(Minghui.org) Tengo 60 años, vivo en una aldea y comencé a practicar Falun Dafa el 13 de julio de 2015. Esta es la primera vez que escribo sobre mis experiencias de cultivación. Me gustaría contarles algunas cosas increíbles que sucedieron a mi alrededor luego de comenzar a practicar Falun Dafa.

Mi dolor desaparece

El 13 de julio de 2015, conocí a una practicante mayor llamada Liu. Me contó la verdad sobre Falun Dafa y me pidió que renunciara al Partido Comunista Chino (PCCh). Acepté renunciar a los Jóvenes Pioneros. Ella me dijo: «Si dices sinceramente: "Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno", estarás a salvo durante los desastres».

Le dije: «Tengo molestias en muchas partes del cuerpo: me duele la espalda, me duelen las piernas, me duelen los huesos por el reumatismo y también tengo problemas cardíacos». Ella me dijo: «Cuanto más recites las palabras, más rápido te recuperarás. ¿Por qué no vienes a mi casa y te enseño los ejercicios?».

Tenía mis dudas, pero luego pensé que así no tendría que ponerme inyecciones, tomar medicamentos ni gastar dinero, y que hacer los ejercicios no duele; es increíble. Así que recité «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno» todos los días. En menos de dos semanas, mi cuerpo dejó de dolerme. Después fui a casa de Liu para aprender los ejercicios.

Me conmovió la hospitalidad de su familia. Después de leer las enseñanzas durante un tiempo, me di cuenta de que Falun Dafa es muy recto: es una práctica de alto nivel que guía a uno a ser una buena persona.

Experiencias extraordinarias

Mi esposo me llevaba a casa en su bicicleta eléctrica. A mitad de camino, la bicicleta derrapó y volcó. Mi cabeza golpeó el pavimento. Inmediatamente pensé: «Shifu me está ayudando a eliminar mi yeli, estaré bien».

Cuando mi esposo me preguntó: «¿Estás bien? ¿Quieres ir al hospital para que te revisen?».

Le respondí: «Esto es algo bueno. Es una oportunidad para eliminar mi yeli».

Recité con calma: «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno». No tomé ni una sola pastilla ni me puse ninguna inyección, y fui a trabajar como de costumbre.

Unos días más tarde, me salieron muchos coágulos de sangre por las orejas y la nariz. Me di cuenta de que si no me hubiera considerado una practicante y no hubiera tomado el accidente como una oportunidad para eliminar el yeli, y hubiera ido al hospital, tal vez habría resultado herida.

En 2021, a mi esposo le dolían tanto la espalda y la pierna que no podía caminar. Cuando fue al hospital, le dijeron que tenía una hernia discal lumbar y que tenía comprimido el nervio ciático. El médico dijo que necesitaba una operación. Cuando le pedí que hiciera los ejercicios conmigo, me dijo que no tenía paciencia. Para ayudarle, toda la familia recitó: «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno». Mi esposo se recuperó en ocho días. Ya puede volver a hacer las tareas domésticas y se encuentra bien.

Un día estaba limpiando la casa de mi padre, pero olvidé llevar la llave. El viento cerró la puerta de golpe y mi padre y yo nos quedamos fuera de la casa. Decidí pedirle ayuda a Shifu. Recité en silencio: «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno».

Después de repetirlo durante cinco minutos, empujé la puerta y se abrió. Mi padre se sorprendió tanto que exclamó: «¡Qué extraordinario!».

Un niño de tres años finalmente habla

Le conté a una compañera de trabajo de mi fábrica los hechos sobre la persecución. Ella me dijo que su sobrino tenía tres años, pero no podía hablar. Estaba a punto de ir al jardín de infancia, pero si no podía hablar, la escuela no lo aceptaría. La familia estaba preocupada y lo llevó al médico, pero les dijeron que no podían hacer nada. Ella me preguntó: «¿No dijiste que Falun Dafa es poderoso? ¿Hay alguna forma de ayudar a mi sobrino?».

Le dije: «Te daré un amuleto. Pídele a su familia que repita varias veces: «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno». Si son sinceros, verán los resultados. Cuantas más veces reciten las frases, mejor».

Una semana después, mi compañera de trabajo me contó feliz que toda su familia recitaba «Falun Dafa es bueno, Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno». Recitaban las palabras todos los días. Al séptimo día, su sobrino abrió la boca y habló. Hablaba con claridad y ellos sintieron que era realmente un milagro. Ella me agradeció por haberle hablado de Falun Dafa. Le dije: «No me des las gracias a mí, dáselas a Shifu». Ella inmediatamente dijo: «¡Gracias, Shifu de Dafa!».