(Minghui.org) No estaba interesada en nada cuando era joven. Siempre estaba deprimida. Los adultos sentían que yo era retraída. Sin embargo, siempre sentía que algo muy importante estaba a punto de sucederme, y si me lo perdía, no tendría nunca ninguna alegría en mi vida.

Después de que empecé a practicar Falun Dafa me di cuenta de que había encontrado lo que había estado buscando.

I.  Los primeros pasos

Me crié en el campo y me casé en 1989. Mi marido vivía en la ciudad y el casarme con él me ayudó a entrar a Falun Dafa.

Un día mi esposo me dijo: "Alguien en mi trabajo practica un qigong que no sólo ayuda a las personas a mejorar su salud sino que también mejora su temperamento". Dudé de lo que dijo y le respondí: "No puede ser verdad. No puede ser una cosa tan buena". Se comprometió a conseguirme un libro y unos días más tarde llevó a casa Falun Gong de China (un libro sobre la práctica).

Empecé a leer el libro y me atrajo de inmediato. Cada vez que tenía tiempo libre lo leía y siempre quería leer más. Sentía que las palabras de Shifu estaban tan cerca de mí.

Un día fui a un sitio de práctica. Cuando estaba aprendiendo el tercer ejercicio sentí girar el Falun en mi abdomen inferior. Realmente sentía el Falun girando hacia la derecha y hacia la izquierda en nueve ocasiones. Todo mi cuerpo se puso caliente y en las manos sentí un calor ardiente cuando las superpuse encima del vientre. Antes de practicar Falun Dafa mis manos y pies siempre estaban fríos. Entonces me di cuenta de que no era un qigong regular. Más tarde los tres miembros de mi familia comenzaron a practicar también.

Pocos días después de que empecé a practicar los ejercicios, Shifu comenzó a limpiar mi cuerpo. Empecé a tener diarrea pero no estaba preocupada; en cambio me sentí enérgica y cómoda. Estaba bien durante el día pero tenía fiebre por la noche. A veces tenía fiebre durante varias noches consecutivas pero me sentía bien durante el día. Sabía que Shifu me estaba limpiando.

Varios meses más tarde tuve una limpieza más intensa. Por más de diez días tuve tos e incluso tosía con sangre. Me dolía la garganta demasiado al beber agua. Esto duró dos semanas. Tuve tuberculosis cuando tenía alrededor de 10 años por lo que parecía que Shifu me limpió a fondo a través de esta experiencia. Después de que comencé a estudiar el Fa y a hacer los ejercicios ya no necesité tomar medicamentos. ¡Nunca podré pagar la compasión del venerable Shifu!

 

II. Cultivando mi mente

Tolerancia

Soy una mujer de negocios. Un día, el dueño de la tienda de enfrente empezó a insultarme. No le respondí de inmediato y me apuré por irme a cualquier lugar. Cuando regresé esa noche el dueño de la tienda estaba afuera y me regañó. Muy pronto su hermana menor se le unió. Ella incluso se acercó y me abofeteó. Las personas que presenciaron lo ocurrido sintieron que fui tratada injustamente. Pero me tranquilicé y recordé que era una practicante. No dije nada.

De camino a casa lloré y le dije a Shifu en mi mente: "Shifu, soy una practicante. Puedo tolerarlo. Uno no debe devolver el golpe cuando es golpeado o insultado". Sin embargo, no podía dejar de llorar. Soy la hija más joven de mi familia y mis padres siempre me consintieron. Incluso mi hermana y mi hermano siempre me dieron lo que quería, fui mimada. Además mi hijo, que tenía más de 20 años de edad nunca discutió conmigo.

Pero una vez cuando él llegó a casa tarde luego de la fiesta de un amigo, lo cuestioné. Él dijo: "Soy lo suficientemente mayor como para quedarme hasta tarde". No podía soportar que se atreviera a hablarme así. No podía dejar pasar esto. Mi marido me contuvo y finalmente mi hijo me pidió disculpas. Durante años todos en mi familia me dejaron siempre hacer las cosas a mi manera. Por lo que ¡nunca me habían tratado así! ¡Fui regañada, y abofeteada, y humillada públicamente!

Cuando llegué a mi casa mi esposo vio que estaba molesta. Pensó que solo había perdido algo de dinero ese día. Me consoló y me dijo: "No es una gran cosa perder dinero. Puedes ganarlo de nuevo más tarde". No pude responderle hasta que dejé de llorar. Le dije: "Es peor que perder varios miles de yuanes. ¡Me dieron una bofetada! "Él se rió y me consoló": ¿Eso fue lo que pasó? No te preocupes. ¿No somos practicantes?".

Dejé de llorar y me reí cuando mencionó la palabra practicante. Cuando vi a las hermanas del dueño al día siguiente, traté de decirles hola. Se sintieron avergonzadas y trataron de evitarme cuando me vieron llegar.

Dinero

Fui a Beijing para comprar mercancía para nuestra tienda. La contadora se equivocó y me cobró 500 yuanes menos que lo que le debía. Se lo indiqué. "Parece que no estás cobrándome lo suficiente", le dije. Ella no estaba contenta y pensó que me estaba quejando de que me cobrara más de lo que debía ser. Cuando le indiqué la cantidad se sorprendió. Ella podría haber perdido su puesto de trabajo si su jefe descubría el error. Le di el dinero adicional, y  estaba muy agradecida.

Una vez una mujer mayor vino a comprar un abrigo y tomó uno que era un poco grande para ella. Le aconsejé comprar uno más pequeño, pero se negó. Varios días más tarde su hijo vino e insistió en el cambio del abrigo por uno más pequeño. Cuando tomé el abrigo este olía a tabaco, y vi manchas en el cuello y los puños. Como ahora estaba sucio, no sería capaz de venderle el abrigo a otra persona.

El hombre insistió en que el abrigo no se había usado. Cuando lo sacudí, sentí como si tuviese algo dentro, y supe que había dinero en el abrigo. Le pregunté de nuevo: "Dime la verdad: ¿tu madre lo usó?". Él insistió en que no. Le dije: "Está bien, entonces te lo voy a cambiar".

Antes de que saliera él de la tienda comencé a sacar el dinero del abrigo. Eran más de 50 yuanes. Él se puso ansioso y dijo: "Está bien, mi mamá sólo lo usó un día para asistir a una boda". Le di el dinero y le dije que yo practicaba Falun Dafa y que seguía los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. Que no tomaría el dinero ya que no me pertenecía. Entonces, le hablé de la persecución, y me dijo: "Falun Gong es realmente bueno. Lo sé por mi propia experiencia de hoy".

III. Extraviado

Campo de Trabajo Forzado

Alguien me delató a la policía y fui detenida ilegalmente en la víspera de Año Nuevo Chino en el 2000. Fui sometida a dos años de trabajos forzados.

Cuando me enviaron al campo de trabajos forzados estaba decidida a contarle a la gente acerca de Falun Dafa. Cuando los guardias vieron que yo no tenía miedo a la muerte, no me torturaron. En lugar de ello trataron de engañarme con mentiras. Se aprovecharon de mi debilidad, de mi amor por mi hijo. No entendía el Fa tan claramente como debía, por lo que me extravié. Volví a casa un año después.

Después de escribir las tres “declaraciones” para renunciar a la cultivación, tuve un sueño: me caía desde el techo de un edificio alto que estaba en construcción.

Me desperté y sabía que algo no estaba bien. Pero no sabía lo que estaba mal conmigo. Después de eso me di cuenta de lo que se llama "iluminándose a través de una vía perversa" y "las consecuencias que traería".

Renunciando a practicar, problemas y dolores

Dejé de practicar y me convertí en una persona común. Durante mi detención en el campo de trabajo mi marido se deprimió y dejó de practicar también. Comenzó a jugar de nuevo y perdió mi tienda debido al juego. Después de regresar del campo de trabajo tuve una demanda que duró casi un año y finalmente recuperé mi tienda. Estaba despedazada y exhausta. Me divorcié de mi marido.

La cosa más dolorosa para un practicante es obtener el Fa y luego renunciar a él. No importa la cantidad de dinero que ganaba, no era feliz. No quería ponerme en contacto con nadie. Comencé a enfermarme. Mi hernia discal regresó. Sin embargo, en el segundo semestre de 2004, y con la ayuda de los compañeros practicantes, leí Zhuan Falun de nuevo.

Shifu no se había dado por vencido y me ayudó. Cuando llegué a la Lección Séptima en Zhuan Falun, me iluminé y me di cuenta del significado poderoso de la rectificación del Fa. Por primera vez vi mis errores y quise volver a cultivarme.

IV. Mi regreso

Empecé a practicar de nuevo en julio de 2004. Mi esposo luego regresó y nos volvimos a casar. Comenzó a estudiar el Fa y a hacer los ejercicios de nuevo, y renunció a los juegos de azar. Le dije que no íbamos a estar juntos sin Dafa.

Cada semana tomaba algunos materiales para clarificar la verdad de un sitio de distribución de materiales, pero eran muchos menos de lo que necesitábamos. Pensé que sería bueno si podía producir algunos. Entonces Shifu hizo el arreglo para mí. Hablé de ello a otro practicante que pensó que era una gran idea y me llevó a un sitio de producción de materiales.

No sabía nada acerca de computadoras o de la forma de producir los materiales. Me quedé sorprendida al ver cómo los practicantes preparaban los materiales. A pesar de que era una cosa nueva tan complicada, no me asustaba. Estaba decidida a comprar una computadora y a hacer los materiales.

Días más tarde Shifu arregló que un practicante de otra ciudad me ayudase. Él sabía de tecnología y estaba dispuesto a quedarse por unos días para ayudarme. Me animó a comprar un ordenador. En ese momento yo no tenía el dinero para comprar todo el equipamiento necesario. Necesitaba unos 5.000 yuanes pero sólo tenía un poco más de 2.000 en efectivo. Así que vendí algunas de mis joyas. Me compré una computadora, una impresora, una grabadora de CD, y algunos CD. Por lo tanto, el equipamiento para un sitio de materiales estaba listo.

El compañero practicante me enseñó pacientemente paso por paso. Después de superar muchas dificultades fui capaz de hacer CD e imprimir los folletos. Yo estaba ahora a cargo de la preparación de los materiales para nuestro grupo local de estudio del Fa.

Una noche cuando estaba sola en casa y acababa de encender el equipo para preparar los materiales, escuché un sonido fuerte y luego se fue la electricidad. Mi casa estaba toda oscura pero había luces exteriores. Me calmé y decidí enviar pensamientos rectos y pedir a Shifu para ayudarme a eliminar la interferencia. De repente, el interruptor de seguridad se cerró y la luz volvió. Estaba emocionada y agradecí a Shifu. Dije: "Shifu, siempre proteges a tus discípulos".

V. El poder divino de los pensamientos rectos

La Puerta de seguridad se abre

Fui a distribuir algunos materiales en las vacaciones en enero de 2005. Llegué a un edificio residencial con una puerta de seguridad en la entrada. No pude entrar. En ese momento algunas personas que vivían en el edificio salieron por las luces de los fuegos artificiales para celebrar el feriado. Aproveché esa oportunidad para entrar.

Distribuí los materiales comenzando desde la planta superior. Cuando llegué a la primera planta y estaba a punto de salir, la puerta de seguridad estaba cerrada. Traté de abrirla pero no se movía. Me entró pánico. Me obligué a calmarme y le pedí ayuda a Shifu: "Shifu, quiero salir. Por favor, elimine todas las interferencias y los factores perversos en otras dimensiones que interfieren con la rectificación del Fa". Entonces, traté de abrir la puerta de nuevo y se abrió con un sonido de "clic". A partir de este hecho milagroso me di cuenta de que sin Shifu estamos indefensos y ni siquiera podemos protegernos.

Retornando a la posición recta

Durante la noche fui a un edificio para distribuir materiales informativos de Falun Dafa, y empecé por el sexto piso. No había luz en el pasillo. Cuando llegué al segundo piso, uno de los pasos de la escalera no estaba y me caí hacia abajo. Oí un sonido de "pah" y sentí mi pie izquierdo torcerse en un ángulo incorrecto. Contuve la respiración y tiré de mi pie mientras pensaba en mi mente, "que vuelva a la posición correcta".

Entonces escuché un sonido de "pah" y mi pie estaba de vuelta a la normalidad. Me levanté y bajé las escaleras. No sentí ningún dolor. Una vez abajo decidí continuar distribuyendo materiales en otra entrada ya que había todavía 30 copias en mi bolsa. No regresé a casa hasta que distribuí todos los materiales.

Antes de llegar a casa mi pie izquierdo fue golpeado de nuevo: estaba cruzando la calle y una motocicleta se precipitó hacia mí. Ambos nos dimos vuelta para evitar un impacto directo. Me caí y el tobillo izquierdo se golpeó y se hinchó de inmediato. Cuando llegué a casa, la carne del pie estaba toda oscura.

Esa noche el dolor fue intenso e insoportable. También tuve fiebre. Quería hacer los ejercicios pero no podía cruzar las piernas. Pensé en Shifu y estaba decidida a hacerlo bien. Me quedé dormida.

Cuando me desperté estaba oscuro y tuve que ir al baño. Mientras caminaba al baño me olvidé por completo del pie lesionado. En el baño me acordé de lo que sucedió: "¿No es que mi pie no puede moverse? ¿Cómo puedo caminar?". De repente de nuevo mi pie era incapaz de moverse. Apenas pude volver a la habitación agarrándome de la pared.

Pensé que debía rectificar todos mis pensamientos. A la mañana siguiente el pie estaba un poco hinchado pero no había dolor en absoluto. Esta historia se conoció más tarde como la validación del gran poder del Fa.

Los pensamientos rectos pueden controlar a la gente perversa

Una noche cuando salí a distribuir materiales, un hombre borracho me estaba siguiendo. Pensé que no me podía alcanzar. De hecho, sin importar cuánto corriera simplemente no podía alcanzarme. Parecía a veces que estaba muy cerca, a un brazo de distancia, pero siempre se quedaba corto y no podía atraparme. Entonces me di vuelta y le dije con firmeza: "¡Quédate quieto!". De repente, se detuvo y se quedó quieto. Me di vuelta y me alejé. Él se quedó allí.

Una vez, empecé a escribir "Falun Dafa es bueno" en una pared. Cuando levanté la mano para escribir sentí que algo me bloqueó, y sentí un gran bulto crecer a mis espaldas. Me di cuenta de que la maldad estaba interfiriendo en otras dimensiones. Empecé a enviar pensamientos rectos. "Estoy haciendo lo más recto en el universo", pensé. "Nadie es digno de interferirme". Todo aquello desapareció.

VI. Conclusión

Yo vine a este mundo para Dafa. Recuerdo que cuando era joven a menudo miraba las estrellas en el cielo y me preguntaba cual estrella era la mía. Pensaba que debía tener un hogar hermoso ahí arriba, que mi familia estaba allí. De hecho, ellos están esperando que vuelva a casa.

Afortunadamente obtuve el Fa. ¡Me convertí en una Dafa dizi, y Shifu allanó el camino de regreso! Yo vine a este mundo para Dafa, así que voy a seguir a Shifu para regresar a casa. Estoy segura de que voy a tener éxito.