(Minghui.org) Mi hijo era un estudiante problemático cuando estaba en la escuela secundaria. Una vez clasificado como el último de su clase, se graduó con las mejores notas y fue admitido en una prestigiosa universidad de arte. Ahora está cursando un posgrado y tiene una prometedora carrera por delante.

La prueba de acceso a la universidad

Como mi mujer y yo no enseñamos bien a nuestro hijo cuando era pequeño, su rendimiento académico fue muy pobre desde la escuela primaria. La situación empeoró cuando pasó al instituto. Sus calificaciones en los exámenes eran casi las peores de su clase. Además, en el instituto salía con una chica y adquirió muchos malos hábitos, como robar y fumar.

Mi mujer y yo intentamos enseñarle mejor, pero él decía: "Ya soy mayor y entiendo cómo son las cosas. Puedes controlar mis acciones, pero no puedes controlar mi corazón. Lo que digas no cambiará nada".

Sin más opciones, le presenté el libro Zhuan Falun, el texto principal de Falun Dafa. Mi esposa y yo iniciamos en Dafa en 2012 y quedamos muy impresionados con sus grandes principios.

Cuando mi hijo iba por la mitad del libro, le dijo a mi esposa: "Mamá, ya sé lo que tengo que hacer. Por favor, no te preocupes por mí. Manejaré bien las cosas".

Después de eso, estudió más, dejó todos sus malos hábitos e incluso convenció a su novia para que se centrara en sus estudios.

Como tenía cierto talento artístico, lo inscribimos en una clase de pintura para que pudiera ir a una escuela de arte. Dafa le dio sabiduría. Sin mucha práctica, hizo rápidos avances. La primera vez que se presentó al examen de admisión a la universidad, fue admitido en una escuela de arte, pero no quedó satisfecho. Así que volvió a hacer el examen al año siguiente y fue admitido en la escuela de arte de sus sueños.

Su profesor de arte del instituto, que llevaba diez años enseñando en este, estaba orgulloso de él. "Es solo el segundo alumno que es admitido en esta academia de bellas artes desde que doy clases aquí".

Estudios universitarios

Mientras estaba en la universidad, mi hijo siguió estudiando mucho para ponerse al día con lo que había perdido en el instituto.

En una exposición de obras de arte en su último año, muchos estudiantes y profesores hablaron muy bien de su pintura. Un amigo le dijo que al decano de otra universidad le gustaba mucho su obra y que había venido tres veces a hablar con mi hijo, pero que no lo había encontrado.

Un día, cuando mi hijo estaba junto a su cuadro, otro famoso profesor pasó por allí y dijo: "¡Este alumno es genial! Muy profesional". Mi hijo era muy modesto y ni siquiera le dijo al profesor que era él quien lo había pintado.

La primera vez que mi hijo se presentó al examen para la licenciatura, lo suspendió. La segunda vez que lo hizo, había una pregunta importante que obviamente había sido redactada por un profesor que no se dedicaba a las artes. Al principio, mi hijo quería dejar de hacer el examen. Pero luego pensó que explicaría las cosas tan bien que el profesor al que se le asignara la calificación de su trabajo no incluiría preguntas tan poco profesionales en futuros exámenes. Sin pensar en los resultados, mi hijo escribió una extensa respuesta de unas 3.000 palabras. Para su sorpresa, obtuvo una alta puntuación y fue admitido en la escuela de posgrado.

Un amigo mío se quedó atónito al saber que mi hijo había sido admitido en la escuela de posgrado. Su hijo tenía más o menos la misma edad que el mío y se había graduado en la universidad el mismo año. Ambos jóvenes fracasaron en su primer intento de aprobar el exámen de admisión a la escuela de posgrado. Ambos lo volvieron a intentar. Mi hijo tuvo éxito en su segundo intento, pero el hijo de mi amigo siguió fracasando, incluso después de haber gastado 200.000 yuanes (30.200 dólares) en utilizar sus contactos para intentar que su hijo entrara en la escuela de posgrado.

El profesor de arte del instituto de mi hijo solía compartir su historia con otros estudiantes para motivarlos a estudiar más.

Tomar a la ligera los intereses personales

En la escuela de posgrado de mi hijo, es habitual que los estudiantes de la clase superior vendan las obras de arte que han comprado a los estudiantes de la clase inferior a un precio más alto, obteniendo así un beneficio por la diferencia de precio. Sabiendo que mi hijo, ahora estudiante de grado superior, es una persona honesta, muchos estudiantes acudían a él para que autentificara las obras de arte. Él siempre manejaba y equilibraba bien las cosas.

Algunos de sus profesores le animaron a hacer lo mismo que los demás alumnos de la clase superior. Pero se sentía mal por ganar dinero a costa de los estudiantes más jóvenes, que tenían poca experiencia en la verificación de las obras y eran fácilmente engañados. Además, algunos estudiantes eran pobres y él tampoco quería aceptar su dinero.

El asesor de mi hijo pidió a sus alumnos que se turnaran para solicitar una determinada beca, de modo que cada uno de los estudiantes pudiera recibirla una vez durante sus cuatro años de estudios de posgrado. Cuando le tocó a mi hijo solicitarla en su segundo año, los demás estudiantes también presentaron solicitudes, incluido el estudiante al que se le concedió la beca el año anterior.

Mi hijo no se alteró. Me dijo: "Déjalo estar. Quien se merezca la beca la tendrá". Resultó que el profesor al que le gustaron los trabajos de mi hijo durante su exposición del último año en la universidad fue el que tomó la decisión final sobre la beca para la escuela de posgrado. En cuanto vio el nombre de mi hijo, se acordó de él y le concedió la beca.

Más tarde, mi hijo vendió algunas de sus obras de arte en Internet para obtener algunos ingresos. Un comprador se gastó más de 1.000 yuanes en varias piezas. Pero después de recibir los artículos, cambió de opinión y preguntó si podía devolverlos. En la mayoría de los casos, este tipo de mercancía no se puede devolver, pero mi hijo accedió. Aunque hubo un problema durante el proceso de devolución, al final todo se solucionó. El comprador dijo que estaba impresionado por la forma en que mi hijo gestionó la solicitud de devolución y que era raro encontrar personas como mi hijo que cumplieran su palabra.

Cuando el comprador devolvió las obras de arte, le regaló a mi hijo un juego de caligrafía de un famoso calígrafo de China. Mi hijo conoció más tarde a este calígrafo, que le enseñó mucho.

Un alumno de la misma clase tenía cierta envidia de mi hijo. A menudo le ridiculizaba: "No pareces muy inteligente y nunca luchas por nada, pero veo que nunca te quedas fuera de nada bueno".

Este alumno no podía entender por qué e incluso fue a ver a una adivina para preguntar por mi hijo. La adivina le dijo: "Esta persona está bendecida".

Sé que Falun Dafa ha bendecido a mi hijo y le ha dado la sabiduría para que le vaya bien en sus estudios universitarios y de posgrado. El 13 de Mayo se cumplió el 30.º aniversario de la presentación pública de Falun Dafa, y aprovecho este artículo para expresar mi más profunda gratitud al Maestro Li, fundador de Falun Dafa.

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