(Minghui.org) Comencé a practicar Falun Dafa en octubre de 1997. En los últimos 20 años nunca he tomado medicación ni he visitado a un doctor. Falun Dafa no sólo mejoró mi salud, sino también mi espíritu y moralidad.

Por supuesto que he tenido altibajos en mi camino. Me gustaría compartir dos incidentes particulares de cultivación que realmente pusieron a prueba mi xinxing y me obligaron a enfrentarme con mis apegos más arraigados, el ego y la ganancia personal.

Una tormenta inesperada

Hubo una tribulación que se desató porque algunos de nuestros practicantes locales pensaron que me había desviado del Fa. Me llegó como una tormenta y me enseñó el significado del dolor desgarrador.

Algunos practicantes difundieron rumores sobre mí, otros estaban enojados conmigo, y algunos me insultaron con palabras desagradables; algunos incluso querían obligarme a declarar que no era practicante; algunos me llamaron “malvada” y “agente de la oficina 610”; algunos dijeron que había transformado a otros practicantes antes y querían que cortara todos mis lazos con Dafa.

Era la primera vez en la vida que tenía dicho sentimiento. No podía creer lo que me sucedía. Apenas podía soportarlo. Al comienzo, estaba furiosa y tenía mucho dolor, pero aún lo toleraba. Recordaba que era practicante después de todo y recordé lo que dijo Shifu:

“Todos aquellos corazones que no puedes dejar entre la gente común, hay que hacer que los dejes. Todos los corazones de apego, siempre que los tengas, tienen que ser molidos y desechados en todo tipo de ambientes. Se te hace tropezar, y desde dentro de esto te iluminas al Dao; la cultivación-refinamiento transcurre de esta manera”. (Lección Cuarta, Zhuan Falun)

Sabía que esta era una prueba que debía atravesar.

Mirando adentro para identificar mis apegos humanos

Me calmé y estudié el Fa. Algunos compañeros practicantes me recordaron que tenía que mirar hacia dentro. Compartimos experiencias desde la perspectiva del Fa.

Por supuesto, no era nada fácil intentar identificarlos. Shifu dijo:

“Pero generalmente cuando viene un conflicto, si a uno no lo irrita hasta lo profundo del corazón, no vale, no sirve para elevarse”.(Lección Cuarta, Zhuan Falun)

Por momentos, las escenas de otros practicantes criticándome pasaban por mi mente, pero pronto recordé que Shifu dijo que:

“Por supuesto que el fo no se ocupará, esa tribulación la estableció precisamente él con el propósito de elevar tu xinxing, para que te eleves en medio del conflicto”. (Lección Cuarta, Zhuan Falun)

“Una persona malvada es dominada por el corazón de la envidia. A raíz de su egoísmo y despecho personal, se queja que no le tratan justamente.

Una persona virtuosa siempre mantiene un corazón de compasión. Sin ninguna queja ni odio, toma la dificultad como alegría”.  (“Grado de conciencia” -  Escrituras esenciales para mayor avance)

Al estudiar más el Fa, pude identificar un apego tras otro. Mis apegos más evidentes eran comodidad, dependencia de otros, competitividad, desprecio y ego. También era imprudente en mis interacciones con el género opuesto y rápida para resistir la crítica.

Mientras me rectificaba poco a poco, Shifu removió las malas sustancias en mí. Sentí como si una red invisible que me presionaba se estuviera rompiendo. De repente mi corazón se volvió liviano y brillante. ¡Estaba tan agradecida a Shifu por Su gran compasión e infinita gracia!

El apego a uno mismo es la raíz

También miré adentro para identificar la razón más profunda por la que me encontraba con dicha tribulación. Recordé el camino de mi vida: desde que empecé la cultivación, he intentado soltar la fama, ganancia personal, lujuria y enojo. ¿Por qué me atacaba tanto la maldad? ¿Dónde estaba estancada?

Finalmente me di cuenta, la tribulación cayó sobre mí por el apego a mí misma.

Era arrogante cuando era niña. Mi arrogancia se volvió más fuerte mientras crecía. O di por hecho, y pensaba que era inteligente, fuerte y talentosa. Le di importancia a mi ego, resentía la crítica y buscaba confort. Incluso hasta cómo tomaba la cultivación mayormente para mí, para estar libre de enfermedades y desastres y para mi felicidad perpetua.

He estado protegiendo al ego que adquirí después de mi nacimiento. No dejaba que nadie lo tocara. Además, si alguien me tenía envidia, los miraba con soberbia y los trataba con desprecio.

Un fuerte “yo” me impedía ser diligente en Dafa. Perdí mi camino de regreso a casa.

Fortalecía mi “yo” en cada pelea en la que me involucraba y en cada competencia que quería ganar. Tomaba al falso “yo” como mi verdadero yo. De hecho, ese yo era sólo una ilusión creada por mi fuerte egoísmo, y consiste de nociones y yeli que se formaron después del nacimiento. No era compasiva.

Shifu nos enseñó a salvaguardar nuestra propia naturaleza y compasión. Pero siempre me quejaba cuando surgían conflictos. Manejada por mi falso yo, no podía ponerme en lugar de las otras personas y ponerlos a ellos antes que a mí.

Cuando otros me lastimaban, mi falso yo era indiferente, al pensarlo ahora, eso debió crear mucho yeli. ¿Y quién más debe pagar ese yeli si no soy yo? Las tribulaciones las creé yo misma, por lo tanto era hora de que eliminara ese falso yo.

Al darme cuenta de la causa fundamental, envié pensamientos rectos y pedí ayuda a Shifu: Por favor, dame la fortaleza para fortalecer mi yo verdadero, eliminar todas las capas de mi yo falso, y remover mis malos pensamientos.

Sentía que las sustancias que causaban mi dolor se desvanecían, lentamente.

Me desperté en cuanto mi naturaleza verdadera emergió. No es que los demás eran malos. Era yo quien no era bondadosa. Mi “yo” no era bueno. Si intentaba proteger mi falso yo, alguien saldría lastimado. Esta vez pude identificarlo y desintegrarlo.

Descartar los corazones humanos es un proceso doloroso. Es un proceso de emerger desde la humanidad y caminar hacia la divinidad. Es la elevación del reino y la trascendencia del ser.

En retrospectiva, todo es mi culpa. Me gustaría expresar mis sinceras disculpas a quienes he lastimado, estoy verdaderamente arrepentida.

“Los seres humanos creen que una vida cómoda es una cosa buena, mientras que los Dafa dizi creen que tener todo fácil es una cosa mala en lo que respecta a su mejoramiento y que la incomodidad conduce al mejoramiento. (Aplausos) ¿Pudiste cambiar tus conceptos fundamentales?”. (Exponiendo el Fa en San Francisco 2005)

Después de experimentar esta tribulación, tuve un mejor entendimiento sobre lo que Shifu quiso decir en el párrafo anterior. No me quejé más con mis compañeros practicantes cuando me sentía mal, por el contrario, les agradecía.

Si no hubiera pasado por esa tribulación tan grande, ese falso yo habría seguido bloqueando mi naturaleza verdadera y evitado que emergiera más allá de mis limitaciones humanas.

Me iluminé a una cosa: debía ser tolerante todo el tiempo, mirar adentro incondicionalmente, cultivarme y aceptar las diferencias de los otros.

Tomando la ganancia personal de forma liviana en el trabajo

Otra tribulación que realmente templó mi xinxing fue cuando dieron departamentos para los empleados en mi empleo (era común en los 90 que las empresas estatales asignaran unidades de vivienda a los empleados).

No fue fácil enfrentar mis apegos a la ganancia personal, pero durante el proceso, tomé esto como una oportunidad para mejorar mi xinxing en la cultivación. Tenía en mente un principio: Soy Dafa dizi, así que debo considerar primero a otros. Cedí cada cosa una y otra voz.

Al principio, prometieron asignarme un nuevo departamento. Lo cedí por su limitada cantidad.

Luego mis supervisores me propusieron asignarme un departamento antiguo en el cuarto piso. Acepté y firmamos el acuerdo. Es un lindo departamento y no necesita ser remodelado o decorado. Pero cuando llegó el momento de mudarme, otro empleado insistió en tomarlo. Di un paso atrás y accedí a tomar un departamento diferente en el sexto piso.

El sexto piso era el último. Necesitaba trabajo por dentro, algunos colegas se quejaron de mi parte, pero no me preocupó.

Hice una ventana nueva, ya que todos los departamentos en otros pisos tenían ventanas de ese lado. Cuando terminé, los supervisores me ordenaron volver atrás con el cambio. No dije nada e hice lo que me pidieron.

Era doloroso soltar los apegos humanos en el proceso. Tomé todos los apegos que detectaba: ego, odio, ganancia personal, competencia y más. No quería perderme ninguno.

Cuando estaba en la mitad de la remodelación del departamento en el sexto piso, los supervisores me pidieron que cambiara al quinto piso, que tenía una vista hermosa. Mis colegas se sintieron felices por mí.

Shifu dijo:

“Tú eres un cultivador, debes tener la poderosa virtud, pero ¿de dónde viene ésta? ¿No es precisamente porque puedes renunciar a ti mismo en este ambiente difícil y amargo? Sin el “yo” y si puedes ser completamente responsable hacia el Fa, esto en sí mismo ¿no es precisamente la poderosa virtud? Además todo es efectuado bajo circunstancias difíciles y amargas”. (Exponiendo el Fa en la Conferencia de Estudiantes de Asia-Pacífico)

También hablaba sobre Falun Dafa a mis compañeros de trabajo. Mis supervisores fueron testigos de mi comportamiento y todos estuvieron de acuerdo con que “¡Falun Dafa es bueno!”.

Por favor, no duden en corregirme si hay algo inapropiado.