(Minghui.org) Nunca pensé que tuviera resentimiento, creía que no tenía nada de qué quejarme, y mucho menos resentir. Tres generaciones de mi familia practican la cultivación, y como mayores, mi marido y yo somos respetados por nuestros hijos, y ellos son muy considerados con nosotros.
Cada día, aparte de preparar comidas para la familia, mi marido y yo nos centramos en hacer bien las tres cosas: estudiamos el Fa, enviamos pensamientos rectos y trabajamos en proyectos de clarificación de la verdad para ayudar a Shifu a salvar a las personas. También practicamos los ejercicios de Falun Dafa. Parecía que no tenía nada que resentir. Pero algo ocurrió recientemente que sirvió como llamada de atención.
Descubriendo mi resentimiento profundamente oculto
Cuando estaba en primaria, una chica unos años mayor que yo se burló de mí y me insultó porque yo tenía una cicatriz en la cara. Ella animó a las otras chicas de la clase a ridiculizarme y aislarme. Me dolió profundamente, me volví tímida e insegura. No fue hasta que ella dejó los estudios después de cuarto de primaria que mi dolorosa experiencia llegó a su fin. Pero mi resentimiento hacia ella seguía enterrado profundamente en mi corazón.
Ya de adultos, ella y su madre se mudaron al lado de la casa de mi familia, y solo estábamos separados por una pared. Eran muy pobres, así que a menudo nos pedía prestadas cosas. Siempre que llegaba, ella intentaba hablar conmigo, pero yo nunca respondía. Más tarde fui a la escuela y trabajé en otros sitios, así que rara vez volvía a casa. Con el paso de las décadas, poco a poco la fui olvidando.
Pero mi mente se divaga recientemente mientras estudio el Fa y hago los ejercicios. Imágenes de ella de mi infancia resurgieron: las escenas de burlas y acoso de mí eran vívidas, y todas esas viejas quejas de hace años volvieron de golpe.
Habían pasado décadas, hacía tiempo que la había olvidado. Entonces, ¿por qué seguía apareciendo en mi mente? Esto me hizo darme cuenta de que mi resentimiento estaba profundamente enterrado. Entendí que Shifu me estaba iluminando. Después de más de treinta años de cultivación, el resentimiento seguía oculto en lo más profundo de mi corazón. ¿Cómo podría cumplir nuestra misión de ayudar a Shifu a salvar a la gente si aún guardaba resentimiento?
Me di cuenta de que cada persona tiene relaciones predestinadas diferentes y distintos niveles de yeli. Si no hubiera soportado humillaciones y dificultades desde la infancia para eliminar mi yeli, quizá habría perdido la oportunidad de obtener el Fa. Viéndolo desde esta perspectiva, debería estar profundamente agradecida y valorar los meticulosos arreglos de Shifu.
Cuando intenté encontrarla, me enteré que falleció hace más de treinta años. Esto significó que ya no tenía la oportunidad de resolver esa queja y contarle sobre Falun Dafa. Me arrepentí profundamente.
Mi resentimiento queda expuesto
Me di cuenta de que era hora de examinarme seriamente. ¿Tuve indicios de resentimiento? Por supuesto. Cuando coordinaba con otros practicantes para hacer llamadas y salvar a la gente, si la tasa de respuesta era baja o la gente colgaba inmediatamente, me ponía nerviosa. Me preguntaba si los números de teléfono no estaban bien recabados, si la persona que hacía las llamadas era principiante, o si debería trabajar con otra persona. En lugar de mirar seriamente hacia dentro, ajustarme, fortalecer mis pensamientos rectos o animarme mutuamente, desarrollé resentimiento. En cuanto a las personas que respondían, algunas se negaban a escuchar o decían cosas como: "¿Estás loca? ¡Lárgate!" y luego colgaban. Cuando llamaba de nuevo, no contestaban. Esto también me dejaba inquieta.
También me resentía de mi marido. Durante décadas, ha sido atento y cariñoso con todos en la familia y siempre ha trabajado duro. También ha sido tolerante y comprensivo conmigo, y nunca ha guardado rencor. Sin embargo, nunca estuve satisfecha. Constantemente criticaba sus defectos y a menudo estaba insatisfecha con él. Quejarme, criticarle e incluso resentirle se convirtió en mi segunda naturaleza. Se sentía tan natural y justificado que ni siquiera podía detectarlo yo misma. Después de más de treinta años de cultivación, me di cuenta de que no me había cultivado bien en este ámbito.
Eliminar el resentimiento y cultivar de verdad
Ahora me doy cuenta de que el resentimiento y el odio tienen su origen en el egoísmo. El egoísmo también me hizo desagradecida, no sabía cómo ser agradecida. Porque cada vez que me quejaba, en realidad era una oportunidad que Shifu me había preparado para cultivar mi corazón y mejorar. Pero en vez de aprovechar la oportunidad para mirar dentro y mejorar, me quejaba y culpaba a los demás, creando así yeli.
El libro El último objetivo del comunismo afirma: "La esencia del comunismo es un espectro maligno. Está compuesto de odio y materia degenerada de los niveles inferiores del universo. Odia y quiere destruir a la humanidad". El odio es la naturaleza del espectro malvado comunista.
Como cultivadores, somos muy conscientes del peligro del odio, es realmente aterrador. Ahora que entiendo esto, es hora de eliminarlo. Ya no puedo tolerarlo ni permitir que exista en mi campo dimensional. Debo desintegrarlo y eliminarlo. Necesito estudiar más el Fa, eliminar el resentimiento y enviar pensamientos rectos para destruirlo. Debo mantenerme vigilante ante este corazón humano de quejas y resentimiento. En el momento en que se agite, usaré inmediatamente pensamientos rectos para desintegrarlo y eliminarlo.
De hecho, el resentimiento no es el único apego humano que tengo. La vanidad, el deseo de salvar las apariencias, el miedo y muchos otros apegos humanos existen dentro de mí. Estoy agradecida por la iluminación de Shifu, que me ha despertado.
Como seres que hemos venido a obtener el Fa, todas las dificultades que soportamos son cuidadosamente organizadas por Shifu para nuestro viaje de regreso a casa. Estas son oportunidades para eliminar los apegos humanos y mejorarnos a nosotros mismos. No nos quejemos ni alberguemos odio. Que solo la gratitud y el aprecio por Shifu y Dafa permanezcan en nuestros corazones. Seamos verdaderos practicantes de Falun Dafa durante el periodo de rectificación de Fa, para que nuestro compasivo y gran Shifu tenga menos de qué preocuparse.
¡Gracias, Shifu! ¡Gracias, compañeros practicantes!
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Categoría: Mejorándose uno mismo