(Minghui.org)

Después de presentar una demanda penal contra Jiang Zemin, les conté a mis hermanos sobre ello. Mi hermano menor me dijo: “¡Genial! Apúrense y llévenlo a juicio”.

Un momento después me preguntó: “¿Cuándo piensas que eso sucederá?”. Respondí que durante este año.

“Muchas personas comparten la misma convicción”, me dijo. “Seguro tendrán éxito. Todo el país va a celebrar con fuegos artificiales luego de que tenga lugar el juicio”.

Mi hermano miró un programa de NTDTV llamado “El verdadero Jiang Zemin”. Cuando el programa mostró cómo Jiang Zemin vendió tierras de China a Rusia, agregó: “Deben poner eso en la denuncia también. Jiang es realmente malo”.

Me sentí feliz al ver sus actitudes positivas ante mi demanda. Una década atrás ambos me hubieran detenido para que no apelara por Falun Gong.

Recibir lo que se merece

Hace dos días, pegué un cartel en un poste telefónico al lado de una parada de bus. Varias personas se encontraban allí, esperando por el bus.

Una mujer de edad media vio el cartel y comenzó a leerlo. “Corte de justicia, corte de consciencia, corte del pueblo: ¡Lleven a Jiang Zemin a un juicio público nacional!”, leyó. “Jiang Zemin es un asesino que mató a practicantes de Falun Gong para vender sus órganos; Jiang Zemin es la fuente de la corrupción de China”:

Al terminar de leer, llamó a su marido para que lo leyera también. Cuando terminó de leerlo dijo en vos alta: “El mundo debe llevar a juicio a Jiang Zemin. ¡Eso es grandioso! Es lo que se merece por todas las cosas malas que ha hecho”.