(Minghui.org) Soy una ama de casa de 57 años. Vivo en una aldea. Obtuve la Fa en 1996 y desde entonces practico Falun Dafa. Me gustaría compartir mis experiencias de cultivación con mis compañeros practicantes y contárselas a Shifu.
Todo está arreglado y predestinado
Entiendo por el Fa que todo lo que ocurre en la vida de una persona no es una coincidencia y sucede por una razón. Al mirar atrás en mi vida, creo que todo ha sido arreglado y predestinado.
Cuando estaba en secundaria, me gustaban las citas de personajes famosos. La cita que más me impresionó y que utilicé como guía en mi vida fue la de Pitágoras, quien dijo: «No hagas nada malo, ni en presencia de otros, ni en privado; pero, sobre todo, respétate a ti mismo». Tenía una gran autoestima y me gustaba mucho esta cita. En aquella época aún no había entrado en contacto con los complicados problemas de la sociedad, y esta cita en cierta medida, me sirvió de guía durante mis años escolares.
Después de casarme, viví con mis suegros. Me encontraba en un entorno totalmente nuevo. Me llevaba bien con ellos a nivel superficial, pero me sentía incómoda. Ahora, mirando atrás, entiendo que los tres hermanos de mi esposo y sus cónyuges eran en realidad bastante buenos y que era yo quien no sabía manejar las cosas adecuadamente. Yo era una persona modesta y nunca había trabajado en el campo. Hice todo lo posible por esforzarme en las labores agrícolas, pero era lenta y me cansaba con facilidad, lo que dañaba mi autoestima. Me costaba mucho llevar una vida normal y quería guardar las apariencias para que los demás no me menospreciaran. La vida me resultaba agotadora y difícil, y me preguntaba cuál era el propósito de mi vida. ¿Era para alcanzar la fama y la riqueza, y ser fuerte y exitosa? Me sentía agotada mentalmente. Me esforcé por encontrar respuestas a mis preguntas, pero no las encontré.
Cuando tenía 28 años y después de la cosecha de otoño enfermé. Estuve enferma durante medio año. Fue un periodo muy duro para mí y pensé mucho. Si moría, ¿tendría algún sentido todo lo que había conseguido con esfuerzo y trabajo duro? Pensé que, si seguía viva, cambiaría mi estilo de vida. Trataría a todo el mundo con amabilidad, incluso a aquellos que me habían hecho daño anteriormente.
Varios días después, mi cuñada me habló de Falun Dafa. Cuando vi la foto de Shifu en el libro, mi corazón se llenó de alegría. Sentí una iluminación en mi corazón. Siempre había sentido que me habían tratado injustamente durante mi infancia, por lo que me gustaba llorar, pero ese sentimiento desapareció en ese momento. Por primera vez me sentí alegre. Decidí practicar Falun Dafa después de leer 10 páginas del libro. Terminé el libro Zhuan Falun en tres días. Todas mis enfermedades desaparecieron. Había gastado casi 10.000 yuanes (unos 1.400 dólares estadounidenses) buscando tratamiento, pero ni los medicamentos ni los médicos podían curarme, Shifu me salvó. Más tarde me di cuenta de que todo en mi vida había sido arreglado previamente.
Una época maravillosa después de obtener el Fa
Antes de empezar a practicar Falun Dafa, era una figura trágica, como las que salen en las series de televisión. Me sentía triste y rencorosa, y lloraba por cualquier cosa. Mi suegro decía que lloraba por nada. Mi marido me pidió que no me preocupara demasiado por lo que decía mi suegro, pero también me recordó que podría perder la vista si lloraba mucho por cosas sin importancia. Los de su familia me decían cosas duras, pero eran personas amables.
Tuve mi primera prueba de xinxing después de obtener el Fa, cuando mi suegro se enfadó mucho conmigo y con mi marido. Dijo que habíamos cosechado el trigo demasiado pronto porque aún no estaba maduro, cosechamos sin pedirle permiso. Cuando mi marido y yo estábamos extendiendo el trigo en el tejado para que se secara, mi suegro nos insultó en voz alta desde la puerta principal. Mi marido no pudo soportarlo y se enfadó. Intenté consolar a mi marido y le pedí que no se lo tomara a pecho. Pensaba que, desde el punto de vista de mi suegro, se había enfadado por este incidente porque tenía ideas diferentes a las nuestras. Debíamos guardar silencio y no discutir con él, en un rato se le pasaría. No esperaba estar tan tranquila y tomármelo tan a la ligera, como si sus insultos no tuvieran nada que ver conmigo.
Las cosas cambiaron cuando mantuve mi xinxing. Mi cuñado mayor, convenció a mi suegro para que entrara en la casa y habló con él. Ese año, solo mi familia y la familia de mi tercer cuñado mayor habían plantado trigo temprano en el campo. Como mi familia había cosechado el trigo temprano, no sufrió daños por los fuertes vientos. Cosechamos el trigo con la cosechadora y luego plantamos col china. La familia de mi tercer cuñado no cosechó pronto y el trigo cayó durante los fuertes vientos. Tuvieron que cosecharlo con hoces y no tuvieron tiempo de plantar col china. Cosechamos más trigo que ellos y luego vendimos la col china por más de 3.000 yuanes (unos 420 dólares estadounidenses). Sabía que fuimos afortunados porque seguía los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.
Mirando atrás, me di cuenta de que debía estar agradecida a mi suegro, porque me había ayudado a eliminar algunas sustancias nocivas que se habían acumulado en mi cuerpo y me había ayudado a elevar mi nivel. Gracias, Shifu, por su arreglo y por su estímulo. Estaba libre de enfermedades y me sentía feliz porque practicaba Falun Dafa. No me sentía cansada cuando trabajaba en el campo. Fue una época preciosa y maravillosa de mi vida.
Decidida a cultivarme a pesar de la persecución
La buena época terminó el 20 de julio de 1999, cuando comenzó la persecución a Falun Dafa. Las mentiras maliciosas, las calumnias y las acusaciones falsas contra Falun Dafa por parte de la maquinaria propagandística del Partido Comunista Chino (PCCh) envenenaron a innumerables personas. Excepto mi marido, todos en mi familia y amigos se vieron afectados por la campaña de desprestigio.
Mi suegro había vivido muchos de los movimientos políticos del PCCh. Lo habían obligado a alistarse en el ejército durante la guerra. Lo persiguieron durante la Revolución Cultural. Sabía lo crueles y famosos que eran los métodos de tortura del PCCh. Tenía miedo de que me hicieran daño y decía que la gente común nunca podría ganar al PCCh y me pidió que dejara Falun Dafa. Mi cuñada mayor, que me había presentado Falun Dafa, y mi segundo cuñado intentaron persuadirme para que renunciara. Les dije: «Entiendo vuestros sentimientos. Tienen miedo de que me persigan. Pero saben que sufrí mucho cuando estaba enferma y los médicos no podían curar mis enfermedades, a pesar de que gasté una fortuna en facturas médicas. Sin embargo, no he gastado ni un céntimo y me he recuperado de mis enfermedades practicando Falun Dafa. Sabemos quién tiene razón y quién no, quién es bueno y quién es malo. No debemos decir ni hacer cosas que van en contra de nuestra conciencia solo porque tengamos miedo a la persecución. ¿Quieren que sea ese tipo de persona? Nunca traicionaré a Shifu ni a Falun Dafa, que me salvaron la vida. Nunca me convertiré en una persona desagradecida».
Al ver que estaba tan decidida a cultivarme, ya no me forzaron a renunciar a Falun Dafa, pero estaban preocupados por mí. Desde entonces, todos ellos han conocido la verdad y han renunciado al PCCh.
Lloré cuando la televisión transmitió propaganda y mentiras sobre Falun Dafa. Sentí que mi corazón sangraba. Escribí diez páginas para desmentir las mentiras de la televisión. Al final, escribí el poema de Shifu Sin existencia, de Hong Yin, para animarme.
“Vivir sin expectativas,
morir sin arrepentimientos;
extinguiendo todo pensamiento excesivo,
cultivar el fo no es difícil” (Sin existencia, Hong Yin).
Me sentí aliviada cuando acabé de escribir. Si alguien intentaba pedirme que renunciara a Falun Dafa, le mostraría lo que había escrito. Pero nadie se atrevió a pedirme que renunciara a Falun Dafa nuevamente. Más tarde supe que la comisaría local había acosado a más de 30 practicantes de Falun Dafa en mi pueblo y había intentado obligarlos a renunciar a la práctica, pero a mí no me acosaron. Entiendo por el Fa que en ese momento había cumplido con los requisitos del Fa en mi nivel, por lo que superé la prueba y la policía no vino a buscarme.
Agradeciendo a Shifu su arreglo compasivo
Me enteré de que solo un practicante y su suegra no abandonaron la cultivación en mi aldea. Rara vez nos comunicábamos porque en ese momento no nos conocíamos mucho. No conocía a ningún practicante fuera de mi aldea y descuidé mi cultivación. En ese momento no tenía computadora. De vez en cuando me encontraba con practicantes de otras zonas y ellos me animaban, entonces cultivaba diligentemente durante un tiempo antes de volver a descuidarme. Cuando volvía a encontrarme con otro practicante, cultivaba diligentemente durante un tiempo y luego volvía a descuidarme. Me cultivaba de forma intermitente. No seguía el progreso de la rectificación del Fa, por lo que sabía que estaba muy atrasada.
Un día, durante un sueño, me encontré perdida y no podía encontrar el camino a casa. Me di cuenta de que no había estudiado el Fa, ni practicado los ejercicios, ni hecho las tres cosas, y estaba perdida en la sociedad actual. ¿Cómo iba a encontrar el camino a mi hogar verdadero? En mi sueño Shifu me dio la pista, debía cultivarme diligentemente.
Al tercer día después de tener este sueño, mi prima Lan, con la que no había tenido contacto durante mucho tiempo, vino a visitarme con otra practicante. Después de enterarse de la situación en mi zona, compró todo el equipo, incluyendo una grapadora y grapas, para hacer materiales de aclaración de la verdad. En ese momento yo ni siquiera había visto una computadora, y mucho menos sabía cómo usarla. Lan me enseñó desde lo más básico, yo, ni siquiera sabía encontrar el cursor. Me enseñaron con mucha paciencia hasta que pude manejar mi propio sitio de producción de materiales. Aprendí con seriedad. Cada vez que les daba las gracias, me decían: «Esto es una disposición de Shifu, debemos darle las gracias a Él».
¡Gracias, Shifu, por su compasiva ayuda y por no rendirse conmigo! ¡Gracias, practicantes, por su ayuda desinteresada!
Cultivándome genuinamente y cumpliendo mi voto prehistórico
Después de conseguir una computadora pude leer los artículos del sitio web Minghui. Vi las diferencias en mi cultivación en comparación con otros practicantes. Me arrepentí de haber desperdiciado tanto tiempo precioso y me di cuenta de que la razón por la que me había vuelto perezosa era que no estudiaba mucho el Fa y no lo entendía racionalmente, sino que lo entendía emocionalmente, al agradecerle a Shifu que me hubiera curado mis enfermedades. Al estudiar el Fa constantemente, me di cuenta de que estudiar bien el Fa y cultivarme bien era la base para aclarar la verdad a las personas, y salvarlas era mi voto prehistórico.
Al principio, repartía los materiales para aclarar la verdad en los pueblos cercanos con otros practicantes, a pie o en bicicleta. Más tarde, utilizamos una motocicleta para desplazarnos a pueblos más lejanos. Finalmente, cuando un practicante tuvo un coche, tres de nosotros distribuimos materiales en aldeas situados a una distancia de hasta 30 millas (Unos 50 Kilómetros). Gracias a la disposición y protección de Shifu, otros practicantes siempre acudían a ayudarnos cuando lo necesitábamos. Cooperábamos bien y salvábamos a los seres conscientes de nuestras zonas. Antes de que la pandemia de COVID-19 llegara a nuestra zona, cinco de nosotros aclaramos la verdad en persona a casi todas las personas de las aldeas de nuestro municipio. Muchos de ellos aprendieron la verdad y se salvaron. Aunque en los últimos años ha habido muchos desastres naturales, las aldeas cercanas a nosotros no se vieron afectadas. Las personas de esas aldeas fueron bendecidas después de conocer la verdad. Los practicantes y las personas de allí deberían agradecer a Shifu su compasión y salvación.
Mientras aclaraba la verdad y salvaba a los seres conscientes, era como los monjes que vagan por el mundo y se encuentran con todo tipo de personas y cosas. Cuando salí a aclarar la verdad a la gente cara a cara, muchos de mis apegos humanos y nociones quedaron al descubierto, tenía que dejarlos ir. Me gustaría compartir algunas de esas historias aquí.
Superando el miedo a los perros
Desde que era niña, tenía miedo de los perros. No me atrevía a salir por la noche. Una noche, un perro encadenado saltó hacia mí con tanta fuerza que arrancó del suelo la estaca a la que estaba atado y me empujó contra una pared. Estaba tan asustada que lloré, pero no me mordió.
En otra ocasión, visité una casa y cuando se abrió la puerta, un gran perro negro salió corriendo. Me agaché y extendí la mano para apartarlo, entonces mi pulgar entró accidentalmente en su boca, pero no me mordió. Me asusté tanto que lloré.
Una noche tranquila fui a ver a una practicante por mi cuenta. Tres perros grandes, que parecían lobos, me ladraron y luego corrieron en fila como locos hacia mí. No tuve tiempo de sentir miedo, los miré con calma y los tres perros parecieron entender mi orden y huyeron. En ese momento, cuatro palabras chinas pasaron por mi mente: «Los ojos divinos brillan como un rayo». Shifu me protege todo el tiempo y me ayudó a deshacerme del miedo. Después de ese incidente, ya no tuve miedo de los perros.
Mi primo tiene un perro grande y negro. Cada vez que íbamos a su casa, ladraba ferozmente a mi marido e intentaba morderlo. Pero a mí me movía la cola, a todos les parecía extraño. Cuando dejé de temer a los perros y sentí compasión por ellos, entonces mis apegos y nociones preconcebidas dejaron de intimidarme cuando salía a aclarar la verdad a la gente. Es cierto que todos los seres tienen conciencia.
Dejando atrás el miedo a quedar mal
No me gusta que me critiquen ni quedar mal y me gusta que me digan cosas agradables. Un día me encontré con un anciano de aspecto saludable y cordial en una aldea. Era la primera casa a la que iba a aclarar la verdad. Nada más empezar a hablar con él, me dijo que yo estaba en contra del PCCh, me insultó en voz alta, no me dejó hablar y me dijo que era el antiguo secretario del Partido del pueblo. Su nuera se disculpó conmigo y me dijo que él no estaba de buen humor y me pidió que lo perdonara. Me sentí incómoda en mi corazón y casi lloré después de salir de su casa. Intenté cambiar mi mentalidad. Pensándolo bien, él me estaba ayudando a deshacerme de mis apegos y a mejorar mi xinxing, por lo que era mejor darle las gracias. Después de tener este pensamiento, no sentí ningún resentimiento. Me sentí tranquila y compasiva.
Aclarando la verdad a grandes grupos de personas
Me daba miedo aclarar la verdad a mucha gente a la vez. A menudo me encontraba con mucha gente en la aldea durante el invierno, cuando no había mucho trabajo en el campo. Los aldeanos jugaban al Májiàng con muchos espectadores o charlaban sentados en los bancos con calefacción. Un día, una mujer después de que le aclaré la verdad, me dijo que había mucha gente frente a la tienda de la aldea y dijo que me llevaría allí. En ese momento sentí mucho miedo. Pero me pregunté por qué había ido allí, entonces decidí seguirla. Le rogué a Shifu que me fortaleciera y me diera sabiduría. Como resultado, sentí que tenía la mente clara cuando hablaba con ellos. Ocho personas aceptaron renunciar al PCCh. Me vi empujada a desempeñar el papel principal de aclarar la verdad a la gente. Shifu me protegió y me entrenó, y me dio la oportunidad de establecer mi propia poderosa virtud.
Desde entonces, no he vuelto a tener miedo de estar delante de mucha gente. Pude aclarar la verdad a muchas personas con calma y ellas me escucharon en silencio y con educación. En una ocasión, aclaré la verdad a 12 personas. El propietario de la casa me invitó a sentarme en una silla y pidió al resto de personas que estaban en la casa que me escucharan en silencio, nadie habló. Todos me escucharon con atención, y Todos aceptaron renunciar al PCCh utilizando un alias. Shifu lo dispuso todo para mí, todo fue obra suya.
Los seres conscientes se vuelven amigables
A medida que fui dejando atrás mis apegos y nociones humanas, descubrí que los seres conscientes se volvían amigables. Ya fueran hombres, mujeres, ancianos o jóvenes, podía hablar con ellos sin ningún problema. Un día, cerca del Año Nuevo Chino, fui a aclarar la verdad a un pueblo que casualmente era día de mercado y había mucha gente en el mercado. Cuatro practicantes repartían calendarios de mesa y carteles de Año Nuevo y, al mismo tiempo, aclaraban la verdad a la gente que nos escuchaban felices, sin ningún temor, como si nunca hubieran oído hablar de la persecución a Falun Dafa. Convencí a más de 50 personas para que renunciaran al PCCh. Durante ese día los otros practicantes también lograron que más personas de lo habitual renunciaran al PCCh.
Shifu me cuida todo el tiempo
Shifu me cuida todo el tiempo y eso me quedó claro durante un pequeño incidente. Un día de invierno, después de hablar con mucha gente sobre Falun Dafa y la persecución, sentí sed. No llevaba dinero y no podía comprar nada para beber, entonces llegué a una pequeña cabaña de barro. Tan pronto como entré, una hermosa señora de unos cuarenta años me entregó un vaso blanco con agua y me dijo: «Debes de tener mucha sed. Por favor, bebe». Tenía mucha sed y le di las gracias y me invitó a pasar a la habitación. Su compañera de clase también estaba allí. Hablamos como viejas amigas y cantaron canciones. Yo también les canté una canción de Falun Dafa, se pusieron muy contentas, la grabaron en vídeo y dijeron que la guardarían como recuerdo. Me escucharon con atención y renunciaron el PCCh de verdad, se salvaron. Me fui de allí feliz.
Ha habido muchas historias conmovedoras mientras aclarábamos la verdad a la gente. ¡Yo y las personas mundanas agradecemos a Shifu su gracia salvadora!
Comentarios finales
A los 28 años Shifu me salvó cuando estaba muy enferma. Mi vida ha sido forjada por Falun Dafa durante mi cultivación. Soy muy afortunada de haberme convertido en una de las innumerables personas que se han beneficiado de la práctica de Falun Dafa. Todas las personas en este mundo tienen la oportunidad de ser salvadas y obtener el Fa, pero muchas personas han escuchado las mentiras del PCCh o se han perdido en este mundo de fama, intereses personales y emociones. No conocen el verdadero propósito de venir a esta tierra y algunos ya han perdido o perderán la oportunidad de ser salvados pero la rectificación del Fa no ha terminado. Realmente espero que yo, mis compañeros practicantes y la gente del mundo atesoremos esta preciosa oportunidad, actuemos bien y discernamos el bien del mal. Somos afortunados de tener cuerpos humanos en esta vida y de haber encontrado al Shifu que difunde el Fa y salva a los seres conscientes en este mundo. Nunca volveremos a tener una oportunidad así. Shifu está forjando nuestras vidas, si perdemos esta oportunidad lo lamentaremos para siempre.
¡Gracias, Shifu!
¡Gracias, compañeros practicantes!
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