(Minghui.org) . Saludos, Shifu y compañeros practicantes.
Me gustaría hablar sobre mis experiencias de cultivación mientras trabajaba para The Epoch Times en Alemania.
Compré mi primer computador en 2004 y, por alguna razón inexplicable, desarrollé un interés por el diseño que se fue fortaleciendo con el tiempo. No crecí rodeado de tecnología; recién a mis 19 años tuvimos teléfono en casa. Era más un ratón de biblioteca y un estudiante modelo que una mente creativa.
Por eso me sorprendió aún más que me pidieran que diseñara anuncios para la edición en alemán de The Epoch Times. Como no había plantillas, empezamos desde cero. Esto comenzó justo después de que se fundara la empresa en 2005. Aunque no tenía experiencia, mis ideas fueron bien recibidas y adquirí los conocimientos básicos y el estilo por mi cuenta. Recibí ayuda de conocidos y practicantes con experiencia, que me dieron consejos sencillos pero muy útiles que todavía pongo en práctica hoy en día. También recurrí a mis viejos amigos, a libros y aprendí por mi cuenta los conceptos básicos.
En ese momento me di cuenta de que siempre contaba con apoyo, probablemente de las deidades que veían mi deseo de seguir mejorando. Me di cuenta de que se me habían dado las habilidades que necesitaba para cada proyecto o tarea. También participé activamente en otros proyectos y asistía regularmente a los estudios grupales del Fa. Además, terminé mis estudios.
Pero después de unos años, el trabajo se volvió cada vez más difícil. No cumplía con los plazos y había deficiencias en mi trabajo. A menudo no estudiaba lo suficiente el Fa, especialmente con el grupo local. También descuidé a mi familia y lloraba de frustración.
Entonces llegó la noticia de que teníamos que dejar de imprimir el periódico. Solo entonces me di cuenta de que había descuidado lo más fundamental: mi cultivación. Cuando dejamos de imprimir el periódico, fue como una advertencia. Desperté y sentí una gratitud infinita hacia el Venerado Shifu por darme la oportunidad de empezar de nuevo.
Shifu nos enseñó:
“Y la impresión que das a otros es que tampoco pareces un cultivador. No importa qué ocupados estén, tienen que estudiar el Fa, por eso yo sugiero que los Dafa dizi en todos los proyectos busquen tiempo para participar en el estudio local del Fa. Porque hace un tiempo, diferentes proyectos me preguntaron si pueden buscar ellos mismos tiempo para estudiar el Fa; yo estuve observando, a ver si ellos no participaban en el grupo grande, si ellos mismos podían aprovechar bien en el xiulian; si va o no va. El resultado es que descubrí que no va; no solo no va, sino que están estancados y han hecho muchas cosas mal, piensan y miran los problemas como humanos, tratan los problemas utilizando corazones humanos y no pueden alcanzar el estándar del xiulian. Ya vi la gravedad de este problema, por eso les digo a todos, mejor que todos participen en el estudio del Fa local. No importa qué sea, no pueden aflojar en el estudio del Fa; este es el mayor problema, el problema fundamental” (Los Dafa dizi tienen que estudiar el Fa, Colección de Enseñanzas del Fa, Vol. XI).
Sin duda, ese era mi caso en aquel momento. Juré ante Shifu, los dioses, mis seres conscientes y ante mí mismo: "Cuando vuelva a trabajar para The Epoch Times, no descuidaré el estudio del Fa grupal".
Por supuesto, hay plazos que cumplir y cosas que no se pueden posponer, pero el estado mental de uno es crucial. Me di cuenta de lo importante que era estudiar el Fa con el grupo local. Este es el camino que Shifu nos dejó.
Cuatro años después, volví al periódico y he tenido 12 áreas de responsabilidad y puestos diferentes.
Manejar bien los conflictos
Todos los practicantes que participan en un proyecto saben lo difícil que puede ser cooperar con otros practicantes. Todo está relacionado con nuestra cultivación, pero a menudo nos damos cuenta de esto demasiado tarde o solo cuando miramos atrás. Así que, sin darme cuenta, acumulé resentimiento hacia algunos compañeros y no me di cuenta durante mucho tiempo.
En la sexta lección de Zhuan Falun, Shifu habla de las interferencias cuando los practicantes hacen los ejercicios.
Shifu dijo:
“Muchos de nosotros no lo han pensado con profundidad: ¿qué está pasando realmente?; solo lo encuentran extraño y por eso, desanimados, ya no pueden refinar gong. Un solo “qué raro” ya te detiene (Sexta Lección, Zhuan Falun).
Durante un tiempo, la expresión "un solo 'que raro' ya te diente" me dejó perplejo. ¿Qué me quiere decir esta frase? Me di cuenta de que es precisamente este descontento y el hecho de que lo encuentre algo "raro" me impedirá tratar a los demás con amabilidad y comprensión. A menudo pienso en términos humanos: "Una cosa debe hacerse de esta o aquella manera; eso es lógico". O "Eso no es normal" o "Así no es como funciona". Si algo en el proyecto no se hacía de acuerdo con el supuesto "sentido común", la razón o la norma general que se acostumbra en una empresa, lo descartaba y me cerraba inmediatamente a cualquier idea o instrucción.
Así que, básicamente, me había "bloqueado" a mí mismo y me quejaba constantemente. Las críticas que expresaba públicamente a menudo se malinterpretaban o simplemente se descartaban como mentalidad negativa: me decían que no obstaculizara el proceso y que mirara las cosas con una mente abierta. Esto me alejó aún más de los demás y, poco a poco, me di cuenta de que se estaba formando una barrera invisible.
Al final, sin embargo, era solo que las cosas no iban como yo quería. Durante mucho tiempo, no pude entenderlo. Cada vez que hablaba con mis compañeros, los escuchaba detenidamente y también captaba su frustración e insatisfacción. Aunque intentaba animarlos asegurándoles que las cosas sin duda mejorarían en el futuro, mi resentimiento seguía creciendo. No me daba cuenta de que mis compañeros acudían a mí para que yo reconociera mis propios defectos y dejara a un lado mis opiniones. En cambio, reforcé sus sentimientos y los míos.
Al mismo tiempo, mis habilidades dejaron de desarrollarse. Lo que al principio había sido tan fácil con la ayuda de las deidades desapareció. No había inspiración ni impulso creativo. Donde surgían el resentimiento y la frustración, simplemente no mejoraba en lo que hacía. Ahora soy responsable de la edición impresa y necesito mejorar en muchas áreas para que podamos atraer a más lectores. Pero por mucho que intentara mejorar, no servía de nada. Casi llegué a un punto muerto, tanto en mi cultivación como en mi trabajo.
Como no actuaba de acuerdo con los principios de Dafa y no trataba a mis colegas con tolerancia y amabilidad, permanecí en el mismo nivel durante mucho tiempo y no avancé. No me daba cuenta de que tenía que pensar en los demás y romper activamente con mis propios puntos de vista. Finalmente me di cuenta de que debía dejar a un lado mis propias ideas y confiar más en mis compañeros, aunque no todo fuera lógico o estuviera bien pensado. Eso no es lo esencial.
Eso representó un gran avance y una forma de pensar completamente nueva para mí.
También me di cuenta de que tenía una fuerte arrogancia: ¿cómo puedo presumir de pensar que soy responsable de alguna manera de la dirección del proyecto? ¿Cómo puedo presumir de decir si algo va bien en la empresa o no? ¿No es eso como los chismes entre la gente común? ¿He cultivado mi habla?
Shifu dijo en Zhuan Falun:
“Siendo personas que practican el xiulian, deben evaluarse y evaluar si deben decir esas palabras o no, de acuerdo con el estándar del Fa. Lo que se debe decir, hay que evaluarlo con el Fa de acuerdo con el estándar de xinxing de una persona que refina gong” (Octava Lección, Zhuan Falun).
¿No había sembrado "conflictos" con mis pensamientos y palabras? Me sorprendió darme cuenta de esto, pero seguía comportándome igual y siempre me daba cuenta demasiado tarde de que no debería haber dicho nada.
Detrás de esta arrogancia, también descubrí que me tomaba todo demasiado a pecho, no solo las críticas dirigidas hacia mí, sino también los problemas del proyecto y de los practicantes.
Con frecuencia me preocupaba la dirección que estaban tomando las cosas, y eso me pesaba mucho. Sin embargo, no pensaba en los demás ni en la empresa, sino en mí mismo: "La empresa no funciona según mis ideas". Tampoco comprendía que muchas cosas se me muestran para que pueda reconocerlas y dejarlas ir.
De esto concluí que debía hacer mi parte y hacerlo de todo corazón, pero nada más. Apoyar a los demás, acompañarlos y participar activamente: esa es la verdadera bondad que debo mostrar como cultivador.
No estoy en este proyecto por mis superiores ni por mis colegas: estamos juntos en este camino para ayudar a Shifu a rectificar el Fa y salvar a los seres conscientes.
Shifu dijo:
“No tomes a nuestro medio de comunicación como un medio especial, diferente a los de la gente común. Una empresa es una empresa. En Dafa no hay empresas, no hay medios de comunicación. Esos no son xiulian, esos no son parte de Dafa, pero en ese ambiente se pueden cultivar y tú eres un cultivador. Así veo esto. En cualquier empresa debes trabajar aun mejor, y no tengas miedo de que alguien te dirija” (Enseñando el Fa en el Día Mundial de Falun Dafa).
Cuando me escuché decir: "Es una empresa dirigida por practicantes, así que espero más" recordé esta parte del Fa y me corregí.
Ahora me resulta más fácil ver los conflictos entre nosotros: el entorno es importante en la cultivación, y esto solo puede suceder si lo veo de esa manera, lo tomo en serio y trato a mis colegas con amabilidad. Todo lo demás pertenece a una empresa ordinaria, y no debo preocuparme demasiado por ello.
Agradezco al Venerado Shifu y a mis compañeros cultivadores.
(Presentado en el Fahui de Alemania de 2025)
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