(Minghui.org) La prisión Tilanqiao de Shanghái es conocida por torturar a los practicantes de Falun Gong. El sitio web Minghui ha documentado detalladamente casos ocurridos allí desde septiembre de 2000. Entre los diez pabellones que tiene, el pabellón número 7 tiene el peor récord. Históricamente se ha dedicado a "suprimir contrarrevolucionarios".

Han salido a la luz en los últimos años, relatos acerca de perpetradores del pabellón número 7 enfrentando graves problemas de salud. Las personas afectadas incluyen tanto a guardias como colaboradores y criminales. Las personas que se enteran acerca de estos casos los consideran una retribución del yeli (kármica), la versión oriental de "uno cosecha lo que siembra”. Es decir, los perpetradores se enfrentaron a estos problemas como retribución por sus malas acciones.

Para su beneficio personal, estas personas han torturado a practicantes de Falun Gong que fueron encarcelados ilegalmente en la prisión Tilanqiao. Entre ellos, tres guardias desarrollaron cáncer en etapa terminal, y uno murió. Seis criminales reclusos sufrieron varias dolencias, incluyendo algunas que la medicina moderna no pudo diagnosticar. Uno murió.

Los practicantes presos en el pabellón número 7, que se negaron a renunciar a Falun Gong, a diario fueron golpeados o privados de sueño. Fueron torturados mediante alimentación forzada, agujas punzantes, y los hicieron permanecer sentados en un taburete pequeño durante horas o días sin parar.

Guardias contraen cáncer en fase terminal

El guardia Zhang Keda fue diagnosticado con cáncer de pulmón en 2014. El guardia Chi Yong desarrolló un cáncer en el mismo año. Otro guardia, Xiong Wenqi, fue diagnosticado con cáncer de estómago el año pasado también, y murió una semana después de ser hospitalizado.

Sus familiares también resultaron perjudicados

Las familias de los perpetradores también se han visto afectadas negativamente. El padre del guardia Sun Miaojun tuvo un derrame cerebral en 2013. El guardia Wu Guoqiang a menudo golpeaba a los practicantes por la noche para que no pudieran dormir bien. Su único hijo, que formaba parte de la policía armada, se ahogó en la playa en 2013.

Retribución a los criminales

Un preso a quien los guardias le ordenaron que golpeara a los practicantes en varias ocasiones, empezó a vomitar sin control un mes antes de que se le otorgara la liberación a un practicante al que él golpeaba. En el hospital le diagnosticaron cáncer de estómago y murió una semana después. Su funeral se celebró el día en que el practicante fue liberado de la prisión.

La familia de este preso quería una explicación de las autoridades de la cárcel, porque él estaba muy bien durante una visita familiar al mes anterior. Otros reclusos del pabellón número 7 les dijeron que murió como retribución por torturar a los practicantes de Falun Gong.

Otro recluso, Xu Wenlin, a menudo le pegaba al practicante de Falun Gong Sr. Zhou Bin. Actualmente, él tiene problemas para levantar los brazos.

Li Yi, un recluso criminal que a menudo trabajaba junto con Xu y golpeaba al Sr. Zhou, ha desarrollado problemas cardiacos. Ha sido hospitalizado varias veces.

El prisionero Shen Jianxin tuvo un crecimiento anormal de tejido del tamaño de un huevo. El hospital no estaba seguro de que era lo que tenía. Chen Yongming tuvo un crecimiento de tejido anormal en el intestino y el ano. Le salía pus, sangre y heces, y tuvo que someterse a una cirugía.

Mapa satelital que muestra la ubicación de la prisión Tilanqiao en Shanghái, China.


 

Pabellón número 7, de la prisión de Tilanqiao.


 Puerta trasera de la prisión de Tilanqiao.


 Coches de los guardias de la prisión Tilanqiao.