(Minghui.org) Mis padres eran agricultores. Empezaron a trabajar en el campo cuando eran jóvenes. Con muchos hijos que criar, ambos estaban agotados y acabaron con todo tipo de problemas de salud al envejecer. Pero después de que empezaron a practicar Falun Gong, sus cuerpos experimentaron enormes cambios: todas sus enfermedades desaparecieron y estaban llenos de energía con un brillo saludable en sus rostros.

Yo tenía artritis, mareos, un problema de vesícula biliar y dolores menstruales. Aunque eran problemas menores, seguían siendo un reto para alguien que tenía que cuidar de su familia y su trabajo. Decidí practicar Falun Gong como mis padres. En dos meses, todos mis problemas de salud desaparecieron. Mi cuerpo se sentía muy ligero y cómodo. Mi marido también hizo lo mismo. Había tenido migrañas desde la adolescencia. Después de practicar Falun Gong, sus dolores de cabeza desaparecieron.

Tengo dos hijas, Yi Ming ya está trabajando y Er Ming está en el instituto. Las dos también practican Falun Gong.

Yi Ming empezó a practicar con nosotros cuando era muy pequeña. Por aquel entonces, mi marido y yo nos levantábamos a eso de las 3:50 de la mañana y salíamos a hacer los ejercicios en grupo. Al volver, la llevábamos a la escuela. Los fines de semana y las vacaciones asistía a la práctica grupal con nosotros.

Cuando comenzó la persecución, Yi Ming tuvo miedo. Dejó de asistir al estudio del Fa y de ir a hacer los ejercicios. Cuando estaba en séptimo grado, en septiembre de 2005, empezaron a aparecerle puntos rojos en su pierna. No le dolía ni le picaba, así que no le prestamos mucha atención.

Un día, Yi Ming tuvo de repente un fuerte dolor de estómago. Le dolía tanto que no podía sentarse ni dormir. Llamé a un pariente que trabaja en el hospital. Vino y le puso un suero intravenoso, pero los síntomas empeoraron. La llevamos al hospital de la ciudad. Le diagnosticaron apendicitis y le dijeron que había que operarla. La llevamos a casa y utilizamos remedios caseros. Ninguno de ellos sirvió de nada y su estado empeoró aún más. Ahora tenía puntos rojos por todo el cuerpo.

Volvimos al hospital, y esta vez el médico confirmó que tenía púrpura anafilactoide, un trastorno autoinmune que causa inflamación y sangrado de pequeños vasos sanguíneos, que puede afectar a la piel, las articulaciones, los intestinos y los riñones. Manchas rojas, artritis y dolor abdominal son algunos de los síntomas típicos de esta enfermedad.

Los riñones de Yi Ming ya estaban dañados y estuvo hospitalizada durante diez días. Tenía una inflamación generalizada, pero cuanto más tratamientos recibía, peores eran los síntomas. Decidimos llevarla con los especialistas de Beijing.

Como yo tenía que quedarme en casa para cuidar de Er Ming, mi marido y mi hermano llevaron a Yi Ming a Beijing. Se sentía muy mal. Tenía las piernas tan hinchadas que no podía ponerse en cuclillas. Tuvieron que llevarla en una silla de ruedas para ir a varios departamentos del hospital.

En el hospital de Beijing le dieron esteroides. Cuando le dieron el alta 20 días después, la hinchazón generalizada había desaparecido, pero había ganado mucho peso a causa de los esteroides. Ya no parecía una adolescente. Tomaba todo tipo de medicamentos. Todos los días le hacíamos análisis de orina para ver cómo evolucionaba.

Un día, tuvo mucha fiebre. Podía sentir el calor solo con sentarme a su lado. No podía aguantar más. Se levantó y pidió a su padre que meditara con ella.

Al cabo de una hora, había sudado mucho y la fiebre había desaparecido. A partir de ese día, ya no tomó ninguna píldora. Comenzó a copiar Zhuan Falun (el libro principal de Falun Dafa) a mano. Empezó a hacer los ejercicios de nuevo y redujo rápidamente los esteroides.

La púrpura anafilactoide es una enfermedad muy rara y difícil. Una vecina y una compañera de trabajo la padecieron y ambas recibieron esteroides. Como resultado, ambas acabaron con necrosis de la cabeza del fémur y mi compañera de trabajo tuvo que retirarse a los 40 años. Sin esteroides ni otras medicinas, Yi Ming se recuperó completamente después volver a practicar Falun Dafa. El Maestro Li Hongzhi renovó su vida.

Además de la desaparición de esta rara enfermedad de Yi Ming, Er Ming también se había beneficiado de la práctica de Falun Gong. En octubre de 2016, cuando Er Ming estaba en sexto grado, se torció el tobillo el día antes de ser la niña de las flores en la boda de su primo. Hice el quinto ejercicio de Falun Dafa con ella durante una hora y su tobillo quedó como nuevo. Al día siguiente, disfrutó llevando su bonito vestido y hasta ayudó a sujetar la cola de la novia.

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