(Minghui.org) Sabemos que necesitamos creer en Shifu y en Dafa en la cultivación. Pero lograr eso no es sencillo, especialmente cuando estamos frente a tribulaciones. Mi experiencia es que, mientras pueda recordar que soy una practicante de Falun Dafa y crea en Shifu, podré seguir las enseñanzas de Shifu para superar las tribulaciones. Mantener y reforzar los pensamientos rectos nos permitirá tener éxito.

Logrando una salida anticipada del campo de trabajo forzado

Fui encarcelada en un campo de trabajos forzados de mujeres por el plazo de dos años en 2002 por negarme a renunciar a Falun Dafa.

Resistí la persecución y no mostré miedo ante la vida y la muerte. Los guardias parecían respetarme. En comparación con otras practicantes, sufrí menos, ya que nadie me golpeó ni me insultó. Leí los libros de Dafa todos los días, y las guardias no prestaron atención a ello.

Ayudé a otras compañeras practicantes a que defiendan sus derechos en muchas ocasiones. Las guardias no tuvieron otra opción que aceptar. Tuve que aceptar mi encarcelamiento y pensé que tendría que permanecer durante todo ese plazo, ya que a nadie se le permitía salir anticipadamente sin renunciar a su creencia.

Mediante el estudio del Fa, desarrollé un nuevo entendimiento sobre el asunto. Tuve un pensamiento: ¿Por qué sufro pasivamente el encarcelamiento? ¿Quedarme aquí durante otro semestre? ¡No! ¡No me quedaré más aquí!

Al mismo tiempo, otro pensamiento apareció: ¡La salida anticipada es imposible! Una practicante encarcelada necesita renunciar a su creencia para ser liberada de forma anticipada. De lo contrario, es imposible.

Me pregunté esa medianoche: ¿Es este Dafa digno de ser aprendido y practicado sinceramente? ¿Realmente creo en lo que dijo Shifu, y hasta qué grado? ¿Estoy dispuesta a experimentar Dafa con mi corazón o incluso con mi vida?

Mis respuestas a esas preguntas fueron definitivamente positivas. Quería experimentar sinceramente las enseñanzas de Shifu.

Inicié una huelga de hambre al día siguiente. Las guardias hablaron conmigo al cuarto día y me preguntaron qué podían hacer para que vuelva a comer. Dije que comería cuando volviera a casa. Las guardias trajeron buena comida de casa y pidieron a la cocina que prepare una comida para mí. No me conmoví.

Viendo mi resolución, las guardias empezaron a intimidarme. Sabía que iban a alimentarme por la fuerza. Le pedí a Shifu en mi corazón que cuidara de mí. Tuve un sueño aquella noche: una anciana con un traje chino tradicional me tocó la cabeza y dijo: "Hija mía, no tengas miedo. Lo que vomitas es sangre excedente".

Me desperté a la mañana siguiente y pensé acerca de si vomitaría sangre. De hecho, vomité sangre esa noche. Las guardias de guardia estaban asustadas. Una líder de brigada gritó. No tuve miedo, sino que envié pensamientos rectos para eliminar la persecución de las viejas fuerzas.

Así, las guardias no me dieron de comer forzadamente. El director del campo decidió que me mandaran a un hospital para recibir un diagnóstico. Envié pensamientos rectos para eliminar todos los factores microscópicos y macroscópicos arreglados por las viejas fuerzas para perseguirme, y le pedí a Shifu que me ayude.

Cuando los médicos les dieron el diagnóstico, las guardias no me lo comentaron directamente. Oí a los médicos hablando en voz baja. Dijeron que tenía un tumor gástrico maligno con menos de 15 días de expectativa de vida.

De repente, comprendí que Shifu desarrolló ese síntoma para que yo fuera liberada. Las guardias dijeron que necesitaban preguntar al director del campo de trabajos forzados y me llevaron de regreso allí. Sufrí mucho físicamente mientras esperaba su decisión.

Una guardia me preguntó sarcásticamente: "¿Has visto a alguien salir de aquí temprano sin ser "transformado"? ¿Eres especial?". Me dijo al día siguiente: "Tú serás liberada en medio año. ¿Por qué quieres irte a casa antes? Si esto no funciona, tu sentencia podría incluso ser extendida".

Sus palabras me llamaron la atención. Pensé en salir anticipadamente pero no pensé en una extensión de la sentencia. Pensé sobre las ganancias y pérdidas: "Me he beneficiado mucho con Dafa. Me ha rescatado de la muerte. ¡Para salvaguardar a Dafa y mantener mi creencia firme en Dafa, no me arrepentiría en dar mi vida por ello!". Con este pensamiento, realmente entendí lo que es renunciar a la vida y la muerte. Mi corazón estaba extremadamente tranquilo.

Escribí una carta a mis ancianos padres. En ese momento, parecía que iba a ser mi última carta a casa. En la carta, le agradecí a mis padres por haberme traído a este mundo y enseñarme a ser una buena persona. Escribí: "Cuando era joven, me gustaba la historia del General Yue Fei de la dinastía Song. Murió por su país. Hoy, me enfrento a la elección de la vida y la muerte, al salvaguardar la verdad. Creo que respetarán mi elección. Espero ser liberada mediante mi huelga de hambre. No me suicidaré, ya que sería un pecado. Si muero, es debido a esta persecución. El campo de trabajo forzado también es responsable".

Le entregué mi carta a una líder de brigada que generalmente me trataba bien y le pedí que la enviara por correo luego de una quincena. Me llamó a su oficina a la mañana siguiente y dijo con lágrimas en los ojos: "Esta no es una carta a casa. ¡Es un testamento!". Dijo que me ayudaría a salir de forma anticipada.

Estaba tranquila e hice lo que pude. Envié pensamientos rectos intensamente para eliminar todos los factores en otras dimensiones que manipulaban al campo de trabajo forzado. Lo hice durante varios días. Oí a unas cuantas guardias que decían: "Ojalá el campo la libere antes". Sentí el poder de los pensamientos rectos y fortalecí mi creencia en Shifu y en Dafa.

El campo de trabajo forzado me liberó incondicionalmente ocho días después de regresar del hospital. La líder de la brigada se tomó un receso sólo para despedirse de mí. Cuando la líder de la guardia entregó la carta de la oficina provincial de reeducación a través del trabajo a mi familia, le pregunté: "¿Estás convencida?". Ella dijo en voz baja: "Falun Dafa es bueno". Regresé alegremente a casa con mi familia.

Pude recuperarme luego de volver a casa y comencé a comer. Me liberaron cinco meses y medio antes del plazo establecido. Lo que era aparentemente imposible se logró en medio mes.

Mi liberación temprana causó un revuelo en el campo de trabajo forzado. Muchas personas pensaban que era inconcebible, ya que la oficina del campo de trabajo forzado estipulaba que los términos de la encarcelación se pueden acortar solamente para las que renuncian a su creencia; aquellos que se resistieran enfrentarían extensiones de plazo. Algunos practicantes desarrollaron enfermedades graves o murieron en campos de trabajo forzado. Mi liberación fue una excepción y alentó a los compañeros practicantes a fortalecer su fe en Shifu y en Dafa.

Evitando que policías, fiscales y jueces participen en la persecución

Entiendo que la severidad de la persecución en una región está determinada por el conocimiento que tienen sobre la persecución los policías, fiscales y jueces.

Comencé a contactar a policías, fiscales y jueces locales en 2008. De todos ellos, pensaba que los agentes de policía eran los más importantes. Si no participan en la persecución o arrestan a los practicantes, los fiscales y jueces no estarán en condiciones de cometer maldades.

Envié un total de 15 cartas a cada oficial de policía de forma continua. Las cartas eran sobre comentarios publicados en el sitio web Minghui con casos reales y un buen razonamiento lógico. Luego envié mensajes de texto y publicaciones de Minghui e hice llamadas telefónicas. Esto serviría para eliminar la propaganda del partido comunista chino (PCCh) que los había engañado.

Inicialmente, hice esto por mi cuenta durante más de dos años. Más tarde, otros practicantes se unieron a mis esfuerzos. Hicimos esto durante más de tres años y enviamos más de diez mil cartas a policías, fiscales y jueces locales, incluyendo seis mil cartas a 400 policías. Evaluamos el efecto de las cartas y encontramos que muchos funcionarios habían comprendido la bondad de Falun Dafa y los hechos de la persecución.

Como resultado, nuestra policía local no ha realizado ningún arresto intencional de practicantes de Falun Gong desde 2009. Sólo hubo dos incidentes en ocho años. Los ciudadanos que desconocían la persecución denunciaban a los practicantes ante la policía, los oficiales llevaban a los practicantes a la estación, los liberaban ese mismo día y les aconsejaban que tuvieran cuidado al hacer actividades.

Al mismo tiempo, noté un gran cambio en Sr. Gao, director de la oficina 610 local. El campo de trabajo forzado lo obligó a buscarme el día de la liberación, ya que no había renunciado a mi creencia. Se sorprendió al enterarse de que me habían liberado de forma anticipada como resultado de una huelga de hambre. Le hablé sobre Falun Dafa y los crímenes cometidos por funcionarios durante la persecución. Escuchó atentamente y no dijo ni una palabra. Parecía estar conmovido.

Con frecuencia le escribí luego de irme a casa y le aconsejé que renunciara al PCCh. Posteriormente renunció al partido y renunció a la oficina 610. También le pidió a su reemplazante que tratara amablemente a los practicantes de Falun Gong. El nuevo director no tuvo mucha participación en la persecución.

La aclaración de la verdad hace que se revierta el veredicto sobre un practicante

Dado que nuestros esfuerzos persistentes tuvieron un buen efecto, cooperé con compañeros practicantes de otras áreas para negar la persecución.

Dos practicantes que estaban distribuyendo tarjetas con información para atravesar la censura en Internet del PCCh fueron arrestados en otra ciudad. Durante el juicio, el juez Liu estaba muy agresivo y gritó a los practicantes en la corte. También interrumpió a su abogado defensor y lo obligó a retirarse de la sala. Los dos practicantes fueron sentenciados a tres años de prisión.

Pensé que no debíamos soportar la persecución pasivamente. Empecé a aclarar la verdad desde distintos ángulos. Pensé en solicitar que la corte intermedia devuelva el caso a la corte local para tener un nuevo juicio luego de que los practicantes apelaran. El abogado tendría una oportunidad para explicar el caso ante la corte desde una perspectiva legal.

En ese momento, una voz en mi mente dijo: "¿Cómo es esto posible? El PCCh nunca aplica la ley cuando hay un conflicto que afecte sus propios intereses. Es imposible que este caso sea devuelto a la corte local para que se haga un nuevo juicio".

Sabía que mi deseo estaba en línea con Dafa, pero que era difícil de lograr. Frente a semejante desafío, decidí mantener firme mi fe en Dafa y avanzar. Me enfoqué en actuar con pensamientos rectos y no preocuparme por el resultado.

Había que hacer muchas cosas. Empecé a escribir breves cartas para aconsejar al juez principal Liu que no participara en la persecución y que pensara en el efecto que podría tener sobre su familia y su futuro.

Me enteré un tiempo más tarde que él no había seguido mi consejo e incluso accionó en la dirección opuesta. Instigó a otro juez a intimidar a la practicante en el centro de detención para que no apelara, amenazando con extender su sentencia en caso que lo hiciera. El juez la obligó a firmar una declaración en la que despedía a su abogado.

Escribí un informe sobre este juicio y lo envié a Minghui.org. Descargué el artículo el mismo día de su publicación y preparé un mensaje con fotos del juez principal. Envié el mensaje a todos los empleados de la corte durante esa noche, incluido el juez principal y a sus suegros y al lugar de trabajo de su esposa para exponer su accionar incorrecto en ese juicio.

Luego envié un mensaje al juez Liu y le aconsejé que fuera amable con los practicantes. Al mismo tiempo, envié pensamientos rectos para eliminar los factores perversos que lo manipulaban.

Inesperadamente, hizo que la policía acosara al abogado mientras se alojaba en un hotel local. Los agentes incluso llevaron al abogado a la subestación de policía y lo amenazaron. El juez Liu incluso actuó conjuntamente con la corte intermedia para expulsar al abogado y no permitirle defender al practicante. El juez intermedio responsable de este caso estuvo de acuerdo con Liu, expulsó al abogado y le dijo: "Es imposible llevar este caso para hacer un nuevo juicio en el tribunal local. El veredicto inicial para los casos de Falun Gong nunca se cambia, con o sin abogados".

Después escribí un informe sobre la intimidación por parte de Liu y otros hacia el practicante y su abogado. Preparé un mensaje luego de que el informe fuera publicado en Minghui.org y envié el mensaje a los empleados de los tribunales intermedios y locales. El abogado que fue expulsado también expuso este problema a través de una red social. Esto causó un revuelo en los tribunales y entre el público, ya que las acciones de Liu eran contrarias a la ley.

Entonces, le escribí a la directora de la corte local sobre este asunto y sus implicaciones para su reputación y la de la corte. Le comenté que el juez había gritado en la corte y no permitió que el abogado mencionara la constitución y la ley. Si este problema no lograba ser resuelto, las consecuencias serían impensables. También le expliqué sobre los principios de Falun Gong, su beneficio para la sociedad y las personas, su difusión a nivel mundial y la situación actual en China.

En la carta, le hice una sugerencia a la directora: Pida a la corte intermedia que devuelva el caso a la corte local para hacer un nuevo juicio. Le aconsejé que ordenara a los jueces que no intervengan con la defensa del abogado para demostrar la imparcialidad del juicio y minimizar el impacto negativo en la comunidad local. Hacerlo de ese modo sería beneficioso para ella. También le aconsejé que deje en libertad al practicante detenido.

Escribí la carta sin hacer una pausa, como si estuviera charlando con una vieja amiga. Terminé la carta en unas pocas horas. Me sentí feliz y relajada luego de terminarla.

Al poco tiempo, el tribunal notificó al practicante en el centro de detención que el caso volvería a tener un nuevo juicio al mes siguiente, el 8 de junio de 2016. Un día antes del juicio, el tribunal destituyó repentinamente al juez Liu. En la corte, el abogado defendió al practicante sin interrupción por parte del juez. El veredicto del nuevo juicio aún no ha sido anunciado.

También hemos impulsado esfuerzos similares para revocar veredictos de practicantes en otros casos. Las dificultades y el sentimiento de desesperanza durante el proceso son indescriptibles. Sin embargo, logramos superarlas con fe firme en Shifu y en Dafa.

Conclusiones finales

He experimentado muchas tribulaciones y dificultades en mi cultivación durante los últimos diez años. Pero por muy difíciles que fueran, continué creyendo en Shifu y seguí sus enseñanzas. Me mantuve firme con este pensamiento, eliminé los pensamientos incorrectos, y superé las tribulaciones.

Shifu nos enseña:

“Les digo a todos, durante estos tantos años, siempre he estado diciendo que la capacidad de los Dafa dizi es muy grande; muchos simplemente no lo creen, porque no se te deja verlo. Bajo el efecto de tus pensamientos rectos, a todos a tu lado y hasta a tu propio cuerpo les ocurren cambios, sin embargo nunca se te ocurre ponerlo en práctica un poco. Las interferencias de las viejas fuerzas y de esos factores perversos están justamente aprovechándose de las brechas en vuestros pensamientos; en estos años siempre han venido haciendo esto. Las viejas fuerzas, manipulando los factores de los fantasmas podridos y del perverso partido, han estado haciendo esto siempre, haciendo que no puedas realizar la salvación de la gente, porque ésas no tienen la capacidad de pelear contigo directamente y vencerte” (20 años enseñando el Fa).

Ahora tengo el objetivo de apuntar a la oficina 610 de una ciudad y eliminar sus factores perversos en otras dimensiones hasta que sean disueltos. Esta oficina persigue directamente a practicantes de Falun Dafa. A veces pienso que, si más practicantes logran tener una creencia firme en Dafa y se enfocan en eliminar la maldad de las oficinas 610 locales, la persecución terminaría antes.