(Minghui.org) Soy un practicante de Falun Dafa y tengo cinco años y medio. Me gustaría hacer una reverencia a Shifu. Escucho a Shifu y trato de ser una buena persona según los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia.

Estudio el Fa con mi abuela materna. Desde que nací, cuando ella me cuidaba me leía el Fa. Ella me contó que, poco después de nacer, cuando lloraba, me leía el Fa y yo empezaba a sonreír. Esbozaba una sonrisa de felicidad.

Cuando tenía tres o cuatro años, fui con mi abuela a repartir materiales para esclarecer la verdad en edificios altos. Colgué folletos en las manijas de las puertas de los apartamentos. Como los folletos estaban en bolsas pequeñas, eran muy fáciles de colgar. Mi abuela decía que los colgaba muy rápido. Bajaba yo solo las escaleras y los distribuía en cada piso. A veces, la abuela me bajaba en brazos, ya que en aquella época era pequeño. Ahora soy más grande y no necesito que la abuela me lleve. Bajo yo solo las escaleras y repartimos los materiales puerta por puerta en cada piso.

A veces, la abuela y yo vamos a las zonas rurales a dar materiales para aclarar la verdad. Corro a cada casa para entregarles los materiales, para que cada persona pueda entender la verdad y ser salvada. Corro muy rápido. La abuela y yo estamos muy felices de trabajar para salvar a la gente.

Cuando estaba en el primer y segundo año de preescolar, obtuve 15 certificados de reconocimiento y una medalla, incluyendo un premio por la asistencia perfecta, el campeonato de jogging matutino y un premio por el equipo de competición de Go. Todos decían que era un niño sano. Estaba muy feliz, porque sabía que era gracias a haber aprendido Dafa con mi abuela.

En mi clase de preescolar hay un total de 32 alumnos. Durante la pandemia de COVID, la clase solo tenía siete u ocho niños, y yo era uno de ellos. No falté ni un solo día al colegio. Solo dos personas obtuvieron el premio a la asistencia perfecta, y yo fui uno de ellos. Todo esto fue gracias a que Shifu me protegió para que pudiera crecer sano.

Todos los lunes nuestra clase tiene que ponerse en fila para ver la ceremonia de izamiento de la bandera [comunista china] . No quiero ir, pero tengo que hacerlo. Así que recito las dos frases: «Falun Dafa es bueno y Verdad-Benevolencia-Tolerancia es bueno». A veces mi maestro me pide que vaya a ver el izamiento de la bandera. Le digo que no voy a ir, pero el maestro sigue pidiéndome que vaya. Entonces insisto en que no voy a ir y recito las dos frases. El maestro ya no me obliga a ir, así que he pasado la prueba.

Una vez, mi mamá y mi papá empezaron a discutir mientras hablaban. Le dije a mi mamá: «No te enfades. Si te enfadas, es que te ha engañado un demonio. Enfadarse es malo para la salud». Mi mamá sonrió y dejó de estar enfadada.

En otra ocasión, mamá me habló en voz alta. Le dije con una sonrisa: «Mamá, me estás dando virtud». Mamá me miró sorprendida. Sonrió y dijo: «Tu coeficiente intelectual es muy alto y eres muy decidido. Ni siquiera los adultos pueden lograr eso».

También hay ocasiones en las que no me porto bien. Me gusta jugar con juguetes. Mamá ya me ha comprado muchos juguetes, pero sigo queriendo más. En el futuro, jugaré menos con mis juguetes, estudiaré bien y seré capaz de leer Zhuan Falun de forma autónoma lo antes posible.

¡Gracias, Shifu, por ayudarme a superar las tribulaciones!