(Minghui.org) 

¡Saludos, venerable Shifu! ¡Saludos, compañeros practicantes!

Soy practicante vietnamita de Falun Dafa y vivo y trabajo en Finlandia. Comencé a practicar Falun Dafa en 2019. Aunque mi estado de cultivación a veces es bueno y a veces no, Shifu me guía con compasión y me aconseja. Me gustaría compartir mis experiencias recientes de cultivación con ustedes.

Esforzándome por encontrar un trabajo estable

Le pedí a Shifu que me consiguiera un trabajo después de graduarme de la universidad en 2021 para tener la estabilidad financiera necesaria para hacer bien las tres cosas. Pronto me contactó una importante empresa financiera y contable de Finlandia y me dijeron que me habían contratado. El salario era bueno. Le di las gracias a Shifu de corazón. Anteriormente estuve desempleada durante bastante tiempo, así que no pude participar en actividades locales para dar a conocer Falun Dafa y hablar de la persecución.

Más tarde me di cuenta de mi apego a la ostentación y a la búsqueda de fama e intereses personales. Me sentía excepcional porque una chica asiática como yo podía conseguir un puesto bien remunerado entre la élite de este país del norte de Europa. Sentí que esto era similar a lo que Shifu hablaba en Zhuan Falun sobre la historia de los discípulos de Shakya Muni comparando sus cuencos de oro y jade. Comprendí que cada practicante de Falun Dafa vagaba por este mundo como un monje. En cierto sentido, todos mendigan comida mediante el trabajo y el esfuerzo. Este es nuestro entorno de cultivación.

Finalmente comprendí desde otra perspectiva que el trabajo laboral y el trabajo administrativo son formas diferentes de "tazones". Los practicantes no deberían buscar un "tazón" más atractivo.

Me di cuenta de que mi apego a la fama y mi interés personal crecieron cuando otros inmigrantes expresaron su admiración por mí por encontrar trabajo en una empresa dominada por la población local. Me pregunté: " Shifu me consiguió este trabajo y estabilizó mi situación financiera para que pueda hacer las tres cosas. ¿Las he hecho bien?". Hay un dicho que dice: "Atribuirse méritos que no son propios". Por compasión, Shifu me consiguió este trabajo. ¡Cómo me atrevo a pensar que conseguí el trabajo gracias a mi propio esfuerzo! Le falté el respeto a Shifu. Me quedé impactada al darme cuenta de esto.

En menos de un año, mi trabajo bien remunerado mostró su lado más desagradable. Cada vez que me asignaban un gran proyecto financiero, tenía que trabajar sin descanso durante dos o tres semanas. A veces, tenía que quedarme despierta toda la noche para terminar una tarea. Incluso trabajaba mientras comía para completar los informes financieros. Casi no tenía tiempo para hacer las tres cosas y no tenía tiempo para participar en las actividades locales de aclaración de la verdad los sábados. Debatía entre mi trabajo y los proyectos de aclaración de la verdad porque las tareas en el trabajo no dejaban de llegar como un tsunami. No podía concentrarme en nada y me sentía agotada. Poco a poco me di cuenta de que estaba atrapada y me sentía agotada trabajando de 12 a 14 horas al día.

Sentía que algo andaba mal en mi situación, pero carecía de suficientes pensamientos rectos para negar lo que parecía una persecución de las viejas fuerzas. Creía que, si hacía bien el trabajo, estaba validando el Fa ante mis compañeros practicantes. Apretaba los dientes para completar lo que parecía un trabajo interminable. En realidad, me estaba validando a mí misma, pero usaba la excusa de que estaba validando el Fa. Al mirar hacia dentro, descubrí que mi punto de partida era que mis compañeros practicantes me elogiaran, respetaran y admiraran. Esto era un apego a la búsqueda de fama e interés personal.

Mi intención impura, naturalmente, resultó en un mal resultado. Mi gerente me informó que no recibiría mi bono anual. Era cuantioso y yo era la única de mi equipo que no lo recibiría. Me quedé sorprendida. Necesitaba apoyar económicamente a mi familia en Vietnam y cuidar de mi madre. Mi hermano iba a la universidad y yo contribuí a pagarlo. La noticia me atravesó el corazón como una espada. Pero no atravesó al «yo» real, sino al «yo» falso que buscaba la fama y el interés personal.

Me dije a mí misma que todo lo que les pasa a los practicantes es bueno. Lo vi con buenos ojos y le agradecí a Shifu por la prueba. Sin embargo, me sentía apesadumbrada y deprimida en el trabajo.

Sentía resentimiento en mi corazón y que mi jefe me presionaba para que renunciara porque la bonificación era el motor de los empleados que trabajan de 12 a 14 horas diarias. No podía concentrarme al leer el Fa. Me di cuenta de que mi resentimiento por la asignación de la bonificación era como la historia sobre la asignación de apartamentos que menciona Shifu en Zhuan Falun.

Seguía sin tener pensamientos rectos después de experimentar estas dificultades. Caí en la mentalidad de análisis y crítica, que era mi hábito laboral. Decidí buscar un nuevo trabajo. Viví cinco meses difíciles. Me rechazaron repetidamente después de las primeras entrevistas. Decidí que la economía en Finlandia no era buena, así que los extranjeros debían tener dificultades para encontrar trabajo.

El Shifu dijo:

“Decimos que lo bueno o lo malo surgen de un pensamiento de la persona, y la diferencia de este pensamiento también trae distintas consecuencias”. (Cuarta lección, Zhuan Falun)

Si pensara que algo es difícil de hacer, mi pensamiento determinaría el resultado.

Una vez más le pedí ayuda a Shifu. Mi trabajo actual me absorbía demasiado tiempo y esperaba encontrar otro para tener más tiempo para los proyectos de Dafa. Pensé que mi punto de partida era correcto, pero no recibí buenas noticias en los meses siguientes. Reprobé la última ronda de entrevistas con un banco.

Después del desfile en Atenas, les conté a los demás practicantes mi situación y, mientras hablábamos, me di cuenta de muchos de mis problemas. Intenté identificar mis apegos y deshacerme del apego fundamental. Descubrí que mi corazón era menos puro que cuando le pedí ayuda a Shifu anteriormente. Intenté ocultar mi apego al dinero. No quería trabajar en un empleo de bajos ingresos ni realizar trabajos manuales. Al mirar hacia adentro más profundamente, descubrí que quería buscar un nuevo empleo para escapar de mis tribulaciones laborales, pues sentía que me maltrataban. Tenía miedo al fracaso. Me asombro este descubrimiento. Quería seguir mi propio camino, como lo hacen las viejas fuerzas. Estaba siguiendo las nociones del viejo cosmos, que estaba a punto de disolverse. No me rectifiqué en el Fa.

Estos son mis entendimientos recientes sobre el tema de creer en Shifu y en el Fa. Así como un cultivador no debe ser exigente con la comida, yo no debo serlo con mi trabajo. Como quería hacer mis propios arreglos, le falté el respeto a Shifu. Me sentí profundamente arrepentida y le pedí perdón a Shifu.

Me di cuenta de que las viejas fuerzas querían hundirme en el trabajo para que no tuviera salud física ni mental para participar en los proyectos de Dafa. Esto era una forma de persecución. Querían robarme el tiempo mientras yo lo aceptaba pasivamente, e incluso pensé que debía soportarlo.

Diez días después de haber comprendido esto, recibí una llamada de una gran empresa. Conseguí un trabajo con mejor sueldo y horario normal. ¡Fue un milagro! La lenta y angustiosa espera había terminado. Era, en efecto, como dijo Shifu: «Si de veras puedes llevarlo a cabo, descubrirás realmente que, ¡tras el verde oscuro del sauce, se hallan resplandecientes flores y otra nueva aldea!». (Novena Lección, Zhuan Falun)

Cuando renuncié, expresé mi sincero agradecimiento a todos mis superiores y les dije que este trabajo bien remunerado me permitía viajar por todo el mundo para hablar en nombre de los practicantes de Falun Dafa perseguidos en China. Les dije que recordaría este trabajo para siempre.

Tras pasar por esta adversidad, me sentí alegre y compasiva con quienes me habían hecho daño. Fue una demostración de milagros que difícilmente podría describir con palabras, gracias a la compasiva protección y salvación de Shifu.

Aprendí esta lección después de pasar por un gran desvío. De ahora en adelante, consideraré como persecución todo lo que me impida hacer las tres cosas. Negaré estos arreglos y no los soportaré pasivamente ni pensaré que debo soportarlos. Solo recorreré el camino que Shifu dispuso para mí. Debo creer en Shifu y en los principios de Dafa.

Consejos compasivos de Shifu

Todos los días, recitaba o escribía al menos una frase en chino de Zhuan Falun con otros practicantes vietnamitas. El vietnamita es similar al chino. Adquirí muchas nuevas perspectivas de Dafa al recitar Zhuan Falun en chino.

Un día, mientras cortaba carne con un cuchillo afilado, me clavó profundamente el dedo. No tuve miedo ni sentí dolor. Pero mi esposo estaba aterrorizado. Me pregunté si tenía malos pensamientos o algún problema de cultivación; debía corregirlos de inmediato.

Descubrí la raíz de mi problema. El cuchillo afilado me cortó, lo que me recordó que debía pasar la prueba de la lujuria y el deseo. En vietnamita, "afilado" y "lujuria y deseo" son la misma palabra. Hay un dicho: "El alcohol obsesiona a la gente con el sexo; el sexo engaña a la gente" y "El sexo actúa como un cuchillo de acero que corta los huesos".

Me quedé impactada pero sabía que Shifu me estaba recordando que debía enfrentar este apego que había evitado y que no tenía el coraje de superar.

Mis padres tuvieron aventuras amorosas cuando era niña, y crecí en la distorsionada sociedad comunista de Vietnam. Anhelaba escapar de la realidad y ansiaba un amor hermoso. Pensaba que un matrimonio feliz sería el pilar de mi vida. La fama, el interés personal y el sentimentalismo están conectados. No quería seguir el camino de mis padres e hice todo lo posible por mantener un matrimonio feliz. Tenía miedo de ser una fracasada y de ser menospreciada por mi familia y la sociedad.

De pequeña, leía novelas y veía muchas series coreanas sobre chicas jóvenes que encontraban buenos maridos y tenían un final feliz tras pasar por momentos difíciles. No me di cuenta de que todo eso me estaba haciendo daño hasta que leí Zhuan Falun.

Cuando cocinaba, sentía que la comida no sabía bien si usaba menos cebolla, jengibre o ajo. Pero al usar más de estos, comía más carne. De igual manera, todo lo que es "sabroso" en la vida es "hun" y debería evitarse.

Los vietnamitas también usan las palabras "comer carne" y "vegetariano" para referirse a la relación entre marido y mujer. No habría tenido este profundo apego a un matrimonio feliz si no hubiera visto esas telenovelas románticas ni leído novelas. La carne en sí no es tan sabrosa; son las cebollas, el jengibre y el ajo los que la hacen atractiva. Es similar a la relación entre esposo y esposa. Esta relación debería ser ligera y contenida. Pero estas historias románticas engañan a la gente, que cree que los sentimientos entre un hombre y una mujer lleva a vivir felices para siempre. Las hermosas actrices aumentaron mi apego a la ropa atractiva y mi deseo de comprar más. Estas cosas son muy peligrosas. Finalmente, comprendí que la razón por la que el cuchillo me cortó el dedo tan profundamente ese día fue porque estuve engañada durante tanto tiempo. No lo habría visto con claridad si esto no hubiera sucedido.

No había prestado mucha atención a una función de Shen Yun: "La historia del joven de la aldea y el hada", porque este tipo de historias eran comunes en Vietnam. Pero me impresionó la Reina Madre. La gente común podría pensar que era mala porque envió guerreros celestiales para detener la boda y recuperar al hada. Pero entendí por qué lo hizo. Le dijo al joven con seriedad, pero con compasión: "Si quieres volver a verla, debes pasar la prueba, superarte y cultivarte hasta ese nivel".

Vi la función tres veces y recibí el mismo mensaje. El joven fue tragado por el mar, igual que los practicantes de Falun Dafa que enfrentan la brutal persecución. Pero fue salvado por el Creador y caminó hacia el hada en el puente construido por urracas celestiales. Finalmente vi un amor y una compasión de un nivel superior, mucho más elevado que el amor entre un hombre y una mujer.

Tuve otra comprensión a través de esta actuación. Cuando el joven del pueblo vio al hada ser llamada de regreso al Cielo, fue como los practicantes de Falun Dafa que vieron a sus familiares fallecidos, quienes permanecieron en dimensiones diferentes. No pudieron comunicarse entre sí porque los seres humanos y los seres divinos no pueden estar juntos. Cuando vi al hada observar con ansiedad a su esposo luchar en las enormes olas, comprendí que, aunque sufrimos inmensas dificultades en el mundo humano, nuestros familiares en el Cielo están preocupados por si podremos superar las pruebas y regresar a nuestros hogares originales. También comprendí que debemos tener una fuerza de voluntad más fuerte que el miedo a perder la buena vida en el mundo humano.

Aunque el corte del cuchillo fue muy doloroso, estuve muy agradecida a Shifu por darme la pista y permitirme cultivar diligentemente.

Mientras recitaba Zhuan Falun, un pasaje me conmovió profundamente. Se trataba de la anciana que fue arrastrada por un auto durante más de diez metros. Comprendí que no era tan sencillo. Inmediatamente pensé en el tráfico descontrolado de mi ciudad natal. Ese auto a alta velocidad era como los deseos y la lujuria que pueden "arrastrar nuestra ropa" y avanzar a toda velocidad, arrastrándonos y haciéndonos caer. Desde la perspectiva de la cultivación, la "ropa" es nuestro cuerpo humano. Este incidente ocurrió cuando ella se dirigía al lugar para escuchar las conferencias de Shifu.

Me dolía la espalda en esa época. Me preguntaba: "En los días que no iba al estudio del Fa, ¿qué "coches" me arrastraban? ¿Qué tipo de apegos me arrastraban? ¿Será el apego a la comodidad? ¿La pereza? ¿O serán conflictos entre practicantes?"

Cayó al suelo como les ocurre a los practicantes cuando cometen errores. Este pasaje me permitió comprender qué tipo de pensamientos rectos debe tener un practicante. La estudiante se levantó y dijo: «No hay problema, váyanse». Sus palabras eran sencillas, pero demostraban sus firmes pensamientos rectos. Incluso agarró a su esposo y caminaron hasta el lugar.

Se tradujo como "confiar en su esposo" en las versiones vietnamita e inglesa de Zhuan Falun. En la versión china es "arrastró a su esposo". Simplemente experimentó la prueba de la vida y la muerte. No se quejó del conductor, ni de su esposo, ni de nadie. Arrastró a su esposo hasta el lugar de la conferencia del Fa.

Finalmente entendí por qué Shifu se alegró tanto de escuchar su historia. Este era el estado de cultivación que un practicante debería tener. Ahora, cuando tengo una prueba de xinxing o fracaso en pasar una prueba, me digo a mí misma que no debería dejarme arrastrar por "esos autos" (mis apegos) y simplemente quedarme tirada en el suelo. Debo levantarme de inmediato y cultivarme.

Cultivando el habla

Después de empezar a practicar Falun Dafa, me di cuenta de que no cultivaba bien el habla. Hablaba demasiado, confrontaba y no consideraba los sentimientos de los demás. Creía ser "honesta" y decía lo que pensaba.

Shifu nos contó la historia de Hua Tuo en Zhuan Falun. Entendí que Hua Tuo era un médico excepcional, pero Cao Cao no le creyó. Un día me pregunté: «Hay tantas historias de los Tres Reinos, ¿por qué Shifu solo mencionó esta historia en Zhuan Falun?».

Me di cuenta de que Hua Tuo trató a Cao Cao por su enfermedad, igual que nosotros aclaramos la verdad a las personas para salvarlas. Hua Tuo utilizó su poder divino. Por muy capaces que seamos, debemos cultivar nuestra habla. Hua Tuo podía ver claramente la causa raíz de la enfermedad de Cao Cao, pero no tuvo en cuenta si Cao Cao podría aceptarlo si se lo decía.

Pensé que estaba siendo sincera, pero me di cuenta de que no podía hablar con naturalidad. Si mi forma de hablar no se ajustaba a los principios del Fa, podría herir a seres conscientes y a mí misma, tal como Cao Cao murió de la enfermedad y Hua Tuo murió en prisión. Si no cultivamos nuestro habla y no aclaramos la verdad adecuadamente, podríamos ser perseguidos. Es muy peligroso. Debemos considerar los sentimientos de los demás al hablar.

Estas son mis experiencias de cultivación. Por favor, señalen cualquier cosa que no esté de acuerdo con el Fa.

¡Gracias, gran y compasivo Shifu! ¡Gracias, compañeros practicantes, por escuchar!

(Presentado en la Conferencia de Intercambio de Experiencias de Falun Dafa de Finlandia 2025)