experimenté cambios físicos. Mi visión mejoró y ya no necesito gafas. Puedo ver cada carácter con claridad cuando leo el Fa, sin importar lo pequeña que sea la letra.

Mi hija, que tiene más de 50 años y no se cultiva, siempre lleva dos pares de gafas, una para ver de cerca y otra para ver de lejos, y las cambia constantemente. Me ofrecía a ayudarla, diciéndole: "Déjame explicarte lo que dice la letra pequeña". Está convencida de que Falun Dafa es maravilloso. Su madre, que tiene más de 80 años, ve mejor que su hija, que tiene más de 50.

Ningún problema por caminar todo el día.

Durante las vacaciones, mi hija y mi nieta estaban deseosas de llevarme a pasear. Yo estaba bastante ocupada haciendo las tres cosas todos los días y no quería ir con ellas, pero insistían. Para complacerlas, a veces aceptaba su invitación.

Llevaba un pequeño reproductor multimedia y escuchaba las conferencias de Shifu cuando salíamos. Me concentraba en lo que escuchaba mientras caminaba detrás de ellas al ir de tiendas, hacer turismo y tomar fotos. Cuando me hablaban, respondía brevemente y no las detenía.

Con frecuencia mi hija verificaba cómo estaba yo y me preguntaba: "¿Estás bien? ¿Nos sentamos y descansamos un rato?". Siempre respondía que yo estaba bien. Solíamos salir de casa a las 10 de la mañana y regresar antes de las 10 de la noche. Yo no estaba nada cansada.

El año pasado, pasamos un día entero en la ciudad. Comimos, disfrutamos de la vista nocturna junto al río y tomamos fotos. Estuvimos activas durante nueve horas seguidas y tomamos el último metro a casa. Mi hija me preguntó: “Es un poco tarde, ¿estás bien? ¿Nos sentamos un rato para descansar? Otras personas de tu edad, normalmente están en la cama a esta hora.” Le dije que estaba bien y que había disfrutado el día. Yo también estaba sorprendida.

Tras empezar a practicar Falun Dafa mi cuerpo entero se sentía ligero. Estas son las bendiciones de Dafa. Voy a cultivar diligentemente, haré las tres cosas bien y seguiré a Shifu a casa.