(Minghui.org) Una mañana de junio del pasado año, escuché un fuerte golpe en la puerta de la casa mientras estaba enviando pensamientos rectos. La puerta exterior estaba abierta pero la puerta de la mosquitera estaba cerrada. Sin embargo, a través de ella pude ver a una pareja de policías. Uno de ellos me dijo que venían de la comisaría de policía y querían saber si aún practicaba Falun Dafa.

Les respondí: “Falun Dafa enseña a la gente a ser amable. No está en la lista de sectas publicada por el Ministerio de Seguridad Pública. Soy una ciudadana china legal y tengo derecho a practicar mi creencia espiritual, como oficial de policía debe seguir la ley”.

El policía me enseñó una fotografía mía que tenía en su móvil. Me dijo que había sido denunciada por repartir folletos de Falun Dafa en el autobús. Tenían órdenes del Equipo de Seguridad Nacional de investigar el caso. Soy practicante de Falun Dafa y sólo respondo a los arreglos del Maestro Li. Los policías me amenazaron con volver para investigar el caso más a fondo. No me moví.

Superando obstáculos para esclarecer la verdad

Desde el comienzo del brote de la pandemia de COVID 19 en Shanghai, todos tenemos que escanear nuestro código en el móvil para verificar nuestra identidad. No tengo movil, así que rara vez tomo el autobús cuando voy a aclarar la verdad sobre la persecución. La fotografía que me mostró el policía, podía haber sido tomada de un monitor cuando subí al autobús un día que no había repartido materiales. Me percaté que el policía me estaba tendiendo una trampa. Incluso si hubiera repartido materiales, estaba haciendo lo más recto al explicar a la gente la verdad sobre la persecución.

Al reflexionar sobre mi reciente estado de cultivación, a menudo me sentía somnolienta y no podía mantener mi palma recta al enviar pensamientos rectos. Otra practicante llamada Jing me lo comentó varias veces amablemente. En la superficie, parecía que había incrementado el tiempo de práctica. En realidad, los factores negativos en mi dimensión estaban interfiriendo en mi capacidad de asimilar los principios del Fa y en mi mejoramiento.

Hace un tiempo, una practicante de otra zona vino a nuestro grupo de estudio del Fa y nos contó su experiencia. Hacía unos años que le había crecido un nódulo en el pecho y recientemente había comenzado a sangrar y a supurar. Fue al hospital para que le extrajeran el pus, pero el examen concluyó que tenía cáncer y que había que extirparlo. Su familia la presionó para que se operara. Ella dudó y quiso conocer la opinión de otros practicantes.

Le dimos varios consejos. Jing señaló algunos de los apegos de la practicante. Pero yo tuve algunos pensamientos negativos sobre Jing, sentía que ella solo miraba los apegos de los demás, pero no intentaba buscar los suyos. Sabía que este pensamiento no estaba en el Fa.

Jing llevaba mucho tiempo sufriendo de yeli de enfermedad. Creí que ella debía mirar hacia adentro. Como compañera practicante, tenía la responsabilidad de señalar sus apegos. Antes de eso, no pude ver los arreglos de las viejas fuerzas y no veía la brecha entre Jing y yo. Por lo que tuve muchas interferencias cuando leía el Fa y cuando enviaba pensamientos rectos. Cada vez que leía el Fa en casa de Jing, siempre cometía errores añadiendo u omitiendo palabras. No me ocurría eso cuando leía el Fa en casa de otros practicantes.

Las relaciones predestinadas entre practicantes fueron arregladas por el Maestro hace mucho tiempo y son sagradas. Por lo que comencé a enviar pensamientos rectos para limpiar las barreras de las viejas fuerzas y eliminar mis apegos humanos de envidia, rivalidad, comodidad, ostentación, falso ego y las raíces venenosas de la cultura del Partido Comunista Chino (PCCh).

La policía no volvió y el caso de mi fotografía en el autobús fue desestimado. El Maestro eliminó la tribulación arreglada por las viejas fuerzas y yo mejoré después de descubrir mis apegos profundamente escondidos. Agradezco al Maestro que nos enseñara la herramienta mágica de mirar hacia adentro.

Recitar Hong Yin VI elimina la cultura del Partido

La publicación de Hong Yin VI por parte del Maestro es un acto de compasión inconmensurable hacia sus discípulos y hacia todas las personas. El Maestro quiere limpiar a sus discípulos para que podamos regresar a nuestros orígenes celestiales. Un practicante de nuestro estudio grupal del Fa propuso que cada uno de nosotros memorizara y recitara un poema de Hong Yin VI. Accedimos de buen grado a su propuesta. Queríamos eliminar cualquier elemento oculto de la cultura del PCCh y hacer un mejor trabajo al ofrecer la salvación a los seres conscientes.

Al comienzo, necesitaba media hora para recitar un poema. Pero cada vez me resulta más fácil. Hace poco solo necesité diez minutos para memorizar un poema. Además, cuando aclaro la verdad después de recitar Hong Yin VI, mis pensamientos son claros y tengo menos miedo. Puedo sentir claramente como el Maestro me fortalece ya que mi sabiduría fluye cuando aclaro la verdad.

Entiendo que mientras estudiemos el Fa en calma, nos asimilemos a los principios del Fa de Verdad, Benevolencia y Tolerancia y corrijamos cada uno de nuestros pensamientos, podremos asistir al Maestro para salvar a más seres conscientes. ¡Debemos estar a la altura de la salvación compasiva del Maestro!

¡Heshi!